🔋 ¡Cupón! ¡Análisis y cupón de descuento de estación de energía Nomad1800 Pro! [ Saber más ]
Samsung ha introducido en One UI 9 una importante novedad de seguridad que puede convertirse en una auténtica pesadilla para quienes olviden el código de desbloqueo de su móvil. Los nuevos dispositivos Galaxy que lleguen de fábrica con esta versión del sistema ya no permitirán probar indefinidamente diferentes combinaciones de PIN, patrón o contraseña.
Tras acumular 13 intentos fallidos, el teléfono quedará bloqueado permanentemente y la única forma de volver a utilizarlo será realizar un restablecimiento de fábrica. Esto supone borrar los datos almacenados localmente y configurar de nuevo el dispositivo desde cero.
La medida pretende frenar los ataques de fuerza bruta, en los que una persona prueba una gran cantidad de combinaciones hasta encontrar la correcta. Sin embargo, también obliga a los propietarios de los nuevos Galaxy a prestar mucha más atención a la credencial de respaldo, incluso aunque normalmente utilicen la huella dactilar o el reconocimiento facial.
One UI 9 limita definitivamente los intentos de desbloqueo
Hasta ahora, los móviles Android y Samsung Galaxy introducían periodos de espera cada vez más largos cuando alguien escribía varias veces un PIN, patrón o contraseña incorrectos. El usuario podía seguir probando después de esperar, por lo que técnicamente no existía un límite absoluto de intentos.
Con One UI 9, Samsung ha decidido cerrar esa puerta imponiendo un máximo de 13 intentos fallidos. Cuando se alcanza esa cifra, el dispositivo queda bloqueado de forma permanente y ya no permite introducir nuevas credenciales desde la pantalla de bloqueo.
La compañía explica que el cambio se aplicará a los dispositivos Galaxy que se lancen directamente con One UI 9. Esta versión de la interfaz está basada en Android 17 y ya viene instalada en modelos recientes como el Samsung Galaxy Z Fold8, el Galaxy Z Fold8 Ultra y el Galaxy Z Flip8.
No está claro que la misma política vaya a implantarse exactamente de la misma forma en todos los teléfonos antiguos que reciban One UI 9 mediante una actualización. La documentación de Samsung habla expresamente de dispositivos lanzados con el nuevo software, por lo que podría existir alguna diferencia dependiendo del modelo, la región o la versión instalada.
La espera aumenta hasta llegar a las 24 horas
Samsung no bloquea el dispositivo de manera inmediata después de equivocarse unas pocas veces. Durante los primeros intentos, el usuario todavía dispone de margen para recordar su credencial y corregir posibles errores de escritura.
El primer periodo de espera aparece después del quinto intento fallido, momento en el que el teléfono obliga a esperar un minuto antes de volver a probar. A partir de ahí, cada nuevo error amplía progresivamente el tiempo durante el cual no se puede introducir otra combinación.
La situación se vuelve especialmente delicada al llegar al duodécimo fallo. En ese momento, el Galaxy queda temporalmente bloqueado durante 24 horas completas, por lo que habrá que esperar un día antes de disponer de una última oportunidad.
La pantalla de bloqueo mostrará avisos indicando cuántos intentos quedan disponibles. Por tanto, el usuario no tendrá que llevar la cuenta manualmente y recibirá advertencias claras antes de llegar al punto de no retorno.
El decimotercer error obliga a borrar el teléfono
Una vez transcurridas las 24 horas posteriores al duodécimo intento fallido, el propietario podrá volver a introducir su PIN, patrón o contraseña. Sin embargo, esa nueva oportunidad será también la última.
Si la credencial introducida en el decimotercer intento vuelve a ser incorrecta, el Galaxy quedará bloqueado definitivamente. Samsung no ofrece un código maestro, una recuperación remota ni una herramienta capaz de revelar la contraseña configurada en el dispositivo.
La única salida será ejecutar un restablecimiento de fábrica mediante el modo de recuperación. Este proceso elimina las aplicaciones, fotografías, documentos, configuraciones y demás información personal que solo estuviera guardada en la memoria local.
Los datos sincronizados previamente con Samsung Cloud, Google Fotos, Google Drive u otros servicios podrán recuperarse al configurar de nuevo el móvil. En cambio, cualquier archivo que no tuviera una copia de seguridad se perderá, como también explicamos en nuestra guía sobre qué hacer si has olvidado el PIN, patrón o contraseña de un teléfono Android.
La protección FRP impide reutilizar fácilmente un Galaxy robado
Borrar el dispositivo no significa que cualquier persona pueda apropiarse de él y configurarlo con una cuenta diferente. Android incorpora desde hace años la protección Factory Reset Protection, conocida habitualmente por las siglas FRP.
Después de restablecer un Galaxy protegido, el asistente de configuración solicitará las credenciales de una cuenta de Google o Samsung que hubiera estado vinculada previamente al teléfono. De esta forma, un ladrón no puede eliminar los datos mediante el modo de recuperación y vender inmediatamente el dispositivo como si fuera nuevo.
Google explica que esta protección se activa al añadir una cuenta de Google y establecer un bloqueo de pantalla. Cuando el dispositivo es borrado sin desbloquearlo previamente, el sistema exige verificar que quien intenta configurarlo es realmente el propietario o una persona autorizada.
Por este motivo, no basta con conocer el procedimiento para realizar un restablecimiento. Si el usuario tampoco recuerda las credenciales de sus cuentas, podría encontrarse con un móvil borrado pero todavía inutilizable.
La información necesaria para verificar la propiedad no se almacena únicamente junto a las fotografías, aplicaciones y documentos del usuario. Android dispone de almacenamiento persistente protegido para conservar determinados datos relacionados con FRP, de manera que sobrevivan al borrado normal de la partición de usuario.
Repetir exactamente el mismo código no consume más intentos
La nueva política incluye una pequeña concesión pensada para evitar que un despiste puntual provoque varios fallos seguidos. Samsung indica que introducir exactamente el mismo PIN, patrón o contraseña incorrectos dos veces consecutivas no descontará dos intentos diferentes.
El sistema reconoce que se ha repetido la misma credencial y evita penalizar al usuario varias veces por el mismo error. Esto puede resultar útil cuando se pulsa accidentalmente dos veces el botón de confirmación o cuando existe la duda de si el primer intento se registró correctamente.
No obstante, esta protección no debe interpretarse como una manera de probar combinaciones sin límite. En cuanto se introduzcan credenciales distintas, el contador continuará avanzando y los periodos de espera serán cada vez más largos.
La pantalla también mostrará el número exacto de oportunidades restantes cuando el usuario se acerque al límite. Por tanto, insistir con combinaciones al azar después de recibir esos avisos puede terminar provocando la pérdida de todos los datos locales.
La biometría no elimina la necesidad de recordar el PIN
Muchos usuarios desbloquean su Galaxy casi exclusivamente mediante la huella dactilar o el reconocimiento facial. Esto hace que puedan pasar semanas sin escribir manualmente el PIN, el patrón o la contraseña configurados durante la puesta en marcha.
Sin embargo, Android considera la biometría un método complementario y no un sustituto permanente de la credencial principal. En determinadas situaciones, el sistema desactiva temporalmente la huella o el reconocimiento facial y exige introducir el método de respaldo.
Samsung señala que la política de autenticación reforzada de Android obliga a introducir periódicamente el PIN, patrón o contraseña, incluso aunque la biometría funcione correctamente. Según la documentación de la compañía, esta comprobación puede solicitarse al menos una vez cada 72 horas.
También puede ser necesaria después de reiniciar el teléfono, tras varios intentos biométricos fallidos o cuando se activan determinadas protecciones de seguridad. Por ello, guardar la credencial en un gestor de contraseñas accesible desde otro dispositivo puede evitar una situación especialmente complicada.
Qué conviene hacer antes de estrenar un Galaxy con One UI 9
El primer consejo es elegir una credencial que resulte segura, pero que también pueda recordarse sin necesidad de improvisar. Un PIN excesivamente obvio ofrece poca protección, mientras que una contraseña imposible de memorizar aumenta el riesgo de perder el acceso al teléfono.
También es fundamental activar las copias de seguridad automáticas desde el primer día. Las fotografías pueden sincronizarse con Google Fotos u otro servicio en la nube, mientras que contactos, ajustes y determinadas aplicaciones pueden respaldarse mediante las herramientas de Google, Samsung Cloud o Smart Switch.
Conviene comprobar además que se conocen las contraseñas de las cuentas de Google y Samsung vinculadas al dispositivo. No sirve de mucho recuperar el acceso mediante un restablecimiento de fábrica si después no es posible superar la verificación FRP.
Google recomienda confirmar las credenciales desde otro teléfono u ordenador antes de iniciar un restablecimiento. También advierte de que, si la contraseña de la cuenta de Google se ha cambiado recientemente, puede ser necesario esperar 24 horas antes de realizar el borrado.
Una medida dura, pero especialmente útil frente a los robos
Los smartphones de gama alta son objetivos muy atractivos debido a su elevado valor de reventa. Un atacante con acceso físico al dispositivo podría intentar adivinar el código mediante combinaciones frecuentes, datos personales conocidos o herramientas automatizadas.
El límite de One UI 9 reduce drásticamente las posibilidades de que un ataque de fuerza bruta termine teniendo éxito. Los tiempos de espera frenan los intentos rápidos, mientras que el bloqueo definitivo después del decimotercer error impide continuar probando indefinidamente.
La protección FRP añade una segunda barrera, ya que incluso después de borrar el teléfono seguirá siendo necesario demostrar que se conoce una cuenta vinculada anteriormente. Samsung lleva varias generaciones reforzando estas medidas, como ya vimos con las funciones antirrobo incorporadas en los Galaxy.
La contrapartida es evidente: el propietario legítimo también puede sufrir las consecuencias si olvida su credencial. La nueva política protege mejor el dispositivo frente a terceros, pero deja mucho menos margen para los despistes.
El aviso más importante para los usuarios de One UI 9
Con la nueva política, probar códigos al azar deja de ser una estrategia razonable cuando no se recuerda con seguridad la contraseña. Lo recomendable es detenerse en cuanto aparezcan los primeros avisos y buscar la credencial en un gestor de contraseñas, una nota protegida o cualquier otro lugar seguro.
Llegar al duodécimo intento significa permanecer 24 horas sin acceso al teléfono, mientras que fallar una vez más obliga a borrar todo su contenido. No existe una opción oficial para que Samsung recupere remotamente el PIN, patrón o contraseña local.
La medida aporta una protección importante ante el robo y los ataques de fuerza bruta, pero también convierte las copias de seguridad en algo todavía más esencial. Un Galaxy bien respaldado podrá restaurarse con relativa facilidad, mientras que uno sin sincronización puede sufrir una pérdida de datos irreversible.
One UI 9 endurece así uno de los elementos más básicos de la seguridad móvil: la pantalla de bloqueo. La nueva regla es sencilla de recordar: 12 errores provocan una espera de 24 horas y el decimotercero conduce al restablecimiento de fábrica.