iPhone Ultra plegable: Bloomberg confirma sus características finales

📱 ¡Nuevo Pixel 11! ¡Hasta 400 € adicionales de descuento en Mediamarkt! [ Saber más ]

Apple está a pocos días de presentar el que podría convertirse en el iPhone más llamativo, diferente y caro de su historia. El esperado iPhone Ultra apostaría por un formato plegable tipo libro, combinando una pantalla exterior relativamente compacta con un panel interior cercano al tamaño de un iPad mini.

Mark Gurman, periodista de Bloomberg y una de las fuentes más fiables en todo lo relacionado con Apple, ha repasado en una entrevista con Tom’s Guide las características que se esperan de este dispositivo. Sus comentarios dibujan un producto muy ambicioso, aunque también dejan al descubierto algunas ausencias difíciles de justificar en un teléfono de más de 2.000 dólares.

Entrada Relacionada

Conviene recordar que, por el momento, Apple no ha confirmado oficialmente ni el nombre comercial ni las especificaciones del dispositivo. La presentación estaría prevista para el próximo evento de septiembre, por lo que toda la información debe tratarse como provisional hasta que la compañía suba al escenario.

 

Dos pantallas para transformar el iPhone en una pequeña tableta

El iPhone Ultra utilizaría un diseño plegable tipo libro, similar en concepto al de la familia Galaxy Z Fold de Samsung. Cuando esté cerrado, el usuario tendría acceso a una pantalla exterior de 5,5 pulgadas, mientras que, al abrirlo, aparecería un panel flexible de aproximadamente 7,8 pulgadas.

La pantalla externa sería bastante más pequeña que la de los iPhone actuales, pero Gurman señala un detalle importante: su formato podría ser más ancho de lo habitual. Esto permitiría que el espacio disponible se sintiera más generoso de lo que cabría esperar al fijarse únicamente en la diagonal.

Al desplegar el teléfono, el panel interior quedaría ligeramente por debajo de las 8,3 pulgadas del iPad mini. La intención de Apple parece ser ofrecer un dispositivo que funcione como un iPhone relativamente manejable cuando está cerrado y como una pequeña tableta para trabajar, jugar o consumir contenido cuando se abre.

Ese planteamiento permitiría leer documentos, editar fotografías, consultar mapas o disfrutar de vídeos con mucha más comodidad. También podría resultar especialmente útil para navegar por páginas web o revisar correos electrónicos sin tener que llevar siempre encima un iPad, aunque la ergonomía real dependerá del peso y del grosor finales.

 

Una bisagra resistente y un pliegue que no desaparecerá por completo

Uno de los grandes retos de cualquier teléfono plegable es la marca que se forma en el centro del panel. Apple habría dedicado una parte importante del desarrollo a reducir su visibilidad, pero las últimas informaciones apuntan a que el pliegue seguirá existiendo y podrá apreciarse bajo determinadas condiciones.

La diferencia estaría en lo discreto que podría llegar a resultar. Según Gurman, su aspecto sería comparable al de los plegables más recientes de Samsung e incluso podría mejorar ligeramente gracias al diseño de la bisagra y a los materiales elegidos por Apple.

La compañía habría recurrido a una bisagra fabricada parcialmente con metal líquido, una aleación que puede ofrecer una gran resistencia ocupando menos espacio. Este componente sería fundamental tanto para mantener las dos mitades correctamente alineadas como para soportar miles de ciclos de apertura y cierre.

Apple se habría marcado como objetivo conseguir que el iPhone Ultra fuese tan resistente, o casi tan resistente, como un iPhone convencional. Será difícil saber si lo ha logrado hasta que el dispositivo llegue al mercado, ya que una pantalla flexible continúa siendo más delicada que el cristal rígido utilizado en un smartphone tradicional.

 

Potencia de gama Pro, módem de Apple y compatibilidad con MagSafe

En su interior encontraríamos el procesador más avanzado de la generación Pro que Apple presente junto con el nuevo iPhone. La compañía no parece dispuesta a reducir la potencia para compensar el complejo diseño del dispositivo, algo esencial si quiere aprovechar el panel interior con varias aplicaciones abiertas.

El iPhone Ultra también integraría la última generación del módem desarrollado por Apple. Este componente se encargaría de gestionar la conectividad móvil y permitiría a la compañía reducir aún más su dependencia de proveedores externos, aunque habrá que esperar para conocer su rendimiento y eficiencia reales.

Otra de las dudas giraba alrededor de MagSafe, ya que el reducido grosor disponible en cada mitad podía complicar la incorporación de sus imanes. Gurman sostiene que el sistema de carga y accesorios magnéticos estará presente, por lo que los usuarios podrán continuar utilizando cargadores, soportes y otros complementos compatibles.

La batería representa una de las mayores incógnitas. Alimentar dos pantallas —especialmente un panel interior de 7,8 pulgadas— exige bastante energía, pero Apple tendrá que repartir las celdas entre las dos mitades sin disparar el grosor ni el peso. La eficiencia del procesador, el módem y las pantallas será, por tanto, decisiva para conseguir una autonomía convincente.

 

Touch ID sustituirá a Face ID en el primer iPhone plegable

Una de las decisiones más sorprendentes sería la eliminación de Face ID. El iPhone Ultra no incluiría el conocido sistema de reconocimiento facial tridimensional de Apple y, en su lugar, recuperaría Touch ID como principal método de autenticación biométrica.

La explicación más probable está relacionada con el espacio. Incorporar los sensores y el proyector de puntos necesarios para Face ID en dos mitades extremadamente delgadas habría complicado el diseño, especialmente si Apple también quiere reducir los marcos alrededor de ambas pantallas.

Touch ID podría integrarse en el botón lateral, siguiendo una solución que Apple ya utiliza en varios modelos de iPad. Desde el punto de vista práctico, no tiene por qué ser un paso atrás: el lector de huellas de estos dispositivos suele ser rápido, fiable y cómodo cuando el equipo está colocado sobre una mesa.

Aun así, la ausencia de Face ID puede resultar chocante en el que será el iPhone más caro de la gama. Algunos compradores preferirán el lector de huellas, pero otros echarán de menos la posibilidad de desbloquear el teléfono o autorizar pagos con solo mirar la pantalla.

 

La cámara teleobjetivo será uno de sus sacrificios más dolorosos

El apartado fotográfico también incorporaría una concesión importante, ya que el primer iPhone Ultra no contaría con cámara teleobjetivo. Apple ofrecería previsiblemente una cámara principal y un ultra gran angular, pero prescindiría del zoom óptico dedicado que encontramos en los iPhone Pro.

Esta ausencia podría explicarse nuevamente por las limitaciones internas. Los módulos con lentes de tipo periscopio necesitan una cantidad considerable de espacio horizontal, algo difícil de encajar en un teléfono plegable que busca ser especialmente delgado.

El problema es que el futuro comprador tendrá que aceptar una cámara menos versátil que la de un iPhone Pro Max, a pesar de pagar bastante más. Para quienes utilizan habitualmente el teleobjetivo en retratos, conciertos, viajes o fotografía de naturaleza, esta carencia podría ser un motivo suficiente para descartar el dispositivo.

Apple seguramente compensará parte de la pérdida mediante recortes digitales, procesamiento computacional y sensores de alta resolución. Sin embargo, por muy bueno que sea el software, un recorte de la cámara principal difícilmente puede sustituir por completo la perspectiva y el nivel de detalle de una óptica dedicada.

 

Una multitarea superior a la del iPhone, pero sin llegar a macOS

La gran pantalla interior serviría de poco si iOS se limitase a ampliar las aplicaciones actuales. Por eso, Apple estaría preparando funciones específicas de multitarea para el formato plegable, con una experiencia más cercana a la del iPad que a la de cualquier iPhone convencional.

El sistema permitiría colocar varias aplicaciones en pantalla, incluyendo una vista dividida para trabajar con dos herramientas simultáneamente. Un usuario podría, por ejemplo, consultar una página web mientras escribe un correo, comparar dos documentos o mantener abierta una conversación durante una videollamada.

También estaría disponible la función de arrastrar y soltar entre aplicaciones. Esto permitiría mover imágenes, enlaces, textos y otros elementos directamente de una ventana a otra, evitando tener que recurrir continuamente a los comandos de copiar y pegar.

Gurman no espera, sin embargo, una gestión de ventanas tan avanzada como la que Apple ha llevado al iPad Pro. El iPhone Ultra no pretende convertirse en un Mac de bolsillo, sino ofrecer una multitarea más potente sin complicar en exceso una interfaz que también debe funcionar cuando el teléfono está cerrado.

 

¿Una herramienta de productividad o el nuevo símbolo de estatus?

El iPhone Ultra podrá facilitar ciertas tareas, pero eso no significa que sea imprescindible. Gurman considera que la mayoría de los usuarios ya pueden cubrir sus necesidades con una combinación de iPhone, iPad y ordenador portátil, dispositivos que probablemente ofrecerán mayor comodidad en trabajos prolongados.

La ventaja del plegable estará en reunir dos formatos dentro de un mismo producto. Quien valore poder llevar una pantalla de casi ocho pulgadas en el bolsillo encontrará una propuesta interesante, aunque tendrá que aceptar compromisos en cámaras, biometría, peso, autonomía y posiblemente durabilidad.

Por eso, Gurman define el dispositivo como el máximo símbolo de estatus dentro del ecosistema Apple. Muchos compradores no lo elegirán porque realmente necesiten una pantalla plegable, sino porque será el iPhone más novedoso, exclusivo y reconocible del catálogo.

Esta estrategia no es necesariamente negativa. Los primeros dispositivos de una categoría suelen dirigirse a entusiastas dispuestos a pagar más y tolerar ciertas limitaciones. Las ventas y el uso cotidiano de esa primera generación ayudarán a Apple a descubrir qué aspectos debe mejorar en futuros modelos.

 

Un precio superior a 2.000 dólares y una disponibilidad sin grandes retrasos

Las previsiones sitúan el precio de partida por encima de los 2.000 dólares (unos 1.725 euros al cambio). La cifra definitiva en España podría ser considerablemente superior después de aplicar impuestos, ajustar el posicionamiento regional y tener en cuenta la estrategia comercial habitual de Apple.

Eso lo convertiría en el iPhone más caro lanzado hasta ahora y lo colocaría por encima de numerosos portátiles y tabletas profesionales. A semejante precio, será inevitable compararlo tanto con los plegables Android más avanzados como con la posibilidad de comprar por separado un iPhone y un iPad.

En cuanto a su llegada a las tiendas, Gurman no cree que vaya a sufrir los grandes retrasos que se habían rumoreado. El dispositivo debería ponerse a la venta al mismo tiempo que los próximos iPhone Pro o, como mucho, unas pocas semanas después de estos.

Apple todavía podría aplicar una disponibilidad escalonada en determinados países si la producción inicial fuese limitada. Los mecanismos plegables y las pantallas flexibles tienen procesos de fabricación más complejos, por lo que no sería extraño que las primeras unidades resultasen difíciles de conseguir.

Dejar un comentario

Tu dirección de e-mail nunca será publicada Los campos requeridos están marcados*

Esta web usa cookies para elaborar información estadística y mostrar publicidad personalizada.

Saber más