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HONOR ya ha puesto fecha a uno de los smartphones más extravagantes y ambiciosos de los últimos años. El HONOR Robot Phone será presentado oficialmente el 12 de agosto de 2026, momento en el que conoceremos todos los detalles de un dispositivo que pretende ir mucho más allá de las cámaras móviles convencionales.
Su principal seña de identidad es una cámara instalada sobre un diminuto brazo robótico que puede salir físicamente del teléfono. El mecanismo es capaz de girar, estabilizar la imagen y seguir automáticamente a personas u objetos, convirtiendo el móvil en una especie de cámara personal autónoma.
HONOR también ha trabajado con el fabricante alemán ARRI para trasladar parte de su ciencia de color cinematográfica al dispositivo. La combinación de una cámara principal de 200 megapíxeles, un gimbal motorizado y herramientas profesionales de vídeo apunta directamente a creadores de contenido, videógrafos y usuarios que quieran grabarse sin depender de otra persona.
Las reservas ya están abiertas en China mediante un depósito de 500 yuanes, aproximadamente 65 €. Sin embargo, este pago no garantiza por sí solo una unidad ni permite bloquear anticipadamente una configuración concreta, ya que la disponibilidad inicial será limitada.
El HONOR Robot Phone será presentado el 12 de agosto
HONOR ha confirmado que su nuevo Robot Phone será presentado oficialmente el próximo 12 de agosto de 2026. La compañía llevaba meses mostrando prototipos y demostraciones, pero todavía no había concretado el día exacto en el que conoceríamos su versión comercial.
El fabricante describe el dispositivo como el primer “teléfono robot” del mundo, una denominación con la que intenta crear una categoría distinta dentro del mercado. No se trata únicamente de incorporar más inteligencia artificial, sino de dotar al smartphone de un componente físico capaz de moverse y actuar sobre su entorno.
El terminal había aparecido anteriormente en eventos como el CES y el Mobile World Congress de Barcelona. También protagonizó una llamativa aparición pública durante las celebraciones de España tras el Mundial, cuando Eric García utilizó el HONOR Robot Phone para grabar sobre el césped.
Hasta ahora, HONOR había situado su lanzamiento durante el tercer trimestre de 2026. El anuncio del 12 de agosto concreta finalmente aquel calendario y abre la recta final para conocer su precio, disponibilidad internacional y especificaciones definitivas.
Las reservas ya están abiertas, pero no garantizan una unidad
HONOR ha abierto en China un proceso de reserva anticipada para quienes quieran acceder al dispositivo durante su lanzamiento. Los interesados deben abonar un depósito de 500 yuanes, aproximadamente 65 €, a través de los canales oficiales habilitados por la compañía.
Este pago no equivale a una compra cerrada ni garantiza que el usuario vaya a conseguir el teléfono. El depósito permite acceder a un canal especial de adquisición, pero no reserva automáticamente un color, una capacidad de almacenamiento o una unidad concreta.
Cuando comience el periodo de confirmación, los clientes podrán seleccionar la versión que prefieran entre las opciones disponibles. Una vez que HONOR valide el pedido, el comprador deberá abonar el importe restante en un plazo máximo de 24 horas.
La compañía atenderá las compras según el orden en el que se complete el pago final. La disponibilidad inicial será limitada, por lo que quienes hayan realizado la reserva podrían quedarse igualmente sin unidad si tardan demasiado en completar el proceso.
Dos colores y hasta 1 TB de almacenamiento
Las informaciones previas al lanzamiento apuntan a que el HONOR Robot Phone estará disponible inicialmente en dos acabados. Sus nombres comerciales en China pueden traducirse como Star Trail Silver y Moon Shadow Gray, equivalentes a plata estela y gris sombra lunar.
Ambos colores mantienen una apariencia sobria y futurista, pensada para que el enorme módulo fotográfico y el brazo robótico sean los verdaderos protagonistas. La zona superior del dispositivo tendrá que alojar una cantidad considerable de componentes mecánicos sin comprometer excesivamente su grosor.
También se esperan dos configuraciones de memoria. La versión de acceso combinaría 12 GB de RAM con 512 GB de almacenamiento, mientras que el modelo superior aumentaría hasta 16 GB de RAM y 1 TB de espacio interno.
Estas capacidades confirman que no estamos ante un simple experimento tecnológico. HONOR parece estar preparando un auténtico buque insignia dirigido a usuarios exigentes, especialmente aquellos que necesitan guardar grandes cantidades de fotografías y vídeos en alta resolución.
Una cámara que sale físicamente del teléfono
El elemento más sorprendente del HONOR Robot Phone es su cámara principal desplegable. El sensor está instalado sobre un brazo mecánico que permanece guardado dentro de la parte superior del dispositivo cuando no está siendo utilizado.
Al activar la función mediante un toque, el mecanismo emerge del cuerpo del móvil y permite que la cámara cambie físicamente de orientación. El objetivo no depende únicamente del recorte digital, sino que puede girar para buscar el mejor ángulo y mantener al sujeto dentro del encuadre.
Cuando termina la grabación, el conjunto vuelve a plegarse dentro del dispositivo. Esta integración permite utilizar el teléfono con relativa normalidad durante el día a día, aunque será interesante comprobar cuánto grosor, peso y espacio interno exige la estructura definitiva.
La idea recuerda a una cámara compacta con gimbal integrado, como las populares DJI Osmo Pocket, pero incorporada directamente en un smartphone. De esta forma, el usuario no tendría que transportar un estabilizador separado para grabar vídeos fluidos.
Un gimbal de titanio con cuatro grados de libertad
HONOR describe el mecanismo como un gimbal de cuatro grados de libertad o 4DoF. Esto significa que la cámara puede realizar diferentes movimientos y ajustes de orientación para reaccionar de forma activa a lo que sucede delante de ella.
El brazo estaría fabricado con una aleación de titanio para ofrecer una buena combinación de resistencia y ligereza. La compañía habría aprovechado parte de la experiencia adquirida con las bisagras de sus teléfonos plegables para miniaturizar piezas móviles y reforzar los componentes sometidos a desgaste.
Según HONOR, el sistema ocupa alrededor de un 70 % menos de espacio que soluciones comparables. La reducción resulta fundamental, ya que el mecanismo debe convivir con la batería, la placa base, los altavoces, las cámaras secundarias y el resto de componentes habituales de un móvil avanzado.
El conjunto utiliza pequeños motores desarrollados específicamente para controlar la posición de la cámara. La respuesta tendrá que ser rápida, silenciosa y precisa, especialmente cuando el usuario grabe una escena en movimiento o realice una videollamada.
Seguimiento de 360 grados y encuadre automático
Una vez desplegada, la cámara puede girar hasta completar un movimiento de 360 grados. Esto permite que el teléfono siga a una persona mientras se desplaza alrededor del dispositivo, sin necesidad de girar manualmente el móvil.
El sistema utiliza inteligencia artificial para reconocer personas, rostros y objetos. Después de seleccionar al protagonista de la escena, el Robot Phone puede mover la cámara y ajustar el encuadre para mantenerlo visible durante la grabación.
La función resultará especialmente interesante para creadores que trabajan solos. Un usuario podría colocar el móvil sobre una mesa y caminar por una habitación mientras la cámara lo sigue, eliminando en muchos casos la necesidad de contar con un operador.
HONOR también ha mostrado movimientos automáticos de 90 y 180 grados para crear transiciones más llamativas. La combinación de IA y movimiento físico abre posibilidades que una cámara fija difícilmente puede reproducir sin recortar la imagen o perder calidad.
Estabilización CIPA 5.5 para grabar sin un gimbal externo
El fabricante sitúa el rendimiento de estabilización del mecanismo en un nivel CIPA 5.5. Esta cifra sugiere una compensación considerable del movimiento, aunque habrá que esperar a las pruebas independientes para conocer su comportamiento en situaciones reales.
El sistema combina el movimiento físico del brazo con la estabilización óptica y los algoritmos electrónicos del teléfono. Las distintas capas deberían trabajar conjuntamente para reducir temblores al caminar, correr o grabar desde un vehículo.
Para los usuarios que crean vídeos verticales, videoblogs o contenido para redes sociales, esta función podría ser uno de sus mayores atractivos. El HONOR Robot Phone aspira a ofrecer grabaciones fluidas sin tener que conectar el móvil a un estabilizador de mano.
No obstante, la calidad final dependerá también de la rapidez de los motores y de la capacidad del software para anticipar los movimientos. Un buen seguimiento debe ser progresivo y natural, evitando correcciones bruscas que resulten molestas al ver el vídeo.
Una cámara principal de 200 megapíxeles
Las filtraciones apuntan a que la cámara instalada sobre el gimbal utilizará un sensor de 200 megapíxeles. También contaría con una apertura f/1.6, pensada para captar más luz en interiores y escenas nocturnas.
La elevada resolución permitiría realizar recortes digitales manteniendo un buen nivel de detalle. Combinada con el movimiento del brazo, la cámara podría alternar el seguimiento físico y el reencuadre electrónico para conseguir transiciones más suaves.
El módulo principal sería el encargado de grabar los vídeos más importantes del dispositivo. Su posición móvil le permitirá orientarse hacia delante, hacia atrás o hacia los laterales, por lo que podría asumir funciones que tradicionalmente requieren varias cámaras fijas.
La calidad del sensor, sin embargo, será tan importante como la cantidad de megapíxeles. El tamaño físico, la velocidad de lectura, el procesado HDR y la respuesta en escenas con poca luz determinarán si el Robot Phone puede competir realmente con los mejores móviles fotográficos.
Una cámara periscópica de 200 megapíxeles y ultra gran angular
El sistema trasero se completaría con otras dos cámaras convencionales. Una de ellas sería un ultra gran angular de 50 megapíxeles, destinado a paisajes, arquitectura, grupos y escenas en las que resulte necesario ampliar el campo de visión.
La tercera cámara sería especialmente llamativa: un teleobjetivo periscópico con sensor de 200 megapíxeles. Esta configuración permitiría realizar fotografías con zoom manteniendo un nivel de detalle elevado, además de ofrecer margen para aplicar aumentos digitales.
Por tanto, el teléfono contaría con dos sensores de 200 megapíxeles, uno para la cámara principal robótica y otro para el teleobjetivo. Se trataría de una configuración poco habitual incluso dentro de la gama más alta.
Las especificaciones exactas del zoom óptico, el tamaño de los sensores y la estabilización del periscopio todavía no están confirmadas. HONOR podría reservar estos detalles para la presentación oficial del 12 de agosto.
ARRI llevará su ciencia de imagen cinematográfica al teléfono
HONOR ha desarrollado el apartado fotográfico en colaboración con ARRI, una compañía alemana de referencia en cámaras, ópticas, iluminación y herramientas utilizadas en producciones profesionales de cine y televisión.
El acuerdo pretende trasladar parte de la ciencia de imagen de ARRI al entorno móvil. No se trata simplemente de añadir filtros con el nombre de la empresa, sino de adaptar perfiles de color y flujos de trabajo utilizados por profesionales.
Entre las funciones previstas se encuentra la grabación con perfiles Log-C. Este formato produce inicialmente una imagen plana y con poco contraste, pero conserva más información para ajustar posteriormente colores, luces y sombras durante la edición.
ARRI ha confirmado oficialmente que las primeras tecnologías surgidas de la colaboración debutarán en el Robot Phone. Esto convierte al dispositivo en una propuesta especialmente interesante para usuarios que quieran integrar grabaciones móviles en proyectos de vídeo más avanzados.
Perfiles Log-C y LUT para conseguir un aspecto de cine
Los perfiles Log-C proporcionan una mayor flexibilidad durante la posproducción. Al preservar un rango dinámico amplio, permiten recuperar detalles en zonas muy claras y oscuras, además de modificar el aspecto general de la imagen con mayor precisión.
El HONOR Robot Phone también ofrecería diferentes LUT o tablas de consulta de color. Estas herramientas permiten transformar rápidamente el material grabado para aplicar una estética concreta, facilitar la corrección cromática o igualar imágenes capturadas con otras cámaras.
Para un usuario sin experiencia, HONOR podrá ofrecer estilos cinematográficos listos para usar. Los creadores más avanzados, en cambio, podrán grabar en un perfil neutro y trabajar posteriormente el material en aplicaciones profesionales.
Esta integración podría marcar diferencias frente a otros móviles que se limitan a ofrecer filtros agresivos. El verdadero valor estará en mantener colores consistentes, tonos de piel naturales y transiciones suaves en las altas luces.
Controles manuales para creadores de contenido
El software de cámara incorporaría controles manuales como bloqueo de enfoque, balance de blancos y exposición. Estas opciones permiten evitar que el teléfono cambie repentinamente el aspecto de la escena durante una grabación.
El bloqueo de enfoque resulta útil cuando el protagonista permanece a una distancia concreta. De esta manera, el sistema no intentará enfocar continuamente objetos que atraviesen el plano o elementos situados en el fondo.
Fijar el balance de blancos también ayuda a mantener un color uniforme durante toda la toma. Sin este control, un móvil puede modificar la temperatura de la imagen al detectar cambios en la iluminación o al mover la cámara.
La combinación de controles profesionales, perfiles Log-C y movimiento robótico pretende convertir el teléfono en una herramienta capaz de producir secuencias más elaboradas, incluso cuando el creador trabaja completamente solo.
Snapdragon 8 Elite Gen 5 para controlar cámara e inteligencia artificial
Las informaciones conocidas hasta ahora sitúan en su interior el procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5. Se trata de una plataforma de gama alta preparada para ejecutar tareas exigentes de fotografía computacional, vídeo e inteligencia artificial.
El chip tendrá que controlar simultáneamente los motores del gimbal, el reconocimiento de sujetos, la estabilización, el enfoque y el procesado de imágenes. Todo ello debe realizarse con una latencia muy baja para que la cámara responda inmediatamente al movimiento.
HONOR ya utiliza esta plataforma en otros dispositivos avanzados de su catálogo. Como explicamos al hablar de los HONOR Magic8 y MagicPad3 Pro, la compañía está apostando por una combinación de procesamiento local y servicios de IA conectados.
El rendimiento sostenido será especialmente importante durante las grabaciones largas. El procesamiento de vídeo de alta resolución y el funcionamiento continuo de los motores pueden generar calor y aumentar rápidamente el consumo de batería.
AgenticOS podría convertirlo en algo más que una cámara peculiar
El Robot Phone podría ser el primer dispositivo en incorporar el núcleo de AgenticOS, la nueva propuesta de HONOR para una generación de sistemas operativos basados en agentes de inteligencia artificial.
La idea consiste en que el teléfono no se limite a esperar instrucciones concretas. El sistema podría interpretar el contexto, anticipar necesidades y coordinar diferentes funciones o dispositivos con una intervención mínima del usuario.
La cámara robótica actuaría como los ojos y parte del lenguaje corporal del asistente. Además de observar el entorno, el módulo podría asentir, negar o realizar pequeños movimientos para comunicar visualmente que ha entendido una orden.
Esta visión encaja con la transformación de la compañía que analizamos en la nueva identidad de HONOR y su apuesta por un ecosistema basado en IA y robótica. El Robot Phone es probablemente el producto que mejor representa esa estrategia.
Una propuesta pensada para quienes se graban sin ayuda
La aplicación más evidente del brazo robótico está en la creación de contenido. Un usuario podría colocar el teléfono sobre una superficie y comenzar a grabarse mientras la cámara lo sigue automáticamente por la habitación.
Esto puede resultar útil para tutoriales, vídeos de cocina, entrenamientos, presentaciones, actuaciones musicales o contenido para redes sociales. El teléfono asumiría parte del trabajo que normalmente realizaría otra persona detrás de la cámara.
También podría mejorar las videollamadas, manteniendo encuadrado al usuario aunque se levante o cambie de posición. La cámara podría orientarse físicamente en lugar de recurrir únicamente a un recorte digital dentro de una imagen de mayor resolución.
El éxito dependerá de que el seguimiento sea fiable y fácil de utilizar. Si el sistema pierde al protagonista, gira demasiado despacio o se confunde entre varias personas, la espectacularidad del mecanismo podría quedarse en una simple curiosidad.
Las dudas sobre resistencia y durabilidad siguen presentes
Integrar un brazo robótico dentro de un móvil introduce retos que no existen en un teléfono convencional. Los motores, engranajes, cables y articulaciones sufrirán desgaste cada vez que la cámara se despliegue, gire o vuelva a guardarse.
También habrá que comprobar cómo se comporta frente al polvo, la arena, los golpes y la humedad. Un mecanismo con piezas móviles y aberturas resulta más difícil de proteger que un módulo fotográfico completamente sellado.
HONOR cuenta con experiencia en bisagras para plegables y ha utilizado materiales como el titanio para reforzar la estructura. Aun así, la fiabilidad a largo plazo solo podrá evaluarse después de miles de ciclos de uso real.
La compañía ofrecería durante el primer año un servicio de sustitución relacionado con el gimbal para algunos compradores iniciales en China. Esta cobertura adicional puede ayudar a reducir la preocupación de quienes adopten la tecnología desde el primer momento.
El precio podría situarlo entre los móviles más exclusivos
HONOR todavía no ha comunicado el precio oficial del Robot Phone. La complejidad del mecanismo, los dos sensores de 200 megapíxeles, el procesador de gama alta y el almacenamiento de hasta 1 TB hacen pensar que será un dispositivo costoso.
El brazo añadiría cerca de un centenar de piezas respecto a la construcción de un smartphone convencional. Además, muchos componentes han tenido que ser diseñados específicamente para este producto, lo que eleva el coste de desarrollo y fabricación.
Algunas estimaciones publicadas en China apuntan a que podría superar los 10.000 yuanes, aproximadamente 1.295 €, aunque esta cifra no ha sido confirmada por HONOR. El precio final podría variar según la memoria y el almacenamiento elegidos.
Todo apunta a que será un producto de demostración tecnológica más que un móvil dirigido al mercado masivo. HONOR necesita demostrar primero que existe suficiente demanda antes de trasladar el concepto a modelos más asequibles.
La disponibilidad internacional continúa siendo una incógnita
Las reservas actuales están centradas en el mercado chino. HONOR ha hablado anteriormente de un lanzamiento global, pero todavía no ha confirmado qué países recibirán el dispositivo ni cuándo comenzará su comercialización fuera de China.
El fabricante podría optar por una distribución gradual debido a la complejidad de producción. Lanzar primero el teléfono en cantidades limitadas permitiría observar cómo responde el mecanismo y corregir posibles problemas antes de ampliar su disponibilidad.
Europa sería un mercado especialmente interesante debido a la presencia consolidada de HONOR y a su colaboración con ARRI. Sin embargo, las certificaciones, el servicio técnico y la logística de reparación pueden complicar la llegada de un producto tan diferente.
La presentación del 12 de agosto debería resolver algunas de estas dudas. También esperamos conocer si España estará incluida en los planes de lanzamiento o si tendremos que esperar a una segunda fase comercial.
El 12 de agosto sabremos si estamos ante el futuro del smartphone
El HONOR Robot Phone representa uno de los intentos más atrevidos por cambiar físicamente el diseño de los smartphones. Mientras la mayoría de fabricantes compite con mejores sensores y algoritmos, HONOR ha decidido añadir movimiento real al sistema fotográfico.
La propuesta tiene argumentos interesantes: seguimiento automático, estabilización avanzada, colaboración con ARRI y funciones pensadas para creadores que trabajan solos. También plantea dudas razonables sobre peso, autonomía, resistencia y utilidad cotidiana.
Será fundamental comprobar si el brazo robótico aporta ventajas suficientes para justificar su coste y complejidad. Una tecnología llamativa no siempre se convierte en una función imprescindible, especialmente si solo se utiliza de manera ocasional.
En cualquier caso, HONOR ha conseguido que el Robot Phone sea uno de los lanzamientos más esperados de 2026. El próximo 12 de agosto descubriremos si estamos ante el comienzo de una nueva categoría o simplemente ante uno de los teléfonos más extravagantes jamás fabricados.