Análisis a fondo del MacBook Pro de 15″ con Touch Bar


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Conclusiones

Los seguidores del MacBook Pro esperaban con impaciencia la llegada de un nuevo modelo desde hace tiempo. La compañía tenía motivos para hacernos esperar ya que el nuevo modelo llega con un buen número de novedades y cambios – algunos de ellos no exentos de polémica – más allá del mero incremento de potencia.

Comenzando por su diseño, el MacBook Pro de 15″ sigue las atractivas líneas de diseño exterior del modelo anterior, aunque ha sustituido la iluminación del logotipo de la manzana por un acabado en espejo, y ha reducido su peso, grosor y dimensiones notablemente.

En su interior, sin embargo, los cambios de diseño son más significativos ya que el trackpad ha aumentado significativamente de tamaño y, con ello, ha mejorado la usabilidad. Ahora bien, la estrella del MacBook Pro es la sustitución de la fila de teclas de función por la pantalla táctil Touch Bar y el lector de huella dactilar Touch ID.

Touch Bar es una importante innovación de Apple y resulta un añadido muy interesante en aquellas aplicaciones que aprovechan su versatilidad para ofrecer funciones adicionales, como por ejemplo una vista de timeline en Final Cut Pro X o una vista de fotografías en miniatura en Fotos.

 

La presencia de Touch ID resulta muy útil a la hora de desbloquear el portátil, ya que basta con apoyar el dedo encima para acceder rápidamente a nuestro escritorio, comprar aplicaciones en la App Store o confirmar pagos con Apple Pay.

Apple siempre ha puesto especial cuidado en las pantallas de sus ordenadores, y el nuevo MacBook Pro no es la excepción. No solamente es más brillante que su predecesor sino que además ofrece un gamut de colores más amplio y, como hemos podido comprobar en nuestras pruebas, ofrece colores fieles a la realidad.

El aspecto más polémico del diseño del MacBook Pro es, sin duda, la ausencia de puertos USB convencionales. Aunque el puerto USB-C se está convirtiendo en algo estándar en smartphones Android, la inmensa mayoría de los periféricos de ordenador aún utilizan USB convencional.

La ausencia de puertos USB convencionales obliga al uso de adaptadores para conectar discos externos, llaves USB, tarjetas de memoria SD, ratones con cable y, básicamente, cualquier periférico. Por ello, la decisión de Apple de prescindir de puertos USB convencionales resulta, en cierta medida, adelantada a su tiempo.

 

El rendimiento del MacBook Pro es excelente, especialmente en el modelo que hemos probado con la configuración más potente. La velocidad del disco SSD es extraordinaria, y las pruebas de rendimiento del procesador y memoria también han arrojado resultados muy satisfactorios. Quizás la mayor limitación sea el tope de 16GB de RAM, especialmente para usuarios de edición de vídeo y fotografía.

Durante el tiempo que he utilizado el MacBook Pro, he disfrutado de un rendimiento excelente al utilizar varias aplicaciones a la vez – correo electrónico, navegación web, reproducción de películas y música, edición de vídeo, retoque de fotografías, etc. – e incluso he podido disfrutar de algunos juegos 3D como Tomb Raider Underworld con gran suavidad.

Apple ha mejorado el sonido del MacBook Pro, que suena sorprendentemente bien para ser un dispositivo tan fino. Los altavoces están situados a los lados del teclado y resulta una delicia disfrutar de música o películas en este portátil.

La autonomía del MacBook Pro ha mejorado ligeramente respecto al modelo del año pasado, y ahora ofrece 10 horas de navegación web o reproducción de vídeo. El MacBook Pro aguanta bien una jornada de trabajo con un uso intermitente, pero existen otros portátiles que poseen una autonomía superior.

En definitiva, el MacBook Pro es un portátil atractivo, potente e innovador. Está especialmente dirigido a usuarios exigentes, que buscan una gran potencia sin renunciar a la portabilidad, y que tienen una buena cantidad de dinero para gastar en tecnología.

Lo mejor:

  • Construcción en aluminio con un diseño muy atractivo. Más ligero y más delgado que su predecesor.
  • Teclado muy estable, que no hace vibrar el dispositivo al pulsar las teclas.
  • Trackpad de grandes dimensiones que facilita su uso
  • Pantalla táctil Touch Bar que mejora la usabilidad gracias a teclas de función contextuales y extensiones del interfaz de usuario
  • Pantalla capaz de mostrar un amplio gamut de colores, un brillo muy elevado y una nitidez excelente
  • Rendimiento del disco SSD extraordinario
  • Lector de huella Touch ID que permite desbloquear el ordenador cómodamente
  • Altavoces estéreo que emiten sonido potente y de buena calidad
  • Integración de macOS Sierra con los dispositivos iOS
Lo peor:
  • Ausencia de puertos USB convencionales y una ranura para tarjeta de memoria.
  • Ciertas acciones (por ejemplo, subir/bajar el volumen o el brillo) requieren ahora más pulsaciones
  • Autonomía correcta, pero inferior a otras alternativas del mercado
  • Componentes internos no ampliables en el futuro
  • Precio elevado
Nota: El portátil MacBook Pro ha sido cedido amablemente por Apple España para la realización de este análisis.

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