Análisis a fondo y opinión de Surface Go

¿No tienes tiempo de leer el análisis completo? Dirígete directamente a la sección de Conclusiones para conocer lo que más y lo que menos nos ha gustado de Surface Go.
Surface Go es la nueva tablet de Microsoft de pequeño tamaño que está dirigida a aquellos usuarios necesitan utilizar Windows 10 para su trabajo o estudios pero no requieren toda la potencia de Surface Pro.

Esta nueva tablet de Microsoft no solamente es el dispositivo Surface más pequeño y ligero de la historia, sino que además cuesta la mitad que una Surface Pro. Como es lógico, para lograr este precio, Microsoft ha tenido que recortar en especificaciones, siendo la más importante el procesador.

Surface Go llega con una pantalla de 10″ con resolución de 1800 x 1200, procesador Pentium Gold 4415Y y dos posibles configuraciones de memoria RAM y almacenamiento: 4GB / 64GB por 449 € y 8GB / 128GB por 599 €.

Por cortesía de Microsoft, hemos tenido oportunidad de probar el nuevo Surface Go durante varias semanas y, a continuación, os traemos nuestra opinión tras un análisis detallado.

 

Diseño y construcción

A primera vista, Surface Go parece una versión en miniatura de Surface Pro ya que cuenta con la misma construcción de magnesio de su hermano mayor pero una pantalla con una diagonal 2,3″ más pequeña.

Surface Go no solo hereda el mismo diseño sino que también cuenta con el excelente soporte trasero de Surface Pro, capaz de girar hasta casi 180 grados (en concreto, 165 grados). De esta forma, es posible ajustar perfectamente la posición de la pantalla para utilizar el tablet sobre cualquier superficie.

A la hora de apoyarlo sobre las piernas, sin embargo, su pequeño tamaño hace que la base no sea lo suficientemente ancha como para que pueda apoyarse sobre las pantorrillas de forma estable. Esto nos obliga a mantener las piernas muy juntas todo el tiempo, lo cual resulta incómodo a la larga.

Su pequeño tamaño y reducido peso hace que sea un dispositivo altamente portátil, que puedes meter en la mochila sin apenas notar el peso. También resulta muy útil en entornos donde la superficie apoyo es muy pequeña y un portátil tradicional no cabe bien, por ejemplo sobre la mesa del asiento de un avión

 

A pesar de las similitudes de diseño con el Surface Pro, también encontramos algunas diferencias, como unos bordes más redondeados en lugar de las aristas del Surface Pro. Dado que este nuevo tablet apunta a los estudiantes como un público objetivo, este cambio de diseño tiene sentido.

La pantalla cuenta con protección Gorilla Glass 3 que, si bien ya tiene unos años, garantiza cierta protección ante arañazos. Los marcos que rodean la pantalla son algo gruesos para mi gusto. Aunque es bien sabido que los tablets necesitan tener marcos con cierta anchura para poder sujetarlos sin tocar la pantalla, Apple ha demostrado con el iPad Pro de 10.5″ que es posible reducir los marcos sin perjudicar la usabilidad.

Microsoft ha incluido un puerto USB Tipo-C para datos, salida de vídeo y carga, así como un lector de tarjetas micro-SD, un conector de auriculares y un puerto de carga Surface Charge que se acopla magnéticamente. Sin embargo, no hay ningún conector USB-A tradicional, lo que puede limitar el uso de ciertos periféricos.

Aunque puedes utilizar Surface Go en modo tablet todo el tiempo, me atrevería a decir que cualquiera compre este dispositivo se hará también con un teclado para disfrutar de la  experiencia completa de Windows.

Con la funda con teclado Type Cover (99 €), Microsoft ha conseguido incorporar un teclado completo y un trackpad de cristal en un espacio bastante pequeño. Ahora bien, las teclas están algo más juntas de lo habitual, por lo que no es el dispositivo ideal para escribir largos ensayos y es posible que tardes un tiempo en acostumbrarte a teclear con rapidez.

La forma de acoplar el teclado es realmente fácil ya que se engancha magnéticamente a la parte inferior de Surface Go y puedes ajustar el ángulo del teclado cómodamente empujándolo hacia la pantalla ya que tiene una tira flexible que se dobla.

 

Pantalla

Surface Go llega con una pantalla PixelSense de 10″ que ofrece una resolución de 1800 x 1200 píxeles, lo que implica una densidad de píxeles de 217 ppp.

La resolución es bastante inusual ya que la pantalla de Surface Go posee un ratio de pantalla 3:2, en lugar del ratio 16:9 que solemos encontrar en los ordenadores portátiles.

Esto significa que la pantalla de Surface Go es más alta de lo habitual, lo que es bueno a la hora de trabajar pero hace que aparezcan franjas horizontales negras más grandes al ver una película.

La matriz de sub-píxeles de la pantalla es de tipo RGB, como es habitual en los paneles LCD. En las pantallas RGB los sub-pixeles se organizan uno a continuación de otro en hileras rojo-verde-azul (RGB).

 

El brillo máximo de la pantalla de Surface Go es, según nuestras propias mediciones, 425 nits, un valor bastante elevado ya que la mayoría de portátiles no pasan de los 300 nits. Este brillo permite trabajar cómodamente en sitios que estén muy iluminados e incluso en exteriores.

El color negro es bastante profundo, con un brillo de tan solo 0,3 nits, lo que hace que el contraste sea bastante alto para una pantalla de estas características: 1.416:1.

La pantalla de Surface Go es táctil y es compatible con gestos multi-toque de 10 puntos. Además, la pantalla es compatible con Lápiz para Surface, en caso de que quieras escribir o dibujar sobre la propia pantalla.

Hardware y rendimiento

Como comentábamos en la introducción, el principal punto en el que Microsoft ha tenido que recortar para lograr un precio reducido es el procesador. En lugar de utilzar procesadores de la familia Intel Core, Surface Go incorpora un procesador Intel Pentium Gold.

Existen dos configuraciones de Surface Go en función de la memoria RAM y almacenamiento: una con 4GB de RAM y 64GB de almacenamiento y otra con 8GB de RAM y 128GB de almacenamiento. En este punto es importante notar que la variante de 64GB utiliza almacenamiento eMMC, bastante más lento que el almacenamiento SSD de la variante de 128GB.

Surface Go 4GB/64GB Surface Go 8GB/128GB
(versión analizada)
Procesador Pentium Gold 4415Y
Chip gráfico Intel HD Graphics 615
Memoria RAM 4GB 8GB
Almacenamiento 64GB (eMMC) 128GB (SSD)

 

Los 4GB de RAM del modelo básico parecen escasos para un dispositivo con Windows 10, aunque esta configuración responde a que Surface Go viene con Windows 10 S, una versión limitada que solamente puede ejecutar apps de la Windows Store. Este tipo de aplicaciones suelen requerir menos memoria que los programas de Windows externos.

Ahora bien, si en algún momento te decides dar el salto a Windows 10 (spoiler: es lo que nosotros lo recomendamos, como comentaremos más adelante) y pretendes ejecutar aplicaciones más exigentes, puedes encontrarte con problemas de rendimiento.

Por tanto, mi recomendación es que, dentro de lo posible, optes por el modelo con 8GB de RAM y almacenamiento SSD, que es la que hemos probado.

Centrándonos en el rendimiento, esta configuración tiene capacidad suficiente para mover cargas de trabajo ligeras, como navegar por Internet o utilizar la suite ofimática Office 365. Si bien puedes tener múltiples aplicaciones y páginas web abiertas a la vez, no esperes poder ejecutar aplicaciones de edición de vídeo, por ejemplo.

 

Cuando analizamos un portátil, normalmente ejecutamos un conjunto de benchmarks para poner a prueba el rendimiento del dispositivo. En esta ocasión, esto no ha sido posible porque estas herramientas no están disponibles en la Tienda Windows, que es el único lugar desde el que se pueden descargar apps en Windows 10 S.

Hubiéramos podido utilizar estos benchmarks actualizando el software de Windows 10 S a Windows 10, pero el cambio es tan importante que hubiéramos alterado el dispositivo y los resultados no serían representativos de lo que los usuarios obtendrán con Windows 10 S.

Aunque no podemos ejecutar benchmarks, sí que podemos compartir cuál ha sido nuestra experiencia al utilizar Surface Go con 8GB/128GB

Microsoft afirma que Windows 10 S ha sido diseñado para que se mueva igual de rápido el primer día que mil días más tarde. Esto se debe a que las aplicaciones se instalan en un entorno aislado, que les impide hacer cambios en el registro o en otros ajustes que acaban corrompiendo el sistema. Además, esto también significa que pueden ser desinstaladas sin dejar rastros.

El encendido del portátil estando en reposo es instantáneo, y el arranque del sistema operativo estando apagado también es rápido. En general, las aplicaciones se abren con rapidez y la interfaz se mueve con fluidez, independientemente del número de aplicaciones abiertas.

Al navegar con Microsoft Edge, las páginas web complejas se cargan tan rápido como en otros dispositivos y se mueven sin problemas, tanto a la hora de hacer scroll como de ampliar o reducir la imagen. Las aplicaciones de Office 365 como Word, Excel o PowerPoint y de terceros como Spotify también se manejan sin ningún problema.

 

Los problemas llegan si tratas de ejecutar aplicaciones muy complejas, ya que las limitaciones del procesador salen a relucir. Incluso una aplicación relativamente simple como Adobe Photoshop Elements 2018 (una versión recortada de Photoshop que está en la Tienda Windows) te deja esperando unos buenos segundos al aplicar el efecto de reducción de ojos rojos en una fotografía de 12 megapíxeles.

La multi-tarea es otra de las situaciones en las que el rendimiento del Surface Go se ve perjudicado. Por ejemplo, utilizar aplicaciones de cierta complejidad mientras se está descargando e instalando una aplicación en segundo plano es una tarea ardua.

A nivel gráfico, Surface Go no está pensado para ejecutar juegos 3D complejos. Algunos juegos exigentes como Forza Horizon 4 se niegan a arrancar porque detectan que el hardware es insuficiente — lástima que no lo detecte la propia Tienda Windows porque me hubiera ahorrado una descarga de 28GB — mientras que otros se mueven lentos. También hay juegos 3D más simples, como Minecraft, que se mueven sin problemas.

Surface Go no cuenta con un lector de huella dactilar, pero el reconocimiento facial de Windows Hello funciona sorprendentemente bien y permite acceder al ordenador casi instantáneamente.

En el aspecto de conectividad inalámbrica, Surface Go va bien servido ya que soporta Wi-Fi 802.11 a/b/g/n/ac en las bandas de 2.4 y 5 GHz, y Bluetooth 4.1. En nuestras pruebas, la velocidad a la hora de navegar y descargar ha sido excelente.

La calidad del sonido de Surface Laptop es bastante buena gracias a que cuenta con altavoces frontales a los lados de la pantalla que se escuchan con claridad y a un volumen elevado. El sonido carece de profundidad pero no se puede pedir mucho más a unos altavoces tan pequeños.

En cuanto a la batería, con un uso relativamente intenso y el brillo de la pantalla establecido a la mitad, el portátil es capaz de aguantar una jornada de unas seis horas ininterrumpidas sin mucho problema. El proceso de carga es bastante rápido, tanto con el cargador Surface Connector como con cargadores USB-C de alta potencia.

Software

Todos los portátiles con Windows suelen ser muy parecidos en lo que se refiere a software y, normalmente, las diferencias entre unos y otros dispositivos radican en las aplicaciones adicionales que el fabricante ha precargado.

Surface Go llega con una versión de Windows llamada Windows 10 S, que viene a ser una variante de Windows 10 más segura (y limitada). La principal restricción de esta versión de Windows es que solamente puedes instalar aplicaciones descargadas desde la Tienda Windows.

Si la mayoría del trabajo que realizas es con aplicaciones web accesibles desde un navegador, aplicaciones de Microsoft o aplicaciones de terceros que estén en la Tienda Windows, no tendrás ningún problema, pero si empleas otras aplicaciones, tendrás un problema ya que no podrás instalarlas.

 

Echo de menos la posibilidad de instalar aplicaciones que utilizo frecuentemente como aplicaciones de fotografía (ACDSee, la suite completa de Adobe, etc.) o incluso la plataforma Steam de juegos.

Ni siquiera es posible instalar el navegador ChromeFirefox u Opera, ya que estos no se encuentran disponibles en la Tienda Windows. Incluso algunas aplicaciones que están en la Tienda Windows pueden no ser compatibles con Windows 10 S.

Aún si consigues instalar otro navegador, no podrás establecerlo como navegador por defecto ya que este siempre será Microsoft Edge. Lo mismo ocurre con el buscador por defecto, que siempre será Bing, aunque obviamente puedes visitar Google escribiendo http://www.google.com en la barra de direcciones.

Microsoft dirige esta versión de Windows a estudiantes que, con estas restricciones, evitan la entrada de virus u otro tipo de malware. Sin embargo, en la práctica, esta limitación puede resultar frustrante para muchos usuarios.

Por suerte, Microsoft permite “desbloquear” Windows 10 S y pasar a Windows 10. Este cambio es gratuito pero solo puedes hacerlo una vez, así que una vez que des el salto no podrás volver atrás. Dadas las limitaciones de Windows 10 S, nuestra recomendación es que actualices a Windows 10.

 

Precio

Surface Go está disponible en dos variantes con distintas configuraciones de memoria RAM y almacenamiento.

Modelo Precio
Surface Go de 10″. 4GB de RAM. 64GB eMMC 449 €
Surface Go de 10″. 8GB de RAM. 128GB SSD 599 €

 

Lamentablemente, Microsoft no incluye el teclado Type Cover junto con el dispositivo aunque se trata de una compra obligada que incrementa el precio en 99 €.

Otro accesorio que puedes añadir es el lápiz Surface Pen, que cuesta 109,99, aunque su utilidad es bastante limitada si no te dedicas a diseño gráfico.

Conclusiones

Microsoft sabe que no todo el mundo puede permitirse una tablet Surface Pro, por lo que ha creado Surface Go, un dispositivo con un coste muy inferior (a partir de 449 €) para aquellos usuarios que no necesitan una gran potencia.

Surface Go pose un diseño similar al de su hermano mayor, Surface Pro, con un atractivo cuerpo de magnesio y un versátil soporte trasero con ángulo de giro de casi 180 grados.

Surface Go solo incorpora un puerto USB-C, un conector de carga Surface Charge y un lector de tarjetas micro-SD, por lo que si necesitas conectar varios periféricos tendrás que recurrir a un dongle. Nos hubiera gustado ver al menos un puerto USB-A tradicional, pero tendremos que conformarnos.

La pantalla del Surface Go está rodeada por unos marcos bastante generosos pero, dejando ese detalle a un lado, ofrece una nitidez correcta (no para tirar cohetes) y un brillo máximo y contraste elevado, lo que facilita su uso en exteriores.

 

Surface Go solo está disponible en dos posibles configuraciones de almacenamiento y RAM. En ambas cuenta con el mismo procesador Pentium Gold 4415Y que ofrece una potencia limitada en comparación con los procesadores Intel Core de Surface Pro.

La variante más económica cuenta con 4GB de RAM y 64GB de almacenamiento eMMC, mientras que la variante más potente llega con 8GB de RAM y 128GB de almacenamiento SSD. A falta de probar la versión 4GB/64GB, mi recomendación es ir por la de 8GB/128GB — no solo por la mayor cantidad de memoria sino por el salto de eMMC a SSD.

La configuración de 8GB/128GB que hemos probado es más que suficiente para navegar por Internet o utilizar la suite Office 365, pero no está indicada para aplicaciones pesadas — por ejemplo, edición de fotografía o vídeo — y menos aún para juegos 3D complejos — algunos de ellos ni siquiera se instalan.

Surface Go llega con Windows 10 S, una nueva versión de Windows 10 que solo permite ejecutar apps descargadas de la Tienda Windows, lo cual aporta mucha seguridad respecto a la entrada de virus y malware, pero resulta una limitación importante si utilizas apps de terceros que no están en dicha tienda.

Por suerte, Microsoft permite actualizar Windows 10 S a Windows 10, aunque una sola vez sin vuelta atrás. Mi sugerencia es que, salvo que uses un número muy reducido de apps que estén en la Tienda Windows, actualices a Windows 10 para disfrutar de una experiencia completa de Windows.

En definitiva, si buscas un tablet pequeño y ligero para correr aplicaciones Windows no muy exigentes, Surface Go es una excelente opción. Ahora bien, debes ser consciente de sus limitaciones para no llevarte ninguna sorpresa.

Lo mejor:

  • Tamaño compacto, peso ligero y diseño atractivo con un soporte trasero muy versátil.
  • Teclado y touchpad cómodos de utilizar y con buena respuesta táctil
  • Pantalla LCD con brillo máximo y contraste elevado
  • Cámara frontal con reconocimiento facial mediante Windows Hello, que funciona muy bien
  • Altavoces frontales con buena calidad de sonido
  • Buena autonomía, aguanta alrededor de seis horas de uso ininterrumpido
  • Permite ser actualizado a Windows 10 gratuitamente (aunque no hay marcha atrás)
Lo peor:
  • Pantalla con marcos generosos y ratio 3:2, lo que hace aparecer franjas horizontales al ver películas
  • Potencia limitada a la hora de ejecutar aplicaciones exigentes y, por supuesto, juegos 3D
  • Pocas opciones de conectividad (se echa de menos algún puerto USB tradicional)
  • Al precio de partida tenemos que añadir el del teclado Type Cover 99 €, que en mi opinión es compra obligada.

Nota: El dispositivo Surface Go ha sido cedido amablemente por Microsoft España para la realización de este análisis.