Google defiende que sus trabajadores escuchen algunas de tus conversaciones con Assistant

Google ha defendido su práctica de permitir que empleados humanos, la mayoría de los cuales parecen ser trabajadores subcontratados ubicados en todo el mundo, escuchen grabaciones de las conversaciones entre los usuarios y Google Assistant.

Esta respuesta llega después de que se haya conocido que trabajadores de Google escuchan conversaciones capturadas por Google Assistant.

En una entrada de blog publicada hoy, Google dice que toma precauciones para proteger la identidad de los usuarios y que tiene «una serie de protecciones para evitar» las llamadas «falsas aceptaciones», que es cuando Google Assistant se activa en un dispositivo como un altavoz de Google Home sin que un usuario haya pronunciado intencionadamente la palabra de activación.

La compañía también dice que los trabajadores que revisan estas conversaciones ayudan a que el software de Google funcione en varios idiomas. «Esta es una parte crítica del proceso de creación de la tecnología del habla, y es necesaria para crear productos como el Asistente de Google», escribe David Monsees, director de productos del equipo de Google Search que escribió la entrada del blog.

«Acabamos de enterarnos de que uno de estos revisores de idiomas ha violado nuestras políticas de seguridad de datos al filtrar datos confidenciales de audio holandeses», añade Monsees, haciendo referencia a fragmentos de audio que el trabajador contratado belga compartió públicamente.

Altavoz inteligente Google Home

«Nuestros equipos de Respuesta de Seguridad y Privacidad han sido activados en este tema, están investigando y tomaremos medidas. Estamos llevando a cabo una revisión completa de nuestras protecciones en este espacio para evitar que una mala conducta como esta vuelva a ocurrir».

Además, Google afirma que sólo el 0,2 por ciento de todos los fragmentos de audio son revisados por expertos en idiomas. «Los fragmentos de audio no están asociados a las cuentas de usuario como parte del proceso de revisión, y los revisores no deben transcribir conversaciones de fondo u otros ruidos, sino sólo fragmentos que estén dirigidos a Google», añade Monsees.

Quienes trabajan en la industria de la inteligencia artificial entienden que la intervención de humanos es necesaria para mejorar el entrenamiento. Estas personas tienen acceso tanto a conversaciones de audio como a transcripciones de texto de algunas conversaciones para revisarlos, corregirlos y que los errores se utilicen para mejorar el reconocimiento.