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Análisis del iMac de 21.5″ a fondo y opinión


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¿No tienes tiempo de leer el análisis completo? Dirígete directamente a la sección de Conclusiones para conocer lo que más y lo que menos me ha gustado del iMac.
El pasado 20 de marzo, Apple presentó sus nuevos modelos de iMac de 21.5″ y 27″, que llegan procesadores Intel de 8ª y 9ª generación así como potentes opciones de gráficos.

Los nuevos iMac mantienen el diseño de los modelos anteriores, pero cuentan con un hardware más potente y están especialmente indicados para usuarios creativos gracias a sus pantallas 4K y 5K.

Por cortesía de Apple, he tenido oportunidad de probar el iMac de 21.5″ con procesador Intel Core i5 de 8ª Gen. con seis núcleos a 3GHz, 8GB de RAM, Fusion Drive de 1TB y tarjeta Radeon Pro 560X con 4GB.

A continuación, os traemos nuestras conclusiones tras varias semanas de uso a fondo.

 

Índice

  1. Diseño
  2. Pantalla
  3. Hardware y rendimiento
  4. macOS Mojave
  5. Precio y competidores
  6. Conclusiones finales

 

Diseño y construcción

El diseño del iMac ha permanecido prácticamente inalterado desde que la compañía lanzó el iMac Slim en 2012 pero, contrariamente a lo que pudiéramos pensar, su aspecto sigue viéndose elegante con el paso de los años.

El iMac está formado por una única pieza de aluminio y vidrio que integra la pantalla y todos los componentes internos del ordenador, y cuenta con una base. A pesar de la gran cantidad de tecnología que hay en el interior del iMac, su perfil de 5 mm se mantiene muy delgado.

El área visible de la pantalla está rodeada por unos marcos negros de unos 2,5 cm de grosor que, a día de hoy, se ven algo grandes. Teniendo en cuenta lo que ha avanzado la tecnología — no hay más que ver cómo se han reducido los marcos del iPad y el iPhone — me hubiera gustado ver un mejor aprovechamiento del frontal.

El marco superior alberga la cámara Facetime, mientras que el resto de los marcos están libres de cualquier elemento. Debajo de la pantalla encontramos un panel a modo de barbilla donde destaca el conocido logotipo de la compañía.

 

La pantalla puede inclinarse hacia delante o hacia atrás, permitiendo así adaptar el ángulo de visión a la posición de nuestros ojos. Sin embargo, no es posible ajustar la altura de la pantalla ni en giro horizontal. Una vez que ajustes la inclinación, la pantalla se mantiene firme y no se mueve accidentalmente.

La parte trasera es el lugar elegido por Apple para colocar todos los conectores, por lo que la accesibilidad a estos puertos es algo limitada.El iMac ofrece bastantes opciones de conectividad: 2 puertos Thunderbolt 3 (USB Tipo-C), 4 puertos USB 3 (USB Tipo-A), 1 ranura para tarjeta SDXC, un conector de auriculares de 3.5 mm, un puerto de red Gigabit Ethernet y un enganche de seguridad Kensington.

Por supuesto, en la parte de atrás también encontramos el cable de alimentación, que queda elegantemente tapado por la base.

 

En la caja del nuevo iMac también encontramos un teclado Magic Keyboard y un ratón Magic Mouse 2. Quizás hubiera sido buena idea que Apple los dejara como accesorios opcionales, ya que es posible que ya tengas estos accesorios o, sencillamente, que prefieras otros modelos.

El teclado Magic Keyboard es inalámbrico y puede cargarse al conectarse al iMac mediante un conector Lightning situado en el lateral superior. Su tamaño es tan compacto que parece más un teclado transportable que un teclado para un ordenador de escritorio. Personalmente prefiero teclados más grandes y con un recorrido de teclas más amplio, pero es cuestión de gustos.

El ratón Magic Mouse 2 también es inalámbrico y posee un cuerpo curvado sin ninguna fisura. Su superficie es táctil, por lo que es posible realizar gestos para activar funciones en ciertas aplicaciones. El ratón puede cargarse mediante un conector Lightning situado en la parte inferior, lo que impide su uso mientras se carga.

Pantalla

El iMac llega con una pantalla de 21.5″ con resolución 4K (4.096 x 2.304 píxeles) o una pantalla de 27″ con resolución 5K (5.120 x 2.880 píxeles). En mi caso, el modelo que he probado es el primero, que ofrece una densidad de píxeles de 219 ppp.

La pantalla del nuevo iMac se ve extraordinariamente bien desde todos los ángulos y los iconos, textos e imágenes se muestran con gran nitidez.

La matriz de sub-píxeles de la pantalla es de tipo RGB, como es habitual en los paneles LCD IPS. En las pantallas RGB los sub-pixeles se organizan uno a continuación de otro en hileras rojo-verde-azul (RGB), como se puede apreciar en la siguiente imagen.

Matriz RGB del panel LCD IPS del iMac

 

Los ordenadores iMac siempre han sido muy populares entre profesionales que se dedican a tareas de edición de fotografía y vídeo, por lo que no debería sorprendernos que la pantalla del iMac prometa cobertura para el amplio gamut de color DCI-P3.

Para comprobar las características de la pantalla, he realizado diversas pruebas con el software profesional CalMAN Ultimate y un colorímetro X-Rite i1Display Pro.

El brillo máximo de la pantalla ha resultado ser de 545 nits según mis propias mediciones, un valor ligeramente más alto que los 500 nits que indica Apple en su página web. Se trata de un valor de brillo muy alto que permite utilizar el ordenador incluso en entornos muy iluminados.

La pantalla del iMac cubre un amplio gamut de color ya que en mis pruebas ha alcanzado el 100% del espacio de color sRGB y alrededor de un 98% del espacio de color P3.

La fidelidad de los colores es excelente, ya que el error medio resulta ser 3.3 dE (un valor por debajo de 4 dE se considera excelente y por encima de 9 se considera inaceptable), y el error máximo resulta ser de 7,9 dE.

 

La temperatura de color de la pantalla es 6.894 ºK, un valor bastante cercano al nivel de referencia de 6.500 ºK, lo que implica que el blanco es bastante puro y no presenta un tinte de color.

En definitiva, nos encontramos ante una pantalla excelente que hará las delicias de cualquier aficionado a la edición fotográfica o de vídeo.

Hardware y rendimiento

El nuevo iMac de 21.5″ está disponible en dos configuraciones base:

iMac 21.5 Retina 4K con 4 núcleosiMac 21.5 Retina 4K con 6 núcleos
ProcesadorIntel Core i3 de 8ª Gen. con cuatro núcleos a 3.6GHzIntel Core i5 de 8ª Gen. con seis núcleos a 3GHz
Memoria8GB ampliable a 32GB8GB ampliable a 32GB
Disco duroDisco duro de 1 TBFusion Drive de 1 TB
Tarjeta gráficaRadeon Pro 555X con 2 GB GDDR5Radeon Pro 560X con 4 GB GDDR5
Precio1.499€1.699€

 

Por otro lado, el nuevo iMac de 27″ está disponible en tres configuraciones base que pueden alcanzar una potencia superior a las ofrecidas por los modelos de 21″:

iMac 27″ Retina 5K con 6 núcleos a 3GHziMac 27″ Retina 5K con 6 núcleos a 3.1GHziMac 27″ Retina 5K con 6 núcleos a 3.7GHz
ProcesadorIntel Core i3 de 8ª Gen. con seis núcleos a 3GHzIntel Core i3 de 8ª Gen. con seis núcleos a 3.1GHzIntel Core i3 de 9ª Gen. con seis núcleos a 3.7GHz
Memoria8GB ampliable a 32GB8GB ampliable a 64GB
Disco duroFusion Drive de 1 TBFusion Drive de 2 TB
Tarjeta gráficaRadeon Pro 570X con 4GB GDDR5Radeon Pro 575X con 4GB GDDR5Radeon Pro 580X con 8GB GDDR5
Precio2.099€2.299€2.599€

 

Sobre estas configuraciones base, Apple permite añadir más memoria RAM, ampliar la capacidad de disco duro y modificar la tarjeta gráfica, con diferentes opciones en función del procesador elegido. De esta forma, podemos llegar a conseguir una máquina muy potente para tareas intensivas o una más modesta para tareas ligeras.

Es importante tener en cuenta que no es posible ampliar el hardware a posteriori, por lo que debes elegir bien el procesador, la memoria RAM y el almacenamiento para no quedarte corto con algún elemento. En el iMac de 27″, es posible acceder a los módulos de memoria RAM retirando un panel situado en la parte de atrás, pero en el iMac de 21.5″ no existe esta posibilidad.

El modelo que he probado es el iMac de 21.5″ con procesador Intel Core i5 de 8ª Gen. con seis núcleos a 3GHz, 8GB de RAM y unidad Fusion Drive de 1TB.

 

Si no estás familiarizado con Fusion Drive, se trata de un almacenamiento híbrido formado por disco duro mecánico y SSD que el sistema muestra como una única unidad lógica. El sistema operativo se encuentra en el disco SSD y el sistema decide de forma inteligente donde almacenar el resto de elementos (no solo ficheros sino bloques dentro de ficheros) en función del uso que le das.

El problema de las unidades Fusion Drive es que, en la unidad de 1TB, solo 32GB son disco SSD, por lo que a efectos prácticos el rendimiento está más cerca de un disco mecánico que de un disco SSD. Esta cantidad aumenta hasta 256GB para las unidades Fusion Drive de 2 o más TB.

Resulta complicado medir la velocidad del almacenamiento de una unidad Fusion Drive ya que nunca sabes dónde va a elegir el sistema almacenar los ficheros de la prueba: en la rápida unidad SSD o en la unidad HD más lenta.

Al utilizar la herramienta Blackmagic, he visto velocidades de lectura y escritura que van desde 100 MB/s hasta unos 900 MB/s, bastante por debajo de los valores en torno a 2 GB/s o superior que encontramos en unidades SSD.

En mi opinión, si tu presupuesto es limitado y quieres invertir en algún componente, este debería ser almacenamiento. Utilizar disco HD mecánico, incluso si es en combinación con disco SSD como parte de la unidad Fusion Drive, ralentiza el sistema, por lo que te sugiero que inviertas todo lo que puedas en un disco SSD, tan grande como tu presupuesto lo permita.

 

Como he comentado anteriormente, el iMac llega con 2 puertos Thunderbolt 3 (USB Tipo-C) y 4 puertos USB 3.1 Gen2 (USB Tipo-A), por lo que en general las necesidades de conectividad están bien cubiertas.

Los dos conectores USB-C compatibles con Thunderbolt 3 ofrecen una conexión extremadamente rápida a almacenamiento externo, pantallas e incluso GPUs externas. La velocidad máxima de transferencia es 40 Gbps para dispositivos Thunderbolt 3 y 10 Gbps para dispositivos USB 3.1 Gen2.

Además, posee una ranura para tarjeta SDXC que nos facilitará la transferencia de fotografías y vídeos de una cámara.

En el aspecto de conectividad de red, el iMac ofrece Wi-Fi 802.11 a/b/g/n/ac en las bandas de 2.4 y 5 GHz, Bluetooth 4.2 y Gigabit Ethernet 10/100/1000BASE-T. Me hubiera gustado ver Bluetooth 5.0 y, especialmente, WiFi 6, nuevos estándares que en pocos años se convertirán en algo estándar.

La prueba Geekbench 4 de CPU ha dado 5.350 puntos en la prueba de un solo núcleo y 21.085 puntos en la prueba multi-núcleo. Se trata de unos resultados bastante buenos, como era de esperar teniendo en cuenta el procesador Intel Core i5 a 3GHz que incorpora.

 

Aunque el iMac no es un ordenador especialmente pensado para los aficionados a los juegos, es posible jugar a títulos 3D con su tarjeta gráfica integrada. He echado algunas partidas al juego Tomb Raider: Underworld, un juego con unos gráficos 3D bastante vistosos, que se ha movido sin problemas.

Al jugar a Tomb Raider: Underworld, he medido la tasa de imágenes por segundo (FPS) del juego con la herramienta Count It, y he obtenido una tasa media de 71 FPS a la resolución estándar de 1680 x 945 píxeles y suavizado medio (x4), ambas son las opciones que se configuran por derecto.

Evolución de FPS (frames per second) en una partida rápida a Tomb Raider: Underworld

 

La mayor parte del tiempo se obtienen valores comprendidos entre 60 y 80 fps, por lo que el juego es perfectamente jugable. Ahora bien, si aumentamos la resolución a Full HD e incrementamos el nivel de suavizado, los FPS disminuyen rápidamente hasta los 30 FPS.

En cualquier caso, si necesitas más potencia gráfica, puedes aprovechar los puertos Thunderbolt 3 y las capacidades de macOS para conectar una eGPU externa compatible.

El iMac es un ordenador perfectamente capaz de llevar a cabo tareas cotidianas como navegar por Internet o usar aplicaciones de ofimática o edición de fotografía aunque, a día de hoy, esto no tiene mucho mérito.

A la hora de realizar tareas más exigentes como editar fotografías de alta resolución o vídeo 4K, crear y editar modelos 3D o compilar código, el iMac se comporta bien aunque no es una máquina pensada para un rendimiento profesional.

En mis pruebas, he utilizado el iMac para editar con Final Cut Pro X algunos vídeos 4K que sumaban más de dos horas de duración. La velocidad a la que se renderizan los vídeos es buena aunque, si esta es tu actividad principal, posiblemente quieras hacerte con un modelo más potente.

El iMac consigue mantener muy bajo el nivel de ruido incluso cuando el ordenador se encuentra bajo una elevada carga de trabajo. Durante la mayor parte del tiempo que he utilizado el iMac, los ventiladores han permanecido en silencio y solo he escuchado un ligero ruido de fondo al renderizar vídeo.

En la parte de atrás del iMac encontramos altavoces estéreo que suenan con mucha potencia aunque la respuesta a los bajos es mejorable, como era de esperar dado el delgado perfil del ordenador. Si prefieres utilizar auriculares, el conector de 3.5mm está presente.

Cámara FaceTime HD colocada en el marco superior de la pantalla

 

Apple ha incorporado una cámara FaceTime HD con resolución 720p (me hubiera gustado ver el salto a 1080p) que permite realizar videollamadas con FaceTime u otras herramientas como Skype, WebEx, etc. Sin embargo, el ordenador cuenta con un solo micrófono para capturar la voz.

A diferencia de los MacBook más recientes, el iMac no cuenta con un sensor Touch ID para desbloquear el ordenador. Tampoco encontramos Face ID, como en los últimos iPad Pro, para identificarnos con nuestra cara.

Ahora bien, si somos usuarios de Apple Watch, macOS permite desbloquear el ordenador de forma automática con solo acercarnos llevando puesto el reloj. Este es el sistema que he utilizado y funciona a la perfección.

El Apple Watch puede desbloquear el iMac con solo acercarte

macOS Mojave

El iMac corre macOS Mojave, la última versión disponible del sistema operativo de escritorio de Apple que fue presentada el año pasado. Hace unas semanas, Apple presentó su sucesor, macOS Catalina, que debutará en unos meses.

Una de las novedades que introdujo macOS Mojave fue el modo Oscuro, que oscurece la interfaz y las aplicaciones propias de macOS para que resulten más agradables de utilizar en entornos de poca luz. Este modo también es útil para quienes trabajan con fotografías o incluso para desarrolladores que pasan mucho tiempo viendo líneas de código sobre un fondo uniforme.

Otra funcionalidad curiosa es Escritorio Dinámico, que modifica el fondo de la pantalla en función de la hora del día.

Si eres de los que acostumbran a tener multitud de iconos sobre el escritorio, Mojave incorpora Pilas, una funcionalidad que permite apilar los elementos del escritorio por tipo de fichero. También puedes organizarlos por fecha o por metadatos (por ejemplo, nombres de clientes) si te resulta más cómodo.

Modo Oscuro de la interfaz de macOS Mojave

 

Finder incorpora una funcionalidad llamada Visualización como Galería que permite desplazarse por vistas previas de gran tamaño de los archivos para identificar rápidamente el que estás buscando.

Dentro de Finder, es posible ejecutar Acciones Rápidas sobre los archivos. Por ejemplo, podemos girar imágenes, crear un PDF, acortar vídeos y más sin tener que abrir ninguna app. Incluso es posible aplicar estas acciones a varios archivos a la vez.

macOS Movaje ofrece facilidades para trabajar con capturas de pantalla. La herramienta de captura incluye un menú con funcionalidades de grabación de pantalla y opciones para, por ejemplo, poner un temporizador de inicio, mostrar el cursor o incluso elegir dónde guardar las imágenes.

Cuando haces una captura, en la esquina aparece una miniatura animada y puedes arrastrarla directamente a un documento o hacer clic para añadir notas y compartirla al momento.

 

La funcionalidad Continuidad de Cámara lleva un paso más allá la funcionalidad Continuidad ya que ahora puedes usar el iPhone para grabar un objeto cercano o escanear un documento y que te aparezca automáticamente en el iMac.

macOS Mojave incorpora nuevos controles de seguridad para proteger el acceso a ciertos elementos, como la cámara o el micrófono de nuestro dispositivo, así como mejoras para preservar nuestra privacidad en Safari.

Apple también ha llevado algunas apps de iOS a macOS Mojave como Bolsa, Notas de Voz y Casa.

 

En cuanto a la próxima versión, macOS Catalina, llega con algunas novedades interesantes que vamos a repasar a continuación.

El primer gran cambio es la desaparición de iTunes, que pasa a ser reemplazado por las aplicaciones Apple Music, Apple Podcasts y Apple TV. Las funcionalidades de iTunes para gestionar dispositivos iOS conectados al ordenador pasarán a estar integradas en el propio sistema operativo.

Otra novedad es SideCar, que permitirá utilizar el iPad como una segunda pantalla y, además, podrás utilizar tus dedos y el Apple Pencil para interactuar con las aplicaciones.

Voice Control permitirá manejar totalmente el ordenador con la voz. Esta funcionalidad está especialmente pensada para personas con problemas con movilidad. La funcionalidad Screen Time de iOS llega ahora a macOS, lo que te permitirá controlar el uso que haces de tu dispositivo.

Por último, Apple ha anunciado la disponibilidad de Project Catalyst para desarrolladores. Esta tecnología permite crear apps para Mac basadas en apps existentes en iPad de forma muy sencilla. Apps como Asphalt 9 y Twitter han podido ser llevadas a macOS Catalina en cuestión de horas o días.

Precio y competidores

El nuevo iMac de 21.5″ 4K parte de 1.499€ para una configuración formada por un procesador Core i3 con cuatro núcleos a 3.6 GHz, 8GB de RAM, disco duro de 1TB a 5.400 RPM y tarjeta gráfica Radeon Pro 555X.

A partir de esta configuración base, podemos mejora el procesador a Core i7 de seis núcleos a 3.2GHz (+320€), incrementar la RAM a 16GB (+240€) o 32GB (+720€) o mejorar el almacenamiento a Fusion Drive 1TB (+120€), SSD 256GB (+240€), SSD 512GB (+480€) o SSD 1TB (+960€).

En la página web de Apple podrás encontrar otras opciones de configuración, por lo que te aconsejamos que la visites para diseñar tu ordenador a medida y obtener el precio.

Un competidor natural del iMac es el iMac Pro, que ofrece unas características mucho más potentes pero también un precio muy superior. La configuración básica con pantalla Retina 5K de 27″, procesador Intel Xeon W de ocho núcleos a 3.2GHz, 32GB de RAM, 1TB de almacenamiento SSD y tarjeta Radeon Pro Vega 56 parte de 5.499€.

Si nos fijamos en ordenadores fuera del ecosistema Mac, encontramos algunos modelos interesantes con Windows como el HP Envy All-in-One PC. Este ordenador cuenta con una pantalla curvada de 34″, procesador Intel Core i7 de seis núcleos a 2.6GHz, 16GB de RAM, 256GB SSD+1TB HDD y Nvidia GeForce GTX1050 y cuesta 2.299€.

Conclusiones

A día de hoy, en el mundo de la tecnología no es fácil encontrar un diseño que aguante el paso de los años sin quedar anticuado. Sin embargo, Apple parece haber dado en el clavo con el diseño del iMac, que permanece casi inalterado desde 2012 y sigue viéndose bastante atractivo.

El iMac es prácticamente indistinguible de sus antecesores en su aspecto exterior pero, aún en 2019, ofrece un aspecto elegante, que encaja perfectamente en cualquier hogar u oficina gracias a su diseño ligero y minimalista.

Dicho esto, me hubiera gustado ver una reducción de los marcos negros que rodean la pantalla y, a cambio, ganar unas pulgadas más de panel sin incrementar el tamaño del ordenador, como hemos visto en los iPhones y iPads de los últimos años.

La colocación de todos los conectores en la parte de atrás dejan el frontal libre de cualquier elemento pero pueden resultar algo incómodos si andas todo el día conectando y desconectando periféricos y tienes el ordenador colocado contra una pared.

Apple ha incluido 2 puertos Thunderbolt 3 (USB Tipo-C) a 40 Gbps y 4 puertos USB 3.1 Gen2 (USB Tipo-A) a 10 Gbps, por lo va bien servido en cuanto a opciones conectividad.

Junto con el iMac, Apple incluye el teclado Magic Keyboard, muy compacto e inalámbrico, y el ratón Magic Mouse 2 con cuerpo curvado y también inalámbrico. Ambos se cargan mediante un conector Lightning, aunque el ratón no puede utilizarse mientras se carga.

La diferencia entre el iMac de 21.5″ o de 27″ no se encuentra únicamente en el tamaño de la pantalla, sino que las opciones de configuración hardware también varían. El modelo con pantalla más grande ofrece las configuraciones más potentes y, por tanto, es el más adecuado si vas a realizar tareas exigentes.

El modelo que he probado es el iMac de 21.5″, que puede configurarse con procesadores Intel Core i3 quad-core o Core i5 hexa-core de octava generación, mientras que el iMac de 27″ llega hasta un Core i5 hexa-core de novena generación.

Algo parecido ocurre con la memoria RAM, que parte de 8 y llega hasta 32 GB en el modelo de 21.5″ y 64 GB en el modelo de 27″. Con el almacenamiento, Apple ofrece distintas tecnologías — disco mecánico a 5.400 RPM de 1TB, disco Fusion Drive de 1TB o discos SSD de 256GB, 512GB o 1 TB de capacidad.

Si tienes que invertir en un solo componente, mi sugerencia es que dediques todo lo que puedas en un disco SSD ya que el disco mecánico, tanto de forma aislada como siendo parte de la unidad Fusion Drive, ralentiza el sistema.

 

En el tiempo que he estado probando el iMac, se ha comportado de forma excelente a la hora de navegar por Internet o utilizar herramientas ofimáticas, y su rendimiento ha sido bastante competente a la hora de jugar a algunos títulos 3D (como Tomb Raider Underworld) y editar algunos vídeos 4K con Final Cut Pro X.

En todo caso, si buscas un ordenador muy potente para edición de vídeo, deberías pensar en el iMac de 27.5″ con procesador Intel Core i3 de 9ª Gen. o, si tu presupuesto lo permite, ir al iMac Pro.

A pesar de su tamaño compacto, Apple ha hecho un excelente trabajo a la hora de mantener el procesador a buena temperatura y el iMac resulta muy silencioso. Los ventiladores solo se escuchan bajo períodos de carga elevada y, en todo caso, no resultan molestos.

La pantalla del iMac cubre por completo los espacios de color sRGB y DCI P3, por lo que está especialmente pensada para utilizar aplicaciones de edición de imagen y vídeo.

Si eres un profesional creativo, te alegrará saber que la pantalla posee un brillo muy elevado de 545 nits y, en mis pruebas, ha ofrecido una excelente reproducción del color.

 

El iMac llega con macOS Mojave, la última versión disponible del sistema operativo de Apple que ofrece mejoras en usabilidad como el modo Oscuro, el apilamiento de ficheros similares en el escritorio, acciones rápidas en Finder y más. Apple ha anunciado ya su sucesor, macOS Catalina, que llegará en los próximos meses con nuevas funcionalidades.

En conclusión, el nuevo iMac es un ordenador muy interesante, que está dirigido a aquellos que buscan un ordenador de sobremesa con un diseño atractivo, una pantalla con una calidad excelente y una potencia más que suficiente para tareas exigentes.

Lo mejor:

  • Construcción en aluminio y cristal con un diseño minimalista atractivo.
  • Pantalla 4K (21.5″) o 5K (27″) con gran nitidez, brillo, fidelidad de color y ángulos de visión.
  • Múltiples opciones de configuración de CPU, almacenamiento y tarjeta gráfica para adaptarlo a tus necesidades.
  • Buena selección de puertos de alto rendimiento: 2 puertos Thunderbolt 3 (USB Tipo-C) a 40 Gbps y 4 puertos USB 3.1 Gen2 (USB Tipo-A) a 10 Gbps.
  • Silencioso gracias a un buen control de la temperatura y unos ventiladores poco sonoros
  • Sistema operativo macOS Mojave especialmente diseñado para el hardware.
Lo peor:
  • Marcos negros bastante anchos rodeando la pantalla
  • No es posible aumentar la memoria RAM en el modelo de 21.5″ (sí en el de 27″)
  • Las opciones de almacenamiento con disco duro estándar o Fusion Drive de 1TB limitan el rendimiento, mejor invertir en un disco SSD
  • No es posible prescindir del teclado o el ratón al comprar el ordenador

Nota: El iMac de 21.5″ ha sido cedido amablemente por Apple para la realización de este análisis.