Análisis del Samsung Gear Sport a fondo y opinión [REVIEW]

¿No tienes tiempo de leer el análisis completo? Dirígete a la sección de Conclusiones para conocer lo que más y lo que menos me ha gustado del nuevo Samsung Gear Sport.
Samsung fue uno de los primeros fabricantes que apostaron por el mundo de los relojes inteligentes cuando todavía nadie se sabía muy bien qué usos podrían tener estos dispositivos.

Con el tiempo, la mayoría de los fabricantes de relojes inteligentes han centrado más sus esfuerzos en dotar a sus dispositivos de funciones relacionadas con la salud. Por eso, no es de extrañar que el último lanzamiento de Samsung sea el Gear Sport, un reloj inteligente centrado en el deporte.

El Samsung Gear Sport cuenta con una pantalla circular AMOLED de 1.2″ que está siempre encendida, una batería con una autonomía bastante respetable y resistencia al agua hasta 50 metros. A diferencia de otros relojes del mercado, Samsung utiliza su propio sistema operativo Tizen, en lugar de Android Wear.

Su aspecto es menos formal que el del Gear S3 del año pasado, lo que refuerza una vez más su orientación hacia los usuarios más deportistas. El Samsung Gear Sport está a la venta oficialmente por 319€, pero se puede encontrar algo más económico en la web de  Amazon España.

Tras varias semanas utilizándolo, a lo largo de este artículo vamos a analizar a fondo todos los aspectos del Samsung Gear Sport y os contaré mi experiencia.

 

Índice

 

Diseño y construcción

El aspecto del Samsung Gear Sport no se aleja demasiado de los modelos Gear S3 Frontier y Classic que conocimos el año pasado, lo cual es una buena noticia ya que ambos dispositivos eran de los más atractivos del mercado.

El nuevo reloj de Samsung mantiene el mismo diseño circular que podemos encontrar en relojes convencionales, no inteligentes, y cuenta con un bisel giratorio que permite manejar cómodamente la interfaz.

El Samsung Gear Sport podría pasar por un reloj convencional

 

La caja del reloj está formada por dos piezas. La base tiene forma casi cuadrada y, encima, se encuentra situada la pantalla circular con el bisel giratorio. Al girar el bisel, vamos sintiendo pequeños “clics” conforme van cambiando las opciones en la pantalla.

Samsung únicamente comercializa una variante de tamaño de reloj, pero la compañía ha reducido el tamaño y peso con respecto al modelo del año pasado.

Mientras que el Gear S3 tenía un aspecto bastante abultado, el Gear Sport posee un tamaño que no lo hace gigante en muñecas pequeñas pero tampoco hace que se vea demasiado pequeño en muñecas normales. Además, su peso se ha visto reducido, lo que contribuye a que sea más cómodo de llevar puesto.

Samsung Gear
S3 Classic
Samsung Gear
S3 Frontier
Samsung Gear
Sport
Dimensiones 46 x 49 x 12.9 mm 46 x 49 x 12.9 mm 43 x 45 x 11.6 mm
Peso 59 gr. 63 gr. 50 gr.

 

El grosor del Gear Sport también se ha visto reducido, por lo que ahora es menos probable que se nos enganche con la manga de la camisa.

Correa de silicona incluida en la caja del Samsung Gear Sport

 

El Gear Sport está construido en acero inoxidable y llega en dos posibles acabados: azul o negro. Según la compañía, el color negro es un “diseño atemporal para pasar desapercibido” mientras que el color azul está dirigido a “aquellos usuarios que quieren llamar la atención”.

El modelo que nosotros hemos probado es el de color azul, que llega con un tono de azul más oscuro en la caja del reloj y un color azul más brillante y llamativo en su correa de silicona.

Elijas el que elijas, siempre puedes cambiar su aspecto seleccionando una esfera diferente o cambiando la correa por una nueva. En la caja, viene con dos correas de  tamaños diferentes, pero puedes hacerte con nuevas correas en la web de Samsung o en cualquier tienda dado que es compatible con correas estándar de 20 mm.

El reloj cuenta con dos botones idénticos al lado derecho. El botón de arriba actúa como botón de Atrás y puede activar Samsung Pay si lo mantienes pulsado.

El botón de abajo actúa como botón de Inicio, y también abre la lista de apps instaladas. Además, si haces una doble pulsación sobre él activas S Voice y, si lo mantienes, apretado, accedes a opciones de energía.

La principal forma de manejo del Gear Sport es su bisel de metal giratorio

Mientras que Apple ha optado por una corona digital, Samsung ha preferido mantener un bisel que gira y que permite ir pasando por los distintos menús y páginas de información.

En el Gear S2, el hecho de que el bisel fuera totalmente liso hacía más difícil girarlo pero, desde el Gear S3 del año pasado, Samsung añadió unos dientes resulta mucho más cómodo.

En la parte de atrás del reloj encontramos un sensor de ritmo cardíaco, algo ya muy habitual en este tipo de dispositivos, y los mecanismos para soltar la correa.

Por último, una de las novedades importantes del Gear Sport es que ahora cuenta con resistencia al agua 5ATM, lo que significa que puedes utilizarlo para hacer natación ya que resiste inmersiones hasta 50 metros. Esto sitúa al nuevo reloj de Samsung a la par que el Apple Watch Series 3.

 

Pantalla

El Samsung Gear Sport cuenta con una pantalla Super AMOLED circular con un diámetro de 1.2″, ligeramente más pequeña que el modelo del año pasado. Esta pantalla está protegida frente a arañazos por un cristal Gorilla Glass 3.

La pantalla posee una resolución de 360 x 360 píxeles, lo que le otorga una densidad de píxeles de 302 ppp. Este valor está por encima de otros relojes inteligentes y garantiza que la pantalla es muy nítida.

La matriz de la pantalla AMOLED es de tipo PenTile, lo que significa que los sub-píxeles no están colocados de forma convencional RGB, sino que están dispuestos en un patrón geométrico con distintos tamaños. Aunque esto significa que la resolución efectiva es menor, en la práctica esto apenas se aprecia gracias a la distancia a la que solemos mirar el reloj.

Matriz Pentile de la pantalla del Samsung Gear Sport

 

La pantalla se ve muy nítida, como era de esperar gracias a su densidad de píxeles. Los píxeles individuales son indistinguibles y los ángulos de visión son lo suficientemente amplios para poder ver el reloj desde ángulos extremos, algo fundamental en un reloj.

Una ventaja del Gear Sport frente a otros relojes como el Apple Watch es su modo “reloj siempre activado” que mantiene la esfera visible en todo momento, con un brillo atenuado, mientras llevas el reloj puesto. Además, a diferencia de otros relojes, la pantalla no se limita a mostrar imágenes en blanco y negro, sino que también hace uso de color.

Aunque esta funcionalidad reduce la autonomía, las pantallas AMOLED tienen la ventaja de que los píxeles de color negro no se encienden, por lo que solo los píxeles iluminados consumen energía.

Para evaluar la calidad de la pantalla del Gear Sport hemos utilizado un colorímetro X-Rite. El brillo máximo en situación normal es 330 nits pero, cuando el reloj detecta que estamos bajo la luz del sol, se activa un modo llamado exterior que aumenta el brillo hasta 550 nits. Este valor es alto pero no llega a los 1.000 nits que ofrece el Apple Watch Series 3.

La pantalla posee una temperatura de color de 7.400 ºK, lo que significa que presenta un cierto tinte azulado ya que está por encima del valor ideal de 6.500 ºK.

La calidad de la imagen es buena y está en línea con lo que cabe esperar en las pantallas Super AMOLED: color negro profundo, elevado contraste y unos colores vibrantes.

El Samsung Gear Sport incorpora un sensor de luminosidad de forma cuadrada que está situado en diámetro vertical, a medio camino entre el extremo inferior y el centro de la pantalla. Por suerte, esto no significa que la superficie de visión se vea reducida ya que también hay píxeles en esa zona.

Resulta muy complicado apreciar el sensor a simple vista. Es necesario iluminarlo con una luz brillante y observar la pantalla desde un ángulo. La ubicación del sensor en la pantalla es muy interesante ya que evita sacrificar parte de la superficie de la pantalla, como hizo Motorola en el Moto 360

El Samsung Gear Sport reconoce automáticamente el gesto de la muñeca para encender la pantalla por completo. Ahora bien, de vez en cuando la pantalla se enciende accidentalmente.

Si entramos en un cine o en otro lugar donde no queremos que el reloj nos interrumpa, podemos activar el modo no molestar que desactiva la vibración y mantiene la pantalla apagada.

 

Procesador, almacenamiento, conectividad y batería

El Samsung Gear Sport cuenta con un procesador Exynos 3250 Dual de dos núcleos Cortex-A7 a 1GHz y GPU Mali-400 MP2. Este procesador integra 768 MB de memoria RAM y 4GB de almacenamiento eMMC en un encapsulado de tan solo 10 mm por 10 mm.

El reloj viene acompañado por un buen número de sensores:  ritmo cardíaco, acelerómetro, giroscopio, sensor de luz ambiente y barómetro. El sensor de ritmo cardíaco está integrado en la parte de atrás del reloj, por lo que puede tomar medidas mientras llevamos puesto el reloj y enviarlas a la aplicación de salud de Samsung.

 

El Samsung Gear Sport cuenta con GPS/Glonass integrado, por lo que podemos utilizar el reloj para salir a correr y hacer seguimiento de nuestras rutas sin necesidad de llevar un smartphone a cuestas. Además también permite navegación por mapas para poder llegar a nuestro destino con ayuda del reloj.

El reloj se conecta normalmente al teléfono mediante Bluetooth 4.2 LE (Low Energy) y posee conectividad WiFi 802.11 b/g/n, por lo que puede funcionar aún cuando el reloj está fuera del alcance del teléfono, aunque la conectividad WiFi consume más batería que Bluetooth. También posee conectividad NFC.

A diferencia del modelo del año pasado, no hay ninguna variante del Gear Sport con conectividad celular. El nuevo Gear Sport no incorpora un altavoz pero es posible escuchar música a través de unos auriculares Bluetooth.

 

El Samsung Gear Sport posee una batería de 300 mAh, lo que supone un incremento importante respecto a los 250 mAh del Gear S2, que tenía el mismo tamaño de pantalla. El Gear S3 poseía una batería de 380 mAh pero era considerablemente más grande.

Cabe esperar una autonomía de unos tres días si mantenemos desactivada la opción de “reloj siempre activado” que mantiene siempre iluminada, y de unos dos días si la activamos. En todo caso, la autonomía depende mucho del uso que hagas del reloj y la cantidad de notificaciones que recibes.

Cuando el reloj está en reposo consume muy poca energía, pero cuando la pantalla se enciende, el cuerpo vibra o el reloj recibe notificaciones, el consumo aumenta.

Por supuesto, si hacemos uso de Bluetooth para escuchar música o del GPS para hacer seguimiento de nuestras rutas, el consumo se dispara y tendremos que recargarlo al ir a dormir.

El Samsung Gear Sport cuenta con un modo de ahorro de energía para extender la autonomía del reloj cuando esté cerca de agotarse la batería.

Este modo cambia la pantalla a escala de grises, desactiva WiFi, reduce el rendimiento y solo permite llamadas, notificaciones y mensajes.

La carga se realiza a través de tecnología inalámbrica WPC, que permite cargar de 0% a 100% en aproximadamente una hora y media. Este tiempo podría haber sido menor si Samsung hubiera optado por un método tradicional de conexión con cable, pero no sería tan cómodo.

 

Conexión del reloj al teléfono móvil

El Samsung Gear Sport puede recibir notificaciones de dos formas distintas: mediante una conexión Bluetooth a nuestro teléfono móvil o mediante una conexión WiFi a Internet.

La forma más habitual de utilizar el Gear Sport es emparejarlo mediante Bluetooth con nuestro teléfono móvil Android. El teléfono móvil envía las notificaciones al reloj, y ambos dispositivos tienen que estar cerca, a una distancia de unos pocos metros, como cualquier conexión Bluetooth.

La segunda forma de conexión es mediante WiFi y, en este caso, el reloj puede estar en una ubicación diferente al teléfono ya que no es necesario que ambos dispositivos estén conectados a la misma red WiFi. Para ello, es necesario que el teléfono tenga una conexión activa a Internet, bien sea mediante WiFi o mediante una conexión 3G/4G, y que esté activada la opción Conexión remota de la app Gear del teléfono.

 

Por último, merece la pena mencionar que el Samsung Gear Sport también es compatible con el iPhone, aunque sus funcionalidades son más limitadas que con un smartphone Android (por ejemplo, no puedes responder a muchas notificaciones ni sincronizar los datos de actividad física con la app Salud de Apple).

En nuestra opinión, si eres poseedor de un iPhone, la mejor opción es que te hagas con alguno de los modelos de Apple Watch.

 

Aplicación Samsung Gear

Toda la configuración del reloj se puede realizar a través de la aplicación Samsung Gear que debemos descargar en el teléfono móvil desde Play Store, a no ser que tengamos un teléfono Samsung en el que ya venga pre-instalada.

La aplicación Samsung Gear es compatible con cualquier teléfono Android que corra Android 4.4 (o superior) y cuente con al menos 1.5 GB de RAM así que, en la práctica, es compatible con todos los smartphones recientes del mercado.

Con la aplicación Samsung Gear podemos emparejar mediante Bluetooth nuestro teléfono con el Gear Sport. Además ofrece varias opciones de aplicaciones y ajustes, como veremos a continuación.

Una de las cosas que podemos hacer con la aplicación Samsung Gear es seleccionar esferas de reloj.

La aplicación ofrece 13 esferas preestablecidas y podemos descargar nuevas esferas a través de la aplicación,  algunas de ellas con coste.

Existen estilos de reloj para todos los gustos: digitales, analógicos, modernos, clásicos, para deportistas, para viajeros, etc.

Algunas esferas admiten ser personalizadas para cambiar el fondo, la fuente, el color y las complicaciones. Los datos de las complicaciones se obtienen mediante las APIs nativas del reloj e incluyen información como el nivel de batería, los pasos, la elevación y otras.

Los desarrolladores pueden crear sus propias complicaciones para mostrar información adicional. Al pulsar sobre una complicación, puede aparecer información adicional o acceder a la propia aplicación.

 

Desde la aplicación Samsung Gear podemos seleccionar las aplicaciones cuyas notificaciones se mostrarán en el reloj. Además tenemos opciones para limitar las notificaciones mientras el teléfono está en uso, encender la pantalla cuando llegue una notificación, mostrar un indicador naranja en la esfera cuando haya notificaciones pendientes de leer y mostrar detalles de la notificación cuando aparezca en la pantalla, entre otras.

Hablando de aplicaciones, desde Samsung Gear podemos escoger el orden en el que aparecen las aplicaciones en el reloj y configurar los ajustes de algunas de las aplicaciones (por defecto, Contactos, Correo y Clima).

Con la app Samsung Gear podemos transferir contenido multimedia al Gear Sport. Es posible enviar pistas de música y fotografías e incluso podemos configurar ciertas listas de reproducción y álbumes de fotos para que se sincronicen automáticamente de forma periódica. Para escuchar música, debemos hacer uso de unos auriculares Bluetooth.

La aplicación Samsung Gear ofrece la posibilidad de preparar plantillas de texto para respuestas rápidas, configurar una solicitud de auxilio al pulsar tres veces sobre el botón Inicio y buscar el Gear Sport desde el teléfono si no sabemos donde lo hemos dejado.

 

Interfaz y funcionalidades básicas

El manejo del reloj se hace a través de controles táctiles y, por supuesto, del bisel giratorio. Es una forma bastante cómoda de interactuar con el reloj ya que el interfaz ha sido diseñado de forma circular.

El Samsung Gear Sport corre Tizen, por lo que su interfaz es algo diferente a la de otros relojes inteligentes con Android Wear pero, en esencia, funciona como cualquier otro reloj inteligente: te avisa de notificaciones que llegan a tu teléfono, permite hacer seguimiento de tu actividad física, y ejecuta localmente algunas aplicaciones.

Por defecto, al encender el reloj muestra la esfera seleccionada, y si pulsamos sobre ella durante unos segundos podemos seleccionar cualquier otra esfera.

Durante el uso normal del reloj, cuando llega una notificación el teléfono, vibra y la pantalla se enciende para mostrar información sobre la notificación. Si hacemos scroll sobre la pantalla podemos leer la notificación completa y, si la arrastramos hacia arriba, la descartamos.

Si descartamos una notificación en el reloj, esta desaparecerá también en el teléfono. Durante el uso normal del reloj, si arrastramos la pantalla de inicio del reloj a la derecha o giramos el bisel hacia la izquierda, accedemos a una vista con las notificaciones pendientes de leer.

 

El reloj permite interactuar con algunas notificaciones. Por ejemplo, si recibimos un mensaje de correo de Gmail electrónico podemos archivarlo, borrarlo, o incluso responder desde el propio reloj con respuestas predefinidas y emojis, o escribir una respuesta nueva.

El Gear Sport permite introducir texto a través de un teclado T9, similar al que usábamos con los teléfonos antiguos para enviar SMS. Obviamente teclear en una pantalla tan pequeña no es sencillo, pero siempre puedes utilizar respuestas predefinidas o dictar las respuestas mediante la voz.

Al arrastrar la pantalla principal a la izquierda o girar el bisel a la derecha accedemos a los widgets. Podemos seleccionar cualesquiera de los siguientes widgets: calorías quemadas, pasos, pisos, ritmo cardíaco, entrenamiento, atajo a entrenamientos, control de música, agenda, recordatorios, alarma, altímetro/barómetro, atajo apps, calendario, clima, contactos, reloj mundial, resumen, agua, cafeína, clasificación S Health, comida, desafíos, registro 24 horas, y resumen salud.

Si arrastramos la pantalla de arriba a abajo en la pantalla de Inicio, accedemos a los ajustes rápidos que permiten activar el modo de ahorro de energía, activar el modo avión, activar el modo bloqueo de agua, activar el modo no molestar, activar reloj siempre activado, ajustar el brillo, mostrar los controles de reproducción de música e ir a ajustes.

Además, podemos ver el nivel de batería restante y el tipo de conexión activa con el teléfono: Bluetooth o conexión autónoma vía WiFi.

Aplicaciones instaladas en el Samsung Gear Sport

 

El Gear Sport también resulta útil para no perder llamadas. Si recibimos una llamada, el reloj vibra y en la pantalla vemos el nombre de la persona que está llamando. Desde el propio reloj podemos aceptar la llamada, pero deberemos utilizar auriculares Bluetooth.

 

Aplicaciones

Si pulsamos el botón lateral inferior, accedemos a todas las aplicaciones que están instaladas en el reloj:

  • Mensajes, que permite acceder a nuestros SMS
  • Teléfono,que permite marcar un número de teléfono o seleccionar un contacto al que queramos llamar
  • Contactos, que permite acceder a nuestros contactos
  • Samsung Health, que hace seguimiento de nuestra actividad física
  • Galaxy Apps, que nos da acceso a la tienda de apps de Samsung
  • Música, que permite controlar la reproducción de música
  • Reminder, que permite añadir recordatorios
  • S Voice, que permite controlar el reloj con la voz
  • Clima, que muestra la previsión meteorológica
  • Calendario, que permite mostrar los eventos que tenemos en la agenda
  • Alarma, que permite establecer alarmas al reloj
  • Reloj mundial, que permite mostrar la hora en otro país
  • Galería, que permite visualizar fotografías en el reloj
  • Correo, que permite acceder a nuestro correo electrónico
  • Resumen noticias, que muestra noticias de Flipboard
  • Buscar mi teléfono, que hace sonar el teléfono en caso de que no sepamos donde está
  • Altímetro y barómetro, que nos da una medición de la altitud y la presión, e incluso nos avisa si se produce un cambio brusco en la presión (lo cual suele ser representativo de una cambio en el clima)

La funcionalidad S Voice integrada permite dar órdenes al reloj con la voz – “Llama a Juan”, “Vuelve a marcar”, “Marca el 91111111”, “Llama a Jorge al trabajo”, “Muéstrame la agenda”, “Comenzar ejercicio”, “Pon la alarma a las 6 de la mañana”, “Navegar al ayuntamiento”, etc. – así como responder a mensajes.

Para activar S Voice, podemos utilizar el comando “Hola Gear” o grabar nuestro propio comando de activación. En nuestras pruebas, el reconocimiento del comando de activación no ha funcionado demasiado bien ya que la mayoría de las veces no lo detecta. Las búsquedas con S Voice tampoco son muy buenas, por lo que hubiéramos preferido que Samsung integrase Bixby.

Además de las apps que llegan pre-instaladas, podemos descargar nuevas aplicaciones desde Samsung Gear, a través de una tienda de aplicaciones organizada por categorías: esferas de reloj, salud y bienestar, juegos, finanzas, estilo de vida, medios sociales, entretenimiento y utilidades.

Si acostumbras a realizar presentaciones basadas en Powerpoint, te alegrará saber que Samsung ha incorporado una app llamada Controlador PPT que permite enlazar el reloj con el ordenador y controlar la protección de las diapositivas

Otra app interesante es Copiloto Samsung, una app de ayuda que complementa la conducción y puede detectar algunos riesgos, como situaciones de somnolencia al volante.

.

Recientemente, Samsung ha lanzado una app de Laliga que también incorpora una esfera. Con esta nueva esfera, el usuario puede ver la clasificación y la jornada actual de LaLiga Santander en su reloj así como, el tiempo restante para comenzar la siguiente jornada.

App Laliga en el Samsung Gear Sport

 

El Gear Sport no llega con una aplicación de Mapas pre-instalada aunque, por suerte, hay unas cuantas disponibles en la tienda Galaxy (aunque no está Google Maps). Gracias a Tizen, el Gear Sport es capaz de utilizar su propio GPS para navegación sin depender del teléfono.

Una de estas aplicaciones de navegación es HERE WeGo, que podemos utilizarla para que guíe nuestros pasos hasta nuestro destino a través de instrucciones en la propia pantalla del reloj.

Esta aplicación permite calcular rutas a pie, en coche o en transporte público. Además es una aplicación independiente que no necesita estar permanentemente conectada al teléfono ya que es capaz de mantener un cache, aunque no es una aplicación que funcione sin conexión.

El seguimiento de la actividad física es uno de los aspectos más destacables de este reloj, gracias a la app Samsung Health integrada en el propio Gear Sport.

El reloj es capaz de monitorizar los pasos y las sesiones de running, las calorías, el ritmo cardíaco y la ingesta de café y agua si te molestas en introducirlos. Además, también es capaz de contar el número de escalones subidos o, mejor dicho, el número de pisos que has ascendido.

Inicio de una sesión de entrenamiento con el Samsung Gear Sport

 

El reloj es capaz de detectar automáticamente que estás haciendo deporte tras 10 minutos de actividad física de intensidad media o alta, y registra información
como el tipo, la duración y las calorías quemadas. Cuando dejas de hacer ejercicio durante más de un minuto, el Gear reconoce automáticamente que te has detenido y desactiva esa función.

Entre los diferentes tipos de ejercicios, solo caminar, correr, los ejercicios en elíptica, remar, ir en bicicleta y los ejercicios activos pueden ser objeto de medición automática.

También es posible iniciar manualmente sesiones de ejercicio. Por ejemplo, si salimos a correr podemos activar una sesión de running y, gracias al GPS, el reloj medirá la distancia que has recorrido y la ruta seguida.

Los datos recopilados por Samsung Health se sincronizan con la app del teléfono, desde donde podemos acceder cómodamente a toda la información. También puedes sincronizar los datos de Samsung Health con otros servicios como Fitbit, Jawbone, Microsoft Health, Misfit, Strava y Runkeeper, pero no con Google Fit o Apple Health, que a buen seguro ya están instalados en tu smartphone Android o iOS.

 

Si te gusta nadar, la app Speedo On es una buena opción para monitorizar tus sesiones de natación. La app permite registrar el tipo de brazada, el tiempo por largo, las pulsaciones y las calorías.

También podemos utilizar el reloj para controlar la reproducción de música en nuestro teléfono, tanto si utilizamos la aplicación de Play Música como si empleamos otras aplicaciones.

Un pequeño botón en la esquina superior derecha permite cambiar al modo de reproducción local. En este modo, el Gear Sportpuede acceder a cualquier canción almacenada en sus 4GB de almacenamiento interno y reproducirla a través de su altavoz integrado o mediante unos auriculares Bluetooth sincronizados con el reloj.

Si eres usuario de Spotify, te alegrará saber que la popular app Spotify es compatible con el Gear Sport y nos permite disfrutar de música offline, siempre que tengas una cuenta premium. La aplicación funciona muy bien y, cuando escuchas una canción, la portada del disco se muestra en la pantalla circular.

La principal asignatura pendiente de Tizen es la disponibilidad de aplicaciones. Si bien podemos instalar apps como Endomondo, MapMyRun, y MyFitnessPal, todavía encontramos ausencias notables como Runtastic o Strava. Tampoco encontramos apps como Evernote, Twitter, Facebook, WhatsApp o la suite de Google.

 

Precio

El Samsung Gear Sport se puede adquirir en sus dos variantes de color en la web de Samsung por EUR 319, pero se puede encontrar algo más económico en la web de  Amazon España.

En los últimos meses ha habido pocos lanzamientos de nuevos relojes inteligentes y, en general, el futuro de la plataforma Android Wear no está demasiado claro ya que no parece haber mucho movimiento por parte de los fabricantes.

Las dos alternativas más importantes al Samsung Gear Sport son el Huawei Watch 2 y el LG Watch Sport, ambos presentados a principios de 2017 con Android Wear 2.0.

Huawei Watch 2 (izquierda) y LG Watch Sport (derecha)

 

El Huawei Watch 2 llega con una pantalla AMOLED de 1.2″ con resolución 390×390 píxeles (326 ppp), procesador Snapdragon Wear 2100, 768MB de RAM, 4GB de almacenamiento, resistencia al agua IP68 y batería de 420 mAh. Es compatible con correas estándar de 20 mm.

El LG Watch Sport posee una pantalla P-OLED de 1.38″ con resolución 480×480 píxeles (348 ppp), procesador Snapdragon Wear 2100, 768MB de RAM, 4GB de almacenamiento, resistencia al agua IP68 y batería de 430 mAh. No permite reemplazar la correa.

 

Conclusiones

Como cabía esperar por su nombre, el nuevo Samsung Gear Sport es un reloj inteligente pensado especialmente para los amantes del deporte.

El nuevo reloj de Samsung posee un tamaño más compacto que el Gear S3 del año pasado que, como comentamos en su día, resultaba demasiado grande para muñecas pequeñas. El Gear Sport resulta cómodo de llevar en la muñeca incluso cuando duermes, y Samsung incluye dos correas de distintos tamaños en la caja.

Su construcción es excelente, con una caja de acero inoxidable en color azul o negro y una correa de silicona, si bien su diseño parece más pensado para llevarlo en el gimnasio o nuestras sesiones de entrenamiento que para la oficina.

Su cuerpo está completamente sellado y se trata del primer reloj de Samsung con resistencia al agua 5 ATM, lo que significa que podemos utilizarlo para nuestras sesiones de natación.

 

La pantalla del Samsung Gear Sport es excelente ya que posee un brillo elevado, unos negros profundos, una elevada nitidez y unos ángulos de visión amplios. Además, el interfaz de usuario del Gear Sport ha sido diseñado pensando en esta pantalla, por lo que predominan los colores vivos y los fondos oscuros.

Samsung ofrece la posibilidad de que la pantalla permanezca siempre encendida, con un nivel de brillo tenue para no consumir apenas energía pero mostrando información relevante incluso a color. También posee un sensor de iluminación que ajusta el brillo de la pantalla a la luz ambiente automáticamente.

En cuanto al hardware, el Samsung Gear Sport cuenta con un procesador Exynos 3250 Dual, 768MB de RAM y 4GB de RAM. Todo ello hace que el manejo del interfaz sea fluido y que las aplicaciones se abran y se muevan con rapidez.

El procesador del Gear Sport y su pantalla AMOLED consumen poca energía, por lo que la autonomía del reloj es elevada.

En mi experiencia, la autonomía del reloj está entre 2 y 3 días, en función del uso que hagas de las funciones que más batería consumen: pantalla siempre activa, seguimiento de ejercicios, reproducción de música, GPS, etc.

Además incorpora un modo de ahorro de energía para extender la duración de la batería si en algún momento lo necesitamos.

El Samsung Gear Sport corre Tizen, el sistema operativo propio de Samsung que rivaliza con Android Wear.

El reloj es compatible con smartphones Android e incluso con el iPhone, aunque si tienes un smartphone Samsung disfrutarás de una mejor experiencia de uso.

Las notificaciones que llegan al teléfono se muestran a la vez en la pantalla del Gear Sport y, en muchos casos, es posible interactuar con ellas desde el reloj — por ejemplo, para borrar o archivar un email que acabamos de recibir. Las notificaciones que descartamos en el reloj desaparecen también del teléfono.

El Gear Sport incorpora un buen número de aplicaciones de serie para controlar el reloj con la voz mediante S, realizar llamadas, enviar mensajes, controlar la reproducción de música, leer noticias, establecer alarmas, medir el ritmo cardíaco, etc.

Además, podemos instalar algunas apps realmente interesantes como Spotify, que nos permite dejar el smartphone en casa y disfrutar de música offline, o Copiloto Samsung, que nos avisa si nos estamos quedando dormidos al volante. Si te gusta la natación, la app Speed On te ayudará a monitorizar tus sesiones en el agua.

 

Los más deportistas apreciarán la aplicación Samsung Health que hace uso del sensor de ritmo cardíaco, el podómetro y el altímetro para controlar nuestra actividad física, pero sobre todo del GPS integrado que mide distancias y registra nuestras rutas cuando salimos a correr sin necesidad de llevar el teléfono a cuestas.

El principal punto débil de Tizen es que su ecosistema de aplicaciones es más limitado que el de Android Wear. Echamos de menos algunas apps como Runtastic, Strava, Twitter, Facebook o la suite de Google pero ninguna de estas ausencias es fundamental.

En definitiva, si andas buscando un reloj inteligente para no perder notificaciones y hacer deporte, el Gear Sport es una opción excelente que no te defraudará.

Lo mejor:

  • Diseño atractivo con una construcción de gran calidad. Correas intercambiables estándar.
  • Pantalla circular con elevada resolución, amplios ángulos de visión, negros profundos, colores vivos y un modo de pantalla siempre activa
  • Bisel giratorio y dos botones físicos para navegar con comodidad por el interfaz
  • Interfaz que se mueve con fluidez gracias a un hardware potentes
  • Sensor de iluminación que ajusta automáticamente el brillo de la pantalla
  • Conectividad WiFi, Bluetooth y NFC
  • Buena autonomía
  • GPS integrado para medir distancias y registrar nuestras rutas
  • Carga inalámbrica muy cómoda, sin necesidad de cables magnéticos
  • Sumergible en agua hasta 50 metros

Lo peor:

  • Ecosistema de aplicaciones limitado en comparación con Android Wear
  • Dificultades de S Voice a la hora de reconocer comandos y realizar búsquedas

Nota: El Samsung Gear Sport ha sido cedido amablemente por Samsung para la realización de este análisis.