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Dos problemas diferentes de diseño y fabricación de las baterías fueron la causa de los incidentes del Samsung Galaxy Note 7

Samsung ha explicado esta madrugada las conclusiones de su investigación sobre la causa de los problemas del Galaxy Note 7, que provocaron que docenas de dispositivos en todo el mundo se incendiasen sin motivo aparente.

El Presidente de Samsung Mobile Communications, DJ Koh, ha sido el encargado de dar las explicaciones a la audiencia tras disculparse una vez más por los problemas experimentados. A día de hoy, Koh ha explicado que Samsung ha recuperado un 96% de los aproximadamente 3 millones de unidades vendidas del Galaxy Note 7.

La compañía ha analizado cada aspecto del dispositivo en detalle — batería, hardware, algoritmos de software, fabricación y logística — para asegurar que no quedaba ningún elemento por probar.

Para realizar las pruebas, Samsung montó un centro de carga y descarga de los Galaxy Note 7 para probar exhaustivamente los procesos de carga y descarga del teléfono en todas las posibles situaciones.

Samsung también ha llevado a cabo pruebas de electricidad electrostática, ha probado a descargar múltiples apps y ha analizado el efecto que podría tener el nuevo sensor de iris que estrenó el Galaxy Note 7.

Para replicar los incidentes, 700 ingenieros de Samsung han probado 200.000 unidades del teléfono y 30.000 baterías adicionales. Estas pruebas han permitido a la compañía determinar que el problema residía en la propia batería.

Samsung ha explicado que hubo dos problemas diferentes con las baterías del Galaxy Note 7.

La primera batería (Batería A) de los Galaxy Note 7 originales tenía un fallo de diseño en la esquina superior derecha que hacía que los electrodos se doblasen con facilidad y, en ocasiones, eso provocaba un un cortocircuito.

En cuanto a la segunda batería (Batería B), la que incorporaban los Galaxy Note 7 que se distribuyeron tras la primera retirada de unidades, procedía de otro proveedor y no tenían ningún problema de diseño sino de fabricación. Este fallo consistía en un defecto de la soldadura que provocaba un cortocircuito interno.

Los problemas con la segunda batería, según Samsung, se debieron a las prisas del proveedor por incrementar la producción una vez que la primera batería fue retirada del mercado.

Samsung ha explicado que el diseño del Galaxy Note 7 no tuvo nada que ver en los fallos de la batería. Estas conclusiones han sido validadas por tres firmas externas — UL, Exponent y TUV Rheinland — que han trabajado con Samsung en la investigación.

Como resultado de este análisis, Samsung ha incluido medidas adicionales en sus procesos de prueba de baterías de Li-Ion (como el chequeo de seguridad de baterías en 8 puntos) y ha formado un comité asesor de baterías formado por diversos miembros de centros de investigación.

Samsung también ha asegurado que a partir de ahora dejará más espacio alrededor de la batería para evitar problemas bajo una presión excesiva. A nivel de software, Samsung también ha añadido medidas adicionales para controlar la temperatura de la batería.