El auge de la FP tecnológica: ¿Por qué importa en 2026?

La Formación Profesional (FP) en España está creciendo, pero no lo hace de forma uniforme. En los últimos años, la FP privada avanza a un ritmo claramente superior al de la pública, y buena parte de ese impulso se explica por la expansión de la FP a distancia.
Según datos recogidos recientemente, la FP privada habría crecido en torno a un 69% entre 2018 y 2024, más del doble que la pública, con precios que en algunos casos alcanzan varios miles de euros por curso.
Este cambio no es solo cuantitativo: está reordenando qué ciclos ganan protagonismo. Y, dentro del bloque tecnológico, uno de los itinerarios que más interés concentra es el desarrollo de aplicaciones multiplataforma, porque conecta con una realidad laboral muy concreta: las empresas necesitan software en múltiples entornos (móvil, escritorio, servicios en la nube) y perfiles capaces de moverse entre ellos.
FP a distancia: una respuesta a la demanda… y a la falta de plazas
Una parte del crecimiento de la FP privada se explica por un factor poco glamuroso: la tensión entre demanda y capacidad pública. Cuando miles de estudiantes no encuentran plaza o necesitan compatibilizar estudios con empleo, el mercado se desplaza hacia opciones privadas y, sobre todo, hacia modalidades más flexibles.
Esto afecta especialmente a los ciclos tecnológicos por dos razones:
- Son percibidos como de alta empleabilidad.
- Permiten construir portafolio con proyectos reales (algo muy “vendible” en procesos de selección).
Por qué el desarrollo multiplataforma se ha vuelto tan estratégico
El desarrollo de aplicaciones ya no se entiende solo como “programar”. En 2026, el perfil demandado combina:
- programación y buenas prácticas (estructura, pruebas, versionado)
- integración con APIs y servicios
- bases de datos
- nociones de seguridad y rendimiento
- comprensión del ciclo de vida del producto digital
Por eso, quienes se forman en DAM (incluida su modalidad a distancia) suelen tener un encaje razonable en múltiples sectores: empresas de software, consultoría, comercio electrónico, salud digital, educación y administración pública.
Cuadro: ventajas clave de estudiar DAM en modalidad a distancia
| Ventaja | Qué aporta | Resultado para el estudiante |
|---|---|---|
| Flexibilidad real | Estudio desde cualquier lugar | Compatible con trabajo y responsabilidades |
| Enfoque práctico | Proyectos y entregables | Portafolio para entrevistas |
| Competencias transversales | Autonomía, documentación, colaboración digital | Adaptación a entornos remotos |
| Salidas diversificadas | Apps, sistemas, integraciones | Más opciones de inserción laboral |
El debate: crecimiento rápido, pero con exigencia de calidad
Aquí hay un punto que conviene decir sin rodeos: el crecimiento acelerado de la FP privada y a distancia también abre un debate sobre estándares. No todo lo online es equivalente, y en ciclos tecnológicos la diferencia suele estar en:
- tutoría real (no solo “soporte”)
- evaluación basada en práctica y no en test
- control de autoría y trazabilidad de proyectos
- convenios y gestión de prácticas
Este debate aparece con fuerza cuando se habla de FP privada y del coste asumido por el alumnado.
Cómo encaja aquí la modalidad a distancia (sin caer en la caricatura)
Una idea equivocada bastante extendida es que lo online es “más fácil”. En tecnología ocurre lo contrario: la modalidad a distancia suele exigir más disciplina, más autonomía y mejor gestión del tiempo.
En ese sentido, el desarrollo de aplicaciones multiplataforma a distancia funciona bien para perfiles con:
- capacidad de aprendizaje autónomo
- hábito de documentar y versionar
- constancia semanal (porque programar “a golpes” no escala)
- interés por construir un portafolio real
Ecosistema formativo: FP + continuidad académica
También está creciendo un ecosistema donde FP y educación superior digital conviven. En Andalucía, por ejemplo, el auge de modelos universitarios online como UTAMED encaja en una tendencia más amplia: itinerarios formativos flexibles que permiten seguir escalando competencias (por ejemplo, complementando un perfil técnico con gestión, análisis o especialización). La cuestión relevante no es “online vs presencial”, sino la coherencia del itinerario y el nivel de exigencia.
Conclusión: menos ruido, más criterio al elegir
El foco en 2026 debería ser menos ideológico y más práctico: qué opción te da mejores competencias reales, acompañamiento y resultados. En un contexto donde la FP privada crece con fuerza y la modalidad a distancia gana peso, elegir bien implica mirar más allá del nombre del ciclo.
Si lo que buscas es un perfil técnico con recorrido, el desarrollo de aplicaciones multiplataforma tiene sentido, siempre que el programa esté bien diseñado, sea exigente y te permita salir con proyectos defendibles ante un empleador.







