Adiós al volante semicircular en China: la regulación que afecta a Tesla y otros fabricantes

El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China (MIIT) ha publicado el borrador de aprobación de la nueva norma nacional obligatoria GB 11557-202X, titulada “Disposiciones para la protección de los conductores frente a lesiones causadas por el mecanismo de dirección”.
Esta actualización, cuya entrada en vigor está prevista para el 1 de enero de 2027, introduce cambios relevantes en la evaluación de la seguridad del sistema de dirección y, de forma destacada, elimina todo el contenido técnico relacionado con los volantes tipo yoke (volantes semicirculares).
Este movimiento regulatorio refleja una postura más prudente hacia diseños no convencionales en un momento en el que el mercado de vehículos eléctricos evoluciona a gran velocidad.
Por qué la norma anterior ya no era suficiente
La versión vigente hasta ahora, GB 11557-2011, ha permanecido activa durante más de una década. Sin embargo, la irrupción masiva de nuevas tecnologías asociadas a los vehículos eléctricos —desde arquitecturas de seguridad rediseñadas hasta innovaciones en interfaces de conducción— ha puesto de manifiesto ciertas limitaciones del marco anterior.
La nueva regulación no solo moderniza los criterios de evaluación, sino que endurece varios requisitos clave, alineándolos con estándares internacionales.
Requisitos más estrictos y armonización internacional
Uno de los cambios más técnicos es la reducción del límite de fuerza horizontal en las pruebas del módulo humano, que pasa a 11.110 N, en consonancia con las especificaciones UN R12. Esta modificación busca reforzar la protección frente a impactos en colisiones.
Además, la norma establece umbrales más estrictos para el desplazamiento de la columna de dirección, tanto hacia arriba como hacia atrás, durante un choque. Estos parámetros son fundamentales para minimizar lesiones torácicas, cervicales y craneales.
Fin de las exenciones en pruebas de impacto
Un aspecto especialmente significativo es la eliminación de las exenciones previamente permitidas en determinadas circunstancias durante los ensayos de impacto humano. Con la nueva GB 11557-202X:
- Todos los modelos deberán superar las pruebas
- No habrá excepciones regulatorias
- La verificación será universal
Este cambio refuerza la consistencia de la evaluación de seguridad entre fabricantes.
Por qué los volantes yoke afrontan problemas de cumplimiento
La nueva normativa exige realizar ensayos de impacto en diez puntos específicos del aro del volante, incluyendo:
- El punto medio del área más débil
- El punto medio de la sección sin soporte más corta
Aquí surge el principal conflicto: los volantes semicirculares carecen físicamente de parte del aro, por lo que algunos puntos de prueba simplemente no existen. Como resultado, este tipo de diseño se enfrenta a obstáculos estructurales para cumplir la norma nacional obligatoria.
La seguridad como argumento central
Las estadísticas de accidentes citadas por Autohome indican que el 46% de las lesiones en conductores se originan en el mecanismo de dirección. Desde una perspectiva biomecánica:
- Un volante circular actúa como superficie amplia de amortiguación
- El volante yoke permite que el cuerpo lo “salte” en impactos secundarios
- El riesgo de lesiones aumenta significativamente
Este razonamiento explica en gran medida el enfoque conservador del regulador.
Despliegue del airbag: otro punto crítico
La norma revisada prohíbe explícitamente que proyectiles rígidos (fragmentos metálicos o plásticos) se orienten hacia los ocupantes durante el despliegue del airbag.
Los volantes yoke, debido a:
- Cubiertas irregulares
- Geometrías no simétricas
- Estructuras de soporte atípicas
presentan patrones de fractura difíciles de predecir, lo que complica su validación mediante pruebas de alta velocidad.
Experiencia real de los conductores
Más allá de la regulación, muchos usuarios han señalado desafíos prácticos en la conducción diaria con volantes semicirculares:
- Maniobras amplias como giros cerrados o aparcamiento requieren mayores ángulos de giro
- Operar con una sola mano resulta menos intuitivo
- Se producen contactos accidentales con pantallas o elementos del salpicadero
A diferencia de un monoplaza de Fórmula 1 —diseñado para ratios de dirección extremadamente cortos—, un vehículo de consumo exige movimientos más amplios y versátiles.
Qué ocurrirá cuando la norma entre en vigor
A partir del 1 de enero de 2027:
- Todos los modelos nuevos deberán cumplir la GB 11557-202X para obtener homologación
- Los vehículos ya aprobados previsiblemente contarán con un periodo transitorio de unos 13 meses
- Los fabricantes deberán ajustar diseños y soluciones de seguridad
Este calendario apunta a un impacto directo en futuras decisiones de diseño industrial.
Implicaciones para la industria automotriz
La actualización normativa china puede tener efectos más amplios:
- Posible abandono progresivo de volantes yoke en modelos de gran volumen
- Mayor convergencia hacia soluciones de dirección tradicionales
- Replanteamiento de innovaciones centradas en la experiencia de conducción
Dado el peso de China en el mercado global de vehículos eléctricos, estas decisiones regulatorias suelen resonar en la estrategia de fabricantes internacionales.







