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Análisis del iPhone X a fondo y opinión [REVIEW]

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¿No tienes tiempo de leer el análisis completo? Dirígete directamente a la sección de Conclusiones para conocer lo que más y lo que menos nos ha gustado del iPhone X.

A principios de septiembre, Apple presentó dos nuevos modelos de iPhone: el iPhone 8 / 8 Plus y el iPhone X. Mientras que el iPhone 8 / 8 Plus mantiene un diseño tradicional inspirado en el iPhone 6 de 2014, el iPhone X supone un cambio radical en muchos aspectos.

Apple ha pasado de un diseño con grandes marcos rodeando la pantalla a un nuevo frontal que es todo pantalla y que ha sustituido el icónico botón Touch ID por el sistema de detección facial Face ID y la realización de gestos sobre la pantalla.

Otras novedades que encontramos en el nuevo iPhone X son la incorporación de una pantalla OLED con más resolución que nunca, un potente procesador A11 Bionic de seis núcleos,  mejoras interesantes en las cámaras frontal y trasera, y carga rápida e inalámbrica de su batería.

El iPhone X es el iPhone más innovador que ha salido de las fábricas de Apple y supone un soplo de aire fresco en el catálogo de la compañía, especialmente en un año en el que la mayoría de competidores ya han lanzado smartphones sin apenas marcos.

Por gentileza de Apple, hemos tenido oportunidad de probar el iPhone X durante varias semanas y, a continuación, os traemos nuestras conclusiones sobre este nuevo dispositivo.

 

Índice de páginas

  1. Diseño
  2. Pantalla
  3. Hardware, Face ID y Batería
  4. Software y Multimedia
  5. Cámara y Llamadas
  6. Precio y Conclusiones

 

Diseño y Construcción

Los iPhone de los últimos años presentaban un diseño muy similar al iPhone 6 de 2014. Si bien en su momento este diseño fue muy alabado, a día de hoy se ve algo anticuado debido a los grandes marcos que rodean la pantalla.

Por suerte, Apple ha sabido leer las demandas de los usuarios y ha dotado al iPhone X de un diseño totalmente novedoso.

Competidores como Samsung, LG o Google han lanzado este año smartphones con marcos muy estrechos por encima y por debajo de la pantalla. Apple ha optado por eliminar completamente los marcos por encima y por debajo, y rodear la pantalla por un estrecho borde negro.

El reto que supone un diseño sin marcos frontales es la ubicación de los sensores y de la cámara delantera.

Apple lo ha solucionado con un pequeño recorte (o «notch», como se le conoce en inglés) en la parte superior de la pantalla, donde ha incorporado una gran cantidad de tecnología. Aunque a primera vista pueda parecer un elemento que interfiere con el uso normal de la pantalla, la realidad es que te acostumbras muy rápidamente a su presencia y no resulta molesto.

Otra consecuencia inmediata de este diseño sin marcos es la desaparición del botón Inicio, un elemento icónico que estaba presente en los iPhone desde el primer modelo presentado en 2007.

Directivos de Apple han explicado en diversas entrevistas que la eliminación del botón Inicio, que albergaba también el lector de huella dactilar Touch ID, ha sido el obstáculo más difícil de superar. La compañía ha sustituido las pulsaciones sobre el botón por gestos, y la funcionalidad Touch ID por Face ID, de la que hablaremos más adelante.

El chasis del iPhone X no es de aluminio, como en otros smartphones, sino que Apple ha optado por acero inoxidable, mucho más resistente. De esta forma, el iPhone X debería resistir mejor caídas y golpes accidentales.

La parte de atrás ha dejado de ser de metal, como en anteriores iPhone, para ofrecer un acabado en vidrio. Además de la belleza estética, este acabado permite la carga inalámbrica. Apple afirma que el vidrio utilizado en la parte frontal y posterior el iPhone X es el más resistente jamás usado en un smartphone.

Durante las semanas que llevo utilizando el teléfono sin funda, el iPhone X no ha sufrido ninguna caída, pero sí que se ha rozado con otros objetos como llaves, monedas, etc. sin sufrir ningún daño.

El iPhone X cuenta ahora con un frontal dominado por la pantalla y una cubierta trasera de vidrio

 

El uso de vidrio ha permitido también eliminar definitivamente las líneas de antena de la parte de atrás — siguen presentes en los bordes laterales — ya que, a diferencia del metal, el cristal permite el paso de las ondas sin problemas.

Afortunadamente, las huellas no quedan apenas marcadas en el cristal trasero del modelo color plata que he probado, por lo que no tendrás que limpiar el dispositivo continuamente.

El iPhone X está disponible únicamente en colores plata y gris espacial, unos colores bastante sobrios pero, a la vez, muy elegantes. Ambas variantes tienen un frontal de color negro, pero tanto el marco de acero como la parte de atrás reflejan el color elegido.

La pantalla del iPhone X posee un ratio 19.5:9, a diferencia de los iPhone anteriores que contaban con una proporción 16:9. En la práctica, esto significa que la pantalla es más alargada y que, a igualdad de diagonal, la superficie real de la pantalla es algo inferior.

El iPhone X posee un diseño con una gran pantalla frontal

 

Aunque el iPhone X posee una pantalla de 5.8″, la ausencia de marcos hace su tamaño sea bastante compacto. En relación con el iPhone 8, la anchura es la misma y solamente es un poco más alargado. En relación con el iPhone 8 Plus, la diferencia de tamaño es brutal a pesar de que la superficie de pantalla es comparable.

Como usuario habitual del iPhone 8 Plus (y anteriormente, del iPhone 7 Plus, iPhone 6s Plus y iPhone 6 Plus), la reducción de tamaño es más que bienvenida. Por primera vez, soy capaz de teclear con una sola mano y el teléfono pesa y ocupa mucho menos en mi bolsillo.

La única desventaja del nuevo diseño de pantalla respecto al iPhone 8 Plus, por citar alguna, es que la pantalla es más estrecha. Aunque cabe más contenido vertical, los textos e imágenes se ven más pequeños al ser menor la anchura de la pantalla.

iPhone 8 Plus (izquierda) junto a iPhone X (derecha)

 

Si la altura excesiva de la pantalla te supone un problema a la hora de llegar a las zonas superiores, te alegrará saber que iOS sigue incorporando la funcionalidad “Fácil Alcance” que hace que la mitad superior de la pantalla descienda. En el iPhone X esta función no viene activada por defecto, sino que debemos hacerlo en las opciones de Accesibilidad. La forma de invocarla es arrastrando la pantalla hacia abajo cerca del extremo inferior.

El iPhone X posee unos bordes laterales redondeados, por lo que se siente muy bien en la mano al sujetarlo. Su anchura hace que se agarre con comodidad, aunque su cubierta trasera de cristal hace que sea algo resbaladizo.

A continuación, vamos a revisar todos los lados del iPhone X para ver qué elementos encontramos.

Como ya hemos comentado, la parte delantera del iPhone X está ocupada por la pantalla, que cuenta con una ligera curvatura 2.5D en los extremos que se introduce elegantemente en el cuerpo del teléfono.

A diferencia de los modelos anteriores, el iPhone X no cuenta con unos grandes marcos rodeando la pantalla.

En su lugar, la pantalla está rodeada por un fino borde de color negro, que se expande en la zona superior para dar cobijo a numerosos elementos.

Esta zona alberga la cámara frontal, el auricular del oído, los sensores de iluminación y proximidad y toda la tecnología necesaria para que funcione Face ID.

Aunque su posición pueda parecer algo intrusiva, en medio de la pantalla, la realidad es que te acostumbras enseguida. En otros iPhone, la zona superior estaba dedicada a información general como el operador móvil, la cobertura WiFi, la batería, etc. y Apple ha condensado esa información en el iPhone X.

Donde más se nota la presencia de este recorte en la pantalla es en aplicaciones a pantalla completa como juegos o reproductores de películas, pero tampoco supone un grave problema.

En la parte de atrás podemos encontrar, en la esquina superior izquierda, la cámara de fotos con lente dual, que está dispuesta en vertical.

Entre las dos lentes encontramos el flash cuádruple LED/Xenon y un micrófono.

La cámara sobresale de la superficie del teléfono, pero por suerte está protegida por zafiro, por lo que es imposible que se raye (el zafiro solo puede ser rayado por diamante o por otro zafiro).

Un poco más abajo, pero todavía en la mitad superior del teléfono, encontramos la manzana de Apple, con un acabado en espejo.

En la parte inferior podemos leer “iPhone”, sin ninguna referencia al modelo específico. Debajo hay diversas inscripciones en letra pequeña y algunos logotipos.

Como hemos comentado anteriormente, el iPhone X carece de líneas de antena en la parte de atrás, aunque estas estaban presentes en modelos anteriores.

En la parte superior no encontramos ningún botón ni conector.

 

En la parte inferior está el conector Lightning y el altavoz al lado derecho. El iPhone X carece de conector de auriculares, algo que empieza a ser habitual entre muchos smartphones de gama alta.

 

En el lateral derecho encontramos el botón de encendido y el compartimento para la tarjeta nanoSIM, con una bandeja que se extrae al introducir un objeto punzante incluido en la caja del teléfono. En los extremos encontramos dos pequeñas líneas de antena.

 

Por último, en el lateral izquierdo está el interruptor para activar el modo Silencio y los dos botones para controlar el volumen. En los extremos también encontramos dos pequeñas líneas de antena.

 

Apple ha dotado al iPhone X de resistencia al agua, ya que cuenta con certificación IP67. Esto significa que puede ser sumergido a 1 metro durante un máximo de 30 minutos sin sufrir daños.

Por tanto, no tendremos que preocuparnos si se derrama un vaso encima de nuestro iPhone o si, por accidente, se cae a la bañera o a la piscina. Incluso podemos optar por lavarlo debajo del grifo si se ensucia, lo cual resulta bastante práctico.

Ahora bien, es importante tener en cuenta que la garantía no cubre los daños por agua, por lo que no deberías mojar el teléfono salvo por accidente.

Aunque sobre gustos no hay nada escrito, en mi opinión el iPhone X es un smartphone con un diseño y una construcción muy atractivos, que apetece a mirar a cada momento. El iPhone X es, sin ninguna duda, el smartphone que llevábamos esperando desde hace tiempo.

Pantalla

La tecnología OLED ofrece diversas ventajas a los fabricantes de smartphones ya que permite fabricar paneles con un menor grosor y peso, y esto se traduce en dispositivos más finos y ligeros. Los paneles OLED tampoco necesitan un marco, por lo que es posible implementar diseños de pantalla que van de lado a lado.

Las pantallas OLED ofrecen otras mejoras visuales respecto a LCD como un tiempo de respuesta más rápido, menor pérdida de brillo desde ángulos extremos, mayor gama cromática y mejor uniformidad de la imagen debido a la ausencia de las variaciones en la retroliluminación que experimentan las pantallas LCD.

En una pantalla OLED, es posible iluminar de forma independiente cada sub-píxel. Esto significa que las pantallas OLED son más eficientes en consumo energético que las LCD para la mayoría de los contenidos.

Además, las pantallas OLED pueden ofrecer un brillo máximo más elevado ya que pueden concentrar toda la energía en únicamente los sub-píxeles iluminados. Ahora bien, a la hora de mostrar una imagen blanca a pantalla completa, las pantallas LCD siguen siendo más brillantes y más eficientes.

Apple ha tardado mucho tiempo en incorporar un panel OLED al iPhone, pero la espera no ha sido caprichosa

La compañía quería estar segura de que la tecnología estaba lo suficientemente madura como para que la calidad del panel estuviera a la altura de las expectativas de los usuarios en aspectos como la fidelidad de color o la distorsión de los colores al observar la pantalla desde un ángulo.

La espera ha merecido la pena ya que el iPhone X llega con un espectacular panel OLED de 5,8″ con resolución Super Retina HD (2436 x 1125 píxeles), que ofrece la mayor densidad de píxeles jamás vista en un iPhone: 458 ppp.

Si bien es cierto que algunos smartphones de gama alta incorporan resoluciones más altas, como QHD (2.560 x 1.440 píxeles) o incluso 4K, la realidad es que la mejora en nitidez frente al iPhone X es totalmente imperceptible.

La principal aplicación de una pantalla con una densidad de píxeles muy elevada es la realidad virtual, pero Apple no comercializa ningún casco de realidad virtual sino que ha decidido apostar por la realidad aumentada (AR).

Matriz de sub-píxeles de la pantalla del iPhone X

 

Al tratarse de un panel OLED, la matriz de sub-píxeles es de tipo Pentile, como se puede apreciar en la imagen adjunta donde se ven los sub-píxeles rojo, verde y azul en una disposición de rombo.

El iPhone X es capaz de mostrar los dos espacios de color más importantes de la industria: el espacio sRGB / Rec. 709, que es el estándar utilizado por la mayoría de las apps, y el más moderno DCI-P3 que se emplea en la industria del cine. El rango de colores del DCI-P3 es un 26 un por ciento superior al del espacio sRGB / Rec. 709.

El iPhone X cuenta con un sistema automático de gestión de color que conmuta automáticamente al espacio DCI-P3 cuando el contenido a mostrar así lo requiere. De esta forma, los colores se ven siempre de forma correcta, ni sobre-saturados ni infra-saturados.

La pantalla del iPhone X ha superado con sobresaliente nuestras pruebas

 

Para analizar la calidad de la pantalla del iPhone X hemos realizado diversas pruebas con el software profesional CalMAN Ultimate y un colorímetro X-Rite i1Display Pro.

El brillo máximo que hemos medido en la pantalla del iPhone X muy elevado, ya que se encuentra alrededor de los 636 nits (Apple habla de un valor máximo típico de 625 nits).

El brillo máximo de la pantalla del iPhone X se encuentra bastante por encima de otros smartphones de gama alta como el Samsung Galaxy S8+ (576 nits) o el Galaxy Note 8 (536 nits), que también cuentan con pantallas OLED.

 

En este punto merece la pena recordar que estamos midiendo el brillo sobre un rectángulo blanco que ocupa el 100% de la pantalla. Como hemos explicado anteriormente al describir el funcionamiento de un panel OLED, si reducimos el tamaño del cuadrado blanco, el brillo se incrementa ya que hay menos píxeles a iluminar.

Hemos sido capaces de medir un brillo de hasta 750 nits en la pantalla del iPhone X al reducir el tamaño del rectángulo a un 25% — por debajo de este tamaño, el rectángulo es demasiado pequeño para nuestro colorímetro.

Centrándonos en la reproducción del color, la fidelidad del panel del iPhone X es excelente ya que el error medio en la reproducción de los colores es de tan solo 1.3 dE (un valor por debajo de 4 dE se considera excelente y por encima de 9 se considera inaceptable) y el error máximo se queda en tan solo 3.7 dE.El valor de gamma es bueno, 2.4, bastante cercano al valor deseado de 2.2.

 

La pantalla del iPhone X muestra un color negro totalmente puro, ya que los paneles OLED son capaces de no encender ningún sub-píxel. De hecho, nuestro colorímetro ha sido incapaz de medir ningún nivel de brillo. Esto significa que el contraste es, teóricamente, infinito (Apple habla de 1.000.000:1, que viene a ser lo mismo)

Para ajustar el balance de blanco a la luz ambiental, el iPhone X ha heredado la funcionalidad True Tone del iPad Pro. El dispositivo cuenta con unos sensores de luz ambiental de cuatro canales que ajustan automáticamente el balance de blancos en función del color de la luz que ilumina la habitación para que la pantalla se comporte como una hoja de papel, que absorbe la luz del entorno.

La tecnología True Tone pasa desapercibida la mayor parte del tiempo pero basta con desactivarla para notar la diferencia, sobre todo cuando estamos en un entorno iluminado por luz artificial con un cierto tono de color.

En mi casa hay también un iPhone 6 y la diferencia entre el tono de la pantalla de uno y otro es abismal. Bajo la luz anaranjada de la lámpara del salón, el iPhone X ofrece un tono de color blanco mucho más agradable a la vista que el tono azulado del iPhone 6.

Con la funcionalidad True Tone desactivada, la temperatura de color resulta ser 6.704ºK, lo que implica un cierto tono azulado. Sin embargo, al activar True Tone, el tono de la pantalla se adapta perfectamente al entorno.

La pantalla del iPhone X es excelente en todos los aspectos analizados

 

El iPhone X también ofrece un Modo Noche que cambia el balance de blancos de la pantalla para reducir la emisión de luz azul, que según ciertos estudios afecta negativamente al sueño El iPhone X permite ajustar el nivel de luz azul emitido por la pantalla, así como programar el encendido y apagado de este modo de pantalla.

Las pantallas OLED tienen la ventaja de que el brillo se reduce en menor medida al observar la pantalla desde un ángulo pero, a cambio, los colores sufren una mayor distorsión (siendo un caso bastante extremo la pantalla del Pixel 2 XL).

El iPhone X ofrece unos ángulos de visión muy amplios, tanto en cuanto al brillo, que apenas se ve afectado, como en cuanto a los colores, que apenas cambian de tono al observar la pantalla desde un ángulo extremo.

A diferencia del iPhone 8 / 8 Plus, el iPhone X posee una pantalla HDR de alto rango dinámico.

Como seguramente sabrás, HDR es una tecnología que expande el color, contraste y brillo de los vídeos, y proveedores como Netflix ya ofrecen contenidos en streaming con esta tecnología. El iPhone X es uno de los pocos smartphones certificados por Netflix para mostrar contenido Dolby Vision.

Una funcionalidad interesante de la pantalla es que se enciende con solo un toque con el dedo, lo que resulta muy cómodo para comprobar notificaciones. Lamentablemente, a pesar de contar con una pantalla OLED, Apple no ha implementado la funcionalidad de Pantalla Siempre Activa que encontramos en otros teléfonos.

Hardware y rendimiento

El iPhone X incorpora el mismo procesador A11 Bionic que debutó con el iPhone 8 / 8 Plus hace unas pocas semanas. Este procesador integra un motor neuronal para llevar a cabo tareas relacionadas con inteligencia artificial de forma más eficiente y es considerablemente más potente que el A10 Fusion del iPhone 7 Plus.

La CPU cuenta con seis núcleos: dos de alto rendimiento (un 25% más rápidos que los del A10) y cuatro de bajo consumo (un 70% más rápidos que los del A10) que están pensados para tareas menos exigentes.

Apple ha incorporado un controlador de rendimiento de segunda generación que permite el uso simultáneo de los seis núcleos, lo que proporciona una mejora de hasta un 70% en cargas de trabajo complejas con múltiples hilos de ejecución.

A nivel gráfico, Apple ha incorporado en el iPhone X la primera GPU diseñada por la propia compañía, que cuenta con 3 núcleos y es un 30% más rápida que la del A10. Consume solo la mitad de la energía que consumía la GPU del año pasado.

Aunque Apple no proporciona información sobre la cantidad de memoria RAM de sus iPhone, cualquier herramienta de benchmark revela que el iPhone X llega con 3GB de RAM, como el modelo del año pasado.

El iPhone X integra un coprocesador de movimiento llamado M11 en el chip A11 Bionic para conectar el acelerómetro, la brújula, el giroscopio y el barómetro. Este coprocesador libera al procesador de ciertas tareas que se ejecutan constantemente y, de esta forma, se reduce el consumo de batería.

A continuación, vamos a ver en los benchmarks cómo se comporta el iPhone X.

En el benchmark AnTuTu ha conseguido 235.456 puntos, un resultado espectacular que supera a cualquier otro smartphone que hayamos visto hasta ahora.

 

En el benchmark Geekbench 4 ha conseguido 4.253/10.309 puntos en las pruebas mono/multi-núcleo.

Estos resultados confirman que el rendimiento de cada núcleo individual del chip A11 Bionic es espectacular aunque, pero también lo es el rendimiento cuando todos los núcleos funcionan a la vez.

 

Centrándonos en las capacidades 3D, en la prueba SlingShot de 3DMark el iPhone X ha obtenido unos resultados excelentes aunque algunos smartphones Android superan su rendimiento.

 

Como era de esperar, los benchmarks muestran que el iPhone X es un dispositivo muy potente, ya que no solamente supera al iPhone 7 Plus del año pasado sino que, en rendimiento de CPU, queda por encima de cualquier smartphone que hayamos probado.

Por todo esto no es extraño que, en el día a día, el comportamiento del iPhone X sea ejemplar. Todas las aplicaciones se abren y se mueven con rapidez y no he notado en absoluto ningún signo de lentitud, ni siquiera al realizar multi-tarea compleja — por ejemplo, al jugar a algún título 3D exigente mientras se descargaban e instalaban actualizaciones de apps.

He probado un buen número de juegos, tanto 2D como 3D, y el iPhone X se ha comportado de manera ejemplar, moviendo los gráficos con gran rapidez a una tasa de FPS muy elevada.

Ahora bien, la mayoría de los juegos que he probado — Asphalt Xtreme, Dead Trigger 2, Dead Effect 2, Clash Royale o Pokemon Go — no han adoptado todavía el formato de pantalla del iPhone X, por lo que se ven con unas barras verticales a los lados al sostenerlo en horizontal. Otros juegos como Mario Run o MCVS sí que se pueden jugar a pantalla completa.

El rendimiento del iPhone X en juegos 3D exigentes como MCVS es excelente

 

Como todos los smartphones de gama alta, la parte de atrás del iPhone X se calienta al jugar durante un largo período de tiempo. Tras jugar algunas partidas al juego de acción MCVS, he medido temperaturas alrededor de 45ºC en la zona de la cámara de la superficie trasera, que es un valor bastante elevado.

El iPhone 7 ya ofrecía un rendimiento excelente, por lo que es difícil apreciar la mayor potencia del iPhone X. Hay quien piensa que no es necesaria tanta potencia en un smartphone, pero ciertas funcionalidades del iPhone X como los efectos de iluminación de retratos en tiempo real, la grabación de vídeo 4K a 60 fps o la rápida identificación facial mediante Face ID solo son posibles con este procesador.

El iPhone X se comercializa en dos variantes de 64 y 256 GB de almacenamiento. Como ya es bien conocido, Apple no ofrece la posibilidad de ampliar el espacio mediante tarjetas micro-SD, por lo que debes escoger la capacidad de almacenamiento con cuidado, especialmente si tienes pensado capturar vídeos en resolución 4K (en este aspecto, el uso del nuevo codec HEVC ayuda a que los vídeos ocupen ahora menos espacio).

En el aspecto de conectividad, el iPhone X va muy bien servido gracias a conectividad Wi-Fi 802.11a/b/g/n/ac (2.4 y 5 GHz), LTE/4G, y Bluetooth 5.0.

El soporte de Bluetooth 5.0 ofrece un alcance hasta cuatro veces superior en comparación con la versión 4.2, así como una tasa de transferencia dos veces superior.

Esto es especialmente interesante si utilizas algún altavoz conectado por Bluetooth para reproducir música.

El iPhone X no posee radio FM, algo que puede echar para atrás a los usuarios que utilizar su smartphone para escuchar la radio analógica.

El iPhone X soporta una gran cantidad de bandas de frecuencia, lo que garantiza que podremos disfrutar de altas velocidades de conexión 4G en cualquier país.

En las pruebas que he realizado, la velocidad de conexión tanto por Wi-Fi como por 4G ha sido muy satisfactoria

Se alcanzaron 286 Mbps de bajada y 28 Mbps de subida en Wi-Fi 802.11n con una conexión de cable 300/30 Mbps de Vodafone, y 14 Mbps de bajada y 8 Mbps de subida con una conexión 4G de Movistar.

 

Face ID

El principal cambio que incorpora el iPhone X con respecto a los modelos anteriores es la sustitución del lector de huella dactilar Touch ID por el nuevo sistema de reconocimiento facial Face ID, que promete ser el futuro de desbloqueo de los smartphones.

Face ID se basa en la tecnología TrueDepth que reside en el recorte superior de la pantalla. Un emisor proyecta 30.000 puntos de luz infrarroja sobre la cara del usuario y obtiene información suficiente sobre las facciones del usuario para reconocerle con fiabilidad y rapidez, incluso cuando el usuario lleva gafas o gorro, en condiciones de poca luz, o si se ha dejado de afeitar.

El registro inicial de la cara es extremadamente sencillo. Basta con mover la cabeza en círculo dos veces seguidas para que el iPhone registre tus facciones. Además, con cada desbloqueo, Face ID mejora el reconocimiento y se va adaptando a cambios en tu cara.

Un aspecto que merece la pena mencionar es que solamente es posible registrar una cara con Face ID, así que no resulta tan fácil compartir tu teléfono con un miembro de tu familia como con Touch ID, que permitía registrar hasta cinco huellas

El proceso de registro de la cara para Face ID es muy rápido

 

Mi principal temor al utilizar el iPhone X por primera vez era que Face ID no fuera tan rápido ni tan cómodo como Touch ID. A fin de cuentas, el proceso de desbloqueo con el lector de huella dactilar Touch ID de Apple es prácticamente instantáneo.

Tras varios días de uso, puedo afirmar que Apple ha hecho un buen trabajo con Face ID. El proceso de desbloqueo exige ahora dos movimientos: uno para encender la pantalla (pulsando el botón de encendido o, simplemente, tocando la pantalla) y otro para arrastrar la pantalla hacia arriba.

Algunos se preguntan por qué Apple exige que arrastres la pantalla hacia arriba para desbloquear el teléfono. La respuesta es sencilla: si el iPhone se desbloquease nada más encender la pantalla, no verías nunca la pantalla de bloqueo con las notificaciones (que, en muchos casos, es lo único que quieres ver cuando enciendes la pantalla)

En mi opinión, lo más rápido para desbloquear el iPhone X es dar un toque en la pantalla y, justo después, arrastrar la pantalla hacia arriba. Si haces los dos movimientos seguidos rápidamente, verás cómo en la pantalla aparece ‘Face ID’ y se abre el candado pero, la mayoría de las veces, el proceso ocurre tan rápido que no lo ves.

Quizás el mayor inconveniente del nuevo sistema es que no puedes desbloquear el iPhone X estando apoyado horizontalmente sobre una mesa, salvo que pongas la cara justo encima o lo levantes de la mesa.

 

Apple ha incorporado una funcionalidad que oculta el texto de las notificaciones de la pantalla de bloqueo hasta que detecta tu cara. En mi caso, dado que enciendo muchas veces la pantalla cuando está apoyado sobre una mesa, he optado por desactivar dicha funcionalidad para poder ver las notificaciones mientras trabajo o almuerzo.

Por suerte, Apple permite ocultar de la vista de extraños solo algunas notificaciones, por lo que es posible que se muestren todas las notificaciones excepto, por ejemplo, las de WhatsApp u otras apps cuyas notificaciones consideres más privadas.

Otro aspecto importante a la hora de juzgar Face ID es la tasa de reconocimiento.  Apple afirma que el sistema ha sido probado a conciencia y que no se deja engañar por modelos 3D de caras creadas por especialistas de Hollywood. Lo que sí que ha admitido Apple es que Face ID puede ser engañado por dos gemelos idénticos, como era de esperar.

La compañía afirma que el riesgo de que otra persona pueda desbloquear tu teléfono erróneamente es de 1 entre un millón. En comparación, la tasa de falsos positivos con Touch ID era de 1 entre 50.000. En mis pruebas, nadie que no fuera yo ha conseguido desbloquear el teléfono.

Sin embargo, lo que más me preocupaba no era que un extraño pudiera desbloquear mi iPhone X sino que fallase a la hora de reconocerme (como me ocurre con mucha frecuencia con el lector de iris del Samsung Galaxy Note8).

 

Por suerte, Face ID no falla prácticamente nunca en el reconocimiento. Incluso al salir de la ducha, con una apariencia bastante diferente a la habitual por el pelo y la cara mojados, Face ID me reconoce sin problema. Solo en alguna ocasión puntual me he visto obligado a reintentar el desbloqueo o introducir mi contraseña, pero es algo anecdótico.

Una medida de seguridad adicional para evitar desbloqueos involuntarios es que Face ID necesita “tu atención”, lo que significa que el usuario debe tener sus ojos abiertos y mirando al dispositivo para que Face ID actúe. De esta forma, nadie podrá acceder a tu teléfono mientras duermes, por ejemplo.

Si te preocupa la privacidad de tus datos faciales, te alegrará saber que el modelo 3D de la cara generado por Face ID no se almacena en la nube, sino localmente en el teléfono del usuario, por lo que está a salvo de posibles accesos a los servidores de Apple.

Apple confía tanto en la seguridad de Face ID que le ha abierto la puerta a Apple Pay y a aplicaciones de terceros. Cualquier app que funcionase con Touch ID, funciona ahora automáticamente con Face ID sin que los desarrolladores tengan que hacer nada.

 

Batería

Apple no proporciona detalles técnicos sobre la batería pero no ha sido difícil averiguar que cuenta con una batería con una peculiar disposición en dos celdas en forma de «L».

La capacidad total de la batería del iPhone X es ligeramente superior a la del iPhone 8 Plus — 2.716 mAh frente a 2.691 mAh — a pesar de que el chasis es mucho más pequeño.

Esta capacidad de batería se encuentra significativamente por debajo de la que ofrecen sus principales rivales con Android. Sin embargo, la arquitectura del procesador de Apple y el funcionamiento de iOS permiten a los iPhone ofrecer una autonomía similar a otros smartphones.

 

Apple asegura que la autonomía del iPhone X es hasta dos horas superior a la del iPhone 8. En comparación con el iPhone 8 Plus, sin embargo, la autonomía es algo inferior debido al mayor tamaño de su pantalla.

En el día a día, con un uso bastante intenso del teléfono (sincronización de correo electrónico, uso frecuente de WhatsApp/Telegram, consulta de Twitter y Facebook, navegación web y conexión con un Apple Watch Series 3), llego al final del día con 20% de batería si no lo he cargado durante el día.

La recarga nocturna es obligada pero, a día de hoy, es complicado sobrevivir sin cargar nuestro smartphone todas las noches.

Una de las novedades más esperadas que ha incorporado Apple en el iPhone X es la carga rápida de batería. 

Aunque la carga rápida ha estado presente en los smartphones Android desde hace tiempo, por fin ha llegado también a los iPhone.

El iPhone X se carga mucho más rápido que sus predecesores, aunque necesitarás un cargador más potente que el que llega en la caja para sacar el máximo provecho.

Aunque Apple recomienda utilizar uno de los cargadores de los cargadores de 29W, 61W o 87W para conseguir la máxima velocidad, hemos optado por hacer la prueba con un cargador de 12W de iPad, que tiene un precio más asequible ya que cuesta 25 euros en la web de Apple.

Utilizando este cargador, el tiempo de carga ha sido de 2 horas y 5 minutos. En 45 minutos, el iPhone X alcanza el 50 por ciento de carga.

 

iOS permite conocer qué aplicación o componente del teléfono está haciendo un mayor uso de la batería, e incluso incorpora un modo de bajo consumo para ahorrar batería cuando más lo necesitamos.

Sin embargo, echo de menos algunas funciones que permitan reducir el consumo de la batería, de forma similar a lo que encontramos en otros teléfonos Android — por ejemplo, limitando temporalmente las actividades en segundo plano de ciertas apps no críticas.

Otra de las novedades que incorpora el iPhone X es la carga inalámbrica mediante el estándar Qi. Basta con colocar el dispositivo encima de una base de carga compatible para que este se empiece a cargar, sin necesidad de conectar ningún cable.

Esta funcionalidad no es una novedad en el mundo de los smartphones, pero todavía no está muy popularizada. Por el momento, Apple únicamente ha habilitado la carga inalámbrica de 5W, que tarda algo más de 3 horas en cargar, pero antes de que termine el año habilitará la carga inalámbrica rápida de 7.5W con una actualización de iOS (posiblemente, con iOS 11.2).

Encuentro la carga inalámbrica un añadido muy útil, ya que con una base de carga de pie como esta puedo apoyar el iPhone X y que se vaya cargando mientras trabajo, sin tener que andar conectando y desconectando el cable cada vez me levanto.

En la mesilla de noche he colocado una base de carga horizontal de Mophie y, cuando salgo de casa y preveo que voy a necesitar carga extra, llevo esta batería portátil de 10.000 mAh compatible con carga Qi de Mophie, que me ahorra llevar un cable Lightning.

iPhone X cargando sobre una base de carga de Mophie en la mesilla de noche

Funcionalidades software

El iPhone X llega con iOS 11, la última versión del sistema operativo de Apple. En el momento de realizar este análisis, la última versión es iOS 11.1.2, aunque la versión beta de iOS 11.2 ya está disponible para desarrolladores.

Como ya hemos comentado en muchas ocasiones, una de las ventajas de iOS sobre Android es que Apple se encarga de actualizar los dispositivos, por lo que las actualizaciones llegan rápidamente, incluso a dispositivos bastante antiguos, lo que significa que el iPhone X será actualizado durante mucho tiempo.

Dado que ya repasamos las nuevas características que incorpora iOS 11 en nuestro análisis del iPhone 8 Plus — como el soporte de los formatos HEVC/HEIF para vídeo y fotografía o el framework ARKit para apps de Realidad Aumentada — vamos a centrarnos en los aspectos particulares de iOS para el iPhone X.

El escritorio del iPhone X ha sufrido algunos cambios en la parte superior debido a la presencia del recorte que inutiliza parte de la pantalla.

Algunos elementos, como el nombre del operador, han desaparecido. Tampoco podemos ver el porcentaje de batería restante, aunque podemos acceder a esta información en el panel de notificaciones.

La pantalla tiene un aspecto más alargado, aunque Apple ha mantenido el mismo número de filas y columnas que en los modelos Plus.

Todas las apps de Apple están adaptadas al nuevo formato alargado de pantalla 19.5:9, pero no podemos decir lo mismo de las apps de terceros.

Muchas apps populares como WhatsApp, Spotify, Instagram, Facebook o Twitter aprovechan toda la pantalla.

Sin embargo, todavía quedan bastantes apps que mantienen el formato 16:9 y, por tanto, aparecen barras negras en la parte superior e inferior de la pantalla. Algunos ejemplos son las apps de Gmail, Google Maps, Feedly o Tapatalk.

La situación con los juegos es peor, ya que la mayoría de ellos no aprovecha la pantalla completa sino que muestra barras negras verticales a derecha e izquierda al sostener el smartphone en horizontal.

También encontramos algunas apps que, si bien aprovechan la pantalla completa, los elementos del interfaz no se muestran adecuadamente, sobre todo en la parte superior.

En cualquier caso, en los diez días que llevo utilizando el iPhone X, es raro el día que no he recibido una actualización de alguna app que se adapta al nuevo formato de pantalla, así que posiblemente en cuestión de pocos meses, esto ya no sea un problema.

 

La ausencia del botón de Inicio ha hecho que Apple implemente un conjunto de gestos que suplen las funciones de dicho botón. Arrastrar el dedo por la pantalla de abajo a arriba es el equivalente a una pulsación simple sobre el botón de Inicio, y nos lleva siempre al escritorio.

Para emular una pulsación doble sobre el botón de Inicio y, por tanto, ver todas las aplicaciones abiertas, debemos arrastrar el dedo por la pantalla de abajo a arriba pero interrumpir el gesto a mitad de camino. Aparecerán en pantalla todas las apps abiertas, en forma de baraja horizontal. Para cerrar una app en concreto, no basta con arrastrarla hacia arriba, sino que debemos hacer primero una pulsación fuerte sobre la pantalla y, a continuación, pulsar sobre el círculo rojo que aparece en la esquina.

Otra forma de pasar de una app a otra es arrastrando el dedo de izquierda a derecha (o viceversa) en la parte inferior de la pantalla. Sin embargo, este gesto no acaba de ser muy intuitivo porque te obliga a recordar el orden en el que abriste las últimas apps.

El Centro de Control ya no es accesible arrastrando el dedo de abajo a arriba, sino que debemos arrastrar el dedo por la zona derecha de la pantalla de arriba a abajo. Si lo hacemos en la zona central o izquierda, aparecerá el panel de notificaciones.

La pulsación larga sobre el botón Inicio para activar Siri ha sido sustituida por pulsación larga sobre el botón de encendido, y para activar Apple Pay debemos pulsar dos veces rápidamente este mismo botón.

 

Aunque todos estos gestos nuevos puedan parecer complicados, la realidad es que resultan muy fáciles de aprender y, en pocos minutos, te acostumbrarás a su uso e incluso es posible que te pase como a mí e intentes utilizar instintivamente estos mismos gestos en otros smartphones… sin éxito, claro.

La app Mensajes de iOS 11 incorpora una divertida función llamada Animoji que permite a los usuarios mapear sus movimientos faciales en un emoji para enviar mensajes cortos.

Esta función sólo está disponible en el iPhone X, ya que utiliza el sistema True Depth de detección facial. Los mensajes están limitados a 10 segundos aunque, viendo el éxito que están teniendo, no sería extraño que Apple ampliase este límite.

El sistema True Depth permite también a otras aplicaciones mejorar la detección facial. Un buen ejemplo es Snapchat ya que utiliza esta tecnología para ofrecer un resultado más realista a la hora de aplicar máscaras faciales.

La funcionalidad Animoji es una curiosidad muy divertida

 

Apple ha incorporado algunas funcionalidades interesantes que aprovechan la detección facial. Por ejemplo, si el iPhone X está sonando y vibrando por una llamada o una alarma, reducirá su intensidad cuando detecte que estamos mirando la pantalla. Tampoco se apagará la pantalla automáticamente por inactividad si detecta que la estamos mirando.

 

Multimedia

En el apartado de sonido, el iPhone X llega con altavoces estéreo que están situados en la parte inferior del teléfono y en el auricular del oído.

Esta es una de las características que diferencia al iPhone X de otros smartphones ya que es poco frecuente encontrar este tipo de altavoces, pero es muy bienvenido a la hora de ver vídeos o, incluso, escuchar música ocasionalmente.

La calidad del sonido del iPhone X es muy buena, especialmente en comparación con otros modelos que solo cuentan con un altavoz.

Apple prescinde del conector de auriculares, por lo que tendremos que utilizar auriculares Bluetooth o recurrir al adaptador de 3.5mm a Lightning para conectar auriculares con cable.

Por supuesto, también optar por los auriculares AirPods de Apple, que ofrecen una experiencia inmejorable.

Centrándonos en las aplicaciones multimedia, Música reproduce canciones transferidas al teléfono vía la aplicación iTunes, compradas en iTunes Store, almacenadas en iCloud por medio de iTunes Match o mediante la suscripción a Apple Music (9,99€/mes para uso individual o 14,99€/mes para uso familiar).

Cuando el teléfono está bloqueado, desde la propia pantalla de bloqueo podemos controlar el reproductor, tanto de la aplicación Música como de otras que tengamos instalada (por ejemplo, Spotify). También podemos controlar la reproducción desde el Centro de Control.

En la sección de Ajustes generales de iOS, no en la propia aplicación, podemos controlar algunas opciones de la aplicación Música, como ajustar el ecualizador, limitar el volumen máximo, etc.

En cuanto a la reproducción de vídeo, la excelente pantalla del iPhone X hace que se trate de un dispositivo muy apropiado para disfrutar de películas o vídeos. La pantalla posee un ratio 19.5:9, por lo que los vídeos 16:9 muestran barras negras a derecha e izquierda.

Si quieres ver el vídeo a pantalla completa, puedes hacerlo, pero debes tener en cuenta que una parte de la imagen queda oculta por el recorte de la pantalla.

Apple ofrece su propia tienda de películas, pero también podemos transferir ficheros al teléfono vía iTunes en formatos MP4, MOV o M4V. Si queremos reproducir otros formatos como MKV o AVI, tendremos que recurrir a apps de terceros como PlayerXtreme.

Por supuesto, también podemos utilizar apps de vídeo en streaming como YouTube, Netflix o HBO, que funcionan perfectamente en el iPhone X. Además, el iPhone X aparece en la lista de dispositivos compatibles con las emisiones en Dolby Vision de Netflix.

El iPhone X es un dispositivo ideal para disfrutar de películas en streaming

 

La aplicación Fotos clasifica las fotos tomadas por el teléfono por fecha y ubicación, creando automáticamente colecciones, y ofrece la posibilidad de ver todas las imágenes sobre un mapa.

Fotos reconoce automáticamente la cara de las personas que aparecen en  las fotos y, si asociamos las caras con el nombre de una persona, nos permite clasificar las fotografías por personas y hacer búsquedas. También es posible buscar objetos o situaciones – como puesta de sol, playa, atuendos, televisor, etc.

 

Fotos crea álbumes de fotos automáticamente en función de los lugares que visitamos y las personas que aparecen en las fotografías. Incluso es capaz de generar un vídeo con las fotos más destacadas de cada álbum, que podemos personalizar seleccionando la el ritmo de reproducción y el tipo de música.

El visor de fotos posee un sencillo editor que nos permite rotar y recortar la imagen, aplicar filtros, y realizar múltiples ajustes sobre la exposición, las sombras, el brillo, el contraste, la saturación, el tono, etc.

Cámara

El iPhone X llega con una cámara trasera dual con dos nuevos sensores de 12MP, que vienen acompañados por una lente gran angular con apertura f/1.8 y estabilización óptica, y una lente teleobjetivo con apertura f/2.4, que por primera vez cuenta con estabilización óptica.

La combinación de las dos cámaras permite hacer zoom óptico hasta 2X, así como utilizar el modo Retrato que debutó en el modelo del año pasado.

 

A continuación, podemos ver un ejemplo de una imagen tomada con la lente gran angular, y la misma imagen tomada con la lente teleobjetivo, que ofrece un mayor nivel de detalle.

 

Una de las funcionalidades más destacadas de la cámara del iPhone X es el modo Retrato, que permite desenfocar el fondo de la imagen para crear el efecto bokeh típico de las cámaras réflex.

A continuación, podemos ver un ejemplo de una fotografía tomada con el modo Retrato, donde podemos apreciar el buen trabajo que hace el iPhone X a la hora de separar el sujeto del fondo.

» Fotografías originales: Retrato / Normal

 

La novedad del iPhone 8 Plus y del iPhone X es la incorporación de la funcionalidad Iluminación de Retratos, que permite manipular la luz cuando tomamos un retrato para crear un efecto más dramático.

La funcionalidad ofrece cuatro estilos, en función del efecto que desees conseguir:

  • Luz de estudio ilumina la cara del sujeto como si tuviéramos un foco apuntando a la cara.
  • Luz de contorno manipula las zonas brillantes y oscuras para resaltar las facciones de la persona.
  • Luz de escenario coloca a la persona sobre un fondo completamente negro.
  • Luz de escenario mono convierte esta última imagen a blanco y negro.

No estamos hablando de simples filtros que se aplican sobre toda la imagen, sino que los efectos se aplican únicamente a la cara de la persona retratada, mediante un procesado que utiliza el sistema de cámara dual y el reconocimiento de las facciones.

A continuación, podemos ver un ejemplo al aplicar los diferentes efectos de luz sobre un retrato. El efecto Luz de Estudio hace que la cara brille más y Luz de Contorno produce una cara más fina al acentuar las luces y las sombras.

El efecto Luz de Escenario destaca el rostro de la persona por encima de todo, aunque en este caso hay parte del pelo que ha sido identificado erróneamente como fondo. Por último, la fotografía con Luz de Escenario Mono ofrece un buen resultado si te gusta la fotografía en blanco y negro.

 

Un aspecto interesante es que este efecto puede ser aplicado a posteriori, después de que la fotografía haya sido tomada, por lo que puedes experimentar con estos estilos y quedarte con el que más te guste.

Otra novedad interesante de la cámara trasera del iPhone X es el flash con sincronización lenta, que se activa automáticamente al utilizar el flash. Este modo de flash es habitual en las cámaras convencionales, pero es algo novedoso en los smartphones.

En las fotografías con flash tomadas en entornos poco iluminados, es bastante frecuente que el sujeto en primer plano aparezca brillante pero que el fondo se vea totalmente negro. Con un flash con sincronización lenta, se aprovecha la luz ambiente del entorno para conseguir un efecto más natural. 

El resultado es que las fotografías tomadas utilizando el flash con sincronización lenta ofrecen un aspecto mucho más natural que las tomadas por su predecesor, el iPhone 7 Plus.

En esta fotografía se aprecia muy bien la diferencia entre ambos tipos de flash. El flash convencional del iPhone 7 Plus hace que nuestra compañera brille demasiado, mientras que el fondo del restaurante se ve muy oscuro. Con el iPhone X, la iluminación es mucho más natural, y además el fondo es visible.

 

Hemos puesto a prueba la calidad de la cámara del iPhone X en una escena a plena luz del día enfrentándolo a algunos de los mejores smartphones del momento: Samsung Galaxy Note8 (12MP), Pixel 2 XL (12MP), LG G6 (13MP) y Huawei Mate 10 (23MP), BlackBerry KEYone (12MP), Samsung Galaxy S8+ (12MP) y iPhone 8 Plus (12MP).

Como se puede apreciar al pulsar sobre la imagen para verla en grande, la nitidez de la imagen captada por el iPhone X es excelente y la reproducción del color es realista, si bien todos los smartphones de gama alta ofrecen buenos resultados en estas condiciones.

Comparativa de cámaras a plena luz del día

 

A continuación, podemos ver la misma escena en condiciones de poca iluminación. La calidad de la imagen captada por el iPhone X es excelente. Las letras de los carteles de la cafetería, en especial el que está colgando a la izquierda, se ven más nítidas en la imagen captada por el iPhone X que en cualquiera de las otras imágenes.

La imagen captada por el Pixel 2 XL también ofrece una gran nitidez, pero el color no se ha captado correctamente y muestra un tinte anaranjado demasiado acusado.

Los dispositivos de Samsung, tanto el Galaxy S8 como el Galaxy Note8, han aplicado un algoritmo de reducción de ruido demasiado agresivo que elimina gran parte de los detalles, como se puede apreciar en los ladrillos de la pared. Algo parecido le ocurre al Huawei Mate 10, que difumina los detalles de los carteles.

El LG G6 vuelve a deleitarnos con una calidad de imagen muy elevada en condiciones de poca luz, por encima del resto de smartphones Android y a la altura del iPhone X.

Comparativa de cámaras con poca luz

 

La cámara trasera del iPhone X puede grabar vídeos 1080p a 60 fps y, por primera vez, también captura vídeo 4K a 60 fps. Ningún otro smartphone del mercado, salvo el iPhone 8 / 8 Plus, es capaz de grabar a 60 fps a esta resolución.

A continuación, podéis ver un vídeo de ejemplo grabado a [email protected] con la cámara principal. La presencia de estabilización óptica hace que el movimiento resulte muy suave.

 

El iPhone X también es el primer smartphone capaz de grabar vídeo a cámara lenta a 240 fps con resolución 1080p. El resto de smartphones del mercado limitan la resolución a 720p a la hora de grabar vídeo 240 fps por restricciones del hardware, que no puede procesar tanta información en tan poco tiempo.

La única excepción son algunos terminales de Sony como el Xperia XZ Premium o el Xperia XZ1, que pueden grabar a cámara lenta a 960 fps, pero la grabación está limitada a 0.182 segundos en tiempo real, es decir, 6 segundos a cámara super-lenta.

La cámara frontal del iPhone X cuenta con un sensor de 7MP con apertura f/2.2 y es capaz de grabar vídeos 1080p.

A continuación, podemos ver un ejemplo de una fotografía captada por la cámara frontal en condiciones de buena luz, que ofrece una excelente calidad de imagen.

Selfie con la cámara frontal del iPhone X a plena luz del día

 

La novedad de la cámara frontal es que, gracias al sensor True Depth, es capaz de tomar fotografías en modo Retrato, difuminando el fondo.

Aquí podemos ver un ejemplo de un selfie tomado en modo Retrato :

» Fotografías originales: Retrato / Normal

 

A continuación tenéis una muestra de unas fotografías tomadas por el iPhone X a la resolución original para que podáis comprobar por vosotros mismos la calidad de imagen en distintos entornos.

 

Calidad de las llamadas

El iPhone X posee varios micrófonos que capturan la voz y bloquean el ruido ambiental para que tu interlocutor te escuche mejor.

En las pruebas que hemos realizado la calidad de la voz es correcta y hemos podido mantener perfectamente conversaciones en entornos moderadamente ruidosos sin dificultades.

El iPhone X también es un excelente aliado a la hora de mantener conversaciones en manos libres, gracias a que los nuevos altavoces suenan con un volumen muy potente.

Precio y competidores

El iPhone X se puede adquirir en la tienda online Apple Store a un precio de EUR 1.159 (64 GB) o EUR 1.329 (256GB).

El precio del iPhone X es elevado y queda incluso por encima de los últimos smartphones Android de gama alta como el Samsung Galaxy Note8 (EUR 1.010), el Pixel 2 XL (EUR 959) o el LG V30 (EUR 899).

Uno de los principales competidores del iPhone X es el Samsung Galaxy Note8, que cuenta con una pantalla Super AMOLED QHD de 6.3” curvada a ambos lados con ratio 18.5:9, un potente procesador Exynos 8895, 6GB de RAM, 64 GB de almacenamiento, cámara dual de 12MP y batería de 3.300 mAh.

El Pixel 2 XL también es una buena alternativa para quienes buscan una experiencia pura de Android. Llega con una pantalla OLED QHD de 6″ con ratio 18:9, procesador Snapdragon 835, 4GB de RAM, 64/128GB de almacenamiento, cámara de 12MP y batería de 2520 mAh.

El LG V30 sale a la venta en pocas semanas y cuenta con una gran pantalla ÒLED de 6″ con resolución QHD, procesador Snapdragon 835, 4GB de RAM, cámara de 16MP con apertura f/1.6 y batería de 3.300 mAh.

Por supuesto, no podemos olvidarnos del iPhone 8 Plus, que es una alternativa más económica. El iPhone 8 Plus posee un diseño tradicional, con grandes marcos rodeando la pantalla Full HD de 5.5″, pero comparte el mismo procesador A11 Bionic. También cuenta con cámara dual de 12MP y cámara frontal de 7MP.

 

Conclusiones

De vez en cuando, Apple nos sorprende con un importante rediseño de su iPhone. El último de estos grandes cambios de imagen ocurrió en 2014, cuando la compañía presentó los iPhone 6 y 6 Plus con pantallas de mayor tamaño y bordes redondeados. Este año nos encontramos ante otro de esos grandes momentos.

El iPhone X estrena un nuevo diseño que dice adiós a los generosos marcos que rodeaban la pantalla en modelos anteriores, e incorpora una gran pantalla de 5.8″ con aspecto alargado que cubre todo el frontal del dispositivo. A pesar de su generosa pantalla, el iPhone X es más pequeño que el iPhone 8 Plus y solo un poco más grande que el iPhone 8, aunque es un poco más grueso que ambos.

Los bordes laterales del iPhone X están hechos de acero inoxidable, y la parte de atrás ofrece un acabado en vidrio que, según la compañía, es el más resistente jamás utilizado en un smartphone.

En la parte de atrás, el módulo de cámara sobresale ligeramente de la superficie del teléfono, por lo que el teléfono «baila» un poco al utilizarlo estando apoyado sobre una mesa.

La ausencia de marcos frontales ha provocado la desaparición del icónico botón de Inicio con Touch ID, que ha sido sustituido por un conjunto de gestos sobre la pantalla para emular las pulsaciones del botón y por el novedoso sistema de reconocimiento facial Face ID.

Face ID proyecta un haz de 30.000 puntos para generar un modelo 3D de tu rostro durante el proceso de registro y utiliza esta información para reconocer tu rostro y desbloquear el teléfono cuando enciendes la pantalla. Aunque el desbloqueo no ocurre de manera tan instantánea como la última generación de Touch ID, es lo suficientemente rápido como para que no suponga un problema.

Face ID es capaz de reconocer tu rostro incluso con pequeñas variaciones (gafas, cambios de peinado, barba, gorro etc.) y aprende con cada desbloqueo. Por suerte, no es necesario colocar el iPhone X justo delante de tu cara, sino que puede identificarte desde un cierto ángulo. En mis pruebas, han sido muy pocas las ocasiones en las que Face ID no me ha reconocido y he tenido que introducir el código de desbloqueo.

Un inconveniente de Face ID es que no permite desbloquear el teléfono cuando está apoyado sobre una mesa, salvo que coloquemos la cara justo encima. En todo caso, para comprobar si hay notificaciones pendientes, basta con tocar la pantalla para que se encienda.

La ausencia del botón de Inicio también ha obligado a Apple a crear nuevos gestos que emulan las pulsaciones simple, doble y prolongada sobre el antiguo botón. Los nuevos gestos resultan muy intuitivos y, a los pocos minutos, los has interiorizado hasta tal punto que tratas de ejecutarlos en otros smartphones de manera instintiva.

 

La pantalla del iPhone X es de lo mejor que hemos visto en un smartphone. Su resolución Super Retina HD ofrece una nitidez excelente y, al tratarse de un panel OLED, el contraste es muy elevado y el color negro es totalmente puro.

La pantalla destaca por su brillo máximo, que alcanza una impresionante marca de 636 nits según nuestras propias mediciones. La fidelidad del color también es excelente, como ha quedado patente en las pruebas realizadas, y la pantalla ofrece una gran amplitud cromática, ya que cubre el gamut de color DCI-P3 utilizado habitualmente en la industria del cine.

Apple ha dotado al iPhone X de la tecnología True Tone de los iPad Pro, que ajusta el balance de blancos a la iluminación ambiente. Es una tecnología «silenciosa», que no percibes que está funcionando hasta que la desactivas o colocas otro smartphone al lado.

Apple también ha incluido el soporte de tecnología HDR en la pantalla del iPhone X, por lo que puedes disfrutar de emisiones HDR10 y Dolby Vision de iTunes, Netflix y otros servicios de streaming — aunque no de Youtube por el momento.

La pantalla cuenta con un nuevo ratio 19.5:9 más alargado que el tradicional 16:9, por lo que los desarrolladores tendrán que actualizar sus apps al nuevo formato.

A día de hoy, muchas apps populares ya se han adaptado, pero todavía quedan algunas que se muestran con barras negras encima y debajo. Lo mismo ocurre con los juegos, que en ciertos casos no se muestran a pantalla completa sin con barras negras a derecha a izquierda al sostenerlo en horizontal.

El iPhone X llega con el nuevo procesador A11 Bionic que ha batido récords en las pruebas de rendimiento de CPU. El nuevo procesador llega con seis núcleos — dos de alto rendimiento y cuatro estándar — y, por primera vez, es posible utilizar los seis núcleos a la vez para tareas muy exigentes.

Dejando a un lado los benchmarks, el funcionamiento del iPhone X es excelente. El interfaz se mueve con suavidad, las aplicaciones cargan con rapidez y no hemos notado ningún parón ni signo de lentitud en apps y juegos 3D exigentes.

El procesador A10 Fusion del iPhone 7 Plus ya era muy potente, por lo que no se nota un salto de rendimiento al utilizar aplicaciones habituales. Ahora bien, ciertas funcionalidades como la grabación de vídeo 4K a 60 fps, los efectos de iluminación de retratos en tiempo real o el rápido desbloqueo mediante Face ID son ejemplos de lo que es posible hacer con un procesador tan potente.

 

En el apartado de almacenamiento, el iPhone X parte de 64GB, que debería ser suficiente para la mayoría de los usuarios, aunque también existe una variante de 256GB para aquellos usuarios que acumulen muchas fotografías/vídeos o juegos.

El iPhone X cuenta con altavoces estéreo, como el modelo anterior, pero carece de conector de auriculares de 3.5mm. Aunque el año pasado esta ausencia creó un gran revuelo, muchos fabricantes han seguido por el mismo camino.

Apple ha incorporado carga rápida y carga inalámbrica en el iPhone X. La carga rápida permite acortar significativamente los tiempos de carga, siempre que utilices un cargador más potente que el que viene en la caja. Con un cargador de 12W, como el que viene con los iPad, el tiempo de carga es de unas dos horas, siendo más rápido en los primeros minutos.

La carga inalámbrica es también un añadido muy interesante, ya que permite cargar el iPhone X con solo apoyarlo en una superficie. Me he acostumbrado a dejar el iPhone X sobre una base de carga mientras trabajo, y de esta forma lo tengo siempre a punto sin tener que andar conectando y desconectando el cable.

En cuanto a la autonomía, el iPhone X aguanta sin problema un día de uso bastante intenso, aunque la recarga al final del día es obligada. En general, mi percepción es que la batería dura algo menos que en el iPhone 8 Plus.

El iPhone X llega con iOS 11 de fábrica, que incorpora algunos cambios interesantes como el soporte de los formatos HEVC/HEIF para vídeo y fotografía y el framework ARKit para apps de Realidad Aumentada.

La nueva versión de iOS también aprovecha el sistema de reconocimeinto facial para mantener la pantalla encendida mientras la estés mirando o atenuar el timbre de una llamada/alarma cuando detecta tu cara.

Una de las grandes ventajas que tiene iOS sobre Android son las actualizaciones.

iOS 11 está llegando a dispositivos con cuatro años de antigüedad, por lo que es de esperar que el iPhone X se mantenga actualizado durante mucho tiempo.

La cámara dual del iPhone X es una de sus funcionalidades estrella. Mantiene la misma configuración de lentes gran angular y teleobjetivo, pero los sensores de 12MP son completamente nuevos y, además, en el iPhone X la lente teleobjetivo cuenta con estabilización óptica.

La calidad de imagen es excelente, tanto en condiciones de buena luz como cuando la luz escasea. Precisamente es en estas situaciones de poca luz cuando la cámara del iPhone X destaca sobre otros smartphones. En nuestras pruebas, la cámara del iPhone X ha preservado mejor el detalle y colorido de la imagen que otros rivales de gran talla.

El modo Retrato ha sido mejorado con nuevos efectos de luz que emulan la fotografía de estudio. Además, ahora el modo Retrato no solamente está disponible en la cámara trasera sino también en la cámara frontal gracias a los sensores utilizados con Face ID, lo que permite tomar selfies de mayor calidad.

Otra mejora interesante es la presencia del flash de sincronización lenta, que no solamente ilumina el sujeto fotografiado sino que captan la luz ambiente para una imagen más natural. La diferencia frente a iPhone anteriores y otros smartphones con flash convencional salta a la vista.

En el apartado de vídeo, la posibilidad de grabar vídeo 4K a 60 fps es un añadido muy interesante que, a día de hoy, no tienen ningún otro smartphone salvo el iPhone 8.

 

En definitiva, el iPhone X es un smartphone brillante en todos los aspectos: diseño, pantalla, rendimiento, multimedia y fotografía. El único inconveniente que tiene este dispositivo es su elevado precio, ya que no es apto para todos los públicos.

Lo mejor:

  • Excelente diseño con una gran pantalla que ocupa (casi) todo el frontal y construcción en acero inoxidable y vidrio muy resistentes
  • Rapidez y fluidez en el manejo del interfaz, juegos y aplicaciones exigentes gracias al espectacular rendimiento de su procesador A11 Bionic
  • Reconocimiento facial Face ID que resulta rápido y fiable. Este sistema permite también ocultar el contenido de las notificaciones hasta que detecta la cara.
  • Pantalla con gama cromática amplia, fidelidad de colores muy elevada, brillo máximo muy alto, contraste muy alto, ángulos de visión amplios y soporte HDR
  • Tecnología True Tone que ajusta el balance de blancos a la iluminación ambiente
  • Sistema operativo iOS 11 que incorpora mejoras interesantes: rediseño de algunos elementos del interfaz, nuevos formatos de imagen/vídeo, ARKit, etc.
  • Cámara trasera que ofrece una excelente calidad de la imagen en condiciones de poca luz, así como un modo Retrato mejorado con efectos de iluminación
  • Cámara frontal que ahora también incorpora el modo Retrato
  • Grabación de vídeo 4K a 60 fps y cámara lenta 1080p a 240 fps
  • Almacenamiento de partida de 64GB, que debería ser suficiente para la mayoría de usuarios (sobre todo gracias a los nuevos formatos HEVC/HEIF)
  • Soporte de carga rápida y carga inalámbrica de la batería
  • Altavoces estéreo con gran potencia
  • Resistencia frente al polvo y el agua

Lo peor:

  • Ausencia de Pantalla Siempre Activa (Always On Display) a pesar de contar con un panel OLED
  • Ausencia de ranura de expansión de almacenamiento, lo que nos obliga a escoger entre uno de los dos modelos: 64 o 256 GB
  • Ausencia de conector de auriculares de 3.5mm
  • Cargador de baja potencia incluido en la caja (necesitarás otro cargador para disfrutar de carga rápida)
  • Ausencia de radio FM
  • Precio elevado

Nota: El iPhone X ha sido cedido amablemente por Apple para la realización de este análisis 

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Sobre el Autor
Teknófilo
Luis es el creador y editor jefe de Teknófilo. Se aficionó a la tecnología con un Commodore 64 e hizo sus pinitos programando gracias a los míticos libros de 'BASIC para niños'. Con el paso de los años la afición a los ordenadores se ha extendido a cualquier cacharrito que tenga una pantalla y CPU.
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