Análisis del Moto Mod Hasselblad True Zoom para la familia Moto Z


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A estas alturas seguro que has oído hablar de la familia Moto Z y sus versátiles módulos Moto Mods que se acoplan magnéticamente a la parte de atrás y amplían las funcionalidades de los teléfonos.

Uno de estos módulos es el Hasselblad True Zoom, que añade zoom óptico de 10 aumentos (25-250 mm), controles físicos de disparo y zoom, y llega con un sensor de 12MP con un tamaño de 1/2.3″.

Si estás pensando en hacerte con el Moto Z o Moto Z Play o ya los tienes en tu poder, probablemente te hayas preguntado si merece la pena hacerse con este módulo, que llega con un precio de 249 euros.

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Hemos tenido oportunidad de probar uno el Moto Mod Hasselblad True Zoom durante varias semanas y, a continuación, os vamos a contar nuestra opinión.

 

Diseño y construcción

El Moto Mod de Hasselblad resulta muy fácil de acoplar y retirar del teléfono, ya que cuenta con unos fuertes imanes que se adhieren a los conectores de la parte de atrás del teléfono.

Si eres aficionado a la fotografía, seguro que encuentras rara la forma de sujetar el smartphone para hacer una fotografía. Por suerte, el Moto Mod de Hasselblad viene a superar esta limitación, ya que añade controles físicos e incluso una empuñadora para facilitar el agarre.

El módulo cuenta con un botón físico que permite encender y apagar la cámara manualmente, un control de zoom para acercar y alejar la imagen de forma cómoda, como en una cámara tradicional y un botón de disparo de color naranja.

 

El control de zoom es bastante sensible a la presión y el grado de zoom va dando pequeños saltos, por lo que puede resultar algo complicado encuadrar la imagen con el grado de zoom deseado.

El botón de disparo fija el enfoque si lo pulsamos a medias y toma la fotografía al pulsarlo del todo. El botón requiere una cierta presión, por lo que si no sujetas el teléfono con fuerza es posible que la imagen salga algo movida al pulsar el botón.

Lamentablemente la cámara no incorpora su propia batería, por lo que harás uso de la batería del smartphone. El uso del zoom y la estabilización óptica consumen bastante energía, por lo que conviene que lleves el teléfono bien cargado antes de hacer una sesión larga de fotografía, especialmente si utilizas el Moto Z con su escasa batería.

 

Software de cámara

Al acoplar el módulo Hasselblad True Zoom al teléfono, el interfaz de cámara cambia ligeramente y se adapta a las particularidades de este módulo.

La app de cámara añade la posibilidad de disparar en formato RAW+JPEG, y ofrece algunos modos interesantes de escena. En el modo de disparo manual es posible ajustar el enfoque, el balance de blancos, el paso f, la sensibilidad ISO y la exposición.

Un aspecto que no nos acaba de convencer de la cámara de Moto es que no recuerda los ajustes de cámara, sino que vuelve a los valores por defecto cada vez que la abrimos. Esto significa que, por ejemplo, si queremos disparar en formato RAW, tenemos que seleccionar esta opción cada vez que vamos a tomar una fotografía.

Una ausencia importante del software de cámara es que no ofrece un modo de disparo HDR, a pesar de que con la cámara integrada en el teléfono sí que existe esta posibilidad.

La velocidad de enfoque del módulo de Hasselblad no es precisamente su mejor cualidad. La cámara sufre para enfocar objetos donde no hay grandes contrastes de color, y además solamente hay un único punto de enfoque. Tampoco existe la posibilidad de disparo en ráfaga.

 

Calidad de imagen

Como hemos comentado en la introducción, el módulo Hasselblad True Zoom posee un sensor con un tamaño bastante más pequeño del que nos gustaría, ya que es de 1/2.3″.

El sensor del módulo Hasselblad True Zoom es del mismo tamaño que el que incorporan smartphones como el Sony Xperia XZ y el Google Pixel, y queda por tanto lejos del tamaño de los sensores que integran las cámaras digitales compactas más avanzadas, que suele ser de 1″.

 

La diferencia en el tamaño de los sensores es, junto con la apertura de la lente, un factor determinante de muchos aspectos de la calidad de la imagen, como la cantidad de ruido en condiciones de poca luz o el efecto bokeh que podremos conseguir en las fotografías.

Dejan a un lado el sensor, el Moto Mod de Hasselblad sí que brilla con su envidiable zoom óptico de diez aumentos 25-250 mm

A diferencia de los smartphones tradicionales, que cuentan con una lente de apertura fija, la apertura de la lente de este módulo va de f/3.5 a f/6.5 a medida que aumenta el nivel de zoom. Esto significa que, con niveles elevados de zoom, resulta más complicado tomar fotografías con poca luz sin que salgan movidas.

En la posición de gran angular, la apertura f/3.5 es bastante menos luminosa que la que encontramos en otros smartphones, por lo que cabe esperar que la calidad de la imagen sufra en condiciones de poca luz.

Por suerte, en condiciones de buena luz, el zoom óptico permite acercarnos a los objetos a fotografiar de forma que no podríamos soñar con un smartphone tradicional. Aquí podemos ver un ejemplo de una fotografía tomada con el objetivo en la posición de gran angular y en la de máximo zoom.

 

A la hora de captar fotografías de cerca, este este módulo permite acercarnos a 5 cm con 1 aumento o a 1,5 metros con 10 aumentos. En general, podemos realizar fotos con cierto macro con bastante facilidad, como se puede ver en estas imágenes.

 

La cámara permite incrementar el nivel de sensibilidad hasta ISO 3200, pero por encima de ISO 800 el ruido hace bastante acto de presencia, por lo que en la medida de lo posible es mejor utilizar valores de sensibilidad inferiores.

En esta imagen nocturna podemos ver la Puerta de Alcalá fotografiada con ISO 900 y, como se puede apreciar a tamaño completo, la calidad de la imagen empieza a sufrir por la aparición de bastante grano en las zonas más oscuras.

 

En cuanto a la calidad de la imagen, el módulo Hasselblad captura colores vivos, aunque en ciertas en ocasiones parecen estar algo sobre-saturados.

A continuación podemos ver un par de fotografías en las que la cámara ha sido capaz de captar unos colores muy vivos de la naturaleza. Ninguna de las imágenes ha sido retocada, sino que se muestran tal y como han sido captadas por la cámara.

 

El rango dinámico que ofrece la cámara es amplio, como se puede apreciar en fotografías complejas con grandes contrastes de luz.

Aquí podemos ver un par de imágenes que han sido captadas con el nivel de exposición automático, en la imagen de la izquierda, y con un ajuste manual de exposición (+1.6) para resaltar un poco más el monumento, en la imagen de la derecha.

 

Posiblemente te estés preguntando si la cámara de este Moto Mod supone un salto importante en calidad de imagen respecto a la cámara integrada del teléfono.

Para analizar la calidad de la cámara, hemos realizado una comparativa entre la cámara del módulo Hasselblad True Zoom y la de varios smartphones de gama alta como el Moto Z (13MP, OIS), el iPhone 7 Plus (12MP, OIS), el LG G5 (16MP, OIS) y Samsung Galaxy S7 edge (12MP, OIS).

En primer lugar, podemos observar una comparativa de fotografías tomadas sobre la unad e la tarde, cuando todavía había mucha luz.

Como podemos apreciar, la imagen captada por el sensor del módulo Hasselblad es buena pero no espectacular si la comparamos con otros smartphones de gama alta, posiblemente porque también utiliza un sensor de tamaño de smartphone.

Debemos tener en cuenta que aquí no estamos haciendo uso del zoom óptico del módulo, por lo que si nuestro interés fuera captar esta zona con gran detalle podríamos acercarnos con el zoom y obtener un nivel de detalle muy superior al resto de teléfonos.

 

Esta otra escena ha sido captada por la noche, cuando ya no había luz natural y, por tanto, los teléfonos tienen grandes dificultades para contener el ruido.

La imagen captada por el módulo Hasselblad ofrece una calidad de imagen bastante mejorable, con un nivel de ruido más elevado que otros teléfonos de gama alta. Esto se debe probablemente a que el sensor no es mucho mayor que el de otros smartphones, pero la apertura de la lente f/3.5 sí que es bastante peor.

 

A continuación podeis ver una galaría de fotografías tomadas con el Moto Mod Hasselblad True Zoom:

 

 

Calidad del vídeo

El módulo Hasselblad no es capaz de grabar vídeo 4K, por lo que tenemos que conformarnos con calidad 1080p / 30p, lo cual supone una pequeña decepción teniendo en cuenta que, por ejemplo, el Moto Z es capaz de grabar vídeo 4K con su cámara integrada.

La calidad de la imagen es correcta pero no espectacular, como se puede apreciar en el siguiente vídeo.

 

Conclusiones

El Moto Mod Hasselblad True Zoom (249 euros) llega con un sensor similar al que incorporan muchos teléfonos de gama alta pero con una lente bastante menos luminosa debido a que cuenta con zoom óptico.

Por ello, la calidad de imagen en condiciones de buena luz es similar a la que puedes obtener con un buen teléfono pero, cuando la luz escasea, la apertura más reducida de la lente pasa factura y la imagen presenta bastante ruido.

Donde este módulo brilla es a la hora de hacer fotografías con zoom óptico, ya que ningún teléfono se acerca a la posibilidad de ampliar una imagen hasta 10 veces sin que la calidad de imagen se resienta. De nuevo, esto solo es posible en condiciones de buena luz ya que, por la noche, corres el riesgo de que salga movida.

Nos quedamos con ganas de ver un Moto Mod que incorpore un sensor de mayor tamaño y unos mejores valores de apertura, aunque sea a costa de un menor zoom. Posiblemente esa combinación sí que haría muy atractivo este módulo que, en la actualidad, parece más dirigido a usuarios que hacen fotografías turísticas –monumentos, paisajes, etc. — que a verdaderos entusiastas de la fotografía.