Samsung Galaxy Note 7: Analizamos su pantalla a fondo

El Samsung Galaxy Note 7 ya está en nuestra mesa de pruebas y hemos comenzado a preparar un análisis exhaustivo que publicaremos en los próximos días, y en el que cubriremos todos los aspectos importantes del terminal: diseño, pantalla, rendimiento, batería, etc.

Para ir abriendo boca, hemos comenzado con el análisis de su pantalla, que este año promete ser excelente.

Un análisis completo de la pantalla no se puede basar únicamente en la percepción a simple vista, sino que se debe realizar con herramientas y software especializado. Nosotros hemos llevado a cabo diversas pruebas con el software profesional CalMAN Ultimate y un colorímetro X-Rite i1Display Pro.

 

Nitidez de la pantalla

El Samsung Galaxy Note 7 llega con un panel Super AMOLED de 5.7″ con resolución Quad HD (2560 x 1440 píxeles). Se trata de un tamaño de pantalla bastante grande, especialmente indicado para aquellos a los que les gustan los phablets y no les importa llevar un terminal de gran tamaño en el bolsillo.

Su ratio de tamaño de pantalla respecto al cuerpo del teléfono es de un 78%, por encima del Galaxy S7 edge (76%) y del iPhone 6s Plus (68%), así que a pesar de tener una pantalla grande su tamaño es inferior al de otros teléfonos con pantalla más pequeña.

Analisis Samsung Galaxy Note 7 - Pantalla - 4Como hemos comentado, la resolución de la pantalla es Quad HD (2.560 x 1.440 píxeles),más que suficiente para un teléfono con este tamaño de pantalla, y la densidad de píxeles resulta ser de 518 ppp.

Esta densidad  es muy elevada, hasta el punto de que cabe preguntarse si es necesaria una pantalla de una resolución tan alta en un smartphone de este tamaño.

La opinión más generalizada es que el incremento de nitidez que supone pasar de una pantalla Full HD a una pantalla QHD es prácticamente indistinguible a simple vista, y la mejora real llega únicamente con el uso de gafas de realidad virtual, algo que sin duda Samsung está potenciando con el Gear VR.

La matriz de sub-píxeles del Samsung Galaxy Note 7 es de tipo PenTile, como es habitual en los paneles AMOLED. En este tipo de pantallas los sub-píxeles rojo, verde y azul se disponen en formas geométricas, en lugar de estar uno a continuación de otro de forma alineada como en los paneles RGB.

A igualdad de resolución, las pantallas PenTile se ven menos nítidas que las pantallas RGB de los paneles LCD. El patrón PenTile produce un efecto de zigzagueo en las líneas rectas que, hace tiempo, era perceptible a simple vista pero que ahora ya no lo es en teléfonos de gama alta gracias a que cuentan con resoluciones elevadas. Por supuesto, en el caso del GalaxyNote 7 esto no es un problema ya que la densidad de píxeles es muy alta.

Analisis Samsung Galaxy Note 7 - Pantalla - 1

 

Brillo máximo

Uno de los aspectos clave a la hora de analizar una pantalla AMOLED es el brillo, ya que generalmente este tipo de pantallas ofrecen un nivel de brillo máximo inferior a las pantallas LCD.

En el caso del Galaxy Note 7, el brillo máximo del teléfono en condiciones normales se encuentra alrededor de 338 nits según nuestras propias mediciones. Ahora bien, los teléfonos Samsung de gama alta elevan el brillo por encima del nivel máximo que podemos seleccionar manualmente cuando detectan que nos encontramos en un entorno muy iluminado (a plena luz del día). En este modo, el Galaxy Note 7 ha alcanzado los 524 nits en nuestras pruebas.

 

A pesar de contar con un panel AMOLED, el valor máximo de brillo es bastante elevado, en línea con lo que medimos en el Galaxy S7 edge hace unos meses, y por encima de otros teléfonos con pantalla AMOLED que hemos probado, como el OnePlus 3 (413 nits) o el HTC One A9 (350 nits).

Ahora bien, queda por debajo de otros teléfonos con panel LCD como el iPhone 6s Plus (609 nits) o el Sony Xperia Z5 (675 nits). En el caso del LG G5 conviene mencionar que el brillo normal es de 400 nits y solo alcanza 850 nits de forma temporal en condiciones de alta iluminación.

 

Fidelidad del color

La gama de colores del panel del Galaxy Note 7 es excelente ya que cubre un 99,96% del espacio de color sRGB, el estándar al que todos los teléfonos deberían apuntar.

Con el modo de color activo por defecto, Adaptive Display, el error medio resulta ser 6.2 dE (un valor por debajo de 4 dE se considera excelente y por encima de 9 se considera inaceptable), y el error máximo resulta ser de 15.5 dE, un valor bastante elevado. Esto es así porque este modo tiende a sobresaturar los colores para que las imágenes sean vistosas, a pesar de que no correspondan con la realidad.

Si activamos el modo de color Básico (algo que recomiendo), los resultados mejoran significativamente ya que este modo está calibrado según sRGB. El modo de color Básico muestra colores más fieles a la realidad, con un error medio de solo 1.8 dE, y un error máximo de tan solo 3.8 dE.

Los resultados en el modo Básico son de los mejores que hemos visto, lo que puede hacer que te preguntes por qué Samsung ha activado el modo Adaptive Display por defecto cuando el modo Básico es más preciso. La respuesta está en los gustos de los usuarios, que habitualmente prefieren colores intensos (aunque sean irreales) frente a colores que sean más realistas.

Ahora bien, si te gusta la fotografía y haces pequeños retoques de color, contraste, brillo, etc. en el teléfono, deberías elegir el modo Básico para no llevarte sorpresas desagradables al ver luego tus fotografías en un monitor bien calibrado o imprimirla.

En el modo Adaptive Display, el color blanco presenta una temperatura de color de 7.204 ºK, bastante por encima del nivel de referencia de 6.500 ºK, lo que implica un cierto tono azulado que es apreciable en aplicaciones con fondo blanco, como el navegador, o si tenemos al lado otra pantalla de referencia con la que comparar. En el modo de color Básico se acerca mucho más al blanco puro, ya que es 6.511 ºK. El valor de gamma es excelente, 2,25.

El color negro es muy profundo, hasta el punto de que nuestro colorímetro ha sido incapaz de medir ningún nivel de brillo. Es la primera vez que nos ocurre esto, lo que significa que el color negro es realmente negro y que el contraste es, teóricamente, infinito. Esto hace que, por ejemplo, al ver una película, las franjas horizontales negras encima y debajo de la pantalla se vean completamente negras.

 

Ángulos de visión

Las pantallas AMOLED tienen un comportamiento peculiar al ser observadas´desde un ángulo. Por un lado los emisores de luz están más cerca de la superficie, y esto hace que el contraste y el brillo varíen menos al desplazarnos respecto al centro, pero por otro lado la matriz Pentile provoca que los colores se distorsionen.

En el caso del Galaxy Note 7, los ángulos de visión son amplios y los colores no se ven apenas alterados al observar la pantalla desde un ángulo.

 

Conclusiones

La pantalla del Samsung Galaxy Note 7 está a la altura de lo que cabe esperar en un teléfono estrella de Samsung.

Se trata de un panel con una resolución muy elevada, un contraste espectacular, unos colores fieles a la realidad (en el modo Básico), unos ángulos de visión amplios. El único aspecto que puede ser mejorable es el brillo máximo ya que, aún en el modo de potenciación de brillo, queda por debajo de algunos smartphones con paneles LCD.

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