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El primer iPhone plegable apunta a convertirse en uno de los lanzamientos más importantes de Apple en años. No solo porque supondría la entrada de la compañía en una categoría donde Samsung, Honor, Huawei, Xiaomi, OPPO o Google ya llevan tiempo compitiendo, sino porque marcaría un cambio de diseño profundo en una familia de productos que ha evolucionado de forma bastante continuista durante las últimas generaciones.
Sin embargo, quienes esperaban comprarlo nada más verlo presentado podrían llevarse una pequeña decepción. Según las últimas predicciones del conocido analista Ming-Chi Kuo, el dispositivo —que algunos rumores identifican como iPhone Ultra o iPhone plegable— podría anunciarse junto a los próximos iPhone, pero no llegar a las tiendas de inmediato.
La situación recordaría a lo ocurrido con el iPhone X en 2017: Apple lo presentó en septiembre, junto al iPhone 8 y el iPhone 8 Plus, pero su lanzamiento comercial se retrasó hasta noviembre. En esta ocasión, la historia podría repetirse.
Apple podría presentar el iPhone plegable en septiembre, pero venderlo más tarde
La previsión de Kuo apunta a que Apple mantendría su calendario habitual de presentación en septiembre, donde se esperan los nuevos iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max. En ese mismo evento también podría aparecer el esperado iPhone plegable, uno de los productos más ambiciosos de la compañía para 2026.
La clave está en que presentación y disponibilidad no siempre van de la mano. Apple ya ha utilizado esta estrategia en el pasado con productos especialmente complejos o con una producción inicial limitada. El ejemplo más claro fue el iPhone X, que se mostró en septiembre de 2017, pero no llegó a las tiendas hasta el 3 de noviembre de ese mismo año.
En aquel momento, el retraso se atribuyó a que Apple no contaba con inventario suficiente para cubrir una salida comercial en septiembre. Con el iPhone plegable, el escenario podría ser parecido.
Una producción inicial muy limitada
Según Kuo, Apple enviaría entre 500.000 y 1 millón de unidades del iPhone plegable durante el tercer trimestre de 2026. Es una cifra baja para un lanzamiento de iPhone, especialmente si tenemos en cuenta la enorme expectación que suele rodear a cualquier producto nuevo de la compañía.
El propio analista estima que Apple podría producir entre 7 y 8 millones de unidades en total, previsiblemente durante los primeros doce meses de vida del dispositivo. Aun así, esa cifra quedaría por debajo de los aproximadamente 10 millones de unidades que, según informaciones recientes de Nikkei Asia, Apple estaría preparando para enviar.
Esta diferencia entre previsiones sugiere que el primer iPhone plegable podría tener una disponibilidad muy controlada durante sus primeras semanas o meses en el mercado.
Las reservas podrían no abrirse hasta el cuarto trimestre
Con estos datos sobre la mesa, Kuo cree que el iPhone plegable difícilmente estará disponible para comprar durante el tercer trimestre. Incluso aunque Apple lo anuncie en septiembre, las reservas podrían aplazarse hasta el cuarto trimestre de 2026.
Eso situaría su llegada comercial entre octubre y diciembre, con noviembre como una posibilidad bastante razonable si Apple repite una estrategia parecida a la del iPhone X.
Para los usuarios, esto significa que el evento de presentación podría generar mucho ruido mediático, pero la espera real hasta tener el dispositivo en la mano sería algo más larga de lo habitual.
Un precio muy alto no frenaría la demanda inicial
Uno de los puntos más llamativos de esta filtración es el precio. Kuo contempla un escenario en el que el iPhone plegable podría costar hasta 2.500 dólares, es decir, unos 2.300 euros al cambio, sin contar posibles impuestos, márgenes regionales o ajustes comerciales en Europa.
Es una cifra muy superior a la de los iPhone Pro Max actuales y colocaría al dispositivo claramente en territorio ultra premium. Aun así, el analista cree que la demanda inicial será fuerte.
Esto tiene sentido. El primer iPhone plegable no sería un modelo pensado para venderse de forma masiva desde el primer día, sino un producto aspiracional, dirigido a usuarios muy entusiastas, primeros compradores, coleccionistas y clientes dispuestos a pagar por tener lo último de Apple.
El iPhone Ultra podría agotarse rápidamente
Las conversaciones de Kuo con operadores y distribuidores apuntan a un interés elevado por el dispositivo. Si la producción inicial es tan limitada como se espera, no sería extraño que las primeras unidades se agotaran rápidamente.
De hecho, el analista cree que los plazos de entrega podrían situarse entre cuatro y seis semanas poco después de abrirse las reservas. No sería una situación inédita para Apple, ya que cada año algunos modelos concretos de iPhone acumulan esperas de varias semanas durante los primeros días de venta.
La diferencia es que, en este caso, hablamos de un producto completamente nuevo, más caro y probablemente más difícil de fabricar. Esa combinación puede convertir la disponibilidad inicial en uno de los grandes problemas del lanzamiento.
Los revendedores podrían intentar hacer caja
Cuando un producto muy esperado llega con pocas unidades disponibles, los revendedores suelen aparecer rápidamente. Kuo cree que el iPhone plegable podría venderse en el mercado secundario con sobreprecios de entre el 50% y el 100% durante las primeras semanas.
Traducido a números, si el precio oficial rondase los 2.500 dólares, algunos compradores podrían intentar revenderlo por cantidades absurdamente superiores. Y ahí conviene mantener la cabeza fría.
Pagar mucho más por un teléfono que ya será extremadamente caro no parece una buena idea, sobre todo si el retraso se limita a unas semanas y el inventario mejora poco a poco. La urgencia por tenerlo antes que nadie puede salir muy cara.
La gran duda: ¿será una fiebre pasajera o un éxito sostenido?
El interés inicial por el primer iPhone plegable parece garantizado. La pregunta realmente importante es qué ocurrirá después, cuando pase el entusiasmo de las primeras semanas y el producto tenga que competir por sí mismo.
Kuo considera que será difícil medir la popularidad real del dispositivo hasta finales de 2026 o incluso comienzos de 2027. Para entonces, los compradores más impacientes ya habrán hecho su pedido, la producción debería haberse estabilizado y el mercado podrá valorar mejor si Apple ha acertado con su propuesta.
También habrá que ver cómo encaja este iPhone plegable dentro del catálogo. Si llega junto a los iPhone 18 Pro y Pro Max, muchos usuarios tendrán que decidir entre un formato tradicional más conocido y un plegable mucho más caro, pero también más novedoso.
Un lanzamiento clave para el futuro del iPhone
El iPhone plegable no sería simplemente otro modelo más. Para Apple, supondría entrar en una categoría donde el diseño, la bisagra, la resistencia de la pantalla, el grosor, el peso y la optimización del software son factores decisivos.
La compañía ha esperado durante años antes de dar el salto, probablemente para evitar los problemas de juventud que han sufrido algunos plegables de la competencia. Eso eleva aún más las expectativas: muchos usuarios esperan que Apple no llegue la primera, pero sí con una ejecución especialmente pulida.
Si el producto convence, podría abrir una nueva etapa para el iPhone. Si no lo hace, quedaría como un dispositivo de nicho reservado a quienes quieren experimentar con un formato distinto.
El recuerdo del iPhone X está muy presente
La comparación con el iPhone X no es casual. Aquel modelo también representó un punto de inflexión para Apple: eliminó el botón de inicio, introdujo Face ID, apostó por una pantalla OLED de borde a borde y cambió para siempre la identidad visual del iPhone.
El lanzamiento escalonado no impidió que se convirtiera en uno de los iPhone más recordados de la historia reciente. Al contrario, la espera contribuyó a aumentar la expectación.
Con el iPhone plegable, Apple podría estar buscando un efecto similar. Presentarlo en septiembre permitiría dominar la conversación tecnológica durante semanas, aunque las ventas no comenzaran hasta más adelante.
Un producto pensado para marcar territorio
Más allá de las cifras iniciales, el iPhone plegable tendría un valor estratégico enorme. Apple demostraría que también quiere jugar en el terreno de los dispositivos flexibles, pero a su manera y con un enfoque posiblemente más premium que masivo.
El nombre iPhone Ultra, si finalmente se confirma, encajaría bastante bien con esa idea: un dispositivo superior en precio, diseño y ambición, separado de los modelos Pro tradicionales.
No obstante, todavía hay muchas incógnitas. Falta por saber el diseño definitivo, el tamaño de las pantallas, el sistema de cámaras, la resistencia de la bisagra, la autonomía y cómo adaptará iOS las aplicaciones a un formato plegable.
La paciencia puede ser la mejor estrategia
Para quienes estén pensando en comprarlo, lo más sensato será no dejarse arrastrar por el entusiasmo de los primeros días. Si las predicciones de Kuo se cumplen, habrá pocas unidades, largas esperas y probablemente mucha especulación.
Esperar unas semanas podría ser la mejor decisión. No solo para evitar sobreprecios, sino también para conocer las primeras opiniones reales, posibles problemas de fabricación y el comportamiento del dispositivo en el uso diario.
En productos de primera generación, esa prudencia suele ser especialmente recomendable.
El iPhone plegable apunta a ser uno de los grandes lanzamientos de 2026
Todo apunta a que el primer iPhone plegable será uno de los anuncios tecnológicos más importantes del año. Apple tiene ante sí la oportunidad de redefinir una categoría que todavía no ha terminado de conquistar al gran público, especialmente fuera de los usuarios más entusiastas.
Eso sí, el lanzamiento podría ser más lento de lo que muchos esperan. Presentación en septiembre, reservas quizá en el cuarto trimestre y entregas con varias semanas de espera: ese parece ahora mismo el escenario más probable según las últimas previsiones.
Si el precio ronda los 2.500 dólares y la disponibilidad inicial es limitada, el iPhone plegable será caro, exclusivo y difícil de conseguir al principio. Pero también podría ser el producto que marque el inicio de una nueva etapa para Apple.
Lo importante será no confundir expectación con urgencia. Si Apple logra aumentar el inventario tras el lanzamiento, esperar podría ahorrar mucho dinero y algún que otro disgusto.