Análisis del Pixel 2 XL a fondo y opinión [REVIEW]


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¿No quieres leer el análisis completo? Dirígete directamente a la sección de Conclusiones para conocer lo que más y lo que menos me ha gustado del Pixel 2 XL.
El año pasado, Google nos sorprendió lanzando al mercado dos smartphones Pixel que marcaron el final de la serie Nexus y el inicio de una nueva era en la que Google se ha erigido como un fabricante de smartphones de gama alta..

Los Pixel y Pixel XL eran dispositivos con especificaciones muy potentes y grandes capacidades fotográficas, pero lamentablemente ninguno de los dos llegó a España, al menos de manera oficial.

Este año, Google ha lanzado al mercado los nuevos Pixel 2 y Pixel 2 XL, que también llegan con unas características envidiables y, por supuesto, Android Oreo de fábrica. El primero de ellos ha sido fabricado por HTC mientras que el segundo procede de las fábricas de LG.

A España únicamente ha llegado el Pixel 2 XL, que posee una pantalla P-OLED de 6″ con resolución QHD+, procesador Snapdragon 835, 4GB de RAM, batería de 3520 mAh y, desde hace unos días, Android 8.1 Oreo. Destaca especialmente su cámara trasera, que ha obtenido la máxima puntuación en el test DxOBench.

Por cortesía de Google, he tenido oportunidad de probar el Pixel 2 XL durante cerca de una mes, y ahora os traemos nuestro análisis a fondo.

 

Índice de páginas

  1. Diseño
  2. Pantalla
  3. Rendimiento y Batería
  4. Interfaz y Multimedia
  5. Cámara y Llamadas
  6. Precio y Conclusiones

 

Diseño y construcción

Hasta el año pasado, la mayoría de los smartphones contaban con grandes marcos en el frontal que hacían complicado incorporar pantallas de más de 5.5″ sin perjudicar la manejabilidad.

Este año, sin embargo, la mayoría de los fabricantes han optado por dotar a sus smartphones de gama alta de grandes pantallas con ratio 18:9, esquinas redondeadas y marcos muy estrechos.

Algunos ejemplos recientes son el Samsung Galaxy Note8, el LG V30, el OnePlus 5T o el iPhone X.

La pantalla del Pixel 2 XL posee un ratio de aspecto 18:9 y cuenta con esquinas redondeadas, pero se queda a medio camino a la hora de unirse a esta nueva tendencia de pantallas sin apenas marcos.

Los marcos superior e inferior del Pixel 2 XL son considerablemente más estrechos que los del Pixel XL del año pasado, pero se ven más anchos que los de sus principales competidores.

Si nos fijamos en los marcos laterales, la cosa todavía es peor ya que el Pixel 2 XL posee unos marcos negros a los lados más anchos que sus competidores. Esto hace que el Pixel 2 XL se vea menos estilizado que otros dispositivos de gama alta de 2017.

A favor de Google debemos decir que, al menos, los marcos que rodean la pantalla tienen cierta utilidad. La compañía ha incorporado altavoces frontales estéreo delante y debajo de la pantalla, y unos sensores de presión a los lados que permiten la funcionalidad Active Edge de la que hablaremos más adelante.

El gran tamaño de su pantalla hace que no sea posible manejar el teléfono cómodamente con una sola mano, sino que hay que hacer malabarismos para poder alcanzar los extremos de la pantalla con el dedo. Lamentablemente Google no incorpora un modo de una sola mano en Android, ni tampoco en los Pixel.

El Pixel 2 XL cuenta con un cuerpo de aluminio, sobre el que Google ha añadido un panel de cristal en la parte de atrás que cubre la franja superior y le otorga un aspecto diferente. El teléfono cuenta con cristal Gorilla Glass 5, que debería resistir bien arañazos.

Esta zona de cristal podría pasar por plástico a primera vista, aunque en persona se ve  más atractivo que en las fotografías. A pesar de ser cristal, las huellas no quedan apenas marcadas.

El Pixel 2 XL cuenta con una construcción en metal y cristal

 

Mientras que otros fabricantes introducen ciertas curvas en la parte de atrás, Google optado por una parte de atrás plana, que solo se curva en los extremos. La ausencia de curvatura unida al gran tamaño de la pantalla y de los marcos hace que el teléfono sea más incómodo de agarrar que otros dispositivos.

El Pixel 2 XL es de los pocos smartphones que no cuenta con líneas de antena, probablemente porque el panel trasero de cristal hace que no sea necesario mejorar la transmisión de las ondas.

Google ha reducido el grosor respecto al modelo del año pasado, y ahora cuenta con un grosor de tan solo 7.9 mm., por debajo de otros teléfonos de gama alta como el Galaxy S8+ (8.1mm), Huawei Mate 10 (8.2mm) o HTC U11+ (8.5mm).

Esta reducción de grosor es probablemente la causa de que la cámara trasera del Pixel 2 XL sobresalga de la superficie del teléfono. Esto hace que el teléfono “baile” un poco al tocar la pantalla mientras está apoyado sobre una superficie plana como una mesa.

El Pixel 2 XL se comercializa en dos combinaciones de colores: solo color negro y una combinación de blanco y negro. El modelo que he probado es el negro, como se puede apreciar en las fotografías.

A continuación, vamos a revisar los distintos elementos que encontramos en la superficie del teléfono.

La parte de delante del Pixel 2 XL está ocupada principalmente por la pantalla que, como he comentado, presenta unos marcos laterales algo anchos.

Los marcos que están por encima y por debajo de la pantalla son también algo más amplios de lo que nos gustaría, especialmente para lo que se lleva en 2017.

Encima de la pantalla encontramos el auricular del oído, la cámara frontal, y los sensores habituales de proximidad y luz, que están situados en el centro, un lugar poco habitual.

Debajo de la pantalla encontramos el altavoz secundario, que permite escuchar sonido estéreo. Lo que no están presentes son los botones físicos, ya que Google ha optado una vez más por botones virtuales sobre la pantalla.

Google ha incorporado un LED de notificaciones en el marco superior, a la derecha del altavoz, pero curiosamente está desactivado por defecto. Si quieres que las apps hagan uso de él, debes activarlo en Ajustes > Aplicaciones y Notificaciones > Notificaciones > Luz parpadeante.

En la parte de atrás encontramos un panel de cristal cubriendo la franja superior, mientras que el resto de la superficie trasera es de metal.

En la esquina superior izquierda, encontramos la cámara principal, que sobresale ligeramente. Esto nos hace pensar que se podría rayar si lo apoyamos sobre ese lado.

Al un lado de la cámara encontramos el flash de doble tono.

En la superficie trasera, fuera del panel de cristal, está el lector de huella dactilar, con forma circular, que resulta fácil de localizar al tacto.

Por último, cerca de la parte inferior del teléfono, encontramos el logotipo de Google que apenas es visible ya que se confunde con la superficie metálica del teléfono.

En el lateral derecho encontramos el botón de encendido, que no cuenta con una textura que lo diferencie pero posee un recorrido correcto. Justo debajo encontramos un botón alargado de control de volumen.

 

En el lateral izquierdo encontramos el compartimento que oculta la ranura para la tarjeta tarjeta nano-SIM.

 

La parte superior del teléfono está libre de cualquier elemento.

 

La parte inferior del teléfono solo posee un conector USB-C.

 

Este año, Google ha dotado al Pixel 2 XL de protección frente al agua IP67, por lo que tendremos que preocuparnos si cae al agua o se derrama líquido sobre él. En cualquier caso, cabe recordar que la garantía de los fabricantes excluyen los daños por agua, por lo que no deberíamos introducirlo en agua salvo por accidente.

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