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Meta estaría trabajando en una versión generada por inteligencia artificial de Mark Zuckerberg con un objetivo bastante singular: que sus propios empleados puedan interactuar con una copia digital del fundador y recibir respuestas o feedback como si hablasen con él.
La información procede de un reportaje del Financial Times recogido también por otros medios tecnológicos, y apunta a uno de los experimentos más llamativos dentro de la nueva ofensiva de Meta en inteligencia artificial.
Según ese informe, la compañía está entrenando el avatar con la imagen y la voz de Zuckerberg, además de sus gestos, su tono al hablar y sus declaraciones públicas. La idea sería que los empleados se sintieran más conectados con el fundador a través de interacciones con esta versión virtual, algo que encaja con la obsesión de Meta por convertir la IA en una capa cada vez más presente tanto dentro como fuera de la empresa.
Un Zuckerberg virtual para reforzar la conexión con la plantilla
Lo más llamativo del proyecto es su enfoque interno. No se trataría, al menos de entrada, de una herramienta para el público general, sino de un avatar pensado para conversaciones dentro de Meta. El objetivo no sería sustituir completamente al directivo, sino ampliar su presencia de forma artificial para que más empleados puedan “hablar” con una representación entrenada para sonar y responder como él.
La propuesta tiene algo de continuación natural de la cultura de Zuckerberg como fundador extremadamente presente en la estrategia de la compañía. Pero también deja ver hacia dónde quiere ir Meta: usar personajes tridimensionales y avatares impulsados por IA no solo como producto para usuarios, sino también como herramienta práctica de comunicación, productividad y escalado interno.
Meta podría llevar después esta idea a creadores e influencers
El experimento con Zuckerberg no sería un caso aislado. Si funciona, Meta podría abrir la puerta a que creadores y figuras públicas construyan también avatares de IA de sí mismos, según el mismo informe. No sería un salto tan radical como parece, porque la empresa ya lleva tiempo moviéndose en esa dirección.
En 2024, Meta mostró demostraciones de cómo podían ser esas “personas” de IA asociadas a creadores y lanzó AI Studio, una plataforma con la que se pueden crear y personalizar personajes de IA para compartirlos en Messenger, Instagram y WhatsApp. Además, la compañía permitió a algunos creadores en Instagram construir versiones de IA de sí mismos para responder a mensajes, preguntas frecuentes e interacciones con seguidores.
Eso convierte este posible clon de Zuckerberg en algo más que una rareza corporativa. En realidad, podría ser la prueba más visible de una estrategia mucho más amplia: normalizar que figuras públicas, marcas y creadores tengan dobles virtuales capaces de conversar en su nombre a escala.
Zuckerberg está personalmente implicado en el proyecto
Otro detalle importante del informe es que Mark Zuckerberg no estaría limitándose a supervisar el proyecto desde lejos. El Financial Times sostiene que participa en el entrenamiento del avatar y que, además, ha empezado a dedicar entre cinco y diez horas semanales a programar en otros proyectos de IA de Meta y a participar en revisiones técnicas.
Ese nivel de implicación refuerza la idea de que la IA se ha convertido en una prioridad absoluta para Meta. No solo desde el punto de vista de producto, sino también como eje de organización interna y como una de las grandes apuestas competitivas de la empresa frente a rivales como OpenAI, Google o xAI.
No hay que confundir este clon con el otro “agente” personal de Zuckerberg
Además, conviene separar este proyecto de otro distinto del que ya se había hablado hace unas semanas. En marzo, The Wall Street Journal informó de que Zuckerberg también está creando un agente de IA personal para ayudarle a completar tareas ejecutivas. Ese sistema sería independiente del avatar que Meta estaría desarrollando para interacciones con empleados.
La diferencia es relevante. Una cosa es un asistente de IA diseñado para ayudar al CEO a recuperar información o automatizar parte de su trabajo diario. Otra muy distinta es una réplica conversacional de su identidad pública, pensada para hablar con otras personas imitando su forma de expresarse.
Meta ya ha dado pasos previos con chatbots y personajes de IA
La idea tampoco llega en el vacío. Meta ya permite crear chatbots personalizados mediante AI Studio, y lleva tiempo experimentando con personajes de IA en sus aplicaciones. Eso sí, parte de esa estrategia también ha generado polémica, especialmente en lo relativo a menores.
De hecho, en enero Meta pausó globalmente el acceso de adolescentes a sus personajes de IA mientras trabaja en una versión revisada con más controles y protecciones. Esa decisión llegó en medio de un clima de escrutinio sobre cómo deben diseñarse estas experiencias cuando afectan a usuarios jóvenes.
Ese contexto es importante porque muestra que, aunque la compañía está acelerando en avatares y agentes de IA, todavía tiene que resolver preguntas delicadas sobre seguridad, límites y el tipo de relación que quiere fomentar entre humanos y copias sintéticas cada vez más convincentes.