Análisis a fondo y opinión del Samsung Galaxy A6+


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¿No tienes tiempo de leer el análisis completo? Dirígete directamente a la sección de Conclusiones para conocer lo que más y lo que menos nos ha gustado del Samsung Galaxy A6+.
Samsung presentó a principios del año pasado el Galaxy S8 / S8+, que debutó con una pantalla infinita con ratio alargado que, en los últimos meses, se ha convertido en la tendencia a seguir por toda la industria móvil.

Poco a poco, Samsung ha ido llevando su pantalla infinita a los modelos más asequibles de la marca. Hace unas semanas, tuvimos oportunidad de analizar el Galaxy A8 (2018), y ahora toca el turno del Galaxy A6+.

Los nuevos Samsung Galaxy A6 y A6+ fueron presentados a principios de mayo, y llegaron a España a finales de dicho mes con unos precios de 299 € y 369 € respectivamente.

El Samsung Galaxy A6+ llega con una pantalla infinita AMOLED de 6″ con resolución Full HD+, procesador Snapdragon 450 a 1.8GHz, 4GB de RAM, 32GB de almacenamiento ampliable mediante micro-SD, Dual SIM, cámara dual trasera de 16MP+5MP, cámara frontal de 24MP y batería de 3.500 mAh.

Por cortesía de Samsung, hemos tenido oportunidad de probar a fondo el Galaxy A6+ y, a continuación, os traemos nuestro análisis en profundidad.

 

Índice

  1. Diseño y Pantalla
  2. Hardware y Batería
  3. Software, Aplicaciones y Multimedia
  4. Cámara y Llamadas
  5. Precio y Conclusiones

Diseño y construcción

Este año, la principal novedad de la serie Galaxy A es la incorporación de pantallas infinitas, con un ratio de aspecto más alargado que el habitual 16:9.

Samsung es uno de los pocos fabricantes que no se han unido a la moda de las pantallas con “muesca”, por lo que el Galaxy A6+ llega con una pantalla infinita flanqueda por dos marcos superior e inferior de aspecto simétrico. Estos marcos son relativamente estrechos, pero no tanto como en otros dispositivos de gama alta.

El marco superior del Galaxy A6+ alberga el auricular para el oído, los sensores de proximidad e iluminación, una cámara frontal y, como novedad, un flash frontal.

El marco inferior del Galaxy A6+ está libre de cualquier elemento aunque, en mi opinión, Samsung podría haber colocado un lector de huella dactilar ya que hay espacio suficiente — a fin de cuentas, el Huawei P20 o el Honor 10 incluyen un lector de huella en un espacio similar.

En consecuencia, el marco inferior se ve algo desaprovechado ya que no hay ningún elemento: ni botones capacitivos, ni lector de huella dactilar, ni altavoz secundario, ni siquiera el logotipo de Samsung.

Los marcos laterales del Galaxy A6+ son bastante estrechos aunque no producen la misma sensación de pantalla sin marcos que tenemos en los modelos de la serie Galaxy S con bordes curvados a los lados.

El chasis y la parte trasera del Samsung Galaxy A6+ son de metal, por lo que su diseño resulta más clásico y menos moderno que el que encontramos en otros smartphones que combinan un marco de aluminio con cubierta trasera de cristal.

En la parte de atrás, la cámara trasera dual de color negro destaca frente al acabado de metal, especialmente en el modelo que hemos probado. La cámara está dispuesta en vertical y, justo debajo, encontramos el lector de huella dactilar.

En mi opinión, el lector de huella del Galaxy A6+ está situado demasiado cerca de la cámara inferior, por lo que no es extraño que de vez en coloques el dedo sobre la lente al intentar desbloquear el dispositivo.

La ubicación del lector no es tan problemática como en el Galaxy S8 del año pasado ya que, al menos, el lector ahora está centrado, pero me gustaría que Samsung alejase el lector de huella de la zona de la cámara como hacen otros fabricantes.

El Samsung Galaxy A6+ posee una construcción en metal con líneas de antena claramente visibles

 

Lo que más me llama la atención de la parte trasera del Galaxy A6+ son las gruesas líneas de antena que recorren la parte superior e inferior, más propias de smartphones de hace algunos años que de un terminal de 2018.

Desconozco si la razón que ha llevado a Samsung a incluir líneas tan gruesas es técnica o (extrañamente) estética pero, personalmente, hubiera preferido una parte trasera lisa o, al menos, con líneas de antena en un color más parecido al resto de la superficie.

El acabado en metal del Galaxy A6+ unido a su grosor de 7,9 mm y su peso de 191 gramos hacen que sea un smartphone voluminoso, que poco tiene que ver con el cuerpo estilizado del Galaxy S9 o, en menor medida, del Galaxy A8.

El Samsung Galaxy A6+ está disponible en tres colores — azul, negro y dorado — siendo este último el que hemos tenido oportunidad de probar, como se puede apreciar en las fotografías. Una ventaja de este color es que las huellas dactilares no quedan para nada marcadas en la parte trasera.

A continuación, vamos a revisar los elementos que encontramos en los laterales del smartphone.

En el lateral derecho encontramos el botón de encendido, con un recorrido adecuado y fácilmente alcanzable al sostener el teléfono en la mano. Justo encima de este botón encontramos el altavoz, en una posición bastante extraña.

 

En el lateral izquierdo encontramos dos botones para el volumen y dos compartimentos, uno para tarjeta nano-SIM + microSD y otro para una segunda tarjeta nano-SIM.

 

En la parte superior no encontramos ningún elemento.

 

La parte inferior del teléfono alberga un conector micro-USB (sí, no se trata de un error, llega con este antiguo conector) y el conector de auriculares.

 

A pesar del gran tamaño de pantalla, el nuevo ratio hace que el teléfono sea más alargado y, por tanto, más estrecho que otros dispositivos con pantallas de mayor diagonal. En la práctica, esto hace que no resulte demasiado incómodo a la hora de sujetarlo, aunque no es fácil teclear con una sola mano.

Por suerte, Samsung también ha incorporado un modo de una sola mano que permite reducir el tamaño de la pantalla y que esta quede pegada a un lado. Este modo puede activarse mediante un gesto del dedo sobre la pantalla o con una triple pulsación del botón de Inicio, si lo activas en Ajustes.

El principal problema de manejabilidad que hemos encontrado es a la hora de alcanzar los extremos superior e inferior del teléfono con una sola mano. La altura de la pantalla hace que, aún sujetándolo a una altura media, resulte complicado llegar con el dedo a la barra de estado y a los controles virtuales de navegación.

Samsung no ha dotado al Galaxy A6+ de resistencia al agua, por lo que debemos tener cierto cuidado para que no se dé ningún chapuzón.

Pantalla

El Samsung Galaxy A6+ cuenta con un panel Super AMOLED de 6″ con un ratio de aspecto 18.5:9,  es decir, más alargado que los smartphones tradicionales 16:9.

La resolución de la pantalla es Full HD+, lo que supone una densidad de píxeles de 411 ppp. La pantalla se ve muy nítida, aunque esta resolución se queda corta para aplicaciones de Realidad Virtual, donde se requiere al menos una resolución Quad HD+ para que los píxeles no se vean demasiado grandes.

La matriz de sub-píxeles del Samsung Galaxy A6+ es de tipo Pentile, como es habitual en los paneles AMOLED. En este tipo de pantallas los sub-píxeles rojo, verde y azul se disponen en formas geométricas — en rombo en este caso — en lugar de estar uno a continuación de otro de forma alineada como ocurre en los paneles RGB.

Matriz Pentile del panel Super AMOLED del Samsung Galaxy A6+

 

A continuación vamos a llevar a cabo un conjunto de pruebas con el software profesional CalMAN Ultimate y un colorímetro X-Rite i1Display Pro para conocer la calidad de la pantalla del Samsung Galaxy A6+.

En primer lugar, conviene aclarar que el Samsung Galaxy A6+ ofrece cuatro modos de color: Adaptive Display, Cine AMOLED, Foto AMOLED y Básico.

Por defecto, el modo activo es Adaptive Display, que según nuestras mediciones está calibrado para cubrir un 141% del gamut sRGB (y un 98% del gamut del DCI-P3), lo que quiere decir que ofrece unos colores sobre-saturados al mostrar contenidos estándar sRGB. Este exceso de colorido produce imágenes visualmente más llamativas pero menos fieles a la realidad.

Esto significa que, si retocamos una fotografía en el teléfono, es posible que nos llevemos una decepción cuando la veamos después en otro dispositivo. A cambio, este modo tiene una ventaja importante y es que resulta muy útil cuando utilizamos el teléfono a plena luz del día dado que, bajo el sol, los colores pierden fuerza.

Debido a este exceso de saturación,  el error medio en la fidelidad de color en el modo Adaptativo es bastante mejorable: 6.2 dE (un valor por debajo de 4 dE se considera excelente y por encima de 9 se considera inaceptable). El error máximo resulta ser también muy elevado, 16 dE.

La temperatura de color es 7.241ºK, bastante por encima del nivel de referencia de 6.500ºK, lo que implica un marcado tono azulado que es apreciable en aplicaciones con fondo blanco, como el navegador. Samsung ha añadido un ajuste de color blanco llamado Balance de color que permite alterar el nivel de rojo, verde y azul de la pantalla. De esta forma podemos reducir el nivel de azul y acercarnos bastante al valor ideal de 6.500ºK.

Resultados en el modo Adaptive Display

 

El modo de pantalla Cine AMOLED está pensado para reflejar con mayor fidelidad el gamut DCI-P3 utilizado habitualmente en la industria cinematográfica y, de hecho, la pantalla del Galaxy A6+ cubre el 96% de dicho gamut en este modo.

Por otro lado, el modo Foto AMOLED persigue el gamut Adobe RGB utilizado por muchas cámaras digitales, y cubre un 93% de este gamut.

Resultados en los modos Cine AMOLED y Foto AMOLED

 

Por último, el modo de pantalla Básico es, a pesar de su nombre, el que mejor refleja el gamut sRGB, ya que cubre un 97% de este espacio. Como ya hemos comentado alguna vez, sRGB es el espacio de color utilizado por los smartphones y los ordenadores, así que es el que debes elegir si buscas la máxima fidelidad de color en los contenidos de apps y juegos — aunque los colores se ven más apagados que con Adaptive Display.

En el modo Básico, la fidelidad de color es muy buena ya que el error medio resulta ser muy bajo, 1.7 dE (un valor por debajo de 4 dE se considera excelente y por encima de 9 se considera inaceptable), y el error máximo resulta ser 2.9 dE, un valor excelente.

La temperatura de color es 6.398ºK, bastante cerca del nivel de referencia de 6.500ºK, lo que implica un color blanco puro sin ningún tinte de color.

Resultados en el modo Básico

 

El brillo máximo del Samsung Galaxy A6+ es de 330 nits con el modo de brillo manual al máximo, pero aumenta hasta los 531 nits cuando activamos el modo automático y estamos bajo una luz intensa como el sol. Estas pruebas se han realizado, como es habitual, con la pantalla totalmente en blanco.

Como podemos apreciar, el valor máximo de brillo es alto, en línea con otros smartphones de gama media. Las pantallas AMOLED no destacan en brillo frente a las LCD cuando la pantalla es totalmente blanca, pero sí que lo hacen en entornos mixtos con píxeles blancos, negros y de otros colores.

 

El color negro es muy profundo, hasta el punto de que nuestro colorímetro ha sido incapaz de medir ningún nivel de brillo. Esto significa que el color negro es realmente negro y que el contraste es, teóricamente, infinito. Una ventaja de un color negro tan profundo es que, al ver una película, las franjas negras alrededor de la imagen se ven completamente negras.

Las pantallas OLED tienen un comportamiento peculiar al ser observadas´desde un ángulo. Por un lado los emisores de luz están más cerca de la superficie, y esto hace que el contraste y el brillo varíen menos al desplazarnos respecto al centro, pero por otro lado la matriz Pentile provoca que los colores se distorsionen.

En el caso del Galaxy A6+, los ángulos de visión son amplios y los colores solo se alteran cuando observamos la pantalla desde un ángulo muy extremo.

Por último, el Samsung Galaxy A6+ cuenta con filtro de luz azul que reduce la fatiga ocular limitando la cantidad de luz azul que emite la pantalla.

La pantalla del Samsung Galaxy A6+ ofrece una calidad de imagen excelente

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