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Análisis del Moto G5 a fondo y opinión [REVIEW]

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¿No quieres leer el análisis completo? Dirígete directamente a la sección de Conclusiones para conocer lo que más y lo que menos nos ha gustado del Moto G5.

La serie Moto G ha sido siempre sinónimo de buenas prestaciones a un precio ajustado, por lo que año tras año se ha convertido en el modelo de referencia contra el que se miden otros smartphones de gama media.

Moto presentó a principios de año los nuevos Moto G5 y G5 Plus, que tuvimos oportunidad de probar fugazmente durante Mobile World Congress. Ahora hemos podido probar a fondo el Moto G5, el más asequible y compacto de los dos.

El Moto G5 llega con pantalla de 5″ con resolución Full HD, procesador Snapdragon 430, 2 o 3GB de RAM, 16GB de almacenamiento, cámara de 13MP, batería de 2.800 mAh y Android 7.0 Nougat de fábrica.

El Moto G5 está a la venta en Maxmovil por 225 EUR con 2GB y por 229 EUR con 3GB, unos precios asequibles para aquellos que andan detrás de un teléfono con buenas especificaciones pero sin grandes pretensiones.

Hemos tenido la oportunidad de analizar a fondo el Moto G5 con 3GB de RAM y, a continuación, os contamos nuestras impresiones al respecto.

 

 

Diseño y construcción

El Moto G5 es un dispositivo más compacto que su antecesor, Moto G4, ya que ha reducido el tamaño de la pantalla desde las 5,5″ hasta las 5″.

Ni siquiera el Moto G5 Plus posee un tamaño tan grande como el Moto G4, sino que se queda en las 5.2″.

Aunque personalmente prefiero las pantallas de gran tamaño, es cierto que muchos usuarios prefieren teléfonos con pantallas más pequeñas y, por tanto, más manejables.

El frontal del Moto G5 es algo soso, con unos marcos bastante anchos rodeando la pantalla y ningún elemento decorativo.

Debajo de la pantalla, encontramos el lector de huella dactilar, que está ligeramente hundido. Este diseño me gusta más que el lector de huella cuadrado que lleva el Moto G4 y Moto Z.

Aunque pudiera parecer que el lector de huella también actúa como botón de Inicio, por defecto los botones son virtuales y aparecen en la pantalla cuando es necesario. Moto permite utilizar el lector de huella para navegar y, de esta forma, tener más espacio en la pantalla al prescindir de los botones virtuales.

Una pulsación corta nos lleva a la pantalla principal, deslizar el dedo de derecha a izquierda equivale al botón Volver, deslizar el dedo de izquierda a derecha equivale al botón Tareas, una pulsación larga bloquea la pantalla y una pulsación muy larga activa Google Now.

Esta funcionalidad es similar a la que hemos visto recientemente en el Huawei P10 y antes en otros terminales como los de Meizu. Una vez que le coges el truco, resulta una funcionalidad bastante útil que aprovecha mejor el espacio de la pantalla.

 

Los terminales de la serie Moto G siempre han destacado más por su resistencia que por su diseño, y en su construcción siempre ha predominado el plástico por encima del metal.

El Moto G5 ofrece un aspecto un poco más sofisticado que sus antecesores en la parte de atrás, ya que ha sustituido el plástico de la cubierta trasera por aluminio con dos acabados diferentes, uno brillante y otro mate, que resultan bastante atractivos a simple vista.

A pesar de su acabado metálico, el Moto G5 no posee un cuerpo de una sola pieza, sino que la parte de atrás es en realidad una lámina de plástico recubierta de metal que puede retirarse para tener acceso al interior del teléfono.

En la unidad de prueba que he analizado, me ha resultado muy complicado retirar la cubierta trasera — hasta el punto de que he tenido que cerciorarme de que es extraíble, ya que parecía imposible. Tras ejercer bastante fuerza, he podido retirar la tapa que oculta la batería, la ranura para SIM y micro-SD y la segunda ranura SIM.

 

El Moto G5 es un terminal bastante grueso con 9,5 mm de espesor, pero los bordes y esquinas redondeados hacen que se sienta bien en la mano y que no resulte un teléfono demasiado grande.

Nos hubiera gustado encontrar un teléfono más delgado y con unos marcos más estrechos rodeando la pantalla, pero es lógico que en este rango de precios no vamos a encontrar nada mucho mejor.

A diferencia de otros terminales Moto, la parte de atrás del Moto G5 es plana y permite manejar el teléfono con comodidad cuando está apoyado sobre una superficie como una mesa. La cámara trasera y el flash se encuentran en una protuberancia circular que no sobresale respecto a la superficie trasera.

 

El Moto G5 presenta un buen agarre en la mano aunque puede resultar algo resbaladizo debido a que la superficie del teléfono no tiene ninguna textura. Los bordes redondeados hacen que podamos agarrar el teléfono con fuerza sin que se clave en las manos.

La parte frontal del teléfono está ocupada principalmente por la pantalla de 5″, que está rodeada de un marco bastante ancho a izquierda y derecha.

Encima de la pantalla encontramos el altavoz y, a la izquierda de este, la cámara frontal.

A la derecha del altavoz se encuentran los sensores de iluminación y proximidad.

El Moto G5 no cuenta con LED para notificaciones, aunque gracias a su pantalla que se ilumina cuando recibe una notificación, no es tan necesario.

Debajo de la pantalla solo encontramos el lector de huella dactilar que, como ya hemos comentado, está, situado en una hendidura con aspecto de botón de Inicio pero que, en realidad, no se puede pulsar ya que no es un botón como tal.

El Moto G5 no dispone de botones físicos, sino que estos aparecen dibujados en la parte inferior de la pantalla cuando es necesario.

En la parte de atrás encontramos la cámara trasera en una protuberancia circular que no sobresale de la superficie del teléfono.

En la parte inferior del círculo se encuentra el flash LED y, encima, el objetivo de la cámara.

Cerca del centro, pero todavía en la mitad superior se encuentra el logotipo circular de Moto.

En la parte superior e inferior de la cubierta trasera encontramos dos tiras con una apariencia ligeramente diferente al resto.

Como hemos comentado anteriormente, la cubierta trasera puede ser retirada para acceder al interior del teléfono, donde encontramos la batería reemplazable y las dos ranuras SIM — una de ellas admite también una tarjeta micro-SD.

En el lateral derecho encontramos el botón de encendido, con una cierta textura, y encima se encuentran el botón de volumen de una sola pieza. Ambos botones presentan un recorrido adecuado.

 

En el lateral izquierdo está libre de botones y conectores.

 

La parte superior del teléfono cuenta con el conector de auriculares.

 

Por último, la parte inferior posee el puerto micro-USB de carga.

 

La pantalla no cuenta con protección Gorilla Glass, algo que es perdonable teniendo en cuenta el rango de precio en el que nos movemos pero que obliga a tener un poco más de cuidado para que no se raye la pantalla.

Tampoco cuenta con una gran resistencia frente al agua, sino solamente frente a «derrames, salpicaduras y precipitaciones ligeras», por lo que debes tener cuidado con que no se te caiga al agua.

Pantalla

El Moto G5 cuenta con un panel LCD IPS de 5″ con resolución Full HD (1920 x 1080 píxeles), lo que implica una densidad de píxeles muy elevada de 441 ppp.

El tamaño de la pantalla no es demasiado grande para lo que se lleva hoy en día, pero probablemente será del agrado de aquellos usuarios a los no les gusta andar con un teléfono demasiado grande.

La matriz de sub-píxeles del Moto G5 es de tipo RGB, como es habitual en los paneles LCD. En las pantallas RGB los sub-píxeles se organizan uno a continuación de otro en hileras rojo-verde-azul (RGB).

A igualdad de resolución, este tipo de pantallas se ven más nítidas que las PenTile, características de los paneles OLED como los de Samsung, que poseen una peculiar disposición de los sub-píxeles que reduce la resolución efectiva, aunque estas tienen otras ventajas en cuanto a contraste y consumo energético.

 

Los textos y los iconos se ven muy nítidos y, por más que hemos intentado fijarnos, no hemos conseguido notar a simple vista los píxeles individuales.

En nuestras pruebas con el software profesional CalMAN Ultimate y un colorímetro X-Rite i1Display Pro, el brillo máximo del Moto G5 es de 472 nits según nuestras propias mediciones, pero el brillo aumenta hasta 615 nits cuando está activado el modo de brillo automático y nos encontramos en un ambiente muy iluminado — por ejemplo, bajo la luz del sol.

Este es un valor bastante elevado para un teléfono de gama media, e incluso para un teléfono de gama alta, que rara vez obtienen valores tan elevados de brillo.

 

El Moto G5 ofrece dos modos de color: estándar, que muestra colores reales, e intenso, que muestra colores más saturados. Hemos realizado todas las pruebas con el modo intenso, que es el que viene activado por defecto.

El error medio en la fidelidad de color resulta ser bastante bueno, 4.1 dE (un valor por debajo de 4 dE se considera excelente y por encima de 9 se considera inaceptable), y el error máximo resulta ser de 8.8 dE, un valor también aceptable. En el modo estándar, estos valores son todavía mejores ya que el error medio resulta ser 3.6 dE y el error máximo es 6.3 dE.

La gama de colores que puede representar el panel del Moto G5 es buena, ya que cubre un 94% del espacio de color sRGB, aunque es cierto que otros teléfonos cubren todo el espacio de color.

 

El color blanco presenta una temperatura de color de 7.316 ºK, por encima del nivel de referencia de 6.500 ºK, lo que implica un cierto tono azulado que es apreciable en aplicaciones con fondo blanco, como el navegador. Lamentablemente Moto no ofrece ninguna forma de ajustar la temperatura de color de la pantalla.

El valor de gamma es bueno, 2.24, y el color negro es bastante profundo (0,362 nits), lo que implica que el contraste es correcto, alrededor de 1304:1.

Los ángulos de visión son amplios y los colores no se ven alterados al observar la pantalla desde un ángulo.

Hardware y rendimiento

El Moto G5 posee un hardware modesto, ya que llega con un procesador Qualcomm Snapdragon 430 con ocho núcleos Cortex-A53 a 1.4GHz y una GPU Adreno 505, todo ello acompañado por 2 o 3 GB de RAM, en función de la variante (nosotros hemos probado la variante de 3GB).

Resulta bastante sorprendente que Moto haya decidido dotar al Moto G5 de un procesador menos potente que el que encontramos en el Moto G4 del año pasado, un Snapdragon 617.

Ambos chips fueron anunciados a la vez a finales de 2015, pero el Snapdragon 617 es algo más rápido ya que utiliza ocho núcleos Cortex-A53 a una frecuencia de reloj algo superior. En el aspecto gráfico, sin embargo, la GPU del Snapdragon 430 es algo más moderna, por lo que el rendimiento en juegos no debería muy diferente.

A continuación, os presentamos los resultados del teléfono en diversos benchmarks, lo que nos dará una idea de la potencia de este terminal en comparación con otros teléfonos.

 

En el benchmark AnTuTu v6 ha dado un resultado de 44.165 puntos, una puntuación alta en comparación con otros smartphones de esta categoría.

 

En los tests de velocidad de lectura y escritura de datos en la memoria interna con Androbench, el teléfono obtiene unos resultados correctos.

 

En el test de rendimiento general PCMark, ha obtenido una puntuación de 4.687 puntos, un valor que no es demasiado alto frente a otros terminales de gama media.

 

El test 3DMark centrado en las capacidades gráficas del teléfono ha arrojado unos resultados en la media, muy parecidos a los del Moto G4 del año pasado.

 

Por último, en el test gráfico GFXBench, el dispositivo ha obtenido unos resultados buenos, superiores a otros teléfonos de gama media.

 

Los resultados que ha obtenido el Moto G5 en los benchmarks muestran que, como sospechábamos, el nuevo smartphone no supone una mejora en rendimiento respecto al Moto G4 del año pasado sino que está a la par o incluso por debajo en algunas pruebas.

Dejando a un lado los benchmarks, el Moto G5 se mueve con bastante soltura y, en general, no hemos sufrido grandes parones ni signos preocupantes de lag al utilizar apps habituales como Twitter, Facebook, WhatsApp, Google Maps, Chrome y otras.

El interfaz se mueve con suavidad, tanto a la hora de movernos por las distintas pantallas como al abrir apps o hacer uso de la multi-tarea. Es cierto que en ocasiones se nota que las apps no abren tan rápido ni responden de forma tan instantánea como en otros smartphones de precio superior, pero no es preocupante.

En el apartado gráfico, la GPU ha arrojado unos resultados correctos para un teléfono de este rango de precio, por lo que los aficionados a los juegos podrán disfrutar de títulos moderadamente exisgentes.

 

En los juegos exigentes que hemos probado – Asphalt 8, Modern Combat 5 y Unkilled – el rendimiento del teléfono ha sido bueno y los juegos se mueven con bastante fluidez aún con el nivel de calidad gráfica al máximo. No obstante, si te gustan los juegos, probablemente harás mejor en hacerte con el Moto G5 Plus.

Utilizando el software GameBench, hemos podido medir diversos parámetros de rendimiento en estos juegos y el resultado ha sido bastante bueno, con tasas de imágenes por segundo alrededor de 30 fps.

JuegoFPS medioEstabilidad FPS%GPU%CPU
Asphalt 82997%No disponible15%
Modern Combat 53098%No disponible12%
Unkilled3099%No disponible19%


Como todos los teléfonos, se calienta al ser sometido a una carga elevada de trabajo, especialmente en juegos 3D. Durante periodos de alta intensidad hemos medido una temperatura en la superficie trasera del teléfono de 44ºC, que resulta un poco molesto.

El Moto G5 llega con tan solo 16 GB de almacenamiento. Nada más salir de la caja quedan algo más de 9 GB libres,  pero por suerte cuenta con una ranura para poder introducir una tarjeta micro-SD de hasta 128GB.

Afortunadamente Moto ha adoptado la funcionalidad Adoptable Storage de Android Marshmallow, por lo que es posible formatear la tarjeta micro-SD como si fuera una extensión del almacenamiento interno para instalar apps directamente en la tarjeta micro-SD.

Muchos fabricantes como Samsung, Huawei o LG no activan esta funcionalidad, por lo que es un punto a favor de Moto que hayan habilitado esta posibilidad.

En el aspecto de conectividad, el Moto G5 es compatible con WiFi 802.11 a/b/g/n a 2.4 GHz y 5 GHz, Bluetooth 4.2, 3G/HSPA+, 4G/LTE y radio FM.

Lamentablemente, Moto ha decidido prescindir de NFC en el Moto G5.

La conectividad 4G es Cat.4, por lo que puede alcanzar velocidades máximas teóricas de 150 Mbps de descarga y 50 Mbps de subida.

En las pruebas que hemos realizado las conexiones tanto por Wi-Fi como por 4G fueron satisfactorias.

El Moto G5 ha alcanzado los 87 Mbps de bajada y 25 Mbps de subida en Wi-Fi con una conexión de fibra óptica 300/30. En la prueba de 4G, se alcanzaron los 18 Mbps de bajada y 6 Mbps de subida con una conexión de Movistar.

El Moto G5 cuenta con un lector de huella dactilar en la parte de delante, que permite desbloquear el teléfono simplemente colocando el dedo sobre el lector.

En nuestras pruebas, el reconocimiento de huella ha funcionado de forma fiable y el desbloqueo es bastante rápido, aunque se nota algo más lento que otros smartphones de gama alta.

Batería

La batería del Moto G5 posee una capacidad de 2.800 mAh, una cantidad que puede resultar un poco escasa para un terminal con este tamaño de pantalla y un procesador fabricado en un antiguo proceso de 28nm (como el del Snapdragon 400 del primer Moto G de 2013). La mayoría de los chips de gama media de hoy en día proceden de un proceso de 16nm.

 

En la prueba de batería de PCMark 1.0, con la pantalla calibrada a 200 nits, el teléfono ha dado un resultado de 7 horas y 38 minutos. Este resultado es correcto, sin destacar especialmente respecto a otros teléfonos.

 

En la práctica, la autonomía del Moto G5 es correcta, y no tendremos demasiado problema en llegar al final del día con algo de batería remanente a no ser que hagamos un uso muy intenso.

Moto no ha incluido ningún modo de ahorro de batería especial, además del que incorpora Android por defecto para reducir el rendimiento del dispositivo y limitar la vibración del dispositivo, los servicios de ubicación y la mayor parte de transmisión de datos en segundo plano.

El Moto G5 es compatible con carga rápida gracias a su cargador de 5.2V y 2A (10.4W), aunque no es tan rápida como la que ofrecen otros smartphones de gama alta de Moto con su cargador TurboCharger de 15W.

Gracias a la carga rápida, el teléfono alcanza un 80 por ciento de su carga en 1 hora y cuarto, mientras que completar el 20 por ciento restante nos lleva hasta 2 horas y 10 minutos de tiempo total de carga.

 

La batería del Moto G5 es reemplazable por lo que, al cabo de un tiempo, podemos reemplazarla por una nueva si la batería pierde capacidad. Además, si hacemos un uso muy intensivo del teléfono, podemos optar por llevar una batería de reemplazo con nosotros.

Como era de esperar, Moto no ha dotado al Moto G5 de carga inalámbrica, una funcionalidad que por ahora está limitada a terminales de gama alta de unos pocos fabricantes.

 

Interfaz y funcionalidades

El Moto G5 que hemos probado corre ya Android 7.0 Nougat, la última versión del sistema operativo de Google (si no contamos 7.1)

Moto es uno de los fabricantes que menos cambios realiza sobre Android, por lo que a lo largo de todo el teléfono encontramos una estética muy similar a la de Android original — algo que muchos agradecerán.

Además, la presencia de una capa de personalización tan ligera facilita que las actualizaciones de Android lleguen al Moto G5 antes que a otros teléfonos.

En otras marcas, las funcionalidades adicionales que añade el fabricante deben ser probadas y adaptadas con cada nueva versión de Android, lo que acaba retrasando la llegada de actualizaciones varios meses.

Otra ventaja de la ausencia de una capa pesada de software por encima de Android es que el rendimiento del teléfono es elevado, algo que no siempre ocurre con teléfonos que incorporan una capa sofisticada que consume recursos como CPU y memoria.

En el escritorio, las carpetas tienen forma circular y dejan ver parcialmente cuatro de los iconos de su interior.

El Moto G5 utiliza el mismo gesto para abrir el cajón de aplicaciones — arrastrar la pantalla de abajo a arriba — que el que estrenó el Google Pixel.

Al desplegar el cajón de aplicaciones, encontramos una sección para buscar apps por nombre y otra con las cuatro aplicaciones sugeridas por el teléfono.

A continuación encontramos todos los iconos de las apps instaladas por orden alfabético, pero no es posible crear carpetas ni ordenar las apps por otro criterio.

Las notificaciones también han mejorado con Android Nougat, ya que pueden ser expandidas para mostrar información adicional.

Lenovo Moto ha incluido tan solo una aplicación propia en el Moto G5 llamada Moto, que permite habilitar el uso de las funcionalidades Pantalla y Acciones.

Pantalla consiste en que la pantalla se enciende automáticamente para mostrar las notificaciones cuando llegan. A diferencia del Moto Z, la pantalla no se enciende cuando detecta movimiento ni tampoco cuando pasas la mano por encima, ya que carece del hardware necesario para ello.

Otra funcionalidad es Acciones, que permite realizar diversas acciones mediante gestos:

  • Navegar con el sensor de huella dactilar
  • Agitar dos veces para activar la linterna
  • Girar dos veces la muñeca con rapidez para abrir la cámara
  • Poner el teléfono boca abajo para silenciar notificaciones y llamadas
  • Deslizar el dedo para empequeñecer la pantalla y usarla con una mano,
  • Levantar el teléfono cuando suena para silenciarlo

 

Moto también ha incorporado una app llamada Ayuda del Dispositivo que permite realizar pruebas del hardware, acceder a información del dispositivo y obtener información sobre las aplicaciones instaladas.

Por suerte, Moto no ha incorporado ninguna app de terceros, por lo que tenemos un teléfono completamente libre de bloatware. Aunque Lenovo Moto ha incluido pocas aplicaciones en el teléfono, por supuesto podemos descargar cualquier aplicación desde Google Play Store.

 

Multimedia

El Moto G5 llega con un único altavoz, que está situado en el auricular del oído.

La calidad del sonido es bastante mejorable, ya que suena con poca potencia y el sonido carece de profundidad.

Por suerte, el Moto G5 cuenta con el conector tradicional de 3.5mm, así que siempre puedes recurrir a unos auriculares para disfrutar del sonido con mejor calidad.

El Moto G5 no incorpora una app propia de reproducción de música sino que recurre a Play Música de Google.

Play Música permite organizar nuestras canciones por géneros, artistas, álbumes y títulos.

También ofrece un servicio de suscripción de música en streaming similar a Spotify. Otra opción interesante es que permite crear mezclas al instante basadas en las canciones que más te gustan o en tus artistas favoritos.

Tiene soporte de listas de reproducción, pero es incapaz de descargar portadas de discos o las letras de las canciones, por citar alguna limitación.

Para ver imágenes, Moto recurre a Fotos de Google. La aplicación Fotos muestra todas las imágenes almacenadas en el teléfono organizadas por álbumes, lugares, fecha, personas y cosas.

En el apartado «cosas» podemos ver fotografías organizadas según elementos que ha identificado Google en las fotos. Por ejemplo, podemos ver fotos donde aparezcan «coches», «comida» o «pájaros».

Fotos también permite realizar ciertos retoques a la imagen como girar, recortar, aplicar filtros, ajustar la exposición, controlar el contraste, etc.

Otra posibilidad que ofrece Fotos es crear collages y animaciones a partir de fotografías, o crear películas combinando fotografías y vídeos. Por último, Google permite incluso realizar copias de seguridad de las fotografías en tu cuenta de Google.

 

La reproducción de vídeos almacenados en el teléfono es buena gracias a la potencia de su procesador, que no tiene problemas a la hora de mover vídeos HD.

Moto no ha incorporado una aplicación dedicada para la reproducción de vídeos, sino que estos deben reproducirse a través de la aplicación Fotos. Por supuesto, la reproducción de vídeos de servicios en streaming como YouTube o Netflix se realiza sin problemas.

Cámara de fotos

La cámara principal del Moto G5 no es tan avanzada como la del Moto G5 Plus. El Moto G5 llega con una cámara de 13MP con apertura f/2.0 y píxeles de 1.1 micras, mientras que su hermano mayor llega con cámara de 12MP con apertura f/1.7 y píxeles de 1.4 micras.

El interfaz de la cámara es bastante simple, como se puede observar en la imagen. A la derecha encontramos el botón de captura, el icono de modo de cámara (manual, cámara lenta, panorámica, vídeo y automática) y el icono de conmutar entre cámara frontal y trasera. El modo Manual ofrece bastantes opciones para controlar mejor las capturas: balance de blancos, sensibilidad ISO, velocidad de disparo, etc.

A la izquierda encontramos tres iconos para establecer una cuenta atrás, ajustar el flash (automático, activado o desactivado) y activar HDR (automático, activado o desactivado).

 

Al pulsar sobre una zona de la pantalla establecemos el punto de enfoque y podemos ajustar manualmente la exposición moviendo el dedo en círculo. Desplazando el dedo verticalmente hacia arriba o abajo podemos hacer zoom, y arrastrando el dedo desde el borde izquierdo o derecho hasta el centro podemos acceder a los Ajustes o la Galería respectivamente.

La captura de fotografías es prácticamente instantánea salvo cuando utilizamos el modo HDR, que conlleva un cierto retardo por el post-procesado.

 

El Moto G5 cuenta con enfoque por detección de fase, por lo que es capaz de enfocar más rápidamente que aquellos que solo cuentan con enfoque por contraste. Moto no ha incluido enfoque ayudado por láser, que es útil en condiciones de poca luz.

El Moto G5 puede capturar imágenes panorámicas, aunque la calidad no es muy buena ya que la resolución vertical es bastante baja. Aquí podéis ver un ejemplo.

 

Para analizar la calidad de la cámara, hemos tomado una primera fotografía en condiciones de buena luz. La imagen presenta una nitidez excelente en todas las zonas y un colorido muy vivo.

 

Esta otra fotografía ha sido captada por la noche, cuando ya no había luz solar y, por tanto, los teléfonos tienen grandes dificultades para contener el ruido. En esta ocasión, el Moto G5 acusa la ausencia de estabilización óptica y el valor de apertura f/2.0.

Moto ha aplicado un algoritmo de reducción de ruido muy agresivo que elimina gran parte de los detalles: las letras de los carteles del comercio de la esquina no son apenas visibles, y tampoco se aprecian los ladrillos. Los colores, sin embargo, se han preservado bastante bien.

 

El valor de apertura f/2.0 tampoco ayuda a la hora de tomar retratos con efecto bokeh, como podemos apreciar en esta fotografía. Una valor de apertura más bajo permitiría desenfocar mejor el fondo y que solo se vea nítido el sujeto que estamos enfocando.

 

La cámara frontal posee un sensor de 5 MP con lente con apertura f/2.2 y gran angular. Además, puede grabar vídeo 1080p, por lo que debería ser más que suficiente para los amantes de los selfies.

La calidad de la imagen es correcta pero no especialmente destacable, como puede apreciarse en la siguiente imagen.

 

Aquí os dejamos con una galería de fotografías tomadas con el Moto G5 en tamaño original para que podáis apreciar la calidad de las imágenes en una gran variedad de situaciones.

 

El Moto G5 puede grabar vídeo 1080p con una tasa de 30 fps, pero no es capaz de grabar vídeo a 60 fps ni menos aún a cámara lenta. Los vídeos tienen buena calidad y las imágenes son fluidas.

 

Llamadas de voz

En las pruebas que hemos realizado la calidad de la voz es correcta y hemos podido mantener perfectamente conversaciones en entornos moderadamente ruidosos sin dificultades.

Precio y competidores

El Moto G5 está a la venta en Maxmovil por 225 EUR con 2GB y por 229 EUR con 3GB, en ambos casos con 16GB de almacenamiento. Obviamente por esta diferencia de precio tan pequeña merece mucho más la pena hacerse con el modelo de 3GB.

En este rango de precios tenemos varias opciones interesantes que vamos a repasar de forma rápida.

El Huawei P8 Lite (2017) se comercializa por 229 EUR con una SIM y por 235 EUR con doble SIM. Cuenta con una pantalla Full HD de 5.2″, procesador Kirin 655, 3GB de RAM, 16GB de almacenamiento, cámaras de 12MP/8MP y batería de 3.000 mAh.

El Honor 7 Lite cuesta 199 EUR con doble SIM y llega con pantalla Full HD de 5.2″, procesador Kirin 650, 2GB de RAM, 16GB de almacenamiento, cámaras de 13MP/8MP y batería de 3.000 mAh.

El Sony Xperia XA tiene un precio de 239 EUR y cuenta con una pantalla 720p de 5″ sin marcos laterales, procesador Helio P10, 2GB de RAM, 16GB de almacenamiento, cámaras de 13MP/8MP y una escasa batería de 2.300 mAh.

 

Conclusiones

En los últimos años, la familia Moto G se ha convertido en la serie de referencia frente al cual se miden el resto de smartphones de gama media del mercado. En los últimos años, los smartphones de otras marcas no lo han tenido fácil para competir frente al Moto G de cada año, que ha ido mejorando sus especificaciones progresivamente.

Este año, sin embargo, el Moto G5 no llega con una gran mejora en sus especificaciones técnicas sino que, en algunos aspectos, incluso ha dado un paso atrás.

Comenzando por su diseño, el Moto G5 presenta un acabado más sofisticado que sus antecesores, ya que hace un mayor uso de metal frente a plástico.

El Moto G5 presenta un diseño bastante atractivo para un terminal de esta categoría, aunque no podemos negar que es algo grueso y cuenta con unos marcos superior e inferior bastante anchos.

La cubierta trasera del Moto G5 es retirable, lo que permite acceder a su batería, sus dos ranuras SIM y a una ranura para tarjetas micro-SD.

La pantalla del Moto G5 ha reducido su tamaño respecto al Moto G4 del año pasado, aunque ha mantenido la resolución Full HD. Aunque personalmente prefiero las pantallas de gran tamaño, es posible que muchos usuarios prefieran este tamaño más compacto.

La calidad de la pantalla es excelente, y hemos quedado gratamente sorprendidos por su brillo máximo, la fidelidad de los colores, los ángulos de visión y la nitidez, aunque presenta un cierto tinte azulado que no es corregible por software. Sin duda su pantalla está por encima de lo que encontramos en muchos otros teléfonos de precio superior.

 

Probablemente la decisión más difícil de entender del Moto G5 es la elección de su procesador, ya que Moto ha optado por un Snapdragon 430 que es menos potente que el Snapdragon 617 del Moto G4 del año pasado — aunque la GPU es un poco más rápida.

En los benchmarks, esto se traduce en que el rendimiento del Moto G5 no es tan elevado como el del Moto G4, y queda también por detrás de muchos otro smartphones de gama media.

Dejando a un lado los benchmarks, el rendimiento del Moto G5 en el día a día es bueno. Obviamente no responde tan rápidamente como un terminal de gama alta ni se mueve con tanta suavidad a la hora de hacer scroll o ampliar/reducir una página web compleja, pero su rendimiento debería ser suficiente para la mayoría de los usuarios.

Los 3GB de RAM de la versión que hemos probado (hay otra variante con 2GB) unidos a la ligera capa de software que añade Moto hacen que el teléfono sea capaz de mantener un buen número de apps en memoria, y son una buena garantía de futuro.

El almacenamiento interno del Moto G5 es algo escaso, tan solo 16GB de los que quedan libres en torno a 10GB, pero por suerte podemos insertar una tarjeta micro-SD y, además, Moto permite formatear la tarjeta como una extensión del almacenamiento interno.

El Moto G5 posee una batería de 2.800 mAh que, sobre el papel, no es demasiado generosa para un terminal con esta pantalla.

Tampoco ayuda el hecho de utilizar un procesador algo antiguo. En nuestras pruebas, la autonomía del Moto G5 ha resultado ser correcta, pero no destaca frente a otros smartphones.

Por suerte, Lenovo Moto ha incorporado un cargador rápido que es capaz de recargar un 80% de la batería en poco más de una hora.

El Moto G5 que hemos probado corre Android 7 Nougat y, como es habitual, Lenovo Moto ha introducido pocos cambios respecto a Android original, por lo que aquellos a los que les gusta la experiencia de Android puro encontrarán este teléfono muy interesante.

Una de las funcionalidades que más nos gusta del Moto G5 tiene que ver con su pantalla, ya que el teléfono es capaz de encender la pantalla y mostrar las notificaciones cuando llegan. También es posible interactuar con el teléfono a través de algunos gestos.

También resulta curioso el funcionamiento del lector de huella que ha situado Moto debajo de la pantalla, ya que puede sustituir a los botones habituales de Android (Inicio, Atrás y Tareas) mediante gestos sobre el propio lector.

 

En el apartado de fotografía, el Moto G5 ofrece unos resultados correctos para un teléfono de esta categoría, aunque cuando la luz escasea pierde mucha nitidez debido a un algoritmo de reducción de ruido bastante agresivo — motivado sin duda por la ausencia de estabilización óptica y un valor de apertura no demasiado elevado.

Quizás te preguntes si merece más la pena hacerse con el antiguo Moto G4 con un procesador más potente y un precio más reducido. Puede ser una opción muy interesante, sobre todo si prefieres una pantalla un poco más grande, pero renuncias al lector de huella y, presumiblemente, a actualizaciones de Android durante más tiempo.

En definitiva, si andas buscando un smartphone con un diseño atractivo, un rendimiento adecuado y una experiencia de Android cercana a la original, el Moto G5 es una buena compra. Si quieres un poco más de rendimiento y mejor cámara, el Moto G5 Plus es una mejor opción.

Lo mejor:

  • Diseño atractivo con un acabado en metal, aunque un grosor y unos marcos bastante anchos
  • Pantalla con alta densidad de píxeles, elevado brillo, amplios ángulos de visión y una excelente fidelidad de color
  • Almacenamiento ampliable mediante micro-SD hasta 128GB (y además puede ser formateado como una extensión del almacenamiento interno)
  • Fluidez en el uso del teléfono gracias a una capa de personalización ligera de Android y unas especificaciones hardware potentes.
  • Pantalla que se ilumina para mostrar notificaciones cuando llegan. Control por gestos para acceder a ciertas funciones
  • Lector de huella dactilar que puede sustituir los botones de navegación
  • Posibilidad de SIM dual y tarjeta micro-SD
  • Radio FM
  • Precio atractivo

Lo peor:
  • Rendimiento inferior al del Moto G4 del año pasado
  • Calidad de la cámara mejorable en situaciones de poca luz
  • Se calienta bastante al jugar a títulos 3D exigentes
  • Autonomía del teléfono poco destacable
  • Sin NFC

Nota: El teléfono Moto G5 ha sido cedido amablemente por Lenovo España para la realización de este análisis.

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Sobre el Autor
Teknófilo
Luis es el creador y editor jefe de Teknófilo. Se aficionó a la tecnología con un Commodore 64 e hizo sus pinitos programando gracias a los míticos libros de 'BASIC para niños'. Con el paso de los años la afición a los ordenadores se ha extendido a cualquier cacharrito que tenga una pantalla y CPU.
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