Los móviles y portátiles subirán de precio: Samsung lanza la advertencia
Si estabas pensando en cambiar de móvil o portátil, quizá no deberías pensarlo demasiado. Diversas señales del mercado apuntan a que los precios de estos dispositivos podrían subir en los próximos meses, y uno de los principales actores del sector ya ha lanzado la advertencia.
Samsung ha reconocido públicamente que el coste de los smartphones y ordenadores podría incrementarse, y las razones van mucho más allá de una simple estrategia comercial.
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Un aviso claro desde la industria tecnológica
Durante el CES 2026, directivos de Samsung alertaron de un posible encarecimiento de la electrónica de consumo. El motivo principal es la creciente escasez de memoria, un componente esencial tanto en teléfonos móviles como en portátiles y otros dispositivos conectados.
La compañía ha señalado que su intención no es trasladar directamente estos costes adicionales al consumidor, pero sí contempla una “revisión de precios” que refleje la situación actual del mercado. En la práctica, esto significa que los precios finales podrían aumentar si la presión sobre la cadena de suministro continúa.
La memoria, el componente que lo está cambiando todo
Este escenario no surge de la nada. Ya el año pasado se conoció que Samsung había incrementado el precio de sus chips de memoria hasta un 60 %. Aunque algunos fabricantes pueden intentar absorber parte de este impacto, todo apunta a que mantener los precios de años anteriores será cada vez más complicado.
La memoria es uno de los pilares de cualquier dispositivo moderno, y su encarecimiento afecta directamente al coste de producción de móviles, portátiles, tablets y otros productos electrónicos.
Dispositivos más caros y lanzamientos en riesgo
El aumento de precios no sería la única consecuencia. También se habla de posibles retrasos en el lanzamiento de nuevos productos. Entre los más afectados podrían estar dispositivos de nueva generación, como futuras consolas de videojuegos.
Se especula con que proyectos tan esperados como la PlayStation 6 o la próxima Xbox podrían verse condicionados por la disponibilidad y el coste de la memoria. Además, algunas marcas podrían optar por reservar las configuraciones más avanzadas —con mayores cantidades de memoria— únicamente para sus modelos más caros, reforzando aún más la segmentación entre gamas.
La inteligencia artificial, el gran detonante
La raíz del problema tiene un nombre claro: inteligencia artificial. El auge de la IA está provocando una carrera global por el desarrollo de nuevos modelos, aplicaciones y servicios basados en esta tecnología. Como consecuencia, la demanda de centros de datos se ha disparado.
Estos centros de datos requieren enormes cantidades de memoria de alto rendimiento para funcionar de forma eficiente, lo que ha tensionado el mercado y reducido la disponibilidad de memoria destinada al consumo general.
Prioridad a la memoria para centros de datos
Para aprovechar el crecimiento de la IA, muchos fabricantes de memoria están priorizando la producción de HBM (High Bandwidth Memory), un tipo de memoria especialmente diseñada para servidores y centros de datos. Este enfoque resulta mucho más rentable para las empresas, pero tiene un efecto colateral claro: menos capacidad de producción para chips destinados a móviles y ordenadores personales.
Al disminuir la oferta de memoria de consumo, los precios suben de forma inevitable, afectando a toda la industria tecnológica.
Un déjà vu que recuerda al auge de las criptomonedas
La situación actual recuerda a lo ocurrido durante el pico de la minería de criptomonedas, cuando la demanda de tarjetas gráficas provocó una escasez masiva y precios desorbitados. En aquel momento, encontrar una GPU a un precio razonable era casi imposible.
Ahora, el foco no está en las GPU, sino en la memoria, pero el efecto puede ser muy similar: menos disponibilidad y precios cada vez más altos para los consumidores.
¿Hasta cuándo se mantendrá esta situación?
No hay una respuesta clara sobre la duración de este problema. Algunas estimaciones apuntan a que la presión sobre el mercado de la memoria podría prolongarse más allá de 2028, especialmente si la expansión de la inteligencia artificial continúa al ritmo actual.
Esto significa que el encarecimiento de móviles y portátiles no sería algo puntual, sino una tendencia que podría marcar el mercado tecnológico durante varios años.
¿Es buen momento para comprar móvil o portátil?
Con este panorama, muchos expertos coinciden en que, si necesitas renovar tu dispositivo y has encontrado una buena oferta, quizá sea mejor no esperar. Los precios de este año podrían resultar más atractivos que los de los próximos ejercicios, especialmente en gamas medias y altas.
A medio plazo, la combinación de escasez de memoria, auge de la IA y priorización del hardware para centros de datos apunta a un mercado más caro y selectivo para el consumidor final.







