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Los usuarios de Fitbit que utilizan un iPhone llevaban años chocando con una limitación difícil de justificar: podían consultar sus estadísticas en la aplicación de Fitbit, pero no integrarlas directamente en Salud de Apple. Esto obligaba a instalar aplicaciones de terceros, recurrir a exportaciones manuales o, sencillamente, aceptar que los datos permanecieran separados.
Esta situación empieza por fin a cambiar con la versión 5.05 de Google Health para iOS. La aplicación, conocida anteriormente como Fitbit, incorpora la posibilidad de enviar a Salud de Apple información recopilada por dispositivos Fitbit y relojes Pixel Watch, acercando mucho más los ecosistemas de Google y Apple.
Fitbit ya puede enviar sus datos a Salud de Apple
La gran novedad de la actualización es la opción denominada «Sincronizar con Salud de Apple». Una vez activada, permite compartir con la aplicación de salud del iPhone distintas categorías de información registradas por Google Health y por los dispositivos vinculados a la cuenta.
Entre los datos que pueden transferirse se encuentran los pasos, entrenamientos, distancia recorrida, sueño, frecuencia cardiaca y otras constantes vitales. De esta forma, el historial de actividad del usuario puede aparecer junto a la información generada por el iPhone, el Apple Watch y otras aplicaciones compatibles con HealthKit.
El cambio resulta especialmente relevante para quienes utilizan un Fitbit o un Pixel Watch como dispositivo principal, pero conservan el iPhone como teléfono. Hasta ahora, la aplicación de Google podía recibir información procedente de Salud de Apple, pero no devolver a la plataforma de Apple los datos capturados por sus propios dispositivos.
Con la nueva función, la conexión pasa a ser bidireccional en buena parte de las categorías compatibles. Google Health puede reunir datos procedentes del ecosistema de Apple y, al mismo tiempo, exportar información de actividad, sueño y bienestar para que aparezca en la aplicación Salud.
Cómo activar la sincronización en el iPhone
Para utilizar la función es necesario actualizar Google Health a la versión 5.05 o posterior desde la App Store. La descarga continúa siendo gratuita, aunque determinadas funciones avanzadas de entrenamiento y asesoramiento pueden depender de una suscripción a Google Health Premium.
Después de instalar la actualización, hay que abrir Google Health y entrar en el apartado Conexiones. Desde ahí, se debe seleccionar «Aplicaciones y servicios» y buscar Salud de Apple entre las conexiones que pueden añadirse a la cuenta.
La aplicación mostrará entonces una pantalla de consentimiento y trasladará al usuario al sistema de permisos de iOS. Es posible autorizar todas las categorías disponibles de una sola vez o escoger individualmente qué información puede leer y escribir Google Health.
Conviene revisar con atención estos permisos, especialmente si solo se desea sincronizar determinadas métricas. Desde la propia aplicación Salud del iPhone también se puede acceder posteriormente a Compartir > Aplicaciones > Google Health para modificar o revocar el acceso concedido.
No todos los datos se transfieren todavía
Aunque la integración supone un avance importante, la sincronización no parece abarcar aún todas las métricas almacenadas por Google Health. Algunos usuarios han señalado, por ejemplo, que la variabilidad de la frecuencia cardiaca o HRV no siempre se exporta correctamente a Salud de Apple.
También pueden producirse pequeñas diferencias entre los valores mostrados por ambas aplicaciones. Google Health y Salud de Apple no siempre procesan, agrupan o interpretan los datos de la misma forma, por lo que estadísticas como las calorías, el sueño o la distancia podrían no coincidir exactamente.
La disponibilidad de cada categoría también depende del dispositivo utilizado. Una pulsera Fitbit básica no recopila la misma información que un Pixel Watch equipado con ECG, sensor de oxígeno en sangre, medición de temperatura o funciones avanzadas de seguimiento del sueño.
Por tanto, la nueva conexión no convierte automáticamente todas las métricas de Google Health en datos compatibles con el iPhone. La aplicación solo puede transferir aquellas categorías admitidas por HealthKit y habilitadas expresamente por Google, además de las que el usuario haya autorizado.
Una limitación histórica que desaparece
La falta de compatibilidad directa con Salud de Apple ha acompañado a Fitbit durante más de una década. En nuestro análisis de la Fitbit Charge 5 ya destacábamos como inconveniente que la aplicación no compartiera sus registros con la plataforma de salud de iOS.
La situación resultaba especialmente llamativa porque Fitbit siempre ha presumido de ser una plataforma compatible tanto con Android como con iPhone. Los dispositivos podían sincronizarse con la aplicación de iOS, pero la información quedaba encerrada dentro del servicio de Fitbit y no se incorporaba al repositorio central de Apple.
Quienes querían reunir todos sus datos tenían que utilizar aplicaciones intermediarias como Health Sync u otras herramientas similares. Estas soluciones podían funcionar correctamente, pero añadían otro servicio a la cadena, podían requerir una suscripción y, en algunos casos, generaban registros duplicados.
La compatibilidad nativa simplifica considerablemente el proceso y hace que dispositivos como el Google Pixel Watch 4 o las pulseras Fitbit resulten más atractivos para los usuarios de iPhone. Ya no será imprescindible tener un Apple Watch para alimentar la aplicación Salud con datos recogidos desde la muñeca.
Google Health sustituye a la antigua aplicación Fitbit
La actualización también debe entenderse dentro de la transformación más amplia emprendida por Google. La antigua aplicación Fitbit ha pasado a llamarse Google Health, aunque sigue siendo el centro desde el que se configuran y sincronizan los dispositivos Fitbit y los relojes Pixel Watch.
Google ha rediseñado el servicio para reunir en un único lugar la actividad física, el sueño, las constantes vitales, los entrenamientos y determinados historiales médicos. La aplicación también incorpora funciones basadas en Gemini, como un entrenador de salud capaz de ofrecer recomendaciones personalizadas.
Pese al cambio de nombre, la marca Fitbit no ha desaparecido. Continúa identificando dispositivos, tecnologías de seguimiento y muchas de las métricas utilizadas por los relojes de Google, como Readiness, Cardio Load o los análisis detallados del sueño.
La integración con Salud de Apple refuerza además el carácter multiplataforma del servicio. Google parece querer que Health funcione como un centro de datos independiente del móvil o wearable elegido, en lugar de limitarlo exclusivamente a usuarios de Android.
También llegan los Smart Health Links
La versión 5.05 añade asimismo los denominados Smart Health Links. Esta función está diseñada para compartir información médica con profesionales sanitarios, proveedores de salud o familiares mediante enlaces protegidos y controlados por el usuario.
El objetivo es facilitar el envío de historiales médicos sin depender de documentos impresos, capturas de pantalla o archivos difíciles de interpretar. El usuario puede decidir qué información comparte y con quién, manteniendo un mayor control sobre el acceso a sus datos.
Google había anunciado anteriormente que esta posibilidad formaba parte de su hoja de ruta junto a la exportación de datos hacia Salud de Apple. La llegada de ambas funciones muestra que la compañía está ampliando Google Health más allá del simple recuento de pasos o el seguimiento deportivo.
No obstante, la disponibilidad de los historiales médicos y de determinadas herramientas puede variar según el país, el proveedor sanitario y el tipo de cuenta. La sincronización de actividad con Salud de Apple debería ser la novedad más accesible y útil para la mayoría de usuarios.
Una mejora especialmente útil para usuarios de iPhone
Para alguien que utilice exclusivamente productos de Apple, la novedad probablemente no cambie demasiado su experiencia. El Apple Watch ya envía directamente a Salud los entrenamientos, el ritmo cardiaco, el sueño y el resto de métricas recogidas durante el día.
El avance resulta mucho más importante para quienes prefieren la autonomía, el diseño o las funciones de un Fitbit, pero no quieren renunciar al iPhone. También beneficia a usuarios que alternan entre diferentes wearables o que desean conservar un historial unificado al cambiar de dispositivo.
Salud de Apple puede combinar información procedente de numerosas aplicaciones, básculas, tensiómetros y accesorios. Al añadir los datos de Fitbit y Pixel Watch, el usuario obtiene una visión más completa y continua de su actividad y bienestar sin tener que consultar varias aplicaciones.
Tras años de espera, Google elimina así una de las barreras más criticadas de su ecosistema wearable en iOS. La integración todavía tiene margen de mejora, pero supone un paso importante para que elegir un Fitbit o un Pixel Watch no implique mantener los datos de salud aislados de la plataforma de Apple.