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Apple lleva años trabajando en su primer iPhone plegable y, a medida que se acerca su posible lanzamiento, empiezan a aparecer detalles que van más allá de una simple hoja de especificaciones. Las últimas informaciones apuntan a que los primeros prototipos funcionales estarían dejando muy buenas impresiones entre quienes han podido utilizarlos, especialmente por su tamaño, construcción y comodidad.
La información procede de Mark Gurman, de Bloomberg, una de las fuentes con mejor historial cuando se trata de anticipar los planes internos de Apple. Según explica en su newsletter Power On, las personas que habrían probado el dispositivo destacan especialmente cómo se siente en la mano y lo fácil que resulta guardarlo en un bolsillo pese a tratarse de un teléfono plegable.
Por ahora no sabemos quiénes son esos usuarios ni en qué fase exacta de desarrollo se encuentran las unidades que han probado, por lo que conviene mantener cierta prudencia. Aun así, el hecho de que estas impresiones lleguen cuando el dispositivo parece encontrarse en una fase avanzada de desarrollo añade interés al rumor.
Apple todavía no ha confirmado oficialmente ni el nombre comercial ni las características de su primer plegable. Durante los últimos meses se ha hablado tanto de iPhone Fold como de iPhone Ultra, y precisamente este último nombre está ganando fuerza en algunas filtraciones. Ya hemos hablado anteriormente de la posibilidad de que el iPhone Ultra plegable llegue inicialmente solo a Estados Unidos debido a posibles limitaciones de producción.
El diseño y la bisagra estarían entre sus grandes virtudes
Uno de los aspectos que más habrían sorprendido a quienes han probado el teléfono es la sensación de solidez del conjunto. Los dispositivos plegables han evolucionado enormemente durante los últimos años, pero la bisagra continúa siendo uno de los componentes más delicados y uno de los elementos que más influyen en la percepción de calidad.
Según Gurman, las primeras impresiones sobre la bisagra del iPhone plegable son especialmente positivas. Los evaluadores también habrían destacado la durabilidad general del dispositivo, algo especialmente importante en un producto que tendrá que soportar miles de aperturas y cierres durante su vida útil.
Las maquetas y unidades ficticias filtradas durante los últimos meses apuntan a un formato relativamente ancho cuando está desplegado. Apple parece haber evitado el diseño extremadamente estrecho que caracterizó a algunos de los primeros teléfonos plegables tipo libro para optar por unas proporciones más cercanas a las de una pequeña tableta.
Curiosamente, Samsung ha seguido una dirección similar con el Galaxy Z Fold8, por lo que esta apuesta de Apple ya no resulta tan diferente como habría podido parecer hace unos años. El Galaxy Z Fold8 también utiliza unas proporciones más anchas y manejables que generaciones anteriores, una decisión que ha recibido una acogida generalmente positiva.
Una gran pantalla interior con una experiencia cercana al iPad
El hardware solo es una parte de la ecuación. Según las nuevas informaciones, Apple también estaría aprovechando el gran panel interior para ofrecer capacidades de multitarea inspiradas en iPadOS, algo que podría convertirse en uno de los grandes elementos diferenciadores de su primer plegable.
La idea tendría bastante sentido. Una pantalla cercana a las 8 pulgadas ofrece espacio suficiente para trabajar con varias aplicaciones simultáneamente, arrastrar contenido entre ventanas o mantener herramientas secundarias visibles mientras utilizamos la aplicación principal.
Los primeros usuarios que habrían probado el dispositivo estarían satisfechos con la interfaz y con la manera en que Apple aprovecha esta superficie adicional. Esto será especialmente importante porque uno de los desafíos de cualquier plegable tipo libro es justificar por qué necesitamos esa enorme pantalla interior más allá de ver vídeos o navegar por Internet.
Apple cuenta además con una ventaja importante: lleva años desarrollando interfaces para el iPad. Trasladar algunas de las ideas de multitarea de iPadOS a un iPhone plegable podría permitir a la compañía ofrecer desde el primer día una experiencia bastante madura, en lugar de empezar desde cero con una interfaz diseñada únicamente para teléfonos convencionales.
Las especificaciones filtradas dibujan un plegable muy delgado
Las filtraciones conocidas hasta ahora apuntan a una pantalla exterior de unas 5,5 pulgadas y un panel interior cercano a las 7,8 pulgadas. Estas dimensiones colocarían al futuro iPhone Ultra dentro del formato de plegable tipo libro, con una pantalla exterior destinada al uso cotidiano y otra mucho mayor para cuando necesitamos más espacio.
Otro dato especialmente llamativo es el grosor. El dispositivo tendría aproximadamente 9,4 mm cuando está plegado, una cifra muy contenida para un teléfono de estas características y que ayudaría a explicar por qué quienes lo han probado habrían quedado satisfechos con su comodidad en el bolsillo.
En el interior encontraríamos previsiblemente el futuro chip A20 Pro, acompañado por el hardware necesario para gestionar las nuevas funciones de multitarea y las capacidades de inteligencia artificial que Apple incorpore a esta generación. Algunas referencias al futuro plegable ya han aparecido también en archivos de software de la compañía, como contamos tras descubrir que macOS Tahoe 26.7 había dejado pistas sobre varios productos Apple aún no presentados.
Por ahora no hay datos definitivos sobre batería, memoria o almacenamiento, aspectos especialmente relevantes en un dispositivo tan fino. Conseguir un grosor cercano a los 9,4 mm plegado sin penalizar autonomía, rigidez estructural o temperaturas será probablemente uno de los mayores retos de ingeniería del nuevo iPhone.
El apartado fotográfico podría ser su sacrificio más polémico
Una de las concesiones más llamativas estaría en las cámaras. Según las informaciones disponibles, el futuro plegable de Apple montaría dos cámaras traseras de 48 MP, renunciando aparentemente a un teleobjetivo dedicado.
Esto significa que un dispositivo que previsiblemente será uno de los iPhone más caros de la historia podría ofrecer menos versatilidad fotográfica que los modelos Pro convencionales. La ausencia de teleobjetivo resulta especialmente llamativa teniendo en cuenta que Apple lleva muchos años ofreciendo zoom óptico dedicado en sus iPhone de gama alta.
Samsung ha tomado una decisión parecida con el Galaxy Z Fold8 estándar, que también prioriza dimensiones y peso frente a un sistema de cámaras extremadamente ambicioso. Es posible que las limitaciones de espacio interno obliguen a Apple a elegir entre incluir una cámara periscópica o mantener el dispositivo tan fino como pretende.
La reacción dependerá probablemente del precio final. Los rumores sitúan al dispositivo por encima de los 2.000 dólares (aproximadamente 1.710 euros), mientras que el Galaxy Z Fold8 ronda los 1.900 dólares (unos 1.630 euros) en Estados Unidos. A esos niveles de precio, renunciar a una cámara teleobjetivo podría resultar difícil de aceptar para algunos compradores.
Apple llega tarde a los plegables, pero eso también puede jugar a su favor
Apple no será precisamente una pionera en teléfonos plegables. Samsung, Google, HONOR, OPPO, vivo, Xiaomi y otros fabricantes llevan varias generaciones experimentando con bisagras, paneles flexibles, materiales ultrafinos y diferentes proporciones de pantalla.
Sin embargo, llegar más tarde también ofrece ventajas. Apple ha tenido años para observar qué diseños funcionan, qué problemas aparecen con el uso continuado y qué decisiones han tenido que corregir sus competidores. La compañía puede beneficiarse de una tecnología considerablemente más madura que la que existía cuando aparecieron los primeros Galaxy Fold.
De hecho, el parecido conceptual con el Galaxy Z Fold8 demuestra que el mercado está empezando a converger hacia unas proporciones determinadas: móviles más anchos cuando están cerrados, más finos y ligeros y con pantallas interiores que se acercan cada vez más a una pequeña tableta.
Si las primeras impresiones filtradas son representativas del producto final, Apple parece haber centrado sus esfuerzos precisamente en los aspectos que más preocupan a quienes nunca han comprado un plegable: comodidad, grosor, resistencia de la bisagra y sensación de durabilidad. Queda por saber si conseguirá mantener esas virtudes cuando llegue el modelo definitivo a las tiendas.
El iPhone plegable puede convertirse en el lanzamiento más importante de Apple en años
El lanzamiento de un iPhone plegable supondría uno de los cambios más importantes en la familia desde que Apple abandonó el botón de inicio y adoptó el diseño de pantalla completa con el iPhone X. No sería simplemente una nueva variante de tamaño, sino una categoría completamente diferente dentro del catálogo de la compañía.
Las supuestas buenas impresiones de los primeros usuarios son una señal interesante, aunque todavía debemos tratarlas como información no oficial. No sabemos qué versión del hardware utilizaron, si las unidades eran prácticamente finales o si Apple todavía tiene margen para realizar cambios antes de comenzar la producción a gran escala.
También quedan muchas incógnitas por despejar: precio definitivo, autonomía, cámaras, resistencia del panel flexible, visibilidad del pliegue, disponibilidad internacional y, sobre todo, qué funciones exclusivas incluirá Apple para sacar partido a la pantalla interior.
Si Apple consigue combinar un cuerpo de apenas 9,4 mm plegado, una pantalla interior cercana a las 7,8 pulgadas, una bisagra resistente y una interfaz de multitarea bien resuelta, su llegada podría tener un impacto importante en el mercado. La gran pregunta será si esas virtudes serán suficientes para justificar un precio superior a 2.000 dólares y la posible ausencia de un teleobjetivo dedicado.