Análisis del Pixel 3a a fondo y opinión


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¿No tienes tiempo de leer el análisis completo? Dirígete directamente a la sección de Conclusiones para conocer lo que más y lo que menos me ha gustado del Pixel 3a.
Tradicionalmente Google siempre ha lanzado sus nuevos smartphones a finales de año y, desde hace un tiempo, han sido dispositivos de gama alta con hardware potente y, por tanto, precio elevado.

Sin embargo, este año Google ha sorprendido lanzando una variante más asequible de su smartphone estrella de 2018, Pixel 3 / 3 XL, al que ha bautizado como Pixel 3a / 3a XL.

El Pixel 3a llega con un hardware de gama media: pantalla OLED de 5.6″, procesador Snapdragon 670, 4GB de RAM, 64GB de almacenamiento (no ampliable) y batería de 3.000 mAh.

Sin embargo, hay un aspecto en el que Google ha querido igualar al Pixel 3a con su hermano mayor: la cámara. La cámara trasera de 12 MP del Pixel 3a es idéntica a la del Pixel 3, que ha sido elogiada por su tremenda calidad a pesar de contar con una sola lente en un mundo de cámaras dobles, triples o cuádruples.

El Pixel 3a con pantalla de 5.6″ está a la venta por 399€, mientras que el Pixel 3a XL con pantalla de 6″ está a la venta por 479€. Se trata de un precio bastante más bajo que el de los Pixel 3 y 3 XL.

Por cortesía de Google, he tenido oportunidad de probar a fondo el Pixel 3a y aquí os traigo nuestro análisis a fondo.

 

Índice de páginas

  1. Diseño y Pantalla
  2. Rendimiento y Batería
  3. Interfaz y Multimedia
  4. Cámara
  5. Llamadas, Precio y Conclusiones

Diseño y construcción

El año pasado, Google fue bastante criticado por dotar al Pixel 3 de unos grandes marcos rodeando la pantalla y, especialmente, por diseñar el Pixel 3 XL con una enorme muesca en la parte superior.

Con el Pixel 3a, la compañía no parece haber tomado nota de las críticas sobre el diseño sino que ha optado por un aspecto similar al del Pixel 3, con unos marcos generosos rodeando la pantalla que recuerdan a generaciones pasadas.

El Pixel 3a cuenta con un diseño frontal simétrico, con unos marcos de color negro bastante gruesos por encima y por debajo de la pantalla, y también bastante visibles a los lados.

La cuatro esquinas de la pantalla presentan forma redondeada aunque, en realidad, no se trata de un recorte real del panel sino de píxeles que se apagan. Esto se puede apreciar durante el arranque, cuando las esquinas adoptan otra forma.

El cuerpo del teléfono también presenta esquinas redondeadas pero la curvatura es menos abrupta que la de las esquinas de la pantalla.

Como comentaba, el frontal del teléfono presenta un aspecto menos moderno que otros terminales. Si bien es cierto que el Pixel 3a no es un dispositivo de gama alta, otros smartphones con precio similar tienen un frontal mejor aprovechado.

Si nos fijamos en el cuerpo del Pixel 3a, está hecho de policarbonato (plástico) de una sola pieza en lugar de mezclar metal y cristal como el Pixel 3. Su diseño, sin embargo, es similar al de su hermano mayor ya que cuenta con dos acabados diferentes en la parte de atrás.

La franja superior donde su ubica la cámara tiene un acabado brillante mientras que el resto de la cubierta trasera es de color mate. Google ha fundido ambas zonas en una única pieza sin fisuras.

La ventaja del acabado mate que predomina en la parte de atrás es que las huellas dactilares no quedan apenas marcadas en la superficie del teléfono, por lo que no tienes que andar limpiándolo cada dos por tres.

El Pixel 3a posee un cuerpo de policarbonato de una sola pieza 

 

La cámara trasera del Pixel 3a sobresale ligeramente de la superficie del teléfono y, en consecuencia, el teléfono baila al pulsar sobre la pantalla mientras está apoyado sobre la mesa.

En la parte trasera también encontramos el lector de huella dactilar, en una posición que resulta cómoda de alcanzar con el dedo siempre que tengamos el teléfono en la mano. Como inconveniente, no podremos hacer uso del lector de huella cuando el teléfono esté apoyado sobre la mesa salvo que lo levantemos.

Mientras que algunos fabricantes introducen ciertas curvas en la parte de atrás, Google optado por una parte de atrás plana, que solo se curva en los extremos. Esto hace que la superficie de contacto con la mano sea menor al agarrarlo y, por tanto, que debamos tener más cuidado para que no se resbale.

El Pixel 3a tiene un grosor de 8.2 mm. y un peso de 147 gramos, por lo que se siente cómodo en la mano. Si bien es cierto que otros smartphones de gama alta son más delgados, se trata de diferencias muy pequeñas para que se noten.

El Pixel 3a se comercializa en dos combinaciones de colores: negro y blanco. El modelo que he probado es el de color blanco, como se puede apreciar en las fotografías. Tiene el frontal negro pero el resto del cuerpo blanco.

 

A continuación, vamos a revisar los distintos elementos que encontramos en los laterales del teléfono.

En el lateral derecho encontramos el botón de encendido, que posee un peculiar color naranja que contrasta con el acabado blanco del resto de la superficie. Justo debajo encontramos un botón alargado de control de volumen. En mi opinión, ambos botones ofrecen algo más de resistencia de lo habitual.

 

En el lateral izquierdo encontramos  el compartimento que oculta la ranura para la tarjeta tarjeta nano-SIM.

 

La parte superior del teléfono incluye el conector de auriculares de 3.5 mm., un añadido interesante que no está en el Pixel 3.

 

La parte inferior del teléfono posee un conector USB-C y, a los lados, dos orificios. Uno de ellos corresponde con el altavoz inferior, mientras que el otro es meramente decorativo.

 

Google no ha dotado al Pixel 3a de protección frente al agua, por lo que debemos tener cuidado de que no se caiga al agua o se derrame líquido sobre él.

Pantalla

Uno de los aspectos que más me agrada del Pixel 3a es que Google no ha optado por un panel LCD sino que ha incluido un panel OLED más caro que, como es bien sabido, ofrece negros más profundos, contraste prácticamente infinito, mayor amplitud cromática y menor consumo de batería.

Ahora bien, en 2017 el Pixel 2 XL cosechó una gran cantidad de críticas por su panel P-OLED, que ofrecía colores muy apagados y, sobre todo, un marcado tinte azulado cuando se observaba desde un ángulo, por lo que iniciamos el análisis de pantalla del Pixel 3a con mucho interés.

El Pixel 3a llega con un panel OLED de 5.3″ con resolución Full HD+ (2.280 x 1.080 píxeles), lo que hace que la densidad de píxeles sea muy elevada: 441 ppp. La pantalla se ve muy nítida y, salvo para aplicaciones de Realidad Virtual, no echarás de menos la resolución QHD+.

El Pixel 3a utiliza un panel OLED «rígido», en comparación con el panel flexible de plástico P-OLED del Pixel 3 / 3 XL. Esto se traduce en una mayor cantidad de marco alrededor de la pantalla.

La pantalla del Pixel 3a está rodeada por unos marcos bastante generosos

 

Un aspecto en el que Google ha querido ahorrar es en la capa protectora de la pantalla ya que el Pixel 3a utiliza Dragontrail Glass en lugar del más conocido corning Gorilla Glass para protección frente a arañazos y caídas. Dragontrail tiene un coste menor, aunque no es fácil saber cuánto de protección estamos perdiendo.

La matriz de sub-píxeles del Pixel 3a es de tipo Pentile, como es habitual en los paneles OLED. En las pantallas LCD los sub-píxeles se organizan uno a continuación de otro en hileras rojo-verde-azul (RGB), mientras que en las pantallas OLED los sub-píxeles están organizados en formas geométricas como, por ejemplo, rombos.

A igualdad de resolución, las pantallas PenTile se ven menos nítidas que las RGB, pero la elevada resolución de la pantalla del Pixel 3a hace que, en este caso, eso no sea ningún problema.

Matriz de sub-píxeles del panel del Pixel 3a

 

Google ofrece tres modos de color para la pantalla: Naturales, Mejorados y Automático (por defecto). El modo «Automático» ha sido diseñado para mostrar los colores radiantes (y sobresaturados) que prefieren la mayoría de los usuarios.

Para los usuarios que prefieren colores más naturales, Google ofrece dos modos opcionales: «Naturales», que apunta al gamut sRGB ofreciendo los colores más realistas y «Mejorados», que expande los colores artificialmente (sRGB + 10%) para que se vean algo más intensos (pero no mucho).

Para analizar la calidad de la pantalla, hemos realizado diversas pruebas con el software profesional CalMAN Ultimate y un colorímetro X-Rite i1Display Pro.

Con el modo de color Automático, el error medio de en la fidelidad de los colores resulta ser 5.1 dE (media) / 13 (máximo), que son unos valores correctos. A modo de referencia, un valor por debajo de 4 dE se considera excelente y por encima de 9 se considera inaceptable.

En este modo se cubre un 140% del espacio de color sRGB y un 96% del espacio DCI P3 utilizado en la industria cinematográfica. La temperatura de color en el modo Automáitco resulta ser 6.588 ºK, que es un valor bastante cercano al valor ideal. El valor de gamma es 2.4.

Características de la pantalla en el modo de color Automático

 

En el modo de color Natural, el error medio de en la fidelidad de los colores resulta ser 2.3 dE (media) / 6 (máximo), que son unos valores bastante buenos. Este modo cubre un 97% del espacio de color sRGB y un 72% del espacio DCI P3.

La temperatura de color resulta ser 6.574 ºK, que de nuevo es un valor bastante cercano al valor ideal. El valor de gamma es 2.4.

Características de la pantalla en el modo de color Natural

 

En el modo de color Mejorado, el error medio de en la fidelidad de los colores resulta ser 0.9 dE (media) / 3.1 (máximo), que son unos valores excelentes. Este modo cubre un 100% del espacio de color sRGB y un 84% del espacio DCI P3.

La temperatura de color resulta ser 6.525 ºK, que de nuevo es un valor bastante cercano al valor ideal. El valor de gamma es 2.4.

Características de la pantalla en el modo de color Mejorado

 

Dejando a un lado el tema de los colores, otro factor importante a la hora de evaluar una pantalla es el brillo máximo, que en el caso del Pixel 3a resulta ser de 399 nits según mis propias pruebas.

Este brillo máximo se produce tanto en el modo de brillo manual, con el deslizador al máximo, como en el modo de brillo automático. Algunos smartphones poseen un modo de potenciación de brillo que, en el modo automático, incrementan temporalmente el brillo al estar bajo una luz intensa, pero no es el caso del Pixel 3a.

Como podemos observar en la gráfica, el resultado es que el Pixel 3a presenta un valor de brillo máximo algo limitado incluso para un smartphone de gama media.

 

Hablando sobre brillo, conviene saber que Android 9 Pie incluye una funcionalidad llamada brillo adaptativo, que ajusta el brillo de tu pantalla según tus preferencias y entornos de uso. Cada vez que modificas el nivel de brillo con respecto al que ha elegido el teléfono, este aprende sobre tus gustos.

Como cualquier pantalla OLED, el negro es totalmente puro y, en nuestras pruebas, el colorímetro no ha sido capaz de medir ningún nivel de brillo. En consecuencia, el ratio de contraste de la pantalla es infinito — Google habla de 100.000:1, que viene a ser lo mismo.

Las pantallas OLED tienen un comportamiento peculiar al ser observadas´desde un ángulo. Por un lado los emisores de luz están más cerca de la superficie que en los paneles LCD, y esto hace que el contraste y el brillo varíen menos al desplazarnos respecto al centro, pero por otro lado la matriz Pentile provoca que los colores se distorsionen.

En el caso del Pixel 3a, los ángulos de visión son amplios y solo se aprecia un ligero tinte de color azul-verdoso al observar la pantalla de un ángulo muy extremo (casi 90 grados). Esto se nota especialmente en aplicaciones con fondo blanco, como el navegador Chrome, pero no resulta para nada un problema.

La pantalla del Pixel 3a cuenta con la funcionalidad Always-On Display, que muestra la hora, la fecha, la temperatura y notificaciones pendientes de leer, y es posible encender la pantalla con un doble toque sobre la misma.

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