Análisis de la cámara Samsung Gear 360 (2017) y opinión

Samsung anunció su nueva cámara Gear 360 a finales de marzo, a la vez que el Samsung Galaxy S8.

Al igual que el modelo del año pasado, la nueva Samsung Gear 360 (2017) tiene como objetivo capturar vídeos y fotografías de 360 grados de forma sencilla y asequible, pero ahora cuenta con un nuevo diseño es más estilizado y, por tanto más fácil de transportar.

Samsung también ha reducido el precio de la nueva cámara respecto a su predecesora, que salió a la venta por 346 euros (aunque ahora está mucho más barata). La nueva Samsung Gear 360 (2017) está a la venta por 250 euros.

No todo son buenas noticias, ya que la apertura y la resolución de las dos lentes que forman la cámara suponen un pequeño paso atrás respecto a su predecesora. Lo mismo ocurre con su batería, cuya capacidad se ha visto reducida en favor de una mayor portabilidad.

Por cortesía de Samsung, hemos tenido oportunidad de probar la cámara Gear 360 (2017) y, a continuación, os traemos nuestras impresiones.

 

Diseño y construcción

La primera Samsung Gear 360 tenía un aspecto de “webcam” con un pequeño trípode acoplado a un cuerpo esférico.

Para este nuevo modelo, Samsung ha decidido crear algo más cómodo de transportar y sostener con la mano. La nueva Gear 360 posee un diseño bastante compacto, que permite llevar la cámara cómodamente en el bolsillo sin que abulte tanto como el modelo anterior.

La nueva cámara es algo más ligera, con un peso de unos 130 grados, y está construída en plástico de color blanco que parece bastante resistente. Posee resistencia IP53, lo que significa que puede aguantar sin problemas lluvia pero no podemos sumergirla en agua — no es una cámara de acción.

En uno de los lados encontramos una pequeña pantalla y un botón de disparo. La pantalla permite ver en qué modo de disparo te encuentras y cuántas más fotografías o vídeo puedes capturar, así como la batería restante. Esto resulta bastante útil en comparación con otras cámaras que no proporcionan tanta información.

 

En la parte superior de la cámara encontramos un par de luces LED que se encienden en color verde cuando la cámara está en esperar y en color rojo cuando están grabando vídeo. En uno de los lados también encontramos otro LED de color azul que marca cuando está conectado a un smartphone por Bluetooth,

En el cuerpo de la cámara encontramos una ranura donde podemos insertar una tarjeta micro-SD de hasta 256GB y, debajo, un puerto USB-C al aire para cargar la cámara. Al otro lado, entre ambas lentes, encontramos un botón de encendido y un botón de menú que nos permite cambiar el modo de disparo de la propia cámara.

La base de la cámara es plana, por lo que podemos apoyarla sobre una superficie plana o insertarla en un trípode estándar gracias al orificio de la base. En la caja viene un aro de goma unido a una correa que se puede utilizar para apoyar la cámara encima y aumentar la base de apoyo, aunque en mis pruebas no he tenido que recurrir a ella.

En el interior de la Gear 360 encontramos una batería de 1160 mAh, algo menos que el modelo del año pasado, y no es reemplazable. Es posible grabar alrededor de dos horas completas con ambas cámaras, o tres horas si solo grabas con una cámara.

 

Software

La app que permite controlar la Samsung Gear 360 es compatible con smartphones Galaxy S6 en adelante, así como con dispositivos de Apple que corran iOS 10. En mis pruebas he utilizado la cámara junto a un Samsung Galaxy S8+.

El proceso de emparejamiento del teléfono con la cámara es sencillo y la conexión entre ambos se realiza mediante Bluetooth y WiFi punto a punto.

Desde la app del teléfono es posible ver en tiempo real lo que captan los sensores de la cámara y es posible conmutar entre los distintos modos de visión sobre la marcha: vista 360º, vista circular, vista alargada, vista dual y vista panorámica.

La app permite conmutar fácilmente entre la captura de foto, vídeo, cámara rápida, bucle de vídeo y HDR horizontal. Dentro de algunos modos tenemos acceso a opciones adicionales para controlar el balance de blancos o compensar la exposición.

La app también permite transferir los vídeos e imágenes, y es la propia app la que se encarga de unir las imágenes o vídeos captados por ambas lentes. Desde la propia app es posible compartir los vídeos en sitios como YouTube, Facebook o Samsung VR, donde se reconocen automáticamente como contenido en 360 grados.

Es posible retransmitir vídeo en directo a través de YouTube y Facebook utilizando la app. Los vídeos grabados con la Gear 360 pueden ser vistos con unas gafas de realidad virtual — como Samsung Gear VR o Google Dream VR — para disfrutar de una experiencia inmersiva.

Con la compra de la cámara, Samsung ofrece el software Action Director, que es un editor de vídeo completo disponible tanto para macOS como para Windows. A diferencia de la app móvil, esta aplicación permite crear un vídeo mucho más trabajado con títulos, transiciones y otros efectos visuales.

 

Calidad de imagen y vídeo

En el modo de lente dual, la cámara Gear 360 puede grabar vídeo hasta 4K (4096×2048) en 24 fps, 2K (2880×1440) a 30 fps, 2560×1280 en 60 fps y 1440x720p en 120 fps. El el modo de una sola lente, puedes llegar hasta 1920×1080 a 60 fps.

Como suele ocurrir con este tipo de cámaras de 360 grados, los vídeos se ven mejor en la pantalla del teléfono que cuando los visualizas a gran tamaño con un casco de realidad virtual o cuando las subes a YouTube.

Esto se debe a que la resolución de 4K no es realmente el 4K de gran nitidez que estás acostumbrado a ver en un televisor. La resolución 4K está distribuida a lo largo de toda la vista de toda el vídeo de 360 grados, lo que hace que en ocasiones la calidad parezca estar por debajo de HD.

Aquí podemos ver un vídeo capturado a resolución 2880×1440 píxeles (para una mejor experiencia 360º, es recomendable que visualices el vídeo en YouTube):

 

Y este otro vídeo está grabado a resolución 4096×2048 píxeles (para una mejor experiencia 360º, es recomendable que visualices el vídeo en YouTube):

 

A la hora de capturar fotografías, la resolución ha disminuido desde los 15MP de la Gear 360 original hasta 8.4MP, pero el resultado sigue siendo bastante bueno.

A continuación podemos ver una imagen capturada en 360 grados:

 

Conclusiones

Si tienes un teléfono compatible, es decir, un smartphone Galaxy S6 (o superior) o un iPhone con iOS 10, la Gear 360 (2017) es un dispositivo interesante para capturar contenido en 360 grados sin muchas complicaciones.

El manejo de la cámara con la app para Android e iOS es muy sencillo, y los resultados son buenos en cuanto a calidad de imagen y vídeo, sin ser espectaculares — hay otros dispositivos que ofrecen una calidad superior pero a un precio mucho más elevado.

La posibilidad de retransmitir vídeo en 360 grados a través de YouTube y Facebook es un añadido interesante para los usuarios que quieren compartir momentos especiales, así como el software Action Director que permite editar los vídeos desde un ordenador.

Por todo ello, si estás pensando en adentrarte en el mundo de los contenidos 360 grados de forma amateur, la cámara Samsung Gear 360 (2017) es una excelente opción por unos 250 euros.

Solo nos gustaría que Samsung añadiese compatibilidad con otros teléfonos Android ya que el número de dispositivos con los que se puede utilizar la cámara es, a día de hoy, algo limitado.