Análisis del LG V30 a fondo y opinión [REVIEW]

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Pantalla

LG ha incorporado en el LG V30 una gran pantalla FullVision de 6″ con tecnología POLED. Si no estás familiarizado con la tecnología POLED, son las siglas de Plastic OLED, y es un tipo de panel OLED que utiliza plástico en lugar de vidrio como sustrato.

Mientras que el vidrio es rígido, los sustratos de plástico pueden ser moldeados con libertad, aunque el resultado final no es una pantalla flexible. Por otro lado, trabajar con plástico resulta mucho más económico que moldear vidrio.

Los paneles AMOLED de Samsung también utilizan un sustrato plástico para poder curvar la pantalla, por lo que las diferencias entre los paneles de LG y Samsung están en otros aspectos como la capa TFT, el tipo de compuesto plástico utilizado, la clase de materiales orgánicos empleados en los LEDs y la disposición de los sub-píxeles de los diodos RGB.

El panel del LG V30 posee una resolución Quad HD+ (2880 x 1440 píxeles, 320 píxeles más de lo habitual debido al ratio 18:9), lo que hace que la densidad de píxeles sea muy elevada: 538 ppp.

La pantalla del LG V30 es muy nítida aunque resulta complicado apreciar un incremento real de nitidez respecto a una pantalla Full HD, salvo para aplicaciones de Realidad Virtual. En este aspecto, merece la pena destacar que, por primera vez, un teléfono de LG es compatible con la plataforma DayDream de Realidad Virtual de Google.

La matriz de sub-píxeles del LG V30 es de tipo Pentile, como es habitual en los paneles OLED. En las pantallas LCD los sub-píxeles se organizan uno a continuación de otro en hileras rojo-verde-azul (RGB), mientras que en las pantallas OLED los sub-píxeles están organizados en formas geométricas como, por ejemplo, rombos.

A igualdad de resolución, las pantallas PenTile se ven menos nítidas que las RGB, pero la elevada resolución de la pantalla del LG V30 hace que, en este caso, eso no sea ningún problema.

Matriz PenTile del panel del LG V30

 

Además de contar con una gran resolución, la pantalla del LG V30 es compatible con la tecnología de HDR de alto rango dinámico. En concreto, es capaz de mostrar contenidos creados bajo los estándares HDR10 y Dolby Vision, al igual que sus propios televisores.

Espacios de color. Fuente: AVSForum

Si no estás familiarizado con HDR, se trata de una tecnología de paneles que permite mostrar un rango de colores más amplio de lo habitual.

Esto se traduce en el soporte de nuevos espacios de color.

Los paneles HDR están diseñados para ir más allá del espacio de color Rec. 709 / sRGB estándar, tratan de cumplir con el estándar DCI-P3 utilizado en la industria cinematográfica, y apuntan hacia el espacio de color aún más amplio Rec. 2020, que cubre un 76 por ciento del espectro visible.

Ningún panel actual es capaz de mostrar el espacio de color completo Rec. 2020, pero muchos paneles sí que llegan a cubrir el espacio DCI-P3.

A continuación vamos a llevar a cabo un conjunto de pruebas con el software profesional CalMAN Ultimate y un colorímetro X-Rite i1Display Pro para conocer la calidad de la pantalla del LG V30.

En primer lugar, conviene aclarar que el LG V30 ofrece cuatro modos de color predeterminados: Normal, Películas, Foto y Web.

Por defecto, el modo activo es Normal, que cubre el 150% del gamut sRGB, lo que quiere decir que ofrece unos colores sobre-saturados. Este exceso de colorido produce imágenes visualmente llamativas pero menos fieles a la realidad. Esto significa que, si retocamos una fotografía en el teléfono, es posible que nos llevemos una decepción cuando la veamos en otro dispositivo.

Este modo tiene una ventaja importante y es que resulta útil cuando utilizamos el teléfono a plena luz del día dado que, bajo el sol, los colores pierden fuerza. Además, muchos usuarios prefieren unos colores más vivos y llamativos que los reales.

En el modo Normal, la fidelidad de color es mejorable con un error medio bastante alto, 5.7 dE (un valor por debajo de 4 dE se considera excelente y por encima de 9 se considera inaceptable), y un error máximo también elevado, 12.7 dE. Esto se debe al exceso de saturación de los colores que hemos comentado.

La temperatura de color es 7.635ºK, bastante por encima del nivel de referencia de 6.500ºK, lo que implica un marcado tono azulado que es apreciable en aplicaciones con fondo blanco, como el navegador. Por suerte, LG ha añadido un ajuste de color personalizado que permite alterar el tono de color de la pantalla. El valor de gamma resulta ser 2,5.

 

El modo Películas parece estar pensado para reflejar con mayor fidelidad el gamut DCI-P3 utilizado habitualmente en la industria cinematográfica y, de hecho, la pantalla del LG V30 cubre el 100% del gamut DIC-P3 en este modo.

Por otro lado, el modo Fotos parece perseguir el gamut Adobe RGB utilizado por muchas cámaras digitales, y cubre un 96% de este gamut.

Estos valores son similares a los que medimos en el Samsung Galaxy Note8.

 

El modo Web parece estar calibrado para cubrir el gamut sRGB, ya que es el espacio de color que se utiliza normalmente en las páginas web. En este modo el error medio se reduce con respecto al modo Normal ya que obtenemos un error medio de 4,4 dE y un error máximo de 10 dE. Aún con todo, la fidelidad de color está bastante por debajo de lo que encontramos en el Samsung Galaxy Note8 o iPhone X, por citar dos de sus principales rivales.

El modo Web es el que deberías elegir si buscas la máxima fidelidad de color en los contenidos de apps y juegos, aunque los colores se ven más apagados que con el modo Normal. En cualquier caso, con la llegada de Android Oreo, estos problemas deberían desaparecer ya que el sistema será capaz de conmutar automáticamente de un modo a otro en función del tipo de contenido a mostrar.

La temperatura de color en el modo Web es 6.609ºK, bastante cerca del nivel de referencia de 6.870ºK, lo que implica un color blanco menos azulado y mucho más cerca del blanco puro.

 

El nivel máximo de brillo que hemos medido en la pantalla del LG V30 es de 433 nits pero, al colocar el teléfono bajo una luz muy intensa y con el modo de brillo automático, se activa un modo especial de potenciación de brillo y alcanza los 552 nits. Estas pruebas se han realizado, como es habitual, con una pantalla totalmente en blanco.

Si en lugar de mostrar toda la pantalla en blanco, mostramos una pantalla negra con un pequeño cuadrado blanco en el centro que ocupe un 25% de la superficie, el brillo del cuadrado blanco se dispara y llega a alcanzar, en nuestras pruebas, los 750 nits (el brillo máximo de una pantalla OLED depende de la cantidad de píxeles encendidos). Reduciendo el tamaó del cuadrado deberíamos poder obtener brillos todavía más elevados.

En esta gráfica comparativa reflejamos el valor con la pantalla totalmente en blanco, ya que es la forma habitual de medir el brillo de una pantalla.

 

Como podemos apreciar, el valor máximo de brillo es alto, aunque es superado por otros smartphones de gama alta con pantalla LCD. Esto se debe a que las pantallas OLED no destacan en brillo frente a las LCD cuando la pantalla es totalmente blanca, aunque sí que lo hacen en entornos mixtos con píxeles blancos, negros y de otros colores.

El color negro es muy profundo, hasta el punto de que nuestro colorímetro ha sido incapaz de medir ningún nivel de brillo. Esto significa que el color negro no está iluminado y que el contraste es, teóricamente, infinito.

Las pantallas OLED tienen un comportamiento peculiar al ser observadas´desde un ángulo. Por un lado los emisores de luz están más cerca de la superficie, y esto hace que el contraste y el brillo varíen menos al desplazarnos respecto al centro, pero por otro lado la matriz Pentile provoca que los colores se distorsionen.

En el caso del LG V30, la pantalla se torna azulada al ser observada desde un ángulo. A simple vista, adquiere un tono azulado bastante más marcado que el Samsung Galaxy Note8 o el iPhone X, en la línea del Pixel 2 XL. Este es, en mi opinión, la mayor debilidad de este panel que, por lo demás, deja buenas sensaciones.

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