
Análisis del Roborock RockMow Z1: Un robot cortacésped todoterreno para jardines grandes
¿No tienes tiempo de leer el review del RockMow Z1? Dirígete directamente a la sección de Mi opinión para conocer lo que más y lo que menos me ha gustado del RockMow Z1.
El Roborock RockMow Z1 es el robot cortacésped más avanzado de Roborock, pensado para jardines grandes, terrenos irregulares y usuarios que buscan automatizar casi por completo el mantenimiento del césped. Cuenta con tracción total AWD, sistema de dirección activa y suspensión dinámica para moverse con estabilidad por superficies complicadas, superar obstáculos de hasta 8 cm y afrontar pendientes de hasta el 80%.
También incorpora navegación inteligente Sentisphere, que combina RTK de alta precisión con VSLAM para orientarse sin cables perimetrales, mantener líneas de corte rectas y trabajar incluso en zonas con árboles o sombras. Su sistema de corte utiliza seis cuchillas, permite ajustar la altura entre 20 y 70 mm, ofrece una precisión de borde de hasta 3 cm y puede cubrir hasta 5.000 m² al día. Además, desde la app es posible gestionar mapas, zonas de corte, rutas y patrones personalizados para crear diseños sobre el césped.
He tenido la oportunidad de probar el modelo RockMow Z150 (🛒 3.499€), que está indicado para una superficie de trabajo de hasta 5.000 m². Roborock también comercializa los modelos RockMow Z115 (🛒 1.999€) para una superficie hasta 1.500 m² y RockMow Z130 (🛒 2.999€) para hasta 3.000 m².
👉🏻 Índice
- Diseño, ruedas y sistema de corte
- Instalación, antena RTK y mapeo del jardín
- Experiencia de corte, navegación y obstáculos
- Precio y diferencias entre RockMow Z115, Z130 y Z150
- Mi opinión sobre Roborock RockMow Z150
- Preguntas frecuentes
Diseño, ruedas y sistema de corte
El robot cortacésped RockMow Z1 tiene unas dimensiones de 66 × 48 × 29 cm y un peso de 21,5 Kg, por lo que es un robot cortacésped más bien grande y pesado, como era de esperar dadas sus características de corte y autonomía. Su aspecto es bastante llamativo, ya que parece un pequeño coche.
La mayor parte de su exterior es de un elegante color gris con acabado brillante y está rematado por detalles en color rojo.
Cuenta con dos grandes ruedas dentadas en la parte trasera y dos ruedas dentadas más pequeñas en la parte delantera que le impulsan cuando recorre el jardín. Como aspecto diferencial frente a otros robots, posee tracción a las cuatro ruedas, lo que le permite subir pendientes de hasta un 80% (39°).
Las dos ruedas omnidireccionales delanteras permiten una buena maniobrabilidad de giro, mientras que las ruedas traseras brindan tracción y estabilidad. Su sistema de suspensión le permite desplazarse de forma fluida sobre terrenos irregulares manteniendo un corte uniforme y es capaz de vencer obstáculos de hasta 8 cm, lo cual puede ser útil si tienes pequeños escalones en tu jardín.
El Roborock RockMow Z1 incorpora un sistema patentado de dirección activa que marca una diferencia importante frente a muchos robots cortacésped con tracción a las cuatro ruedas. En lugar de depender de una dirección pasiva, sus ruedas delanteras cuentan con motores independientes que permiten controlar los giros con mayor precisión.
En la práctica, esto se traduce en maniobras más eficientes en zonas complejas del jardín, como esquinas, pasos estrechos o áreas con obstáculos, ya que el robot gira sobre sí mismo. Además, al reducir el arrastre de las ruedas durante los giros, el robot resulta más respetuoso con el césped y ayuda a evitar daños en la superficie, algo especialmente útil si queremos mantener el jardín cuidado incluso con un uso frecuente.
Maniobra de giro de 180 grados
Durante el corte, la hierba cortada no se recoge, sino que cae en pequeñas virutas, proporcionando al suelo nutrientes y humedad naturales. Mi recomendación es utilizar el robot diariamente para que no dé tiempo a que la hierba crezca en exceso, ya que son las pequeñas virutas las que resultan útiles para el suelo, pero no los trozos de mayor tamaño.
El Roborock RockMow Z1 utiliza el sistema de percepción ambiental Sentisphere, que combina navegación con una antena RTK con VSLAM para mantener una buena precisión. En zonas abiertas, el posicionamiento por satélite permite que el robot se desplace con precisión, mientras que en áreas con peor recepción de señal, por ejemplo bajo árboles, puede apoyarse en la navegación visual (VSLAM) para seguir trabajando sin perderse.
Para sacar el máximo partido al sistema RTK es importante colocar correctamente la antena: Roborock recomienda instalarla en una zona abierta con buena visibilidad del cielo, separada al menos 2 metros de paredes o árboles y siempre en posición vertical. Esto permite que el robot mantenga una navegación más estable y fiable en todo el jardín.
En mis pruebas, el RockMow Z1 ha sido capaz de desplazarse sin problemas por mi jardín, incluso bajo un gran magnolio que obstaculiza la señal GPS, sin salirse en ningún momento de los límites del césped.
Ahora bien, si tu jardín tiene muchos árboles, zonas estrechas, muros altos o áreas con mala visibilidad del cielo, quizá tenga más sentido mirar el RockMow Z1 LiDAR, aunque pierdas capacidad máxima de superficie frente al Z150.
En la parte superior del robot cortacésped, encontramos un botón STOP que detiene el robot, así como tres botones y una pantalla LED que nos permite configurar algunos aspectos del robot y obtener información.
Como aspecto curioso, cuenta con un altavoz que, en ocasiones, lo utiliza para informar sobre lo que está haciendo. Desde la app podemos configurar el idioma en el que queremos que hable el robot.
Si echamos un vistazo a la parte de abajo del robot cortacésped, encontramos el disco con seis cuchillas que giran para cortar el césped. Aunque parezca que las cuchillas están un poco sueltas, esto permite que, si chocan con un obstáculo, no se dañen, ya que giran sobre sí mismas para meterse hacia dentro.
El disco cubre un ancho total de 24 centímetros, en línea con la mayoría de robots cortacésped, pero por debajo de algunos robots que cuentan con dos discos de cuchillas.
El sistema de suspensión dinámica está pensado para que el robot mantenga la estabilidad incluso cuando el terreno no es perfectamente liso. Su chasis adaptativo y los dos muelles independientes ayudan a absorber irregularidades como baches, desniveles o zonas más irregulares del jardín, manteniendo las cuchillas a una altura constante. En la práctica, esto se traduce en un corte más uniforme sobre superficies complicadas, algo especialmente importante si el césped tiene pequeñas pendientes, raíces, zonas hundidas o cambios de nivel.
La altura de los discos es regulable desde la app, pudiendo elegir entre una altura de 2 a 7 cm. El robot RockMow Z1 también puede manejar hierba densa en caso de que lleves tiempo sin cortarla.
Parte de abajo del robot cortacésped sin módulo PreciEdge
El Roborock RockMow Z1 destaca por su precisión en el corte de bordes gracias al módulo PreciEdge (149,99€), que permite recortar automáticamente el césped a una distancia de hasta 3 cm del límite.
Esto reduce bastante la necesidad de repasar manualmente los bordes con una recortadora, uno de los trabajos más molestos cuando queremos dejar el jardín realmente limpio, pero no es una solución milagrosa. Junto a muros, bordillos altos o límites muy irregulares, todavía puede quedar una pequeña franja que habrá que repasar de vez en cuando.
Módulo PreciEdge instalado
El robot cortacésped viene acompañado por una estación de carga que debe conectarse a la corriente eléctrica y que, mediante un conector, carga la batería del robot cortacésped cuando este se introduce. Esta estación es también el lugar al que se conecta, mediante un cable, la antena RTK y transmite información de posición al robot cortacésped, por lo que debe estar permanentemente conectada a la corriente.
Roborock ha incluido dos cables extensores para la corriente y la antena, por lo que no es necesario que tengas un enchufe pegado al lugar donde quieras colocar la estación ni que la antena esté justo al lado de la estación.
Una vez que la estación está en su lugar definitivo, debes clavarla en el suelo con cuatro clavos de plástico. En esta imagen, todavía no la había clavado.
Estación de carga
Para el montaje de la antena RTK, Roborock incluye un tubo al que, por un lado, se acopla al módulo GNSS y, por el otro, se une a un «tenedor» que se clava en la tierra. Cuanto más alta esté la antena, mejor visibilidad tendrá de los satélites del cielo.
Es importante que tanto la estación como la antena RTK estén a una distancia superior a 2 metros de paredes y otros obstáculos, y que tengan una visión clara del cielo. Por tanto, colocar estos elementos bajo un árbol no es una buena idea.star
En casas como la mía, donde el jardín está a un único lado de la casa, esto no es un problema, pero si tienes un jardín que se extiende a ambos lados de la casa, tendrás que colocar la antena GNSS en un lugar que tenga visibilidad completa del cielo.
En todo caso, el LED de la antena RTK te indica si la ubicación que has escogido para la antena es buena y, en caso de que no lo sean, puedes colocarla en otro lugar. En mi casa, lo he colocado en un nivel superior al jardín para asegurar la mejor visibilidad del cielo.
Antena RTK
El modelo RockMow Z150 que he probado cuenta con una batería de 10 Ah de alta capacidad, suficiente para cubrir grandes jardines en un solo día. Según la compañía, puede trabajar durante 200 minutos seguidos antes de cargar y está indicado para jardines de hasta 5.000 m², ya que esta es la superficie que puede cortar en 24 horas.
Con resistencia al agua IPX6, el robot cortacésped se puede limpiar fácilmente con agua para su mantenimiento, aunque el fabricante no recomienda utilizar una hidrolimpiadora con una presión superior a 12 MPa.
Dado que no es recomendable cortar el césped mientras llueve, el robot cortacésped puede volver a la estación cuando su sensor detecta lluvia. A continuación, el robot cortacésped espera un tiempo configurable desde 1 hasta 24 horas hasta reanudar el trabajo.
Instalación, antena RTK y mapeo del jardín
No es necesaria una gran preparación para poner a funcionar el RockMow Z1 en tu jardín, aunque la necesidad de instalar la antena RTK hace que no sea tan cómodo como algunos robots cortacésped que prescinden de esta antena gracias al uso de otras tecnologías.
Con este robot, es necesario colocar la base de carga en un lugar del jardín donde tengas «cerca» un enchufe, así como, idealmente, buena cobertura WiFi. Adicionalmente, es necesario instalar la antena RTK tal y como he explicado en el apartado anterior.
El RockMow Z1 está equipado con un módulo que ofrece conectividad 4G gratuita durante 3 años si no tienes cobertura Wi-Fi. Es posible rastrear tu cortacésped usando la app, y si se extrae fuera del área mapeada, la app envía una alerta inmediatamente.
En mi casa, he colocado la base de carga en una zona del jardín a un par de metros de un enchufe y con buena cobertura WiFi.
El primer paso es instalar la app Roborock en tu smartphone, crear una cuenta y conectarse al robot mediante Bluetooth. A continuación, debes vincular el robot siguiendo las instrucciones de la pantalla y, posteriormente, también la antena RTK.
Una vez que has vinculado el robot, puedes proceder al mapeo del jardín siguiendo las instrucciones de la app.
Roborock ofrece una función de mapeo automático en la que es el propio robot cortacésped el que recorre el jardín y establece los límites. Sin embargo, en mi casa, la app me ha indicado que no podía identificar los límites del jardín automáticamente, por lo que he procedido a realizar el mapeo de forma manual.
El proceso de mapeo manual es sencillo. El primer paso es guiar el robot cortacésped hasta el punto de inicio y, una vez allí, basta con ir guiando al robot cortacésped para que recorra todo el perímetro utilizando tu smartphone como un mando de control remoto, con un joystick virtual para avanzar/retroceder y otro para ir a derecha/izquierda. Es exactamente igual al manejo de un coche teledirigido.
Durante el mapeo, debes situarte detrás del robot cortacésped a poca distancia (<6 metros) para no perder la conexión e ir avanzando por el perímetro
Proceso de grabación del perímetro
Una vez definido el perímetro, llega el momento de crear obstáculos para marcar aquellas áreas donde no queremos que el robot cortacésped entre. Aunque el robot cortacésped es capaz de identificar ciertos obstáculos y evadirlos, es posible que quieras excluir ciertas zonas para que no pase por allí (por ejemplo, una zona con flores).
En mi caso, no he marcado ningún obstáculo, ya que prefiero que sea el robot el que los evite y apure el corte hasta el límite.
RockMow Z1 permite gestionar múltiples zonas, siendo posible personalizar la altura, la dirección y la eficiencia de corte para cada zona. El RockMow Z1 navega automáticamente entre las zonas para completar el trabajo de forma eficiente y sin problemas.
Experiencia de corte, navegación y obstáculos
La pantalla principal de la app muestra el mapa de nuestro jardín junto con un botón «Iniciar» con forma de triángulo en la parte inferior que, al ser pulsado, inicia el corte de césped. Justo a la derecha encontramos un botón «Iniciar el regreso a la base» para interrumpir una sesión de corte y que el robot regrese a la base.
Encima del botón inicio podemos escoger si el robot debe cortar el césped en una zona específica, en el jardín completo o solo a lo largo de los bordes.
Proceso de corte del césped
En el apartado Configuración encontramos un apartado Programas que permite programar sesiones de cortes por horas y días de la semana. Es posible seleccionar si queremos que corte todas las zonas, una en concreto o el borde del jardín
Programación de trabajos
Otras opciones del apartado Configuración incluyen:
- Mantenimiento: Permite ver el uso de componente del robot
- Protección contra la lluvia: Permite forzar al robot a volver a la estación cuando llueve y configurar el retraso tras detectar lluvia.
- Modo respetuoso con la fauna silvestre: Permite configurar horas específicas en las que el robot deja de funcionar para reducir los potenciales daños o molestias a fauna silvestre, como erizos y conejos.
- Evasión de obstáculos: Permite ajustar la sensibilidad de la evasión de obstáculos (sensible o equilibrado), activar la evasión visual de obstáculos para el recorrido y/o el límite, y la pausa inteligente si detecta a alguien cerca.
- Seguridad y antirrobo: Permite bloquear el cortacésped durante el transporte, activar la alarma antielevación, activar la alarma antirrobo si el robot sale de los límites virtuales establecidos, activar el bloqueo parental y consultar la ubicación del cortacésped en el mapa.
- Configuración de red: Permite configurar la red WiFi y la tarjeta eSIM.
- Gestionar RTK: Permite actualizar la ubicación de la estación de referencia RTK y emparejar la estación.
- Voz del cortacésped: Permite configurar el volumen y el idioma de la voz del cortacésped.
RockMow Z1 recorre el jardín siguiendo una ruta en forma de U que abarca todo el jardín, para conseguir una uniformidad en el corte. Al detectar lluvia, el robot regresa automáticamente a la estación de carga y reanuda la tarea de corte interrumpida cuando deja de llover.
El ancho de corte del RockMow Z1 es de 24 cm, más limitado que un cortacésped convencional o un robot cortacésped con doble disco. Eso no es un problema, ya que es cuestión de tiempo que complete todo el corte.
Como ya he comentado, a la hora de cortar el césped en los bordes, RockMow Z1 cuenta con un accesorio que se vende por separado por 149,99 €, el módulo PreciEdge, que permite recortar el césped a una distancia de hasta 3 cm del límite. Esto reduce bastante la necesidad de repasar manualmente los bordes con una recortadora.
En este vídeo se puede ver al robot cortacésped RockMow Z1 en funcionamiento.
El RockMow Z1 apuesta por una navegación más inteligente gracias a un sistema de cuatro cámaras coordinadas —dos frontales y dos laterales— que le permiten tener una visión amplia del entorno mientras trabaja.
Esta percepción no se limita a detectar obstáculos, sino que le ayuda a interpretar qué tiene delante y reaccionar de forma distinta según la situación: rodea objetos estáticos para no dejar zonas sin cortar, se aparta de personas y animales para evitar cualquier contacto y puede superar ciertos obstáculos transitables sin detenerse.
Tras un corte, la vista del mapa muestra los lugares donde ha encontrado obstáculos, pero no guarda una imagen.
Obstáculos detectados tras el corte
En mis pruebas, el robot ha evitado con acierto diversos obstáculos que he colocado en su camino, como se puede ver en este vídeo donde esquiva una zapatilla.
En este otro vídeo, se puede ver cómo el robot evita un sensor de humedad situado en el suelo.
Por último, el robot incorpora una función antirrobo que envía una notificación de aviso cuando el robot cortacésped se encuentra lejos del área de trabajo, se activa una alarma y puedes ver la ubicación del robot. También se puede configurar una alarma de elevación para que el robot se bloquee y active la alarma cuando se levante.
En materia de seguridad, el RockMow Z1 también incorpora una solución interesante: un compartimento interno compatible con rastreadores de terceros, como un AirTag. El acceso está pensado para que no quede a la vista, ya que primero hay que retirar la cubierta superior y después abrir una pequeña tapa con un destornillador plano o de estrella.
Una vez colocado el localizador, queda oculto dentro del propio robot, lo que añade una capa extra de protección frente a posibles robos. No sustituye a otras medidas antirrobo, pero sí aporta tranquilidad, especialmente si el robot va a trabajar en jardines accesibles desde el exterior o en zonas donde pueda quedar fuera de la vista durante largos periodos.
Cuando el robot cortacésped se queda con poca batería, vuelve a la estación a recargar. Una vez recargada, si no había terminado el trabajo, abandona la estación para seguir cortando césped en el punto donde se quedó.
Para cortar el césped de mi jardín de 100 m² (84 m² después de excluir algunos obstáculos), el robot cortacésped requiere alrededor de 50 minutos. Según Roborock, el modelo RockMow Z150 puede llegar a cortar extensos jardines de hasta 5.000 m² en solo 24 horas.
El corte del césped es excelente y, sin duda, un robot cortacésped como este resulta de gran ayuda para quienes tenemos un jardín. Tras varios cortes, no he apreciado marcas profundas de las ruedas ni zonas dañadas por los giros, algo que sí puede ocurrir en robots más torpes cuando maniobran sobre césped húmedo o blando.
Un aspecto que me gusta del RockMow Z1 es que es bastante silencioso, menos de 63 dB según el fabricante, por lo que aunque esté funcionando muchas horas no resulta para nada molesto.
Precio y diferencias entre RockMow Z115, Z130 y Z150
El robot cortacésped RockMow Z1, con cobertura de jardines de hasta 5.000 m², está a la venta en España a un precio de 🛒 3.499€.
Roborock también comercializa los modelos RockMow Z115 (🛒 1.999€) para una superficie hasta 1.500 m² y RockMow Z130 (🛒 2.999€) para hasta 3.000 m².
A continuación, podemos ver la diferencia entre todos los modelos:
| Especificación | RockMow Z115 | RockMow Z130 | RockMow Z150 |
|---|---|---|---|
| Capacidad y cobertura | |||
| Superficie recomendada de corte | 1.500 m² | 3.000 m² | 5.000 m² |
| Capacidad de la batería | 6 Ah | 7,5 Ah | 10 Ah |
| Tiempo de corte por carga | 120 minutos | 140 minutos | 200 minutos |
| Tiempo de carga | 60 minutos | 70 minutos | 60 minutos |
| Sistema de corte | |||
| Cuchillas de corte | 6 | 6 | 6 |
| Anchura de corte | 24 cm | 24 cm | 24 cm |
| Altura de corte | 20-70 mm | 20-70 mm | 20-70 mm |
| Plataforma de corte flotante | Sí | Sí | Sí |
| Módulo de corte PreciEdge | Opcional | Opcional | Opcional |
| Rendimiento sobre el terreno | |||
| Motor de tracción | Tracción a las cuatro ruedas (4WD) | Tracción a las cuatro ruedas (4WD) | Tracción a las cuatro ruedas (4WD) |
| Pendiente máxima | 80% / 38,7° | 80% / 38,7° | 80% / 38,7° |
| Altura máxima de obstáculos | 8 cm | 8 cm | 8 cm |
| Sistema de dirección activa | Sí | Sí | Sí |
| Sistema de suspensión dinámica | Sí | Sí | Sí |
| Inteligencia ambiental | |||
| Posicionamiento y navegación | Percepción ambiental Sentisphere (RTK + VSLAM) | Percepción ambiental Sentisphere (RTK + VSLAM) | Percepción ambiental Sentisphere (RTK + VSLAM) |
| Evasión de obstáculos | Evasión de obstáculos Quad Vision | Evasión de obstáculos Quad Vision | Evasión de obstáculos Quad Vision |
| Mapeo con IA | Sí, con actualizaciones OTA | Sí, con actualizaciones OTA | Sí, con actualizaciones OTA |
| Información básica | |||
| Dimensiones | 661 × 475 × 294 mm | 661 × 475 × 294 mm | 661 × 475 × 294 mm |
| Peso | 21,2 kg | 21,3 kg | 21,5 kg |
| Resistencia al agua | IPX6 | IPX6 | IPX6 |
| Conectividad | WiFi, Bluetooth y 4G | WiFi, Bluetooth y 4G | WiFi, Bluetooth y 4G |
En la práctica, las diferencias entre los tres modelos están sobre todo en la batería, el tiempo de corte por carga y la superficie recomendada. Si tienes un jardín pequeño o mediano, el Z115 o el Z130 tienen más sentido. El Z150 queda reservado para jardines grandes o para quienes quieren el modelo con mayor autonomía.
➡️ ¿Cuál es la diferencia entre la familia RockMow Z1 y RockMow Z1 LiDAR?
Roborock diferencia entre ambas familias según el tipo de jardín al que van dirigidos. El RockMow Z1 convencional está pensado para superficies más grandes, con opciones de 1.500, 3.000 y 5.000 m², y combina RTK de banda completa con VSLAM para orientarse en jardines amplios y relativamente abiertos, incluso con una cobertura moderada de árboles. Además, recurre a cuatro cámaras —dos frontales y dos laterales— para detectar obstáculos y moverse con mayor seguridad.
Por su parte, el RockMow Z1 LiDAR reduce la superficie recomendada a 2.000 m², pero está mejor preparado para entornos más complejos, sombreados o con muchos árboles, ya que sustituye la navegación principal por un sistema LiDAR 3D de 360 grados combinado con VSLAM.
También cambia el sistema de detección de obstáculos, que pasa a apoyarse en LiDAR 3D de 360 grados y doble cámara, una configuración pensada para jardines con diseños más intrincados donde la visión por cámaras puede tener más dificultades.
Mi opinión sobre Roborock RockMow Z150
El Roborock RockMow Z150 me ha parecido un robot cortacésped muy convincente, especialmente si tienes un jardín grande o con cierta complejidad. No es el típico robot pensado únicamente para moverse por una superficie plana y sencilla, sino un modelo claramente orientado a usuarios que quieren olvidarse casi por completo del mantenimiento del césped.
Su combinación de tracción a las cuatro ruedas, dirección activa, suspensión dinámica y navegación sin cable perimetral hace que la experiencia sea mucho más cercana a la de un robot aspirador avanzado que a la de los primeros cortacésped automáticos.
En mi caso, la instalación no ha sido complicada, pero sí requiere algo más de atención que en otros robots que prescinden de antena RTK. Hay que colocar correctamente la base, buscar una buena ubicación para la antena y asegurarse de que tiene buena visibilidad del cielo.
Una vez configurado, el RockMow Z150 se ha comportado de forma muy fiable. En mis pruebas ha recorrido el jardín siguiendo rutas ordenadas, sin salirse de los límites marcados y manteniendo una trayectoria bastante limpia incluso en zonas donde la señal puede ser más complicada, como bajo árboles.
La calidad de corte también me ha dejado buenas sensaciones. El ancho de corte de 24 cm no es especialmente amplio frente a algunos modelos con doble disco, pero el resultado final es uniforme y el robot compensa esa limitación trabajando de forma constante y metódica. En mi jardín, de unos 100 m², necesitó alrededor de 50 minutos para completar el trabajo, una cifra razonable.
Otro punto que me ha convencido es su capacidad para moverse por terrenos difíciles. La tracción total, las ruedas dentadas y la suspensión ayudan a que el robot no se atasque con facilidad y pueda afrontar desniveles de 80º, irregularidades y pequeños obstáculos con mucha solvencia.
También me ha parecido acertado el sistema de dirección activa, porque permite giros muy cerrados sin arrastrar tanto las ruedas ni castigar el césped. Es un detalle que se nota cuando el robot maniobra cerca de esquinas, bordes o zonas estrechas.
La detección de obstáculos ha funcionado bien durante mis pruebas. El sistema de cuatro cámaras ha sido capaz de reconocer y esquivar objetos como una zapatilla o un sensor de humedad, y la app muestra después los puntos donde ha encontrado obstáculos. Aun así, no lo consideraría una excusa para dejar el jardín lleno de juguetes, cables o herramientas, ya que ningún sistema de visión es infalible.
También valoro positivamente las funciones de seguridad, como las alertas antirrobo, la conectividad 4G, la alarma de elevación y el compartimento oculto para colocar un rastreador tipo AirTag.
En conjunto, el Roborock RockMow Z150 me parece uno de los robots cortacésped más completos que he probado, aunque no es un producto para todo el mundo. Su precio de 3.499 € es elevado, más aún teniendo en cuenta que el módulo PreciEdge para apurar los bordes se vende por separado y, para jardines pequeños o sencillos, probablemente resulte excesivo.
Sin embargo, si tienes una superficie amplia, con pendientes, árboles, zonas irregulares o varios sectores de césped, es un robot muy capaz, silencioso y cómodo, que puede ahorrar mucho tiempo y mantener el jardín en buen estado con una intervención mínima.
Preguntas frecuentes sobre el Roborock RockMow Z150
¿El Roborock RockMow Z150 necesita cable perimetral?
No, el Roborock RockMow Z150 no necesita instalar un cable perimetral alrededor del jardín. En su lugar, utiliza navegación RTK combinada con VSLAM para orientarse y respetar los límites virtuales definidos durante el mapeo. Esto simplifica bastante la instalación, aunque sigue siendo importante colocar correctamente la antena RTK en una zona con buena visibilidad del cielo.
¿Qué superficie puede cortar el RockMow Z150?
El RockMow Z150 está pensado para jardines de hasta 5.000 m². Es el modelo más capaz de la familia RockMow Z1, por encima del RockMow Z115, indicado para hasta 1.500 m², y del RockMow Z130, pensado para hasta 3.000 m². Para jardines pequeños, el Z150 puede resultar excesivo tanto por tamaño como por precio.
¿Cómo se configura el jardín por primera vez?
Primero hay que instalar la base de carga, colocar la antena RTK y vincular el robot con la app de Roborock. Después se realiza el mapeo del jardín. En teoría, el robot puede crear el mapa automáticamente, pero en mi caso no fue capaz de identificar los límites por sí solo y tuve que hacer el mapeo manual, guiándolo desde el móvil como si fuera un coche teledirigido.
¿Funciona bien si hay árboles o zonas con mala señal GPS?
En mis pruebas, el RockMow Z150 se ha movido correctamente incluso bajo un gran árbol que podía obstaculizar la señal GPS. La combinación de RTK y VSLAM ayuda a que el robot mantenga la orientación cuando la recepción por satélite no es perfecta. Aun así, si tu jardín tiene muchos árboles, muros altos o zonas muy cubiertas, conviene valorar también la versión RockMow Z1 LiDAR.
¿Qué tal corta el césped?
La calidad de corte es muy buena, sobre todo si se programa para trabajar con frecuencia. El robot no recoge la hierba cortada, sino que la deja en pequeñas virutas sobre el césped, lo que ayuda a devolver nutrientes y humedad al suelo. En mi jardín de unos 100 m², 84 m² reales tras excluir algunas zonas, tardó alrededor de 50 minutos en completar el corte.
¿Puede cortar los bordes del jardín?
Sí, pero con matices. El RockMow Z150 puede trabajar los bordes y, además, es compatible con el módulo opcional PreciEdge, que permite acercar el corte hasta unos 3 cm del límite. Es una mejora útil para reducir el trabajo manual con la recortadora, aunque no elimina por completo la necesidad de repasar algunas zonas, especialmente junto a muros, bordillos o límites irregulares.
¿Es capaz de subir pendientes?
Sí. Una de sus grandes ventajas es la tracción a las cuatro ruedas, que le permite afrontar pendientes de hasta el 80%, equivalente a unos 39 grados. También cuenta con suspensión dinámica y dirección activa, por lo que se desenvuelve bien en terrenos irregulares, zonas con desniveles y pequeños obstáculos de hasta 8 cm.
¿Detecta obstáculos?
El RockMow Z150 incorpora un sistema de visión con cuatro cámaras que le permite detectar y esquivar obstáculos. En mis pruebas evitó correctamente objetos como una zapatilla o un sensor de humedad. Aun así, no conviene confiarse: lo recomendable es retirar cables, juguetes, herramientas o mangueras antes de iniciar el corte, ya que ningún sistema de evasión es infalible.
¿Se puede usar cuando llueve?
El robot cuenta con resistencia al agua IPX6, por lo que se puede limpiar con agua y soporta bien el uso en exteriores. Sin embargo, no es recomendable cortar el césped mientras llueve. Por eso incorpora un sensor de lluvia que le permite volver automáticamente a la base y reanudar el trabajo más tarde, tras un periodo configurable desde la app.
¿Merece la pena comprar el Roborock RockMow Z150?
Merece la pena si tienes un jardín grande, con pendientes, zonas irregulares o varios sectores de césped, y quieres automatizar casi por completo el mantenimiento. Es potente, silencioso, preciso y muy cómodo una vez configurado. En cambio, para jardines pequeños o muy sencillos, su precio de 3.499 € y sus prestaciones pueden resultar excesivos, por lo que probablemente tenga más sentido optar por un modelo inferior o más económico.
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