QuickCharge 3.0 es lo mejor que le ha pasado a los smartphones en mucho tiempo

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El año pasado, Qualcomm anunció Quick Charge 3.0, la tercera evolución de su sistema de carga rápida que debutó en 2013 con el procesador Snapdragon 800.

Quick Charge 1.0 cargaba los dispositivos un 40% más rápido que un cargador convencional, y Quick Charge 2.0 llegó con la promesa de velocidades un 75% más rápidas que Quick Charge 1.0. Esto significaba que muchos teléfonos con baterías de 3.000 mAh eran capaces de cargarse en poco más de 2 horas, en lugar de 3 horas.

Ahora Quick Charge 3.0 ya está aquí y Qualcomm promete que puede cargar un teléfono cuatro veces más rápido que un cargador convencional. Gracias a esta tecnología, tu teléfono puede conseguir el 80% de carga en 35 minutos. Esto sí que supone una gran diferencia.

Ahora mismo hay nueves teléfonos compatibles con Quick Charge 3.0:

Los procesadores compatibles con Quick Charge 3.0 son Snapdragon 430, 617, 618, 620 y 820. Depende del fabricante que lo active y que incorpore cargadores compatibles en la caja.

Curiosamente ni el Galaxy S7 ni el Galaxy S7 edge son compatibles con Quick Charge 3.0, a pesar de que una de sus variantes lleva un procesador Snapdragon 820. Aunque no está clara cuál es la razón que ha llevado a Samsung a privar a los usuarios de esta tecnología, probablemente sea para equiparar la experiencia de usuario de todas las variantes del Galaxy S7, incluso aquellas que utilizan procesadores de Samsung.

Quick_Charge_3.0_Adapter[1]LG ha incorporado Quick Charge 3.0 en el LG G5 pero no han incluido un cargador compatible en la caja.

El LG G5 llega con un cargador rápido que no es técnicamente Quick Charge 2.0 pero ofrece velocidades comparables a Quick Charge 2.0.

Así que si te compras un LG G5 y quieres aprovechar al máximo Quick Charge 3.0, tendrás que hacerte con un cargador compatible.

Con el LG G5 y un cargador Quick Charge 3.0 puedes cargar tu dispositivo desde un 20% o menos hasta un 100% en poco más de una hora. Con Quick Charge 2.0, un dispositivo como el Galaxy S7 se carga en un par de horas.

En cuanto al HTC 10, todavía no sabemos si incorporará un cargador Quick Charge 3.0 pero probablemente tampoco lo haga.

Otra de las buenas cosas de Quick Charge es la compatibilidad hacia atrás. Un teléfono compatible con Quick Charge 3.0 también lo es con Quick Charge 2.0 y 1.0. Y de la misma forma, si conectas un dispositivo que no es compatible con Quick Charge a un cargador Quick Charge, este adapta la corriente al dispositivo y no daña la batería.

Por tanto, si estás pensando en hacerte con un teléfono de gama alta este año, te recomendamos que busques uno compatible con Quick Charge 3.0. Tendrás que hacerte con cargadores compatibles, que son algo más caros, pero en el día a día notarás la diferencia.