Análisis del iPhone X a fondo y opinión [REVIEW]


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Hardware y rendimiento

El iPhone X incorpora el mismo procesador A11 Bionic que debutó con el iPhone 8 / 8 Plus hace unas pocas semanas. Este procesador integra un motor neuronal para llevar a cabo tareas relacionadas con inteligencia artificial de forma más eficiente y es considerablemente más potente que el A10 Fusion del iPhone 7 Plus.

La CPU cuenta con seis núcleos: dos de alto rendimiento (un 25% más rápidos que los del A10) y cuatro de bajo consumo (un 70% más rápidos que los del A10) que están pensados para tareas menos exigentes.

Apple ha incorporado un controlador de rendimiento de segunda generación que permite el uso simultáneo de los seis núcleos, lo que proporciona una mejora de hasta un 70% en cargas de trabajo complejas con múltiples hilos de ejecución.

A nivel gráfico, Apple ha incorporado en el iPhone X la primera GPU diseñada por la propia compañía, que cuenta con 3 núcleos y es un 30% más rápida que la del A10. Consume solo la mitad de la energía que consumía la GPU del año pasado.

Aunque Apple no proporciona información sobre la cantidad de memoria RAM de sus iPhone, cualquier herramienta de benchmark revela que el iPhone X llega con 3GB de RAM, como el modelo del año pasado.

El iPhone X integra un coprocesador de movimiento llamado M11 en el chip A11 Bionic para conectar el acelerómetro, la brújula, el giroscopio y el barómetro. Este coprocesador libera al procesador de ciertas tareas que se ejecutan constantemente y, de esta forma, se reduce el consumo de batería.

A continuación, vamos a ver en los benchmarks cómo se comporta el iPhone X.

En el benchmark AnTuTu ha conseguido 235.456 puntos, un resultado espectacular que supera a cualquier otro smartphone que hayamos visto hasta ahora.

 

En el benchmark Geekbench 4 ha conseguido 4.253/10.309 puntos en las pruebas mono/multi-núcleo.

Estos resultados confirman que el rendimiento de cada núcleo individual del chip A11 Bionic es espectacular aunque, pero también lo es el rendimiento cuando todos los núcleos funcionan a la vez.

 

Centrándonos en las capacidades 3D, en la prueba SlingShot de 3DMark el iPhone X ha obtenido unos resultados excelentes aunque algunos smartphones Android superan su rendimiento.

 

Como era de esperar, los benchmarks muestran que el iPhone X es un dispositivo muy potente, ya que no solamente supera al iPhone 7 Plus del año pasado sino que, en rendimiento de CPU, queda por encima de cualquier smartphone que hayamos probado.

Por todo esto no es extraño que, en el día a día, el comportamiento del iPhone X sea ejemplar. Todas las aplicaciones se abren y se mueven con rapidez y no he notado en absoluto ningún signo de lentitud, ni siquiera al realizar multi-tarea compleja — por ejemplo, al jugar a algún título 3D exigente mientras se descargaban e instalaban actualizaciones de apps.

He probado un buen número de juegos, tanto 2D como 3D, y el iPhone X se ha comportado de manera ejemplar, moviendo los gráficos con gran rapidez a una tasa de FPS muy elevada.

Ahora bien, la mayoría de los juegos que he probado — Asphalt Xtreme, Dead Trigger 2, Dead Effect 2, Clash Royale o Pokemon Go — no han adoptado todavía el formato de pantalla del iPhone X, por lo que se ven con unas barras verticales a los lados al sostenerlo en horizontal. Otros juegos como Mario Run o MCVS sí que se pueden jugar a pantalla completa.

El rendimiento del iPhone X en juegos 3D exigentes como MCVS es excelente

 

Como todos los smartphones de gama alta, la parte de atrás del iPhone X se calienta al jugar durante un largo período de tiempo. Tras jugar algunas partidas al juego de acción MCVS, he medido temperaturas alrededor de 45ºC en la zona de la cámara de la superficie trasera, que es un valor bastante elevado.

El iPhone 7 ya ofrecía un rendimiento excelente, por lo que es difícil apreciar la mayor potencia del iPhone X. Hay quien piensa que no es necesaria tanta potencia en un smartphone, pero ciertas funcionalidades del iPhone X como los efectos de iluminación de retratos en tiempo real, la grabación de vídeo 4K a 60 fps o la rápida identificación facial mediante Face ID solo son posibles con este procesador.

El iPhone X se comercializa en dos variantes de 64 y 256 GB de almacenamiento. Como ya es bien conocido, Apple no ofrece la posibilidad de ampliar el espacio mediante tarjetas micro-SD, por lo que debes escoger la capacidad de almacenamiento con cuidado, especialmente si tienes pensado capturar vídeos en resolución 4K (en este aspecto, el uso del nuevo codec HEVC ayuda a que los vídeos ocupen ahora menos espacio).

En el aspecto de conectividad, el iPhone X va muy bien servido gracias a conectividad Wi-Fi 802.11a/b/g/n/ac (2.4 y 5 GHz), LTE/4G, y Bluetooth 5.0.

El soporte de Bluetooth 5.0 ofrece un alcance hasta cuatro veces superior en comparación con la versión 4.2, así como una tasa de transferencia dos veces superior.

Esto es especialmente interesante si utilizas algún altavoz conectado por Bluetooth para reproducir música.

El iPhone X no posee radio FM, algo que puede echar para atrás a los usuarios que utilizar su smartphone para escuchar la radio analógica.

El iPhone X soporta una gran cantidad de bandas de frecuencia, lo que garantiza que podremos disfrutar de altas velocidades de conexión 4G en cualquier país.

En las pruebas que he realizado, la velocidad de conexión tanto por Wi-Fi como por 4G ha sido muy satisfactoria

Se alcanzaron 286 Mbps de bajada y 28 Mbps de subida en Wi-Fi 802.11n con una conexión de cable 300/30 Mbps de Vodafone, y 14 Mbps de bajada y 8 Mbps de subida con una conexión 4G de Movistar.

 

Face ID

El principal cambio que incorpora el iPhone X con respecto a los modelos anteriores es la sustitución del lector de huella dactilar Touch ID por el nuevo sistema de reconocimiento facial Face ID, que promete ser el futuro de desbloqueo de los smartphones.

Face ID se basa en la tecnología TrueDepth que reside en el recorte superior de la pantalla. Un emisor proyecta 30.000 puntos de luz infrarroja sobre la cara del usuario y obtiene información suficiente sobre las facciones del usuario para reconocerle con fiabilidad y rapidez, incluso cuando el usuario lleva gafas o gorro, en condiciones de poca luz, o si se ha dejado de afeitar.

El registro inicial de la cara es extremadamente sencillo. Basta con mover la cabeza en círculo dos veces seguidas para que el iPhone registre tus facciones. Además, con cada desbloqueo, Face ID mejora el reconocimiento y se va adaptando a cambios en tu cara.

Un aspecto que merece la pena mencionar es que solamente es posible registrar una cara con Face ID, así que no resulta tan fácil compartir tu teléfono con un miembro de tu familia como con Touch ID, que permitía registrar hasta cinco huellas

El proceso de registro de la cara para Face ID es muy rápido

 

Mi principal temor al utilizar el iPhone X por primera vez era que Face ID no fuera tan rápido ni tan cómodo como Touch ID. A fin de cuentas, el proceso de desbloqueo con el lector de huella dactilar Touch ID de Apple es prácticamente instantáneo.

Tras varios días de uso, puedo afirmar que Apple ha hecho un buen trabajo con Face ID. El proceso de desbloqueo exige ahora dos movimientos: uno para encender la pantalla (pulsando el botón de encendido o, simplemente, tocando la pantalla) y otro para arrastrar la pantalla hacia arriba.

Algunos se preguntan por qué Apple exige que arrastres la pantalla hacia arriba para desbloquear el teléfono. La respuesta es sencilla: si el iPhone se desbloquease nada más encender la pantalla, no verías nunca la pantalla de bloqueo con las notificaciones (que, en muchos casos, es lo único que quieres ver cuando enciendes la pantalla)

En mi opinión, lo más rápido para desbloquear el iPhone X es dar un toque en la pantalla y, justo después, arrastrar la pantalla hacia arriba. Si haces los dos movimientos seguidos rápidamente, verás cómo en la pantalla aparece ‘Face ID’ y se abre el candado pero, la mayoría de las veces, el proceso ocurre tan rápido que no lo ves.

Quizás el mayor inconveniente del nuevo sistema es que no puedes desbloquear el iPhone X estando apoyado horizontalmente sobre una mesa, salvo que pongas la cara justo encima o lo levantes de la mesa.

 

Apple ha incorporado una funcionalidad que oculta el texto de las notificaciones de la pantalla de bloqueo hasta que detecta tu cara. En mi caso, dado que enciendo muchas veces la pantalla cuando está apoyado sobre una mesa, he optado por desactivar dicha funcionalidad para poder ver las notificaciones mientras trabajo o almuerzo.

Por suerte, Apple permite ocultar de la vista de extraños solo algunas notificaciones, por lo que es posible que se muestren todas las notificaciones excepto, por ejemplo, las de WhatsApp u otras apps cuyas notificaciones consideres más privadas.

Otro aspecto importante a la hora de juzgar Face ID es la tasa de reconocimiento.  Apple afirma que el sistema ha sido probado a conciencia y que no se deja engañar por modelos 3D de caras creadas por especialistas de Hollywood. Lo que sí que ha admitido Apple es que Face ID puede ser engañado por dos gemelos idénticos, como era de esperar.

La compañía afirma que el riesgo de que otra persona pueda desbloquear tu teléfono erróneamente es de 1 entre un millón. En comparación, la tasa de falsos positivos con Touch ID era de 1 entre 50.000. En mis pruebas, nadie que no fuera yo ha conseguido desbloquear el teléfono.

Sin embargo, lo que más me preocupaba no era que un extraño pudiera desbloquear mi iPhone X sino que fallase a la hora de reconocerme (como me ocurre con mucha frecuencia con el lector de iris del Samsung Galaxy Note8).

 

Por suerte, Face ID no falla prácticamente nunca en el reconocimiento. Incluso al salir de la ducha, con una apariencia bastante diferente a la habitual por el pelo y la cara mojados, Face ID me reconoce sin problema. Solo en alguna ocasión puntual me he visto obligado a reintentar el desbloqueo o introducir mi contraseña, pero es algo anecdótico.

Una medida de seguridad adicional para evitar desbloqueos involuntarios es que Face ID necesita “tu atención”, lo que significa que el usuario debe tener sus ojos abiertos y mirando al dispositivo para que Face ID actúe. De esta forma, nadie podrá acceder a tu teléfono mientras duermes, por ejemplo.

Si te preocupa la privacidad de tus datos faciales, te alegrará saber que el modelo 3D de la cara generado por Face ID no se almacena en la nube, sino localmente en el teléfono del usuario, por lo que está a salvo de posibles accesos a los servidores de Apple.

Apple confía tanto en la seguridad de Face ID que le ha abierto la puerta a Apple Pay y a aplicaciones de terceros. Cualquier app que funcionase con Touch ID, funciona ahora automáticamente con Face ID sin que los desarrolladores tengan que hacer nada.

 

Batería

Apple no proporciona detalles técnicos sobre la batería pero no ha sido difícil averiguar que cuenta con una batería con una peculiar disposición en dos celdas en forma de «L».

La capacidad total de la batería del iPhone X es ligeramente superior a la del iPhone 8 Plus — 2.716 mAh frente a 2.691 mAh — a pesar de que el chasis es mucho más pequeño.

Esta capacidad de batería se encuentra significativamente por debajo de la que ofrecen sus principales rivales con Android. Sin embargo, la arquitectura del procesador de Apple y el funcionamiento de iOS permiten a los iPhone ofrecer una autonomía similar a otros smartphones.

 

Apple asegura que la autonomía del iPhone X es hasta dos horas superior a la del iPhone 8. En comparación con el iPhone 8 Plus, sin embargo, la autonomía es algo inferior debido al mayor tamaño de su pantalla.

En el día a día, con un uso bastante intenso del teléfono (sincronización de correo electrónico, uso frecuente de WhatsApp/Telegram, consulta de Twitter y Facebook, navegación web y conexión con un Apple Watch Series 3), llego al final del día con 20% de batería si no lo he cargado durante el día.

La recarga nocturna es obligada pero, a día de hoy, es complicado sobrevivir sin cargar nuestro smartphone todas las noches.

Una de las novedades más esperadas que ha incorporado Apple en el iPhone X es la carga rápida de batería. 

Aunque la carga rápida ha estado presente en los smartphones Android desde hace tiempo, por fin ha llegado también a los iPhone.

El iPhone X se carga mucho más rápido que sus predecesores, aunque necesitarás un cargador más potente que el que llega en la caja para sacar el máximo provecho.

Aunque Apple recomienda utilizar uno de los cargadores de los cargadores de 29W, 61W o 87W para conseguir la máxima velocidad, hemos optado por hacer la prueba con un cargador de 12W de iPad, que tiene un precio más asequible ya que cuesta 25 euros en la web de Apple.

Utilizando este cargador, el tiempo de carga ha sido de 2 horas y 5 minutos. En 45 minutos, el iPhone X alcanza el 50 por ciento de carga.

 

iOS permite conocer qué aplicación o componente del teléfono está haciendo un mayor uso de la batería, e incluso incorpora un modo de bajo consumo para ahorrar batería cuando más lo necesitamos.

Sin embargo, echo de menos algunas funciones que permitan reducir el consumo de la batería, de forma similar a lo que encontramos en otros teléfonos Android — por ejemplo, limitando temporalmente las actividades en segundo plano de ciertas apps no críticas.

Otra de las novedades que incorpora el iPhone X es la carga inalámbrica mediante el estándar Qi. Basta con colocar el dispositivo encima de una base de carga compatible para que este se empiece a cargar, sin necesidad de conectar ningún cable.

Esta funcionalidad no es una novedad en el mundo de los smartphones, pero todavía no está muy popularizada. Por el momento, Apple únicamente ha habilitado la carga inalámbrica de 5W, que tarda algo más de 3 horas en cargar, pero antes de que termine el año habilitará la carga inalámbrica rápida de 7.5W con una actualización de iOS (posiblemente, con iOS 11.2).

Encuentro la carga inalámbrica un añadido muy útil, ya que con una base de carga de pie como esta puedo apoyar el iPhone X y que se vaya cargando mientras trabajo, sin tener que andar conectando y desconectando el cable cada vez me levanto.

En la mesilla de noche he colocado una base de carga horizontal de Mophie y, cuando salgo de casa y preveo que voy a necesitar carga extra, llevo esta batería portátil de 10.000 mAh compatible con carga Qi de Mophie, que me ahorra llevar un cable Lightning.

iPhone X cargando sobre una base de carga de Mophie en la mesilla de noche

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