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Spotify está reforzando las comprobaciones de convivencia de Premium Familiar con códigos QR. Los miembros que reciban una solicitud disponen de siete días para completarla y, si no lo hacen o la verificación falla, pueden quedarse durante 12 meses sin poder incorporarse a otro plan Familiar o Duo.
La compañía ha confirmado estas mejoras durante su presentación de resultados del tercer trimestre, y su ayuda en español ya explica el procedimiento. Conviene entender bien su alcance: afecta a la participación en los planes compartidos y no supone perder la cuenta ni quedar expulsado de Spotify durante un año.
El plan Familiar exige vivir en el mismo domicilio
Premium Familiar permite reunir hasta seis miembros de una familia que residan en la misma dirección, incluida la persona que administra el grupo. Cada participante mantiene su propia cuenta y sus credenciales, mientras que el administrador se encarga de contratar y pagar la suscripción.
La convivencia es, por tanto, la condición que Spotify quiere comprobar con más eficacia. El parentesco por sí solo no basta: que un hijo, un hermano o cualquier otro familiar viva en otra casa plantea un problema de elegibilidad aunque todos se consideren parte de la misma familia.
Durante la conferencia con inversores, el codirector ejecutivo Alex Norström describió los nuevos controles como una mejora rutinaria de los métodos de verificación. El directivo explicó que Familiar representa una parte importante de la base de suscriptores y que la compañía necesita ir actualizando sus comprobaciones cuando aparecen formas de esquivarlas.
Norström también dejó claro que ese trabajo no tiene una fecha de finalización. La intención es seguir perfeccionando los controles con el tiempo, de modo que el QR forma parte de una revisión continua de cómo se utilizan estas suscripciones.
Cómo funciona la verificación de Spotify mediante un código QR
El proceso comienza en el teléfono del administrador, que debe abrir su imagen de perfil, entrar en Tu Premium y acceder a Administrar para mostrar el código. Después, el miembro al que se le solicita la comprobación lo escanea con la cámara de su propio móvil.
Spotify indica que ambas personas deben estar en el mismo lugar para completar el escaneo. La verificación se realiza desde la aplicación móvil y el código cambia cada pocos segundos, por lo que una captura estática no sirve como comprobante permanente.
Si el escaneo da problemas, la ayuda recomienda actualizar la aplicación en los dos teléfonos y comprobar que la fecha y la hora sean correctas. También aconseja cerrar Spotify y abrirlo de nuevo antes de repetir el intento en persona.
La documentación española habla de solicitudes dirigidas a algunos miembros de Premium Familiar, por lo que no implica que todos deban verificarse a la vez. Spotify asegura, además, que no hace un seguimiento de la ubicación de los usuarios y que sus comprobaciones buscan verificar el domicilio declarado.
Qué significa la restricción de 12 meses y qué opciones quedan
El plazo para completar el QR es de siete días desde la notificación. Si se agota o la comprobación no se puede completar, la ayuda establece que el miembro no podrá incorporarse a otro plan Familiar o Duo durante 12 meses, una limitación que impide resolver el problema saltando inmediatamente a un grupo diferente.
Spotify también mantiene verificaciones de domicilio por correo electrónico, tanto en Familiar como en Duo. En ese procedimiento, si no se confirma la dirección dentro de siete días, la cuenta sale del plan y pasa a la modalidad gratuita; la restricción de acceso a otros grupos se cuenta desde el error de verificación.
En las comprobaciones por correo hay un matiz expresamente recogido por Spotify: se puede volver al mismo plan Familiar o Duo, aunque esté vetada la entrada en otro durante ese periodo. A esto se añade la regla general de que los miembros solo pueden cambiar de plan una vez cada 12 meses, que conviene tener presente antes de reorganizar una suscripción compartida.
Quien deje de formar parte del grupo puede seguir escuchando música con la versión gratuita de Spotify o consultar las alternativas de suscripción que le correspondan. Contratar Premium Individual es una opción, pero conservar el servicio gratuito también lo es; la restricción de los planes compartidos no obliga por sí sola a pagar una cuenta individual.