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Análisis del Samsung Galaxy S8+ a fondo y opinión [REVIEW]

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¿No tienes tiempo de leer el análisis completo? Dirígete directamente a la sección de Conclusiones para conocer lo que más y lo que menos nos ha gustado del Samsung Galaxy S8+.

Samsung ha querido resarcirse del mal sabor de boca que dejó el Galaxy Note7 el año pasado lanzado dos nuevos smartphones, Galaxy S8 y S8+, que ponen de manifiesto la capacidad de innovación y superación de la compañía coreana.

Los nuevos Galaxy S8 y S8+ destacan sobre todas las cosas por su gran pantalla «infinita», que ocupa prácticamente todo el frontal del teléfono gracias a que Samsung ha reducido al mínimo los marcos superior e inferior. Si a esto unimos el frontal es de color negro y que la pantalla está curvada a ambos lados, el resultado es un teléfono con un diseño espectacular.

Como no podía ser de otra forma, Samsung no ha descuidado el interior del teléfono, sino que ha dotado a los nuevos Galaxy S8 y S8+ del mejor hardware del momento: procesador Exynos 8895 de 10nm, 4GB de RAM LPDDR4, 64GB de almacenamiento UFS 2.1 ampliable por micro-SD, cámaras de 12MP/8MP, escáner de iris y más.

Un smartphone de estas características no es precisamente barato, ya que el Galaxy S8 llega con un precio recomendado de 809 euros y el Galaxy S8+ con un precio de de 909 euros.

Por cortesía de Samsung, hemos tenido oportunidad de probar a fondo el Galaxy S8+ y, a continuación, os traemos nuestro análisis en profundidad.

 

Diseño y construcción

Todos los fabricantes se enfrentan al mismo dilema: ofrecer pantallas cada vez más grandes sin perjudicar la manejabilidad del terminal. Hasta ahora, esto obligaba a casi todos los fabricantes a mantener las pantallas de sus dispositivos por debajo de las 5.5″ o, como mucho, 5.7″ si querían llegar a las masas.

Sin embargo, este año ha habido dos fabricantes que han decidido atacar el problema de una forma diferente.

Tanto LG como Samsung nos han sorprendido lanzando dispositivos con un nuevo ratio de pantalla más alargado, 18.5:9 en el caso de Samsung, que permite incrementar la diagonal de la pantalla sin que aumente el ancho del teléfono.

De nada hubiera servido alargar la pantalla si Samsung no hubiera reducido los marcos superior e inferior del dispositivo, ya que hubiéramos acabado con una especie de tableta de chocolate en la mano.

Por suerte, Samsung ha conseguido reducir notablemente la anchura de ambos marcos, de manera que los Galaxy S8 y S8+ no son más voluminosos que otros teléfonos con pantallas mucho más pequeñas.

Además, Samsung ha dotado al Galaxy S8 de una pantalla curvada a ambos lados, y de esta forma ha conseguido que los marcos laterales queden prácticamente ocultos a la vista.

Si a todo esto sumamos que el frontal del Galaxy S8+ es siempre de color negro — sea cual sea la variante de color — y que Samsung ha eliminado el mítico botón físico de Inicio, el resultado es un teléfono que, visto de frente, parece ser todo pantalla.

Ahora el botón de Inicio aparece sobre la pantalla, justo en el lugar donde Samsung ha colocado un sensor de presión y un motor háptico que hace que la respuesta al pulsarlo sea similar a la de un botón físico. La sensación es bastante buena y no da la sensación de que vibre todo el dispositivo, como ocurre con los últimos iPhone.

 

Ante la ausencia de un botón físico de Inicio, Samsung ha optado por colocar el lector de huella dactilar en la parte de atrás, junto a la cámara principal. Para mi gusto, el lector de huella está ubicado demasiado arriba y, al estar junto a la cámara, no es fácil identificar su ubicación al tacto.

Tras algo más de una semana utilizando el teléfono, mi cerebro todavía no ha memorizado la ubicación del lector y, con frecuencia, tengo que colocar el dedo varias veces hasta acertar con la ubicación correcta. En este aspecto, parece más quisquilloso que el lector de huella integrado en el botón de Inicio de modelos anteriores.

El Samsung Galaxy S8+ está construido en metal y cristal, como viene siendo habitual en la serie Galaxy S desde hace unos años, por lo que es un teléfono delicado. Tanto el frontal como la parte de atrás están protegidos por Gorilla Glass 5 para mejorar su durabilidad, y Samsung ha dotado al Galaxy S8+ de resistencia IP68 frente al polvo y el agua.

El Samsung Galaxy S8+ llega en tres colores – Midnight Black (negro), Orchid Gray (gris morado) y Artic Silver (plateado) – y nosotros hemos probado la versión en color Orchid Gray, como puede apreciarse en las fotografías.

El Galaxy S8+ cuenta con 8.1 mm de espesor, por lo que no es el terminal más delgado del mercado, pero el hecho de que tanto el cristal frontal como el trasero estén curvados hace que parezca más delgado de lo que en realidad es.

La parte de delante del Samsung Galaxy S8+ está ocupada por una gran pantalla de 6.2″, cuyos marcos laterales parecen prácticamente inexistentes gracias a la curvatura a derecha e izquierda.

Encima de la pantalla encontramos un marco muy estrecho donde se encuentra el auricular para el oído, la cámara frontal, el escáner de iris, el LED de notificaciones (sí, Samsung es de los pocos fabricantes que lo mantienen), y los sensores de proximidad y luz.

En la parte inferior se encuentra un marco aún más estrecho que se encuentra totalmente libre de botones y logotipos.

Este año, como ya hemos comentado, Samsung ha optado por botones virtuales en la propia pantalla, por lo que ha dicho adiós al mítico botón de Inicio ovalado que estaba presente en los modelos anteriores. La posición de los botones virtuales de Atrás y Recientes puede intercambiarse, algo que agradecerán aquellos que vengan de teléfonos de otras marcas donde el botón Atrás está a la izquierda.

Independientemente de la variante de color, los marcos superior e inferior son de color negro, por lo que la sensación cuando la pantalla está apagada o con fondo negro es que se extiende por todo el frontal.

En la parte de atrás, encontramos una gran superficie de cristal, que no se puede retirar para tener acceso a la batería.

A pesar de su acabado reflectante, en el modelo que hemos probado las huellas dactilares quedan bastante menos marcadas de lo que hubiéramos imaginado.

En la zona superior de la parte de atrás encontramos la cámara principal, que apenas sobresale de la superficie.

Aunque el cristal que protege la cámara parece ligeramente hundido, no nos atrevemos a decir que no haya riesgo de que se raye si se apoya boca abajo con frecuencia.

Al lado de la cámara encontramos el flash y, junto a él, el sensor de ritmo cardíaco que, siendo prácticos, no tiene apenas utilidad salvo como botón auxiliar de disparo. Al otro lado de la cámara se encuentra el lector de huella dactilar, en una posición bastante extraña como hemos comentado anteriormente.

En el centro de la mitad superior del teléfono se encuentra grabado el logotipo de Samsung y el resto está completamente vacío.

En el lateral derecho encontramos el botón de encendido, que resulta muy cómodo de alcanzar con el pulgar al sostener el teléfono en la mano. El recorrido del botón es muy adecuado, aunque me hubiera gustado que fuera algo más redondeado.

 

En el lateral izquierdo encontramos un botón alargado de volumen y un nuevo botón dedicado al asistente virtual Bixby, del que hablaremos más adelante.

 

En la parte superior encontramos el compartimento de la tarjeta nano-SIM y tarjeta micro-SD, que está perfectamente integrado con el metal y queda a ras de la superficie.

 

La parte inferior del teléfono alberga un conector USB-C, el conector de auriculares, y el altavoz.

La posición del altavoz no es la mejor porque resulta muy fácil taparlo accidentalmente con la mano cuando sujetamos el teléfono en horizontal, por ejemplo al jugar, aunque también es cierto que en el frontal no queda apenas espacio.

 

A pesar del gran tamaño de pantalla, el nuevo ratio hace que el teléfono sea más alargado y, por tanto, más estrecho que otros dispositivos con pantallas de mayor diagonal. En la práctica, esto hace que no resulte demasiado voluminoso a la hora de sujetarlo y, sobre todo, que podamos teclear con una sola mano.

En cualquier caso, Samsung también ha incorporado un modo de una sola mano que permite reducir el tamaño de la pantalla y que esta quede pegada a un lado. Este modo puede activarse mediante un gesto del dedo sobre la pantalla o con una triple pulsación del botón de Inicio.

El único problema de manejabilidad que hemos encontrado es a la hora de alcanzar los extremos superior e inferior del teléfono con una sola mano. La gran altura de la pantalla hace que, aún sujetándolo a una altura media, resulte complicado llegar con el dedo a la barra de estado y a los controles virtuales de navegación.

Ha pasado mucho tiempo desde que un teléfono me ha sorprendido por su diseño, y el Galaxy S8+ lo ha conseguido. A excepción del LG G6, que posee un diseño parecido en muchos aspectos, cualquier otro teléfono que se ponga al lado del Samsung Galaxy S8+ parece ser de otra época. Incluso el Samsung Galaxy S7 edge, que hasta hace poco era uno de nuestros referentes en cuanto a diseño, se ve un tanto anticuado al lado de su hermano mayor.

Pantalla

El Samsung Galaxy S8+ cuenta con un panel Super AMOLED de 6.2″ curvado a derecha e izquierda y con esquinas redondeadas. Se trata de un tamaño de pantalla bastante grande aunque, como ya hemos comentado, el dispositivo en sí no es demasiado voluminoso gracias a que Samsung ha aprovechado muy bien el espacio.

El ratio de tamaño de pantalla respecto al cuerpo del teléfono es de un 84%, por encima del LG G6 (79%), Huawei Mate 9 (76,5%) y del iPhone 7 Plus (68%), así que a pesar de tener una gran pantalla su tamaño es inferior al de otros teléfonos con pantalla más pequeña.

La resolución de la pantalla del Galaxy S8+ es Quad HD+ (2.960 x 1.440 píxeles), una cantidad de píxeles muy elevada que hace que la densidad de píxeles sea de 529 ppp.

Una densidad de píxeles tan elevada tiene poca utilidad en el día a día salvo para aplicaciones de Realidad Virtual con gafas que aumentan el tamaño de la pantalla.

Samsung es consciente de esto y, por ello, la pantalla del Galaxy S8+ está configurada por defecto a una resolución Full HD+ (2220 x 1080), lo que equivale a una densidad de 398 ppp.

En la práctica, la resolución Full HD+ es más que suficiente para una pantalla de este tamaño ya que los píxeles resultan totalmente indistinguibles y, además, se ahorra batería.

La matriz de sub-píxeles del Samsung Galaxy S8+ es de tipo Pentile, como es habitual en los paneles AMOLED. En este tipo de pantallas los sub-píxeles rojo, verde y azul se disponen en formas geométricas — en rombo en este caso — en lugar de estar uno a continuación de otro de forma alineada como ocurre en los paneles RGB.

En el caso del Galaxy S8+, su panel permite acceder a cada sub-píxel rojo, verde y azul individualmente, mientras que en otros paneles los sub-píxeles están agrupados en píxeles fijos. Esto permite crear imágenes más nítidas — hasta tres veces más que si solo se pudiera acceder a nivel de píxel.

 

Además de contar con una gran resolución, la pantalla del Samsung Galaxy S8+ es compatible con la tecnología de HDR de alto rango dinámico. En concreto, el Galaxy S8+ es el primer smartphone con la certificación Mobile HDR Premium de la UHD Allliance, y es compatible con el estándar HDR10 (aunque no con Dolby Vision).

Espacios de color. Fuente: AVSForum

Si no estás familiarizado con HDR, se trata de una tecnología de paneles que permite mostrar unos rangos de color, contraste y brillo más amplios de lo habitual.

Esto se traduce en el soporte de nuevos espacios de color.

Los paneles HDR están diseñados para ir más allá del espacio de color sRGB / Rec. 709 estándar, tratan de cumplir con el estándar DCI-P3 utilizado en la industria cinematográfica, y apuntan a un espacio de color aún más amplio Rec. 2020, que cubre un 76 por ciento del espectro visible.

Ningún panel actual es capaz de mostrar el espacio de color completo Rec. 2020, sino que se suelen quedar en torno al 60 por ciento, pero muchos paneles sí que se acercan a cubrir el espacio DCI-P3 completo.

A continuación vamos a llevar a cabo un conjunto de pruebas con el software profesional CalMAN Ultimate y un colorímetro X-Rite i1Display Pro para conocer la calidad de la pantalla del Samsung Galaxy S8+.

En primer lugar, conviene aclarar que el Samsung Galaxy S8+ ofrece cuatro modos de color: Adaptive Display, Cine AMOLED, Foto AMOLED y Básico.

Por defecto, el modo activo es Adaptive Display, que cubre un 139% del gamut sRGB, lo que quiere decir que ofrece unos colores sobre-saturados. Este exceso de colorido produce imágenes visualmente más llamativas pero menos fieles a la realidad. Esto significa que, si retocamos una fotografía en el teléfono, es posible que nos llevemos una decepción cuando la veamos después en otro dispositivo.

Este modo tiene una ventaja importante y es que resulta muy útil cuando utilizamos el teléfono a plena luz del día dado que, bajo el sol, los colores pierden fuerza.

Por todas estas razones, en el modo Adaptive Display, el error medio en la fidelidad de color respecto al gamut sRGB es bastante mejorable, 7.3 dE (un valor por debajo de 4 dE se considera excelente y por encima de 9 se considera inaceptable), y el error máximo resulta ser también muy elevado, 14.3 dE. Esto se debe al exceso de saturación de los colores que hemos comentado.

La temperatura de color es 7.600ºK, bastante por encima del nivel de referencia de 6.500ºK, lo que implica un marcado tono azulado que es apreciable en aplicaciones con fondo blanco, como el navegador. Por suerte, Samsung ha añadido un ajuste de color blanco llamado Balance de color que permite alterar el nivel de rojo, verde y azul de la pantalla. De esta forma podemos reducir el nivel de azul y acercarnos bastante al valor ideal de 6.500ºK.

 

El modo Cine AMOLED está pensado para reflejar con mayor fidelidad el gamut DCI-P3 utilizado habitualmente en la industria cinematográfica y, de hecho, la pantalla del Galaxy S8+ cubre el 100% de dicho gamut en este modo. Por otro lado, el modo Foto AMOLED persigue el gamut Adobe RGB utilizado por muchas cámaras digitales, y cubre un 91% de este gamut.

 

Por último, el modo Básico es el que mejor refleja el gamut sRGB, ya que cubre un 100% de este espacio. Como ya hemos comentado alguna vez, sRGB es el espacio de color utilizado por los smartphones y los ordenadores, así que es el que debes elegir si buscas la máxima fidelidad de color en los contenidos de apps y juegos — aunque los colores se ven más apagados que con Adaptive Display.

En el modo Básico, el error medio en la fidelidad de color resulta ser muy bajo, 2.8 dE (un valor por debajo de 4 dE se considera excelente y por encima de 9 se considera inaceptable), y el error máximo resulta ser 5.4 dE, un valor moderado.

La temperatura de color es 6.609ºK, bastante cerca del nivel de referencia de 6.500ºK, lo que implica un color blanco puro sin ningún tinte de color.

 

El brillo máximo del Samsung Galaxy S8+ con el brillo automático es desactivado es de 360 nits, pero al activar el modo de brillo automático es capaz de alcanzar los 576 nits cuando estamos bajo una luz intensa como el sol. Estas pruebas se han realizado, como es habitual, con una pantalla totalmente en blanco.

Si, en lugar de mostrar toda la pantalla en blanco, mostramos únicamente un cuadrado blanco sobre fondo negro que ocupe un 10% de la superficie, el brillo del cuadrado blanco se dispara y llega a alcanzar, en nuestras pruebas, los 900 nits (el brillo máximo de una pantalla OLED depende de la cantidad de píxeles encendidos). Los chicos de DisplayMate afirman haber conseguido incluso superar los 1.000 nits reduciendo todavía más el tamaño de dicho cuadrado.

En esta gráfica comparativa, sin embargo, reflejamos el valor con la pantalla totalmente en blanco, ya que es la forma habitual de medir el brillo de una pantalla.

 

Como podemos apreciar, el valor máximo de brillo es alto, aunque en línea con otros smartphones de gama alta. Esto se debe a que las pantallas AMOLED no destacan en brillo frente a las LCD cuando la pantalla es totalmente blanca, pero sí que lo hacen en entornos mixtos con píxeles blancos, negros y de otros colores.

El color negro es muy profundo, hasta el punto de que nuestro colorímetro ha sido incapaz de medir ningún nivel de brillo. Esto significa que el color negro es realmente negro y que el contraste es, teóricamente, infinito. Una ventaja de un color negro tan profundo es que, al ver una película, las franjas negras alrededor de la imagen se ven completamente negras.

Las pantallas AMOLED tienen un comportamiento peculiar al ser observadas´desde un ángulo. Por un lado los emisores de luz están más cerca de la superficie, y esto hace que el contraste y el brillo varíen menos al desplazarnos respecto al centro, pero por otro lado la matriz Pentile provoca que los colores se distorsionen.

En el caso del Galaxy S8+, los ángulos de visión son amplios y los colores no se ven apenas alterados al observar la pantalla desde un ángulo.

 

Un aspecto interesante es que el Samsung Galaxy S8+ posee dos sensores de luz ambiente. La mayoría de los smartphones cuentan con un solo sensor en la parte de delante, pero Samsung ha incorporado un sensor en el frontal y otro en la parte de atrás para captar el nivel de luz ambiente.

Además, Samsung ha incorporado cierta inteligencia en el control de brillo. En el modo de brillo automático, cuando subes o bajas el nivel de brillo de manera manual, el Samsung Galaxy S8+ registra dicho nivel junto a las medidas de luz ambiente recogidas por los dos sensores. De esta forma, cuando te encuentres en una situación de luz ambiente similar, el teléfono ajustará el brillo a tu preferencia.

Una característica interesante de la pantalla del Samsung Galaxy s8+ es la función Always On Display (Pantalla Siempre Activa) que hace que el teléfono muestre la hora y la fecha en todo momento, junto con iconos de notificaciones. El nivel de brillo de los elementos de la pantalla se ajusta en función de la luz ambiente.

Por último, el Samsung Galaxy S8+ cuenta con filtro de luz azul que reduce la fatiga ocular limitando la cantidad de luz azul que emite la pantalla.

Hardware y rendimiento

Samsung comercializa dos variantes del Samsung Galaxy S8+, una con SoC Qualcomm Snapdragon 835 y otra con procesador Samsung Exynos 8895, en función de la región a la que va dirigido el dispositivo. Ambos procesadores han sido fabricados en un proceso de 10 nm, por lo que es de esperar una mayor eficiencia energética respecto al Exynos 8890 y Snapdragon 821 del año pasado.

En España, Samsung comercializa la versión con el procesador de la “casa”, el Samsung Exynos 8895, que cuenta con ocho núcleos – cuatro potentes núcleos M1 de 2ª generación de Samsung a 2.3GHz y cuatro núcleos Cortex-A53 a 1.7GHz – y una GPU Mali G71.

Galaxy S8/S8+ con
Qualcomm Snapdragon 835
Galaxy S8/S8+ con
Samsung Exynos 8895
CPU  2 x Kryo a 2.35GHz
2 x Kryo a 1.9GHz
10nm
 4 x Exynos M1 (2ª Gen.) a 2.3GHz
4 x Cortex-A53 a 1.7GHz
10 nm
GPUAdreno 540 Mali-G71 MP20
Memoria4GB LPDDR44GB LPDDR4


El Samsung Galaxy S8+ cuenta con 4GB de memoria RAM de tipo LPDDR4, más que suficiente para mover con soltura cualquier aplicación y no tener problemas a la hora de conmutar entre una y otra.

Es cierto que hay en el mercado algunos smartphones con 6GB de RAM, sobre todo de fabricantes chinos, pero existen otros factores además de la cantidad de memoria que influyen en el número de apps que podemos tener abiertas, por lo que con un sistema bien optimizado 4GB de RAM son más que suficientes.

Hemos sometido al Galaxy S8+ a algunas pruebas de rendimiento para ver qué tal se comporta frente a otros teléfonos de gama alta.

 

En el benchmark AnTuTu v6 ha dado un resultado de 173.504 puntos, una puntuación extremadamente alta por encima de cualquier otro smartphone Android que hayamos probado hasta la fecha.

 

En el benchmark Geekbench 4.1 centrado en el rendimiento del procesador ha conseguido 1.812/4.249 puntos en las pruebas mono/multi-núcleo, que son unos resultados excelentes, sobre todo en la prueba multinúcleo. Dado que Geekbench ha cambiado recientemente su benchmark, el número de medidas que tenemos es todavía baja.

 

En el apartado de almacenamiento, el teléfono obtiene unos resultados excelentes en las pruebas de AndroBench de velocidad de lectura y escritura, ya que cuenta con almacenamiento UFS 2.1.

Como explicamos hace unos días, el Galaxy S8+ queda algo por debajo del Huawei P10 porque este último utiliza un sistema de archivos más moderno, F2FS, pensado para almacenamiento flash, mientras que Samsung hace uso de EXT4, diseñado en la época de los discos mecánicos.

 

Hemos comparado los tiempos de carga de varios juegos exigentes — Asphalt 8, N.O.V.A. 3 y Modern Combat 5 — y los resultados están en línea con los que obteníamos en el test anterior de velocidad del almacenamiento.

 

En el test de rendimiento general PCMark 1.0, ha obtenido una puntuación de 5.854 puntos, un valor que sorprendentemente no destaca frente a otros smartphones de gama alta.

 

En el test de rendimiento general PCMark 2.0, ha obtenido una puntuación de 5.317 puntos, un valor que es bastante elevado, pero es superado por algunos otros smartphones.

 

A la hora de analizar la potencia gráfica, debemos tener en cuenta que la resolución QHD+ del Samsung Galaxy S8+ añade 400 filas de píxeles adicionales, es decir, 576.000 píxeles más que deben ser renderizados.

Además, el software de Samsung debe interceptar las llamadas de los juegos para ajustar la imagen al nuevo ratio de pantalla, por lo que es de esperar que el rendimiento en los benchmarks no sea tan espectacular.

Comenzando por la prueba SlingShot de 3DMark, el teléfono ha obtenido unos resultados muy buenos.

 

En el test gráfico GFXBench, el dispositivo ha obtenido unos resultados buenos, aunque por debajo de otros teléfonos de gama alta.

Los resultados de las pruebas off-screen (en color verde, son aquellas que se llevan a cabo a resolución 1920 x 1080 independientemente de la resolución de la pantalla) muestran unos resultados excelentes, por encima de otros teléfonos de gama alta con la misma GPU.

En las pruebas on-screen (en color morado, son aquellas a la resolución nativa de la pantalla), el Galaxy S8+ también sale muy bien parado.

 

Los resultados de los benchmarks indican que el Galaxy S8+ es un smartphone muy potente, como era de esperar ya que cuenta con los componentes hardware más avanzados del momento en todos los ámbitos: procesador, memoria, almacenamiento, etc.

La incorporación de la nueva hornada de chips Exynos y Qualcomm han dado al Samsung Galaxy S8+ una ventaja en rendimiento respecto a todos sus rivales, y tendremos que esperar a la llegada del Sony Xperia XZ Premium o Xiaomi Mi 6 para contar con rivales a la altura.

Dejando a un lado los benchmarks, en el tiempo que he probado el Galaxy S8+, el teléfono se ha comportado con una exquisita fluidez y no he experimentado ningún parón en ninguna de las apps o juegos que he probado.

Tampoco he notado que el teléfono cierre caprichosamente aplicaciones por falta de memoria ni he sufrido cierres repentinos de aplicaciones.

 

En los juegos 3D exigentes que he probado – Asphalt 8, Modern Combat 5 y Unkilled – el rendimiento del Galaxy S8+ ha sido excelente y todos los títulos se mueven con una tasa de imágenes por segundo elevada aun con el nivel de calidad gráfica al máximo.

De hecho, utilizando el software GameBench, he podido medir diversos parámetros de rendimiento en estos juegos y el resultado ha sido muy bueno:

JuegoMedia de FPS%GPU%CPU
Asphalt 829No disponible8%
Modern Combat 530No disponible6%
Unkilled29No disponible12%


Como todos los teléfonos de gama alta, el Galaxy S8+ se calienta ligeramente al ser sometido a una carga elevada de trabajo, especialmente en juegos 3D, pero no demasiado. Durante periodos de alta intensidad hemos medido una temperatura en la superficie trasera del teléfono de 38ºC, un valor bastante razonable

El Samsung Galaxy S8+ solo se comercializa con 64GB de almacenamiento interno de tipo UFS 2.1, de los cuales quedan libres cerca de 50GB nada más encenderlo. Por suerte, el Galaxy S8+ es compatible con almacenamiento externo y podemos utilizar una tarjeta micro-SD para ampliar el almacenamiento.

Lamentablemente, Samsung ha optado por desactivar “Adoptable Storage”, una de las funcionalidades más interesantes de Android, así que no es posible formatear la tarjeta micro-SD como parte del almacenamiento interno.

La razón que dio Samsung para inhabilitar esta función en el Galaxy S7 es que los usuarios utilizan la tarjeta micro-SD para intercambiar ficheros con el ordenador, especialmente fotos y vídeos, y eso no es posible si la tarjeta se ha formateado como interna ya que está cifrada.

En el aspecto de conectividad, el Samsung S8+ va bien servido ya que soporta Wi-Fi 802.11 a/b/g/n/ac en las bandas de 2.4 y 5 GHz, Bluetooth 5.0, 4G/LTE Categoría 16 (hasta 1 Gbps de descarga y 150 Mbps de subida), WiFi Direct, ANT+, NFC, y GPS-A.

No incorpora radio FM, lo cual algunos usuarios lo encontrarán como una limitación.

En las pruebas que hemos realizado la velocidad de red tanto por Wi-Fi como por 4G han sido satisfactorias. El Samsung Galaxy S8+ ha alcanzado los 257 Mbps de bajada y 29 Mbps de subida en Wi-Fi con una conexión de fibra óptica 300/30 Mbps. En la prueba de 4G, se han alcanzado los 52 Mbps de bajada y 5 Mbps de subida con una conexión de Vodafone.

Samsung también ha incorporado Download Booster, una funcionalidad de refuerzo de desgargas por HTTP de ficheros grandes (más de 30MB). Esta funcionalidad hace uso de la red Wi-Fi y red móvil 3G/4G simultáneamente para acelerar al máximo la descarga de los ficheros.

El Samsung Galaxy S8+ cuenta con un conector USB Tipo-C que ofrece velocidades teóricas de hasta 10 Gbps (USB 3.1). En la caja del teléfono vienen dos adaptadores para el conector USB-C: uno de ellos lo convierte en un conector micro-USB tradicional y el otro permite conectar un dispositivo USB externo (por ejemplo, una memoria o un disco duro USB).

Escáner de iris

Además del lector de huella, Samsung ha decidido incorporar este año un escáner de iris como el que incorporaba el Galaxy Note7 para proteger el acceso al dispositivo y a nuestros contenidos privados.

Este sistema es más seguro que la huella dactilar, ya que el iris es imposible de replicar. Si bien en el Galaxy Note7 no acabé de verle la utilidad teniendo el lector de huella tan a mano, la decisión de Samsung de mover el lector de huella a la parte de atrás hace que el escáner de iris sea ahora una opción a tener en cuenta.

Al igual que ocurre con la huella dactilar, el sistema requiere inicialmente que nos coloquemos delante del teléfono para que este escanee y almacene nuestro iris. El sistema permite registrar los iris de una única persona, por lo que no es un sistema que puedan utilizar varios miembros de una familia.

 

El reconocimiento de iris es prácticamente instantáneo, pero requiere que mires al teléfono desde la distancia y el ángulo adecuados. Por ello, no es un sistema tan cómodo como la huella y depende bastante de la iluminación del entorno, la distancia del teléfono a la cara, el ángulo del teléfono, si llevas puestas gafas o lentillas, etc.

Samsung ha reducido el número de pasos necesarios para activar el escáner de iris. En el Galaxy Note7 era necesario encender la pantalla y arrastrarla hacia arriba, pero ahora es suficiente con encender la pantalla para que el escáner de iris comience la identificación.

En mi opinión, el escáner de iris no es un sistema tan fiable y cómodo como el lector de huella. Si, en el futuro, Samsung consigue integrar el lector de huella en la propia pantalla (como se rumoreó), dejaré de utilizar el escáner de iris. Mientras tanto, utilizaré ambos sistemas indistintamente en función de las circunstancias — Samsung permite tener varios sistemas de autenticación activos a la vez, aunque no puedes combinar reconocimiento facial con reconocimiento de iris.

Es posible configurar el teléfono para que los sistemas de reconocimiento de iris, facial o dactilar se pongan en funcionamiento tan pronto como enciendas la pantalla, sin tener que arrastrar el dedo por la pantalla. Aunque esto ahorra un toque, hace que te saltes la pantalla de bloqueo con la lista de notificaciones.

 

Batería

El Samsung Galaxy S8+ llega con una batería de 3.500 mAh que, a priori, puede parecer algo escasa para una pantalla de 6.2″. Recordemos que teléfonos como el Huawei Mate 9 llegan con una batería de 4.000 mAh para una pantalla más pequeña, de 5.9″.

 

En la prueba de batería de PCMark Work 1.0, con la pantalla calibrada a 200 nits, el teléfono ha dado un excelente resultado de 9 horas y 37 minutos. Este resultado está muy por encima de otros teléfonos que hemos probado y nos ha sorprendido gratamente, a pesar de que queda algo por debajo de los Huawei Mate 8 y Mate 9.

 

En la prueba de batería de PCMark Work 2.0, el teléfono ha dado un resultado excelente de 8 horas y 21 minutos. El Galaxy S8+ no solamente obtiene bastante más de autonomía que el Galaxy S7 edge, sino que también supera a otros smartphones estrella como el Huawei P10, LG G6 o Pixel XL.

 

En la práctica, la autonomía del Galaxy S8+ es buena y no tenemos ningún problema en llegar al final del día con una buena cantidad de batería libre. Además, Samsung incorpora dos modos de ahorro energía: medio y máximo.

El modo ahorro de energía medio limita el rendimiento máximo de la CPU al 70%, reduce el brillo máximo a un 90%, cambia la resolución de la pantalla a Full HD+, permite el uso de redes en segundo plano y mantiene la pantalla Always On Dispay (pero estas dos últimas funciones pueden desactivarse).

En cualquiera de los dos modos podemos personalizar los siguientes aspectos:

  • Reducir el brillo hasta un 90%
  • Reducir la resolución de la pantalla a Full HD+ o HD+
  • Limitar la velocidad de la CPU a 70%
  • Desactivar las conexiones WiFi y 4G en segundo plano
  • Desactivar Always On Display

 

Samsung también permite seleccionar individualmente aquellas aplicaciones que no queremos que consuman batería cuando no están siendo utilizadas.

El Galaxy S8+ cuenta con carga rápida Adaptive Fast Charging, y Samsung ha incorporado un cargador compatible con esta tecnología en la caja del producto, aunque también es compatible con Quick Charge 2.0. En nuestras pruebas, el proceso de carga completo ha tardado un total de 1 hora y 29 minutos con el cargador incluido.

Como podemos apreciar en la gráfica, la carga es prácticamente lineal, aunque es algo más rápida hasta el 90 por ciento y se ralentiza ligeramente al final.

 

El Samsung Galaxy S8+ soporta los estándares de carga inalámbrica WPC (Qi) y PMA, que permiten cargar el teléfono sin utilizar cable y además lo hace de forma rápida si cuentas con una base de carga inalámbrica con esta tecnología.

Samsung ha tenido un gran acierto incorporando esta tecnología, ya que resulta muy cómodo cargar el teléfono con solo apoyarlo. Además, al ser compatible con los dos estándares de la industria, es posible utilizar una gran variedad de bases de carga.

 

Software y funcionalidades

El Samsung Galaxy S8+ corre Android 7.0 Nougat y, por encima del sistema operativo, incorpora la capa de personalización Samsung Experience 8.1 (o, simplemente, Samsung UX)

La capa Samsung Experience ofrece un aspecto bastante atractivo, con un diseño que se aleja cada vez más de TouchWiz y se acerca más al de Android puro.

El cajón de aplicaciones sigue presente (salvo que quieras desactivarlo) pero la forma de acceder ha cambiado — basta con arrastrar brevemente la pantalla hacia arriba o hacia abajo estando en el escritorio, al más puro estilo del Google Pixel.

Nos hubiera gustado que el gesto de arrastrar la pantalla hacia abajo desplegase el área de notificaciones en lugar del cajón de aplicaciones, ya que la zona de notificaciones y accesos rápidos queda algo lejos del dedo por la longitud de la pantalla.

Por defecto, los iconos del escritorio se muestran con un marco alrededor y esquinas redondeadas, pero Samsung también ofrece la posibilidad de utilizar los iconos originales.

La pantalla principal muestra un gran widget con la hora y la temperatura, la barra de búsqueda de Google, y queda espacio para colocar 1 hileras de 5 iconos debajo. El mismo widget de hora y temperatura puede mostrar un aspecto más compacto y ocupar solo una hilera si queremos tener más espacio para iconos de apps.

Samsung permite juntar más los iconos de las aplicaciones y configurar cuadrículas 4×5, 4×6 o 5×5. En la parte inferior se pueden colocar hasta cinco iconos y, si echamos de menos el icono para acceder al cajón de aplicaciones, también puede activarse.

Si mantenemos pulsado un icono, podemos acceder a diversas opciones como seleccionar, eliminar acceso directo, borrar alerta, suspender, desinstalar o mostrar información de la aplicación.

 

El panel de notificaciones es de color blanco y muestra una primera fila de botones que nos dan acceso rápido a seis ajustes, sin ningún texto. Algunos de estos iconos — como WiFi, Sonido, Bluetooth, etc. — abren diversas opciones al mantenerlos pulsados.

Debajo de esta primera hilera de botones aparecen las notificaciones, aunque es posible posible desplegar muchos más botones y acceder al control de brillo arrastrando de nuevo la primera hilera hacia abajo o utilizando el gesto de arrastrar el panel de notificaciones con dos dedos.

Samsung permite personalizar la cuadrícula de botones — 3×3, 4×3 y 5×3 — y, si pulsamos en una flecha que hay junto al control de brillo, podemos des-/activar el brillo automático y situar el control de brillo encima del panel de notificaciones.

 

Las notificaciones en sí mismas han adoptado el estilo de Nougat que ya vimos en el Galaxy S7. Ya no tenemos tarjetas diferentes para cada notificación, sino que estas aparecen todas seguidas. Si una app tiene más de una notificación, estas aparecen agraupadas bajo la misma app pero puedes desplegarlas e, incluso, expandir cada notificación para ver los detalles.

La pantalla de ajustes ya no muestra varias pestañas como ocurría en el pasado sino muestra un listado de grupos de opciones – Conexiones, Sonidos y vibración, Notificaciones, Pantalla, etc. – y al entrar en cada grupo accedemos a los ajustes individuales.

Una de mis funcionalidades favoritas es Always On Display, que muestra permanentemente información de hora/fecha e iconos de notificaciones en la pantalla aún cuando está apagada. Si pulsamos dos veces sobre un icono, se abre dicha aplicación al desbloquear el teléfono.

Samsung ofrece varios diseños para el reloj que se muestra en la pantalla Always On Display: reloj digital, reloj analógico, reloj mundial, calendario, imagen o reloj edge

El diseño «reloj edge» muestra el reloj en uno de los lados curvados de la pantalla, y sustituye a la función reloj de noche de modelos Galaxy anteriores. Esto significa que ya no podemos tener la pantalla Always On Display durante el día y el reloj de noche cuando nos vamos a dormir.

La función Always On Display permite mostrar también información de contacto y unos widgets llamados Facewidgets que dan acceso a controles de reproducción de música, una vista de la agenda e información de la siguiente alarma. Para ir pasando por los Facewidgets hay que hacer un doble toque sobre la hora y, después, deslizar a izquierda o derecha.

Desde la pantalla de bloqueo propiamente dicha podemos acceder rápidamente a dos aplicaciones configurables a través de unos iconos de acceso directo que se sitúan en las esquinas de la parte inferior de la pantalla.

El Samsung S8+ incorpora la función Multi Window para ejecutar aplicaciones en ventanas, y esta funcionalidad resulta especialmente útil con la gran pantalla de este teléfono.

Para activar esta función, tenemos que pulsar el botón de aplicaciones recientes y pulsar sobre un icono de dos rectángulos que aparece junto al símbolo ‘X’ de cerrar de las aplicaciones compatibles. Si pulsamos sobre el punto que aparece en la línea divisoria de ambas ventanas podemos acceder a distintas opciones como intercambiar ventanas o hacer que una ventana flote sobre la otra.

 

Samsung ha añadido una nueva opción que permite mostrar solo un área de una aplicación en la parte superior de la pantalla. Es como si viéramos la app a través de una ventana de altura limitada.

No todas las aplicaciones pueden ejecutarse en multi-ventana, sino que solamente podemos hacerlo con las aplicaciones de Samsung que vienen pre-instaladas en el teléfono y algunas de terceros como Facebook, WhatsApp, etc.

El teclado del Galaxy S8+ resulta cómodo de utilizar gracias al gran tamaño de la pantalla. Incorpora la funcionalidad de texto predictivo, que funciona bastante bien, y la posibilidad de escribir arrastrando el dedo sobre las teclas, puntuar automáticamente, poner en mayúsculas automáticamente la primera letra de cada frase, modificar la anchura del teclado, etc.

 

Una preocupación de algunos usuarios es que otras personas puedan curiosear en su teléfono cuando lo prestan para hacer una llamada, consultar una web o cualquier otro uso.

Pensando en ellos, Samsung ha incluido la funcionalidad de Carpeta Segura que debutó en el Galaxy Note7. Gracias a la Carpeta Segura es posible proteger el acceso a imágenes, notas y aplicaciones de forma sencilla.

Además, si introducimos una aplicación dentro de la Carpeta Segura, se crea una nueva instancia de la misma, de forma que podemos saltarnos la limitación que tienen las apps que no permiten configurar múltiples cuentas – por ejemplo, podríamos tener dos WhatsApps, dos Snapchats, dos Periscopes, etc.

 

El Samsung Galaxy S8+ también incorpora funcionalidades de control mediante movimientos y gestos:

  • Smart alert, que hace vibrar al dispositivo cuando lo coja para avisar de llamadas perdidas y mensajes
  • Smart stay, que detecta si estás mirando la pantalla y la mantiene encendida mientras la miras
  • Silenciar rápido, que permite silenciar las llamadas entrantes y alarmas cubriendo la pantalla con la mano o dando la vuelta al dispositivo.
  • Direct call, que llama al contacto cuyos detalles se ven en pantalla al acercar el teléfono al oido.
  • Desplazar palma para capturar, que permite realizar una captura de pantalla deslizando el lateral de la mano de un lado a otro de la pantalla.
  • Gesto de vista emergente, que convierte la aplicación en una ventana al desplazar el dedo hacia abajo en diagonal desde cualquier esquina superior
  • Captura completa, que muestra opciones adicionales después de realizar una captura de pantalla, por ejemplo para capturar áreas ocultas de la pantalla.
  • Inicio rápido de cámara, que abre la cámara pulsando dos veces el botón de encendido.

Samsung también permite abrir o cerrar el panel de notificaciones al arrastrar hacia arriba o hacia abajo el dedo sobre el lector de huella dactilar.

Otra novedad que ha incorporado Samsung es la posibilidad de enviar un mensaje de SOS a los contactos de emergencia al pulsar el botón Encendido tres veces rápidamente. El mensaje puede incluir imágenes captadas por las cámaras y una grabación de audio.

Samsung ha incorporado en el Galaxy S8+ el sistema de pago Samsung Pay, que combina el uso de las tecnologías NFC y MST (Magnetic Secure Transmission) con el lector de huella dactilar para poder pagar en comercios utilizando el móvil como una tarjeta de crédito.

 

La función No Molestar permite desactivar avisos – llamadas entrantes, notificaciones o alarmas – a determinadas horas, pudiendo establecer algunos contactos y aplicaciones como permitidos para que sus notificaciones sí que lleguen. Lamentablemente no permite escoger diferentes horarios según el día de la semana, algo que nos parece básico y fácil de implementar.

Por supuesto el Galaxy S8+ también soporta Smart Lock, lo que significa que no necesitas desbloquear el dispositivo con huella dactilar, iris, PIN o contraseña si un dispositivo Bluetooth en el que confías está cerca – por ejemplo, una pulsera inteligente, un auricular Bluetooth, etc .

Es fácil configurar nuevos dispositivos en los que confías, y también puedes configurar ubicaciones en las que confías, como tu casa o la oficina, aunque la aplicación te avisa de que el radio de estas ubicaciones es de 80 metros.

Samsung ha movido a los ajustes la antigua aplicación Smart Manager que permitía gestionar desde un único punto la batería, el almacenamiento, la memoria RAM y la seguridad.

Las principales funciones que ofrece son:

  • Batería: Permite conocer datos sobre el uso de la batería, activar los diferentes modos de ahorro, y conocer aplicaciones con un consumo anormal de batería.
  • Modo rendimiento (nuevo): Permite seleccionar un modo de funcionamiento entre cuatro (optimizado, juego, entretenimiento y alto rendimiento)
  • Almacenamiento: Permite conocer el uso del almacenamiento, eliminar datos innecesarios, y eliminar datos de usuario no utilizados.
  • Memoria: Permite conocer el uso de la memoria y detener aplicaciones con alto consumo.
  • Seguridad del dispositivo: Permite realizar análisis del dispositivo en busca de amenazas utilizando un anti-malware de Intel.

Samsung también ha incorporado Game Launcher, que organiza todos los juegos en un solo lugar de forma automática, y ofrece funciones interesantes mientras juegas como: sin alertas al jugar, silenciar el juego (pero no el teléfono) y seleccionar tres modos de rendimiento (alto rendimiento, ahorro de energía y rendimiento normal).

Durante una partida, es posible capturar una pantalla o incluso grabar un vídeo en el que aparezca tu propia cara en una esquina utilizando la cámara frontal. La fuente del sonido puede ser el micrófono del teléfono o el audio del juego.

Dado que el Galaxy S8+ tiene un ratio de pantalla bastante atípico, algunos juegos aprovechan toda la pantalla (como Asphalt 8) mientras que otros se ejecutan con un ratio tradicional 16:9 en el centro de la pantalla. Para aquellos que no se ven bien, Samsung ha incluido un modo de Pantalla Completa en las Game Tools que recorta la pantalla por arriba y por abajo (si lo usamos en horizontal) para que el juego se vea a pantalla completa — aunque posiblemente nos perderemos elementos del interfaz.

 

Samsung ha integrado un gestor de temas que nos permite cambiar la apariencia de nuestro teléfono. Además de descargar temas completos, también es posible descargar fondos de pantalla, packs de iconos y diseños de la pantalla Always On Display.

Algunos temas son gratuitos pero otros son de pago. El buscador de temas permite buscar por tonos de color, en caso de que andemos buscando un tema con un tono de color en particular.

El Samsung Galaxy S8+ incorpora una pantalla curvada a ambos lados que ofrece funcionalidades adicionales. Estando la pantalla encendida, la pantalla Edge muestra un panel con diversos contenidos contenidos si arrastramos hacia dentro la pestaña lateral.

Por defecto vienen instalados varios paneles de contenidos — Apps, People, Smart Select, Portapapeles, Reminder, Mantenimiento dispositivo, Tareas edge, Tiempo, Utilidades rápidas, Calendario, Internet de Samsung, Deportes, Finanzas, CNN y Música — que podemos activar o desactivar a nuestro antojo. Además podemos descargar nuevos paneles, aunque no todos ellos son gratuitos sino que hay bastantes de pago.

Estando la pantalla apagada, el Galaxy S8+ no permite acceder a las funciones de la pantalla Edge.

La pantalla Edge es más un adorno estético que una funcionalidad que aporte algo útil al usuario. Durante el tiempo que he probado el teléfono, rara vez me he acordado de que podía acceder a cierta información o app a través del panel correspondiente.

Por último, el Samsung Galaxy S8+ cuenta con la funcionalidad DeX que permite conectar el teléfono a un monitor, teclado y ratón para utilizarlo como si fuera un ordenador. En este modo, la pantalla del teléfono se transforma en un escritorio con resolución 1080p similar al de un ordenador, donde podemos abrir apps en ventanas, navegar por webs de escritorio, crear accesos directos, recibir notificaciones, etc.

Para utilizar la funcionalidad DeX es necesario contar con el accesorio DeX Station, que se comercializa por separado, y cuenta con HDMI, 2xUSB 2.0, 2xUSB-C (uno para acoplar el teléfono) y Ethernet.

Asistente inteligente Bixby

Bixby es un nuevo modo de interactuar con el teléfono que, según Samsung, ayuda al usuario a que las cosas que ya hace sean más sencillas, y simplifica la experiencia de uso del smartphone. Ofrece cuatro funcionalidades: ver, hablar, recordar y recomendar.

Bixby Vision permite buscar imágenes, encontrar productos online, localizar información sobre lugares cercanos, realizar traducciones, descodificar códigos QR, identificar vinos y mucho más.

En mis pruebas, Bixby Vision tiene algunas dificultades para reconocer textos adecuadamente ya que, con frecuencias, las considera imágenes o no entiende bien las letras. La información que proporciona Bixby tampoco es de especial gran ayuda, por lo que una vez pasada la novedad, es de esas funcionalidades que no vuelves a utilizar.

 

Bixby Reminder permite añadir un recordatorio según la hora, la localización, el contenido y el contexto. Estos recordatorios se pueden integrar en Bixby Home para que el usuario pueda ver las próximas citas mientras utiliza otras funciones del dispositivo.

 

Bixby Home es una pantalla que se encuentra a la izquierda de la página principal y a la que también se puede acceder pulsando el botón Bixby. Muestra las aplicaciones y servicios más relevantes en una sola pantalla, y ofrece tarjetas dinámicas que se pueden personalizar para incluir contenido como noticias, detalles sobre las próximas citas, etc.

Resulta interesante comprobar que aplicaciones de terceros como Spotify, Twitter o Facebook pueden mostrar información a través de una de estas tarjetas, pero en la práctica tampoco tiene gran utilidad.

 

Hello Bixby es el asistente de Samsung que permite interactuar con el teléfono mediante la voz y pedirle que realice acciones o proporcione información. Lamentablemente por el momento no está disponible en español, así que no hemos podido probarlo.

 

Aplicaciones incluidas

Samsung dejó hace tiempo de llenar hasta los topes sus teléfonos de aplicaciones de relleno (bloatware). Ahora solo incorpora unas pocas aplicaciones instaladas de serie en el teléfono.

Muchas de las aplicaciones que encontrábamos antiguamente preinstaladas en los teléfonos de la marca — como Samsung Music, Samsung Internet, Kids Mode, S Note, Car Mode, S Translator, Slide Sync, y Video — no están instaladas en el Galaxy S8+ pero se encuentran disponibles para descargar en la tienda Samsung Apps dentro del apartado GALAXY Essentials, en caso de que alguien las eche de menos

Dejando a un lado las apps de Samsung para multimedia, de las que hablaremos en el siguiente apartado, la única app de Samsung que llega pre-instalada es Samsung Connect.

Samsung Connect es una aplicación que permite gestionar dispositivos del hogar conectados. No solamente permite configurarlos desde el móvil sino que es posible crear modos para enviar órdenes a varios dispositivos a la vez, o incluso crear reglas para ejecutar acciones de forma automática.

Lamentablemente, a pesar de que en mi casa tengo algunos dispositivos inteligentes como la cámara de seguridad Netatmo Welcome o el termostato inteligente Tado, solamente ha reconocido el televisor inteligente.

La suite de aplicaciones de Microsoft – Word, Excel, Powerpoint, OneNote, OneDrive y Skype – es el único contenido de terceros que llega pre-instalado en el Galaxy S8+.

 

Multimedia

El Samsung Galaxy S8+ no es un smartphone que destaque especialmente en el aspecto sonoro, sobre todo si lo comparamos con terminales que incorporan doble altavoz estéreo frontal — aunque estos escasean bastante.

El teléfono posee un altavoz en la parte inferior, por lo que cuando sostenemos el teléfono en horizontal podemos taparlo inadvertidamente.

A pesar del pequeño tamaño del altavoz, la potencia del sonido es elevada, aunque los bajos carecen de profundidad, como era de esperar.

El Samsung Galaxy S8+ es compatible con UHQ Audio de 32 bits, y también soporta PCM hasta 32 bits.

Además, cuenta con la funcionalidad Bluetooth Dual Audio que permite reproducir música en dos dispositivos Bluetooth al mismo tiempo, lo cual puede ser útil si tenemos más de un altavoz o de unos auriculares Bluetooth. Ahora bien, los altavoces no suenan necesariamente en sincronía, por lo que está más pensado para situaciones en las que los altavoces están separados — por ejemplo, uno en cada habitación — o se usan auriculares.

Samsung ha optado por no incorporar su propio reproductor de música sino que ha recurrido a Play Música, el reproductor de Google.

Play Música permite organizar nuestras canciones por géneros, artistas, álbumes y títulos, y ofrece un servicio de suscripción de música en streaming similar a Spotify.

También podemos descargar la app Música de Samsung desde la tienda Galaxy Apps, que cuenta con un diseño muy atractivo y está muy bien integrado con el resto de servicios y aplicaciones de Samsung. 

 

Samsung ha incorporado algunas funciones interesantes de sonido como Sound Alive para ajustar la ecualización; y Adapt Sound para calibrar el sonido emitido a través de los auriculares a la respuesta frecuencial de nuestro oído.

Dentro de Sound Alive, Samsung incorpora una función llamada Optimizador UHQ que mejora la resolución del sonido de la música y vídeos; una función de Sonido envolvente para recrear el efecto de sonido surround; una función de Amplificador de tubo Pro que simula el timbre suave de un amplificador de tubo; y una función de Auditorio para simular la reverberación de un auditorio

En la caja del Samsung Galaxy S8+ encontramos unos auriculares dinámicos bidireccionales AKG by Harman que suenan bastante mejor que los auriculares que incluyen otros fabricantes.

 

La aplicación Galería se utiliza para visualizar y reproducir las fotos y vídeos almacenados en el teléfono. La aplicación también permite editar las imágenes mediante diversas funcionalidades integradas.

La reproducción de vídeo con esta app es excelente y el teléfono es capaz de reproducir sin problemas ficheros de vídeo compatibles con suavidad gracias a su procesador de ocho núcleos. Además, el elevado contraste de la pantalla y los negros puros hacen que sea una delicia ver películas en el móvil.

Para comprobar la compatibilidad con diversos formatos de audio y vídeo, hemos reproducido cuatro ficheros, dos con resolución Full HD y dos con resolución 4K, codificados con el formato H.264 y con el más moderno HEVC. Los cuatro se reproducen perfectamente con total suavidad.

Por supuesto, los vídeos de servicios de streaming como Netflix y Amazon Prime Video se reproducen sin ningún problema, aunque por el momento las series y películas de estos servicios no pueden ser visionados en HDR en el Samsung Galaxy S8+ hasta que ambas compañías actualicen sus apps móviles.

La mayoría de los vídeos están grabados en formato 16:9, por lo que a derecha e izquierda aparecen dos bandas negras, como se puede apreciar en la siguiente imagen de Breaking Bad.

 

El reproductor de vídeo incorpora una opción que permite crear un GIF animado de 6 segundos a partir de una secuencia de vídeo.

Una funcionalidad curiosa que incorporan los teléfonos más potentes de Samsung es la reproducción de vídeo en una ventana, que permite reducir el tamaño del vídeo a una ventana que se muestra por encima del interfaz del Galaxy S8+.

Esto permite que sigas utilizando el resto del teléfono y, por tanto, que puedas responder un WhatsApp, mandar un mensaje, o cualquier otra actividad sin dejar de ver el vídeo.

Cámara de fotos

Samsung ha dotado al Galaxy S8+ con una cámara principal similar a la que incorporó en el Galaxy S7, pero ha mejorado el procesamiento software.

La cámara principal cuenta con un sensor de 12MP de tamaño 1/2.55″ (tamaño de píxel,1.4 µm), una lente con apertura f/1.7 y estabilización óptica. La mejora llega por el procesamiento de imagen multi-frame, ya que para cualquier fotografía la cámara captura varias imágenes y las combina de forma inteligente.

En concreto, la cámara del Samsung Galaxy S8+ toma tres fotografías — en lugar de solo una — para quedarse con la más clara y utilizar las otras dos para reducir el desenfoque por movimiento. Al combinar las tres imágenes, la fotografía resultante es mucho más detallada.

Otra de las tecnologías que incorpora la cámara del Samsung Galaxy S8+ es Dual Pixel, que es una evolución del enfoque por detección de fase que utiliza todos los píxeles del sensor. En la práctica esto significa que la cámara del Galaxy S8+ es muy rápida enfocando.

El Galaxy S8+ posee flash pero es de un tono único con un único LED, lo cual normalmente no produce tan buenos resultados como los flashes de doble LED que llevan otros teléfonos como el iPhone 6s.

 

Samsung incorpora diversos modos de disparo — automático, Pro, enfoque selectivo, panorámica, cámara lenta, cámara rápida, disparo virtual y comida — y es posible descargar nuevos modos de disparo de su tienda como Sports shot, Animated GIF, Rear-cam selfie, Surround shot y Dual camera.

Un modo interesante para los más expertos es el modo Pro, que permite ajustar manualmente distintos parámetros como el enfoque, ISO (Auto, 100, 200, 400 y 800), modo de medición (centro-compensando, matriz o punto), exposición (-2.0 a 2.0), tiempo de disparo y balance de blancos (auto, luz del día, nublado, incandescente y fluorescente).

El arranque de la aplicación Cámara es muy rápido. Además, Samsung ha incorporado la posibilidad de abrir la Cámara con una doble pulsación del botón Inicio, lo que permite estar listo para tomar una foto en poco tiempo.

 

Como comentábamos antes, el Samsung Galaxy S8+ incorpora algunos modos especiales de captura de fotografías.

Aquí podemos ver una fotografía panorámica capturada con el Samsung Galaxy S8+ y el resultado es bastante bueno.

 

Uno de los modos más curiosos que incorpora el Samsung Galaxy S8+ es el modo Comida, que por lo que podemos ver intensifica los colores y enfoca selectivamente una parte del alimento.

 

El Samsung Galaxy S8+ también puede aplicar filtros y máscaras en tiempo real a la imagen captada por la cámara.

Centrándonos en la calidad de la fotografía, a continuación vamos a comparar las imágenes captadas por el Samsung Galaxy S8+ con algunos de los smartphones con mejores cámaras del momento: iPhone 7 Plus (12MP, OIS), LG G6 (13MP, OIS), Samsung Galaxy S7 edge (12MP, OIS) y el Huawei P10 (20MP, OIS).

En primer lugar hemos querido comparar la nitidez de la imagen y para ello hemos ampliado la misma zona de una imagen capturada por las cámaras en una escena captada a plena luz del día.

El Samsung Galaxy S8+ ofrece una imagen nítida, similar a la de otros teléfonos de gama alta que cuentan con sensores de resolución similar. En la comparativa produce un resultado muy similar al iPhone 7 Plus, y solo ligeramente por debajo del LG G6 o el Huawei P10, ambos con resoluciones superiores.

La reproducción de colores del Samsung Galaxy S8+ es buena, y las fotografías muestran un colorido vivo y fiel a la realidad.

 

A continuación, hemos repetido la misma prueba en una escena nocturna para apreciar el rendimiento del sensor con poca luz.

La cámara del Samsung Galaxy S8+ no decepciona ya que, a pesar de la poca luz, la imagen resultante es bastante limpia y supera prácticamente a todos los demás teléfonos salvo el LG G6, que también hace un buen trabajo.

La imagen captada por el Galaxy S8+ resulta algo menos nítida que la del LG G6 pero, a cambio, capta mejor el colorido ya que el teléfono de LG muestra un tinte amarillento muy acusado.

 

Aquí podéis ver una galería de fotografías tomadas con el Samsung Galaxy S8+ en tamaño original para que podáis apreciar la calidad de las imágenes en una gran variedad de situaciones.

 

El Samsung Galaxy S8+ es capaz de grabar vídeos en resolución UHD (3840×2160), QHD (2560×1440), Full HD (1920×1080) a 30 o 60fps, 1:1 (1440×1440), HD (1280×720) o VGA (640×480).

Durante la grabación en resolución UHD, QHD y [email protected], no es posible utilizar las funciones de HDR, efectos de vídeo o rastreo de enfoque automático. Lo que sí que está presente en todos los modos de grabación de vídeo es la estabilización electrónica, a pesar de que en el Galaxy S7 no podía utilizarse al grabar en modo UHD.

Los vídeos Ultra HD grabados están codificados con MPEG-4 AVC, con una tasa de bits de unos 48Mbps y sonido estéreo a 48kHz. A continuación, podemos ver un vídeo grabado con resolución Ultra HD con el Samsung Galaxy S8+.

 

Este otro vídeo UHD ha sido tomado en unas circunstancias más complicadas, ya que era por la noche y apenas había luz.

 

La cámara frontal posee un sensor de 8MP con una lente que tiene una apertura f/1.7 y, por primera vez, cuenta con enfoque automático. Posee una función de flash frontal que ilumina toda la pantalla en un color blanco intenso para iluminar nuestra cámara.

A continuación podéis ver un selfie captado con la cámara del Galaxy S8+, que en general ofrece una calidad correcta.

 

La cámara frontal posee un ángulo de visión bastante amplio pero, si quieres incluir a más gente en la fotografía, puedes hacer uso del modo selfie panorámico. La cámara ofrece varios modos de belleza que permiten retocar la piel, crear una luz artificial, hacer la cara más delgada, ampliar los ojos y corregir la forma de la cara.

Otro aspecto interesante es que la cámara frontal es capaz de grabar vídeos en formato QHD (2.560 x 1.440 píxeles), algo que agradecerán aquellos que acostumbren a grabarse en vídeo.

Llamadas de voz

En las pruebas que hemos realizado la calidad de la voz es correcta y hemos podido mantener perfectamente conversaciones en entornos moderadamente ruidosos sin dificultades.

La aplicación de Contactos de Samsung y la de Teléfono cumplen adecuadamente con su cometido. Si abrimos los detalles de un contacto, se muestran todas las posibles formas de contactar con él, incluso mediante aplicaciones de terceros como WhatsApp.

Una funcionalidad interesante es que puedes realizar una llamada rápidamente arrastrando el dedo de izquierda a derecha sobre el nombre de un contacto. Si lo arrastras en dirección contraria le envías un mensaje de texto.

 

Precio y competidores

El Samsung Galaxy S8+ llega con un precio oficial de 909 euros, mientras que el Galaxy S8 con una pantalla ligeramente más pequeña posee un precio de 809 euros.

Si nos fijamos en otros teléfonos de gran tamaño, tenemos varias opciones interesantes en la gama alta que pueden competir frente al Galaxy S8+.

El LG G6 (749 EUR) es una excelente alternativa ya que llega con una gran pantalla de 5.7″ con ratio 18:9 que también ocupa casi toda la superficie del teléfono. Además, cuenta con unas características bastante potentes — como procesador Snapdragon 821, 4GB de RAM y 32GB de almacenamiento — aunque no tanto como el Galaxy S8+.

El Huawei P10 ([amazon template=precio&asin=B06XC4GZGB]) cuenta con una pantalla más pequeña Super LCD 5 de 5.1” con resolución Full HD, procesador HiSilicon Kirin 960, 4GB de RAM, cámara dual de 12MP+20MP, y batería de 3.200 mAh. Incluso con mejores especificaciones está el Huawei P10 Plus, de mayor tamaño y cámara mejorada.

El OnePlus 3T (EUR 439) es una gran opción por su menor precio. Cuenta con una pantalla AMOLED de 5.5″, procesador Snapdragon 821, 6GB de RAM, cámara de 12MP, y batería de 3.300 mAh.

Por último, no podemos dejar de hablar del iPhone 7 Plus (EUR 909), que posee un delgado cuerpo de aluminio, una pantalla de 5,5″ con resolución 1080p y 3DTouch, una CPU/GPU extremadamente potente, y una cámara dual de 12MP con buen rendimiento.

Conclusiones

Si hace unos años hubiéramos visto un boceto del Samsung Galaxy S8, hubiéramos pensado que era el sueño de algún diseñador de teléfonos. Sin embargo, Samsung ha conseguido crear un gran teléfono con un diseño adelantado a su tiempo que deja en mal lugar a casi cualquier otro teléfono.

El Samsung Galaxy S8+ no solamente combina de forma elegante un cuerpo de aluminio con cristales curvado a ambos lados, sino que cuenta además con una espectacular pantalla «infinita» que se extiende por casi toda la superficie y está rodeada por unos marcos estrechos.

Nunca he sido un gran fan de las pantallas curvadas a los lados, pero la curva del Galaxy S8+ es bastante sutil y no interfiere para nada con el uso del teléfono — nada de pulsaciones fantasmas, molestos reflejos o cambios de color.

Además, Samsung ha conseguido incrementar el tamaño de pantalla sin perjudicar la manejabilidad del dispositivo, gracias a un ratio de pantalla más alargado (18.5:9). Aunque el Galaxy S8+ tiene una pantalla de 6.2″, se siente en la mano como un teléfono de 5.5″ o inferior.

Dicen que sobre gustos no hay nada escrito, pero no cabe duda de que el Galaxy S8+ pasará a la historia por su diseño rompedor –– solo comparable al LG G6, que también apuesta por una gran pantalla con un ratio 18:9 y unos marcos estrechos, pero sin pantalla curvada.

 

En mi opinión, el punto más débil del diseño del Samsung Galaxy S8+ es la ubicación del lector de huella dactilar. La desaparición del botón de Inicio ha llevado a Samsung a mover el lector de huella a la parte de atrás, pero la ubicación elegida junto a la cámara resulta difícil de alcanzar (está muy arriba) y cuesta acertar con el dedo en el lector. En este aspecto, el lector del Galaxy S7 integrado en el extinto botón de Inicio era mucho más cómodo.

Samsung ha incorporado un escáner de iris que, en cierta manera, viene a suplir la incomodidad del lector de huella pero su funcionamiento no es tan rápido ni tan fiable como el de aquél. Para un correcto funcionamiento, es necesario que el teléfono esté apuntando a los ojos (nada de desbloquearlo estando apoyado sobre la mesa o mientras lo sacas del bolsillo) y, además, en condiciones de poca o excesiva luz, no reconoce bien el iris.

Como ya es habitual en los teléfonos de gama alta de Samsung, la pantalla del Galaxy S8+ es extraordinaria, gracias al panel Super AMOLED de QHD+ (2.960 x 1.440 píxeles) que ofrece una densidad de píxeles muy elevada.

El brillo máximo de la pantalla es alto, aunque no tanto como otros smartphones con pantalla LCD, pero el contraste es elevadísimo gracias a sus negros puros. La fidelidad de los colores es extraordinaria en el modo de color Básico (nada de tintes rojizos en el modelo que hemos probado), pero posiblemente prefieras utilizar el modo Adaptive Display, activo por defecto, que muestra colores muy vivos y llamativos.

Una de las novedades de la pantalla del Galaxy S8+ es el soporte de contenidos HDR10 pero, por el momento, es difícil probarlo.

Samsung también ha incorporado la funcionalidad Always On Display, que muestra permanentemente la hora y los iconos de todas las notificaciones pendientes de leer. Es una funcionalidad realmente útil que nos gustaría ver en más smartphones.

El rendimiento del Galaxy S8+ es brutal, y el teléfono ha batido récords en muchas de las pruebas que hemos realizado.

El procesador Exynos 8895 que llega a Europa es toda una bestia y, con los 4GB de RAM LPDDR4, no tenemos problemas a la hora de utilizar muchas aplicaciones a la vez o disfrutar de juegos 3D exigentes.

Además Samsung ha incorporado Game Launcher para grabar una partida, silenciar las notificaciones, desactivar los botones capacitivos y más mientras estamos jugando.

El Samsung Galaxy S8+ llega con 64GB de un rapidísimo almacenamiento UFS 2.1 ampliable mediante micro-SD, aunque lamentablemente Samsung no habilitado la función “Adoptable Storage”, por lo que no podemos formatearlo como una extensión del almacenamiento interno.

Samsung ha dotado al Galaxy S8+ de una batería de 3.500 mAh que, a priori, puede parecer algo escasa para una pantalla tan grande pero que, gracias al uso de un procesador muy eficiente de 10nm, ha resultado dar la talla.

En nuestras pruebas, la autonomía del Galaxy S8+ ha resultado ser muy elevada y, en el día a día, no hemos tenido ningún problema para llegar con una buena cantidad de batería restante al final del día incluso sin hacer uso de los modos de ahorro de energía, que también están presente.. Además, Samsung ha incorporado carga rápida y, en una hora y media, tenemos la batería completamente cargada.

 

Samsung ha lanzado el Galaxy S8+ con Android 7.0 Nougat y, por encima, la capa de personalización Samsung Experience. En los últimos años, Samsung ha ido refinando su capa de software y acercándola cada vez más a la experiencia pura de Android.

En su última iteración, Samsung ha eliminado casi todas las aplicaciones propias  que, en el pasado, venían pre-instaladas pero, si echas alguna de menos, puedes descargarla desde la Tienda Galaxy. Una ausencia notable es, por ejemplo, la aplicación de Música, que ha sido sustituida por la de Google.

El Samung Galaxy S8+ cuenta con una gran cantidad de funcionalidades software que ya habíamos visto en otros terminales, como multi-ventana, control por gestos, modos de ahorro de energía, carpeta segura, Samsung Pay, etc.

Sin embargo, la funcionalidad más conocida del Galaxy S8+ es Bixby, un asistente de inteligencia artificial que ofrece tarjetas de información, recordatorios, búsqueda de imágenes y, en un futuro, interacción mediante la voz.

Como ocurre con todos los asistentes inteligentes, en la práctica Bixby no es mucho más que una curiosidad con utilidad limitada.

Por el momento, Bixby no ofrece ninguna funcionalidad rompedora así que, una vez pasada la novedad de los primeros días, queda relegada a un segundo plano. Tendremos que esperar a ver si, con el tiempo, se añaden más servicios que le aporten más funcionalidad. Dado que Samsung le ha dedicado un botón físico, suponemos que tendrá grandes planes.

Otra de las nuevas funcionalidades es DeX, que permite utilizar el teléfono como si fuera un ordenador siempre que utilicemos la base DeX Station que permite conectar monitor, teclado, red Ethernet y otros periféricos. Aunque no vemos una gran utilidad a esta función para el consumidor final, puede resultar interesante para los usuarios empresariales.

Samsung no ha hecho mejoras en el hardware en la cámara principal, que sigue sin dar el salto a la lente dual. La cámara del Samsung Galaxy S8+ mantiene un sensor de 12MP y una lente con apertura f/1.7, pero ahora combina tres capturas cada vez que pulsamos el obturador para generar una imagen con calidad superior.

La cámara frontal sí que ha mejorado en resolución y ahora incorpora enfoque automático, una cualidad que no vemos habitualmente en otros teléfonos.

 

En definitiva, el Samsung Galaxy S8+ es un teléfono espectacular, tanto en diseño como en rendimiento y funcionalidades. Su precio, sin embargo, no está al alcance de cualquier bolsillo, ya que tendrás que desembolsar 909 euros para hacerte con él.

Es cierto que por un precio inferior puedes encontrar excelentes terminales de gama alta de otras marcas, pero no son tan redondos como este. Si estás pensando en hacerte con un teléfono Android con una pantalla de gran tamaño y puedes permitírtelo, no lo dudes: el Galaxy S8+ es un teléfono espectacular.

Lo mejor:

  • Diseño innovador con una gran pantalla, marcos superior e inferior muy estrechos y un cuerpo construido con metal y cristal.
  • Pantalla de 6.2″ con panel Super AMOLED y compatible HDR, que ofrece una excelente nitidez, contraste, fidelidad de color y ángulos de visión.
  • Nuevo ratio de pantalla que hace que resulte cómodo de sujetar en la mano a pesar de su gran pantalla, si bien resulta complicado alcanzar ciertas zonas con una sola mano debido a la gran altura de la pantalla
  • Pantalla Always On Display que muestra notificaciones e información relevante en todo momento
  • Rapidez en el manejo del teléfono gracias a un potente procesador de ocho núcleos y 4 GB de RAM LPDDR4
  • Cámara principal con excelente rendimiento en condiciones de poca luz, enfoque ultrarrápido y múltiples opciones de control manual. Cámara frontal con resolución mejorada y enfoque automático.
  • Mejoras interesantes de Samsung sobre Android como Game Launcher, Multi-Window, Carpeta Segura, modos de Ahorro de Energía, control por gestos, etc.
  • Sistema de pagos desde el móvil Samsung Pay
  • Asistente inteligente Bixby, aunque por el momento no aporta una gran funcionalidad
  • Almacenamiento de 64GB rápido (UFS 2.1) y ampliable mediante tarjeta micro-SD
  • Excelente autonomía de la batería, que se ve mejorada por los modos de ahorro de energía exclusivos de Samsung. Carga rápida de la batería en 1h30m.
  • Audio Dual Bluetooth para enviar sonido a dos dispositivos a la vez
  • Resistencia frente al polvo y el agua
  • Auriculares AKG de buena calidad incluidos en la caja

Lo peor:
  • Lector de huella dactilar colocado en un lugar de difícil acceso. Escáner de iris no tan fiable como el lector de huella dado que requiere apuntar a los ojos y falla en condiciones de poca / excesiva luz.
  • Almacenamiento externo micro-SD no compatible con Adoptable Storage de Android
  • Sin altavoces estéreo ni radio FM
  • Sin emisor de infrarrojos
  • Precio elevado

Nota: El teléfono Samsung Galaxy S8+ ha sido cedido amablemente por Samsung España para la realización de este análisis.

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Sobre el Autor
Teknófilo
Luis es el creador y editor jefe de Teknófilo. Se aficionó a la tecnología con un Commodore 64 e hizo sus pinitos programando gracias a los míticos libros de 'BASIC para niños'. Con el paso de los años la afición a los ordenadores se ha extendido a cualquier cacharrito que tenga una pantalla y CPU.
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