Europa obliga a Google a abrir Android: otras IA podrán competir con Gemini

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La inteligencia artificial está a punto de cambiar profundamente en los móviles Android vendidos en Europa. La Comisión Europea ha ordenado a Google que permita que asistentes de terceros accedan a las mismas funciones del sistema operativo que actualmente proporcionan a Gemini una posición privilegiada.

La decisión abre la puerta a que servicios rivales puedan activarse mediante la voz, comprender lo que sucede en pantalla, controlar aplicaciones y completar tareas complejas. El objetivo es que elegir ChatGPT, Claude, Perplexity u otro asistente no implique renunciar a las ventajas de integración que Google reserva actualmente para Gemini.

 

Europa obliga a Google a abrir Android a otros asistentes de IA

La Comisión Europea ha adoptado un conjunto de medidas vinculantes para que Google ofrezca una interoperabilidad efectiva entre Android y los servicios de inteligencia artificial desarrollados por otras compañías.

Hasta ahora, un usuario podía instalar diferentes aplicaciones de IA, pero estas no tenían acceso a todas las capacidades que Google ofrece a Gemini. Bruselas quiere eliminar esa diferencia y permitir que los asistentes alternativos compitan en igualdad de condiciones.

 

Gemini disfruta actualmente de una integración privilegiada

Gemini no funciona en Android como una aplicación convencional. El asistente puede acceder a funciones del sistema, interpretar el contenido de la pantalla, interactuar con determinadas aplicaciones y responder a diferentes métodos de activación.

Los competidores, en cambio, encuentran numerosas barreras para ofrecer una experiencia similar. La Comisión considera que esa ventaja puede consolidar el dominio de Google en un mercado de asistentes de IA que todavía está comenzando a desarrollarse.

 

La decisión se apoya en la Ley de Mercados Digitales

La base legal de la medida es la Ley de Mercados Digitales, conocida como DMA por sus siglas en inglés. Esta normativa impone obligaciones especiales a las grandes plataformas designadas como guardianes de acceso o «gatekeepers».

Alphabet tiene esta consideración por su control sobre Android. El artículo 6.7 de la DMA obliga a proporcionar a terceros interoperabilidad gratuita y efectiva con las funciones de hardware y software gestionadas por el sistema operativo.

 

La Comisión Europea ha identificado 11 funciones clave

Las nuevas obligaciones no se limitan a permitir que los usuarios instalen otro chatbot. La Comisión ha identificado 11 capacidades de Android que resultan esenciales para que un asistente alternativo pueda competir realmente con Gemini.

Estas funciones se agrupan en ámbitos como la activación del asistente, el acceso al contexto, la realización de acciones y la utilización de recursos del dispositivo. Google deberá abrir tanto elementos visibles para el usuario como mecanismos internos del sistema.

 

Otros asistentes podrán activarse mediante la voz

Una de las novedades más importantes será la posibilidad de invocar servicios de terceros mediante su propia palabra o frase de activación. Un asistente podría responder a una expresión personalizada sin obligar al usuario a abrir manualmente su aplicación.

La Comisión también quiere que estos servicios puedan utilizar puntos de acceso generales de Android. Esto incluye acciones como mantener pulsado el botón de inicio, el control de navegación o una tecla física configurable.

 

El equivalente a «Hey Google» no llegará inmediatamente

Permitir que varios asistentes permanezcan escuchando simultáneamente sus respectivas palabras de activación plantea dificultades técnicas, energéticas y de privacidad. Por ello, esta función concreta contará con un calendario más amplio.

Google tendrá que habilitar la detección simultánea de palabras clave como muy tarde con Android 19. El plazo límite fijado para esta capacidad específica es el 1 de agosto de 2028.

 

Los asistentes podrán entender lo que aparece en pantalla

Los servicios de IA alternativos también deberán recibir el contexto necesario para interpretar lo que el usuario está viendo. Esto permitiría pedir información sobre un mensaje, resumir un documento o traducir un texto sin copiarlo manualmente.

La integración contextual es una de las grandes ventajas de los asistentes incorporados en el sistema operativo. Europa quiere que el usuario pueda obtener funciones similares aunque elija una IA desarrollada por otra compañía.

 

La IA podrá consultar información procedente de aplicaciones

Las medidas contemplan un acceso centralizado a determinados datos almacenados por las aplicaciones en el dispositivo. Siempre bajo los permisos correspondientes, el asistente podría combinar información de diferentes servicios para responder a una petición.

Por ejemplo, podría consultar el calendario, localizar una dirección recibida en un mensaje y calcular cuándo debería salir el usuario. El propósito es que los asistentes rivales puedan ofrecer respuestas contextuales y no se limiten a funcionar como simples chatbots.

 

Las sugerencias proactivas también se abrirán a terceros

Google deberá permitir que otras aplicaciones y asistentes contribuyan a las recomendaciones proactivas mostradas en Android. Estas sugerencias podrían aparecer antes de que el usuario formule expresamente una pregunta.

Un asistente alternativo podría recordar que es hora de salir hacia una cita, proponer responder a un mensaje o mostrar información relevante para una tarea. Para hacerlo, necesitará combinar datos del dispositivo, sensores y aplicaciones con el consentimiento del usuario.

 

La IA podrá realizar acciones dentro de otras aplicaciones

Otra exigencia fundamental es que los asistentes puedan interactuar directamente con las aplicaciones instaladas. No bastará con indicar al usuario qué pasos debe seguir, sino que la IA podrá ejecutar la tarea en su nombre.

Entre los ejemplos planteados se encuentran enviar un correo, compartir una fotografía, solicitar comida o reservar un servicio. Un asistente de terceros deberá poder completar estas acciones con un nivel de integración comparable al de Gemini.

 

También podrán completar tareas largas en segundo plano

Algunas órdenes requieren varios pasos y no pueden resolverse en unos segundos. La Comisión quiere que los asistentes alternativos puedan continuar trabajando en segundo plano sin que Android detenga prematuramente el proceso.

Esto permitiría encargar tareas complejas mientras el usuario utiliza otras aplicaciones. El asistente podría planificar diferentes acciones, ejecutarlas progresivamente e informar cuando el trabajo haya finalizado.

 

Android deberá permitir el control autónomo de aplicaciones

Las medidas incluyen el acceso a capacidades de automatización que actualmente se encuentran reservadas en gran medida a los servicios de Google. Entre ellas figura Computer Control, la tecnología con la que una IA puede manejar interfaces de aplicaciones.

Gracias a esta apertura, un asistente podría pulsar botones, rellenar formularios o navegar por menús cuando una aplicación no disponga de una integración específica. Esta capacidad será especialmente poderosa, aunque también plantea riesgos importantes si se concede sin controles adecuados.

 

Los asistentes podrán modificar ajustes del teléfono

La interoperabilidad también alcanzará diferentes configuraciones del sistema operativo. Los servicios de IA podrán ajustar elementos como el brillo de la pantalla, la reproducción multimedia o el modo No molestar.

Asimismo, podrían activar o desactivar funciones como Bluetooth siguiendo una orden del usuario. La experiencia se acercará así a la de un verdadero asistente del sistema y no a la de una aplicación aislada.

 

Google tendrá que compartir recursos de hardware y software

Para competir con Gemini no basta con acceder a las aplicaciones. Los servicios de terceros también necesitan recursos suficientes para procesar audio, analizar imágenes y responder con rapidez sin consumir una cantidad excesiva de batería.

La Comisión exige que Google proporcione acceso efectivo a las capacidades necesarias del dispositivo. El rendimiento concedido a un asistente rival no podrá ser artificialmente inferior al reservado para los servicios propios de la compañía.

 

Los modelos de IA instalados en el móvil también se abrirán

Una de las obligaciones más llamativas afecta a los modelos de inteligencia artificial que se ejecutan directamente en el dispositivo. Los desarrolladores podrán recurrir a modelos preinstalados en Android, entre ellos las versiones compatibles de Gemini Nano.

El procesamiento local puede reducir la latencia y evitar que determinados datos salgan del teléfono. Google deberá garantizar que los servicios de terceros puedan acceder a estos modelos en condiciones equivalentes a las de sus propias aplicaciones.

 

El usuario decidirá qué permisos concede a cada asistente

La apertura de Android no significa que cualquier aplicación vaya a obtener automáticamente acceso completo al teléfono. Los usuarios tendrán que elegir qué asistente utilizan y autorizar expresamente las funciones y datos a los que puede acceder.

La Comisión sostiene que seguirán aplicándose normativas como el Reglamento General de Protección de Datos y el Reglamento de Ciberresiliencia. La interoperabilidad deberá acompañarse de mecanismos de consentimiento, controles visibles y medidas de seguridad proporcionales.

 

La mayoría de los cambios deberán llegar con Android 18

Google no tendrá que aplicar todas las modificaciones inmediatamente. La mayor parte de las medidas deberá incorporarse en la próxima gran versión relevante del sistema operativo, identificada por la Comisión como Android 18.

El plazo máximo para completar la mayoría de las obligaciones es el 1 de agosto de 2027. Esto concede a Google aproximadamente un año para diseñar las interfaces, permisos y protecciones necesarias.

 

Google podría recurrir la decisión europea

Las medidas son vinculantes, aunque Alphabet conserva la posibilidad de impugnarlas ante los tribunales europeos. Un recurso podría abrir una nueva batalla judicial sobre el alcance exacto de la interoperabilidad exigida por la DMA.

Por ahora, Google no ha detallado qué acciones legales emprenderá. La compañía sí ha dejado claro que discrepa de la evaluación de Bruselas y considera que las obligaciones pueden introducir riesgos graves.

 

Google advierte de riesgos para la privacidad y la seguridad

La respuesta de Google ha sido contundente. La compañía afirma que las decisiones podrían debilitar las barreras de seguridad que protegen a millones de usuarios europeos y conceder permisos muy sensibles a aplicaciones externas.

Según Google, los fabricantes de dispositivos desempeñan actualmente un papel importante al validar las integraciones profundas con Android. La empresa teme que abrir esas capacidades a más proveedores aumente la superficie de ataque y facilite posibles abusos.

 

Bruselas sostiene que las protecciones seguirán siendo obligatorias

La Comisión Europea rechaza que la interoperabilidad tenga que significar una ausencia de seguridad. Google podrá implementar aquellas medidas que sean estrictamente necesarias y proporcionadas para proteger la integridad de Android.

Además, los usuarios deberán aprobar el acceso a las funciones correspondientes. El desafío estará en evitar que las protecciones legítimas se conviertan en barreras artificiales que vuelvan inútil la apertura exigida por la DMA.

 

La estrategia de Google contrasta con la de Apple

Google ya lanzó la integración avanzada de Gemini en Europa y tendrá que adaptar Android durante el periodo concedido por la Comisión. Apple, en cambio, decidió retrasar Siri AI en el iPhone y el iPad dentro de la Unión Europea.

La compañía de Cupertino asegura que no puede lanzar el nuevo asistente sin abrir funciones sensibles a sus competidores. El resultado es que los usuarios europeos pueden acceder ahora a Gemini, mientras que Siri AI no llegará inicialmente con iOS 27 y iPadOS 27.

 

Apple propuso un intermediario llamado Trusted System Agent

Para resolver el problema, Apple diseñó una capa de seguridad denominada Trusted System Agent. Este intermediario habría permitido que asistentes de terceros utilizaran las capacidades de Siri AI sin obtener un acceso completamente directo al sistema.

Apple planteó desplegar gradualmente esta solución durante un periodo de 18 meses, pero la Comisión no aceptó el plan. La empresa sostiene que los reguladores rechazaron sus propuestas para combinar interoperabilidad, privacidad y seguridad.

 

La Comisión y Apple ofrecen versiones enfrentadas

Apple acusa a Bruselas de exigir que cualquier asistente pueda acceder a datos privados, controlar aplicaciones y actuar de manera autónoma. Según la compañía, estas capacidades podrían utilizarse para leer mensajes, realizar compras o modificar archivos sin suficiente supervisión.

La Comisión responde que Apple no presentó una solución plenamente compatible y solicitó, en la práctica, una exención temporal de sus obligaciones. El desacuerdo refleja una disputa más amplia sobre quién debe determinar las condiciones técnicas de acceso a las plataformas.

 

ChatGPT y otros asistentes podrían integrarse mucho más en Android

Cuando las medidas estén implementadas, instalar un asistente alternativo podría transformar mucho más la experiencia del teléfono. El usuario podría seleccionarlo como servicio principal, activarlo por voz y permitirle actuar sobre diferentes aplicaciones.

La decisión no garantiza que todos los proveedores aprovechen cada función, ya que tendrán que desarrollar las integraciones correspondientes. Sin embargo, servicios como ChatGPT, Claude o Perplexity dispondrán de una base técnica mucho más favorable para competir con Gemini.

 

Europa quiere evitar que Google domine la próxima plataforma tecnológica

Los asistentes de IA se perfilan como una nueva forma de utilizar los dispositivos. En lugar de abrir aplicaciones y recorrer menús, el usuario puede expresar directamente lo que necesita y dejar que el sistema complete la tarea.

Quien controle esa capa podría influir en qué servicios se utilizan, qué productos se recomiendan y qué información recibe el usuario. Bruselas quiere intervenir antes de que Gemini se convierta en la única puerta de entrada viable a la inteligencia artificial en Android.

 

Más competencia, pero también más responsabilidad para el usuario

La apertura puede aportar alternativas con modelos, precios y políticas de privacidad diferentes. Un usuario podría elegir un asistente por su capacidad de razonamiento, otro por su integración profesional o uno que procese más información localmente.

Al mismo tiempo, será necesario prestar más atención a los permisos concedidos. Dar acceso a mensajes, sensores, aplicaciones y controles del sistema a una IA poco fiable podría tener consecuencias mucho más graves que instalar una aplicación convencional.

La orden europea marca un punto de inflexión para Android. Google mantendrá la posibilidad de integrar Gemini profundamente en sus dispositivos, pero tendrá que proporcionar a sus rivales las herramientas necesarias para desarrollar experiencias comparables.

El resultado podría convertir Android en una plataforma más abierta para los asistentes inteligentes o generar una nueva batalla sobre privacidad y seguridad. En cualquier caso, la elección de la inteligencia artificial principal del teléfono dejará de estar tan condicionada por quién controla el sistema operativo.

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Sobre el Autor
Luis A.
Luis es el creador y editor jefe de Teknófilo. Se aficionó a la tecnología con un Commodore 64 e hizo sus pinitos programando gracias a los míticos libros de 🛒 'BASIC para niños' con 11 años. Con el paso de los años, la afición a los ordenadores se ha extendido a cualquier cacharrito que tenga una pantalla y CPU.
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