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Los discos duros suelen considerarse una pieza reemplazable dentro de un NAS o un servidor doméstico. Si una unidad falla y existe una buena estrategia de copias de seguridad, basta con sustituirla, reconstruir el volumen y continuar trabajando con una interrupción relativamente limitada.
Eso no significa que dé igual qué disco compremos. Un nuevo estudio académico (vía XDA) basado en más de una década de datos reales de Backblaze apunta a que la marca puede influir notablemente en la probabilidad de fallo de un disco duro, incluso después de descontar otros factores importantes.
Los investigadores han analizado 443.156 unidades que acumularon más de 1,66 millones de años-disco de funcionamiento. Sus resultados sitúan a HGST y Western Digital por delante de Seagate, mientras que Toshiba obtiene el peor resultado del grupo estudiado.
Las diferencias son importantes, pero conviene interpretarlas correctamente antes de vaciar un NAS y sustituir todos sus discos. El estudio describe el comportamiento estadístico de una enorme flota empresarial, no predice cuándo fallará una unidad concreta instalada en casa.
Un estudio analiza más de 443.000 discos duros
El trabajo ha sido realizado por Christoph Siemroth y Yeomyung Park a partir del conjunto de datos público de Backblaze. Esta compañía especializada en almacenamiento publica información sobre los discos utilizados en sus centros de datos, incluyendo modelos, temperatura, tiempo de funcionamiento y fallos registrados.
En total, el estudio revisado por pares examina 443.156 discos duros y más de 1,66 millones de años-disco. Los registros abarcan aproximadamente doce años, desde 2013 hasta mediados de 2025.
El volumen de información convierte este conjunto de datos en una de las mejores fuentes públicas para investigar la fiabilidad de los discos mecánicos. No hablamos de pruebas aceleradas en un laboratorio, sino de unidades que han funcionado durante años en condiciones reales.
Sin embargo, los informes habituales de Backblaze no permiten concluir directamente que una marca sea mejor que otra. Las unidades tienen edades, capacidades y temperaturas diferentes, por lo que comparar únicamente las tasas brutas de fallos produciría conclusiones engañosas.
HGST obtiene el mejor resultado frente a Seagate
Los investigadores utilizaron Seagate como referencia y aplicaron un modelo de riesgos proporcionales de Cox. Tras controlar la edad, el año de instalación, la capacidad y la temperatura media, el riesgo de fallo estimado para HGST quedó en aproximadamente el 39,5 % del correspondiente a Seagate.
Western Digital también obtuvo un resultado favorable. Su riesgo ajustado se situó en torno al 51,4 % del observado en unidades Seagate comparables, lo que supone prácticamente la mitad bajo las condiciones contempladas por el modelo.
Toshiba quedó ligeramente por detrás de Seagate, con un riesgo equivalente al 107 % de la referencia. Esto no significa que fallase el 107 % de sus discos, sino que su riesgo ajustado fue alrededor de un 7 % superior al de Seagate.
Las diferencias se resumen en la siguiente tabla. Las cifras expresan riesgo relativo y no el porcentaje absoluto de unidades averiadas.
| Marca | Riesgo respecto a Seagate | Interpretación |
|---|---|---|
| HGST | 39,5 % | Un 60,5 % inferior |
| Western Digital | 51,4 % | Un 48,6 % inferior |
| Seagate | 100 % | Marca de referencia |
| Toshiba | 107 % | Un 7 % superior |
La edad podía distorsionar la comparación
Las cuatro marcas no tuvieron la misma presencia en la flota durante todos los años. HGST predominó en algunas incorporaciones iniciales, Seagate ganó peso entre 2015 y 2020, Toshiba destacó en 2023 y Western Digital entre las altas de 2024.
Una comparación directa enfrentaría muchos discos Seagate y HGST veteranos con unidades Toshiba y Western Digital recientes. Como la probabilidad de avería cambia con el tiempo, una tasa anual sin ajustar puede confundir el efecto de la edad con el de la marca.
Para evitarlo, los autores recurrieron a modelos de supervivencia y regresión de duración. Estos métodos observan unidades comparables mientras mantienen bajo control la edad, la capacidad, el formato y la temperatura.
Además, 146.943 discos abandonaron el conjunto sin haber fallado, generalmente por ampliaciones de capacidad. El modelo conserva el tiempo durante el que funcionaron correctamente sin contarlos como averiados, proporcionando una comparación mucho más justa.
Toshiba empeora después de cinco años
El resultado de Toshiba llama la atención porque muchas de sus unidades pertenecían a instalaciones recientes. A pesar de esa ventaja aparente, terminó ligeramente por encima de Seagate en el riesgo ajustado.
El estudio detectó un cambio pronunciado cuando los discos Toshiba superaban aproximadamente los 60 meses. A partir de entonces, su tasa mensual de fallos aumentaba mucho más rápidamente que la de otros fabricantes.
Entre los 50 y 100 meses de servicio, Toshiba registró en algunos tramos entre cinco y seis fallos mensuales por cada 1.000 discos. Las otras marcas permanecieron generalmente por debajo de 2,5 fallos por cada 1.000 unidades y mes.
Seagate seguía un patrón distinto: comenzaba con una tasa relativamente elevada incluso entre discos jóvenes, pero evolucionaba de manera más estable. Dos fabricantes pueden, por tanto, alcanzar cifras acumuladas parecidas siguiendo curvas de envejecimiento muy diferentes.
La temperatura también aumenta el riesgo
La marca no fue la única variable relevante. El análisis encontró una asociación entre la temperatura media de funcionamiento y la probabilidad de fallo incluso después de considerar otros factores.
Por cada incremento de 1 °C, el riesgo aumentó aproximadamente un 2,1 %. Al acumularse el efecto, una diferencia de 10 °C quedó asociada a un riesgo alrededor de un 23 % superior.
Esto no significa que bajar 2 °C garantice que una unidad vaya a durar más años. Es un resultado estadístico sobre una gran población y no permite calcular la vida restante de un disco concreto.
Aun así, confirma que la refrigeración de un NAS no es un asunto meramente acústico. Reducir demasiado los ventiladores para ganar silencio puede elevar la temperatura y mover el funcionamiento en una dirección desfavorable para la fiabilidad.
Más capacidad, menos discos y nuevos compromisos
El estudio observó que cada terabyte adicional estaba asociado a una reducción aproximada del 3,4 % en el riesgo. No significa que un disco de 16 TB sea automáticamente más fiable que uno de 4 TB, porque las unidades grandes suelen ser también más modernas.
Algunos modelos de alta capacidad emplean helio para reducir la resistencia interna y se benefician de mejoras en cabezales y fabricación. Por tanto, la capacidad funciona en parte como indicador de una generación tecnológica más reciente.
Consolidar el almacenamiento en menos unidades grandes puede reducir motores, vibraciones, consumo y calor. También deja bahías libres para futuras ampliaciones del NAS.
La contrapartida es que cada disco concentra más información y las reconstrucciones pueden durar muchas horas o días. La configuración debe preservar la tolerancia a fallos y las copias, ya se utilice espejo, RAIDZ, RAID 5, RAID 6 u otra distribución.
El estudio no demuestra que todos los Seagate sean malos
Que HGST y Western Digital obtengan mejores resultados ajustados no convierte automáticamente a Seagate en una mala compra. Una persona puede mantener seis unidades Seagate durante años sin incidencias y esa experiencia no contradice el análisis.
Las estadísticas describen probabilidades en grandes grupos, no el destino de cada unidad. Un disco concreto de la marca peor clasificada puede durar más que cualquier rival de la marca ganadora.
También influyen el modelo, la carga soportada, las vibraciones, los ciclos de encendido y la alimentación. El nombre de la etiqueta representa solamente una de las variables.
Por ello, no tiene sentido retirar discos saludables solo por su marca. Sustituirlos anticipadamente introduce riesgos durante la migración y genera un gasto que podría destinarse a mejorar las copias o la refrigeración.
Los datos empresariales no representan todos los hogares
Las unidades de Backblaze trabajan en centros de datos, encendidas continuamente y compartiendo chasis con muchos discos. Sus patrones de lectura, escritura y vibración no son idénticos a los de un NAS doméstico.
Backblaze tampoco registra una medición perfectamente comparable de la carga de trabajo de cada fabricante. Parte de las diferencias podría estar relacionada con el uso recibido por cada grupo.
Solo un 0,52 % de los discos permaneció en servicio durante más de diez años. Los resultados son más sólidos a corto y medio plazo que para anticipar qué marca alcanzará una longevidad extrema.
El conjunto continúa siendo extraordinariamente valioso, pero debe interpretarse con cautela. Un servidor doméstico pequeño y bien ventilado ofrece condiciones diferentes a las de una gran instalación empresarial.
RAID no sustituye a las copias de seguridad
Incluso el disco estadísticamente más fiable terminará fallando. El objetivo principal al diseñar un NAS debe ser evitar que la pérdida de una unidad implique perder la información.
RAID aporta disponibilidad, pero no protege frente a borrados accidentales, ransomware, incendios, robos ni errores durante una reconstrucción. Una copia independiente y otra fuera de casa ofrecen una defensa mucho mayor.
Casos como el robo de un disco sin cifrar que provocó una demanda millonaria recuerdan que la protección física y el cifrado también importan.
Conviene seguir la regla 3-2-1: mantener tres copias, utilizar al menos dos tipos de soporte y guardar una en otra ubicación. La redundancia mantiene el servicio; la copia de seguridad protege los datos.
Cómo debería influir el estudio en tu próxima compra
Los resultados justifican incluir la marca entre los criterios de compra sin convertirla en el único factor. Si dos discos equivalentes cuestan lo mismo y ofrecen prestaciones parecidas, los datos favorables de Western Digital pueden servir para desempatar.
Si una unidad Seagate adecuada para NAS cuesta bastante menos, continúa siendo una compra razonable. La diferencia puede invertirse en otra unidad de copia o en mejorar la ventilación.
También conviene evitar que todos los discos procedan exactamente del mismo lote. Diversificar fechas de fabricación e incluso modelos puede reducir el riesgo de fallos simultáneos causados por un defecto compartido.
Hay que comprobar además si el disco emplea CMR o SMR, la carga anual admitida, la garantía y su compatibilidad con el NAS. Para matrices con escrituras frecuentes, CMR suele ser la opción más segura.
La estrategia completa importa más que la etiqueta
La conclusión del estudio es que existen diferencias estadísticamente significativas dentro de la flota examinada. HGST lidera la clasificación, Western Digital queda cerca y Seagate y Toshiba presentan un riesgo ajustado mayor.
Sin embargo, una marca favorable no compensa una mala ventilación, la falta de redundancia o la ausencia de copias externas. La fiabilidad depende de varias capas que deben funcionar conjuntamente.
Quien ya tenga discos saludables debería continuar vigilando su temperatura y los datos SMART, verificar periódicamente las copias y sustituir las unidades cuando aparezcan señales de deterioro o llegue una renovación planificada.
En la próxima compra sí merece la pena considerar estos resultados junto con el modelo, la garantía, el precio y el uso previsto. Un disco duro sigue siendo un consumible, pero elegirlo y cuidarlo bien puede evitar interrupciones y más de un susto.