Análisis del BQ Aquaris V a fondo y opinión [REVIEW]


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¿No tienes tiempo de leer el análisis completo? Dirígete directamente a la sección de Conclusiones para conocer lo que más y lo que menos nos ha gustado del BQ Aquaris V.

BQ presentó el pasado 19 de septiembre sus nuevos smartphones Aquaris V y Aquaris V Plus que, según la compañía, están dirigidos a un público joven al que le interesan tres aspectos clave: la cámara, la autonomía y la experiencia multimedia.

El BQ Aquaris V es un terminal de gama media que cuenta con pantalla LCD de 5.2″ con resolución 720p, procesador Snapdragon 435, cámara trasera de 12MP, cámara frontal de 8MP y batería de 3.100 mAh.

El BQ Aquaris V se comercializa en dos variantes: 2GB de RAM / 16GB de almacenamiento por 199,90 euros y 3GB de RAM / 32GB de almacenamiento por 229,90 euros. El terminal llega con Android Nougat 7.1.2 prácticamente stock y será actualizado próximamente a Oreo.

Hemos tenido la oportunidad de utilizar el BQ Aquaris V con 3GB/32GB durante algunas semanas, lo que nos ha permitido probar a fondo su funcionamiento. A continuación, os contamos nuestras impresiones al respecto.

Índice

 

Diseño y construcción

El BQ Aquaris V posee un cuerpo que combina una construcción en aluminio anodizado con policarbonato (plástico) en las zonas superior e inferior de la cubierta trasera, probablemente con objeto de dejar pasar las ondas y no tener problemas de cobertura.

El BQ Aquaris V está disponible en dos colores: negro y dorado. El modelo en color dorado presenta un frontal blanco y un cuerpo en color oro, mientras que el modelo en color negro presenta este color en todo el teléfono.

El modelo que he probado es el de color negro, que en mi opinión es el más elegante.

El frontal posee un cristal 2.5D ligeramente curvado en los bordes, lo que le otorga al teléfono un acabado más sofisticado y suave al tacto.

BQ ha utilizado un cristal japonés NEG Dinorex para proteger la pantalla frente a arañazos.

Si no estás familiarizado con Dinorex, se trata de una alternativa a Gorilla Glass. Al igual que con este, existen varias generaciones que ofrecen distintos grados de resistencia, aunque BQ no especifica qué tipo de cristal Dinorex emplea en el BQ Aquaris V.

Los marcos por encima y, sobre todo, por debajo de la pantalla son bastante anchos, algo esperable en un smartphone de este rango de precios, mientras que el grosor de los marcos laterales es el habitual en este rango de teléfonos.

BQ ha incorporado tres botones capacitivos debajo de la pantalla, que hacen las veces de botón Inicio, Atrás y Recientes. El botón central está marcado por el logotipo de BQ, mientras que los botones de Atrás y Recientes están marcados por un punto. Ninguno de estos tres botones están retroiluminados.

 

El cuerpo de aluminio del BQ Aquaris V ofrece buenas sensaciones al tacto y su acabado mate hace que no atraiga las huellas dactilares ni la suciedad. El cristal frontal cuenta con tratamiento anti-huellas que, en nuestra experiencia, cumple bastante bien con su cometido.

El teléfono no es demasiado grande, por lo que se sujeta bien en la mano. Ahora bien, la parte de atrás no está curvada y, por tanto, no se adapta tan bien a la palma como otros terminales con acabados más redondeados.

A continuación, vamos a examinar en detalle los elementos que encontramos en cada lado del teléfono.

La parte de delante del BQ Aquaris V está ocupada principalmente por la pantalla, rodeada de un marco lateral a izquierda y derecha con un grosor medio.

Encima y debajo de la pantalla encontramos unos espacios bastante amplios, como es habitual en los dispositivos de gama media a los que todavía no ha llegado la moda de las pantallas casi sin marcos.

En la zona de encima de la pantalla encontramos la cámara frontal, el auricular del oído, los sensores habituales de proximidad y luminosidad y un flash frontal.

En la parte inferior, encontramos los botones capacitivos de Inicio, Atrás y Recientes que hemos comentado anteriormente.

En el botón central BQ ha optado por colocar su logotipo, mientras que en los de los lados únicamente hay un punto.

En la parte de atrás encontramos, en la parte superior, el módulo con la cámara que está rodeado por un marco cuadrado con esquinas redondeadas.

Este módulo de cámara nos recuerda al del OnePlus 3. Al lado de la cámara encontramos un flash simple.

El módulo de cámara sobresale ligeramente de la superficie del teléfono, por lo que debemos tener cuidado para que el cristal que protege la cámara no acabe rayándose.

Debajo de la cámara encontramos el lector de huella dactilar, que está ligeramente hundido.

A continuación, encontramos el logotipo de BQ, que está esculpido en la cubierta trasera.

El resto de la superficie trasera está completamente limpia ya que BQ no incluye las habituales inscripciones sobre certificaciones que encontramos en otros smartphones.

En el lateral derecho encontramos el botón de encendido y, al lado, un único botón alargado de volumen. Los dos botones son firmes y presentan un recorrido adecuado.

 

En el lateral izquierdo encontramos el compartimento que oculta la ranura para las tarjetas nano-SIM y micro-SD (la tarjeta micro-SD ocupa el lugar de la segunda tarjeta nano-SIM).

 

La parte superior del teléfono únicamente cuenta con el conector de auriculares.

 

La parte inferior del teléfono posee el conector micro-USB (nada de USB-C), así como el altavoz principal.

 

En general, el aspecto del BQ Aquaris V resulta bastante atractivo, siempre teniendo en cuenta que nos encontramos ante un smartphone sin grandes pretensiones de diseño.

Como suele ser habitual en este rango de precios, BQ no ha dotado a este teléfono de resistencia al agua, pero al menos ha incorporado protección frente a polvo y salpicaduras (IP52). Esto significa que debemos tener un cierto cuidado para que el teléfono no caiga al agua, ya que podría no resistir la inmersión.

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