Análisis del Pixel 3 XL a fondo y opinión

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¿No tienes tiempo de leer el análisis completo? Dirígete directamente a la sección de Conclusiones para conocer lo que más y lo que menos me ha gustado del Pixel 3 XL.
Los smartphones Pixel son unos de los más esperados del año ya que Google suele sorprendernos con funcionalidades software que no encontramos en otros dispositivos.

Google presentó la semana pasada los nuevos Pixel 3 y Pixel 3 XL, que llegan con algunas mejoras interesantes con respecto a los modelos del año pasado en apartados tan importantes como la cámara, pero también vienen acompañados por cierta polémica debido a su diseño frontal con marcos y una gran muesca.

El Pixel 3 XL que hemos analizado cuenta con una pantalla OLED de 6.3″ con resolución QHD+, procesador Snapdragon 845, 4 GB de RAM, 64 o 128 GB de almacenamiento, batería de 3.430 mAh, cámara trasera de 12MP, cámara frontal dual con gran angular de 8MP y, por supuesto, Android 9.0 Pie. Está a la venta a partir de 949 euros.

El Pixel 3 posee unas características hardware idénticas pero ofrece un tamaño más compacto al contar con una pantalla de 5.5″ (sin muesca, pero marcos generosos). Está a la venta a partir de 849 euros.

Por cortesía de Google, hemos tenido oportunidad de probar a fondo el Pixel 3 XL antes de salir a la venta, y aquí os traemos nuestro análisis a fondo.

 

Índice de páginas

  1. Diseño y Pantalla
  2. Rendimiento y Batería
  3. Interfaz y Multimedia
  4. Cámara
  5. Pixel Stand, Llamadas y Precio
  6. Conclusiones

Diseño y construcción

El año pasado, Google fue muy criticado por lanzar el Pixel 2 XL con unos generosos marcos rodeando la pantalla. En ese momento, la mayoría de los fabricantes optaba por pantallas 18:9 con marcos estrechos, y Apple acababa de lanzar el iPhone X con una muesca en la pantalla que muchos imitarían poco después.

Este año, Google ha querido unirse a la moda de la muesca que se ha popularizado entre los smartphones de gama alta, pero lo ha hecho de una forma muy particular.

Mientras que otros fabricantes han reducido el tamaño de la muesca para que sea menos intrusiva, Google ha incorporado una muesca más alta de lo normal — aunque más estrecha que la del iPhone XS.

Personalmente, creo que Google hubiera hecho mejor adoptando una muesca más parecida a la del iPhone XS — alargada pero estrecha — ya que la muesca actual no es muy agraciada.

No sabemos qué ha llevado a Google a optar por esta muesca tan peculiar, aunque suponemos que tiene que ver con la presencia de una doble cámara frontal. En cualquier caso, no queremos imaginar lo que hubiera ocurrido si, además, Google hubiera querido incluir un sistema de detección facial 3D en la muesca.

Google ofrece la posibilidad de ocultar la muesca a través de un menú oculto en las Opciones para desarrolladores pero el resultado no es muy bueno ya que la hora y los iconos se desplazan hacia abajo, en lugar de mostrarse sobre la banda oscura. Por suerte, la comunidad de Android tiene solución para todo.

La opción de ocultar la muesca desplaza todos los elementos hacia abajo

 

El marco inferior de la pantalla tiene la misma altura que el del Pixel 2 XL, por lo que no es especialmente estrecho, especialmente is lo comparamos con otros smartphones de gama alta como el Galaxy Note9 o, por supuesto, el iPhone XS.

En favor del Pixel 3 XL debemos decir que cuenta con altavoces frontales estéreo, algo de lo que no pueden presumir otros dispositivos, y el segundo altavoz frontal ocupa espacio en el marco inferior.

El Pixel 3 XL tiene un cuerpo de aluminio y, en la parte trasera, encontramos cristal protegido por Corning Gorilla Glasss 5, como el frontal.

n la unidad que hemos probado, la cubierta trasera y el chasis de aluminio no están totalmente pegados sino que se aprecia un pequeño espacio de separación que desaparece si apretamos con fuerza para unirlas. A falta de comprobar otras unidades, no sabemos si esto es normal o un defecto de nuestro dispositivo.

El Pixel 3 XL cuenta con una construcción en metal y cristal

 

Mientras que algunos fabricantes introducen ciertas curvas en la parte de atrás, Google optado por una parte de atrás plana, que solo se curva en los extremos.

La parte de atrás del Pixel 3 XL está hecha de cristal con dos acabados diferentes. La franja superior donde su ubica la cámara tiene un acabado brillante mientras que el resto de la cubierta trasera es de color mate. Google ha conseguido fundir ambas zonas de cristal en una única pieza sin fisuras.

La ventaja del acabado mate que predomina en la parte de atrás es que las huellas dactilares no quedan apenas marcadas en la superficie del teléfono, por lo que no tienes que andar limpiándolo cada dos por tres.

El Pixel 3 XL tiene un grosor de tan solo 7.9 mm., por debajo de otros teléfonos de gama alta como el Galaxy S9+ (8.5mm) pero a la par de otros como el LG G7 ThinQ (7.9 mm), Huawei P20 Pro (7.8 mm) o el iPhone XS Max (7.7mm).

Este reducido grosor es probablemente la causa de que la cámara trasera del Pixel 3 XL sobresalga ligeramente de la superficie del teléfono. Por suerte, a pesar de estar en una esquina, no sobresale lo suficiente como para que el teléfono baile al tocar la pantalla mientras está apoyado sobre una mesa.

El Pixel 3 XL se comercializa en tres combinaciones de colores: negro, blanco y casi rosa. El modelo que he probado es el de color blanco, como se puede apreciar en las fotografías, aunque he tenido en mis manos el modelo casi rosa y es prácticamente blanco también.

 

A continuación, vamos a revisar los distintos elementos que encontramos en los laterales del teléfono.

En el lateral derecho encontramos el botón de encendido, que posee un peculiar color verde lima que contrasta con el acabado blanco del resto de la superficie. Justo debajo encontramos un botón alargado de control de volumen. En mi opinión, ambos botones ofrecen algo más de resistencia de lo habitual.

 

En el lateral izquierdo no encontramos ningún elemento.

 

La parte superior del teléfono también está libre de cualquier elemento.

 

La parte inferior del teléfono posee un conector USB-C y el compartimento que oculta la ranura para la tarjeta tarjeta nano-SIM.

 

Google ha dotado al Pixel 3 XL de protección frente al agua IP68, por lo que tendremos que preocuparnos si cae al agua o se derrama líquido sobre él. En cualquier caso, cabe recordar que la garantía de los fabricantes excluyen los daños por agua, por lo que no deberíamos introducirlo en agua salvo por accidente.

Pantalla

El año pasado, el Pixel 2 XL cosechó una gran cantidad de críticas por su panel P-OLED, que ofrecía colores muy apagados y, sobre todo, un marcado tinte azulado cuando se observaba desde un ángulo.

Google lanzó algunas actualizaciones software que solucionaron parcialmente el problema, pero trajeron efectos colaterales como una reducción del brillo máximo. Por ello, este año la pantalla del Pixel 3 XL merece una atención especial.

El Pixel 3 XL llega con un panel OLED flexible de 6.3″ protegido con Gorilla Glass 5El panel posee resolución Quad HD+ (2.960 x 1.440 píxeles), lo que hace que la densidad de píxeles sea muy elevada: 523 ppp.

La pantalla del Pixel 3 XL es muy nítida aunque, como hemos comentado en otras ocasiones, resulta complicado apreciar un incremento de nitidez respecto a una pantalla Full HD+, salvo para aplicaciones de Realidad Virtual.

La matriz de sub-píxeles del Pixel 3 XL es de tipo Pentile, como es habitual en los paneles OLED. En las pantallas LCD los sub-píxeles se organizan uno a continuación de otro en hileras rojo-verde-azul (RGB), mientras que en las pantallas OLED los sub-píxeles están organizados en formas geométricas como, por ejemplo, rombos.

A igualdad de resolución, las pantallas PenTile se ven menos nítidas que las RGB, pero la elevada resolución de la pantalla del Pixel 3 XL hace que, en este caso, eso no sea ningún problema.

Matriz de sub-píxeles del panel del Pixel 3 XL

 

Además de contar con una gran resolución, Google ha explicado  que la pantalla del Pixel 3 XL cuenta con la certificación de UHDA como dispositivo Premium HDR. Para conseguir la certificación Mobile HDR Premium, la pantalla debe reproducir más del 90% del espacio de color DCI-P3.

Espacios de color. Fuente: AVSForum

Si no estás familiarizado con los espacios de color, conviene que sepas que la mayoría de los smartphones recientes cubren el espacio de color estándar de Android: Rec. 709 / sRGB.

Los más avanzados tratan de cumplir con el espacio DCI-P3 utilizado en la industria cinematográfica, y unos pocos apuntan hacia el espacio de color aún más amplio Rec. 2020, que cubre un 76 por ciento del espectro visible

Ningún panel actual es capaz de mostrar el espacio de color completo Rec. 2020, pero muchos paneles sí que llegan a cubrir el espacio DCI-P3, como el Pixel 3 XL.

Una de las críticas injustas que se le hicieron al Pixel 2 XL fue que los colores de la pantalla se veían muy apagados, cuando en realidad no era así. Lo que ocurría era que los colores se veían fieles a la realidad y, admitámoslo, la realidad es muy sosa, sobre todo después de años viendo pantallas con colores sobresaturados por defecto.

Para el Pixel 3 XL, Google ha ajustado el color por defecto al nuevo modo “Automático” que ha sido diseñado para mostrar los colores radiantes (y sobresaturados) que prefieren la mayoría de los usuarios.

Para los usuarios que prefieren colores más naturales, Google ofrece dos modos opcionales: “Naturales”, que apunta al gamut sRGB ofreciendo los colores más realistas y “Mejorados”, que expande los colores artificialmente (sRGB + 10%) para que se vean algo más intensos (pero no mucho).

La pantalla del Pixel 3 XL ha mejorado enormemente respecto a la del Pixel 2 XL

 

Para analizar la calidad de la pantalla, hemos realizado diversas pruebas con el software profesional CalMAN Ultimate y un colorímetro X-Rite i1Display Pro.

Con el modo de colores Automáticos, el error medio de en la fidelidad de los colores resulta ser 3.1 dE, mientras que con el modo de colores Mejorados, el error medio en la reproducción de colores se queda en 2.9 dE. A modo de referencia, un valor por debajo de 4 dE se considera excelente y por encima de 9 se considera inaceptable.,

Si activamos el modo de colores Naturales para conseguir una mayor fidelidad a costa de colores más apagados, el error medio en la fidelidad de los colores se reduce a 1.5 dE, que es un valor muy bueno — aunque el iPhone XS ofrece un valor todavía mejor, tan solo 1 dE — y el error máximo queda en 4 dE.

 

En cuanto a la temperatura de color, nuestras pruebas muestran una temperatura de unos 6.660 ºK en los tres modos de color, que es un valor ligeramente más azulado que el blanco puro de 6.500 ºK.

Probablemente no sea un error que la temperatura quede un poco por encima del valor de referencia, ya que en el pasado Google ha explicado que prefiere apuntar a un tono algo más azulado porque muchos usuarios perciben los colores amarillentos como algo “viejuno” y los colores azulados como “moderno”.

En principio esto no es ningún problema ya que apenas se percibe diferencia, pero nos hubiera gustado que Android incluyese un control para ajustar la temperatura de color, como añaden algunos fabricantes en su capa de personalización.

 

A partir de Android Oreo, cuando una app comunica al sistema que quiere utilizar el modo de amplio gamut, la pantalla conmuta al espacio de color DCI-P3. En nuestras pruebas, obtenemos una cobertura de este amplio espacio de color del 99%, lo que en la práctica quiere decir que lo cubre por completo. El valor de gamma es 2.2, que es precisamente el valor ideal.

 

Dejando a un lado el tema de los colores, otro factor importante a la hora de evaluar una pantalla es el brillo máximo, que en el caso del Pixel 3 XL resulta ser de 390 nits según nuestras propias pruebas.

Este brillo máximo se produce tanto en el modo de brillo manual, con el deslizador al máximo, como en el modo de brillo automático. Algunos smartphones poseen un modo de potenciación de brillo que, en el modo automático, incrementan temporalmente el brillo al estar bajo una luz intensa, pero no es el caso del Pixel 3 XL.

Como podemos observar en la gráfica, el resultado es que el Pixel 3 XL presenta un valor de brillo máximo algo limitado para un smartphone de gama alta. Otros smartphones con pantalla OLED como el Samsung Galaxy S9+ o el iPhone XS superan los 500 nits.

 

Esta medida de brillo se ha tomado estando la pantalla totalmente iluminada de color blanco, que es el peor escenario para una pantalla OLED.

Al reducir el área iluminada de color blanco a un rectángulo que ocupe el 25% de la superficie, el brillo máximo ha aumentado a 400 nits, un valor que de nuevo es inferior a lo que esperaríamos — otros smartphones con pantalla OLED aumentan significativamente el brillo al reducir el área iluminada.

Hablando sobre brillo, conviene saber que Android 9 Pie incluye una funcionalidad llamada brillo adaptativo, que ajusta el brillo de tu pantalla según tus preferencias y entornos de uso. Cada vez que modificas el nivel de brillo con respecto al que ha elegido el teléfono, este aprende sobre tus gustos.

Como cualquier pantalla OLED, el negro es totalmente puro y, en nuestras pruebas, el colorímetro no ha sido capaz de medir ningún nivel de brillo. En consecuencia, el ratio de contraste de la pantalla es infinito — Google habla de 100.000:1, que viene a ser lo mismo.

Las pantallas OLED tienen un comportamiento peculiar al ser observadas´desde un ángulo. Por un lado los emisores de luz están más cerca de la superficie que en los paneles LCD, y esto hace que el contraste y el brillo varíen menos al desplazarnos respecto al centro, pero por otro lado la matriz Pentile provoca que los colores se distorsionen.

En el caso del Pixel 3 XL, los ángulos de visión son bastante amplios y solo se aprecia un ligero tinte de color azul-verdoso al observar la pantalla de un ángulo muy extremo. Esto se nota especialmente en aplicaciones con fondo blanco, como el navegador Chrome, pero es mucho menos acusado que en el Pixel 2 XL.

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