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Análisis del Moto G5 a fondo y opinión [REVIEW]


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Hardware y rendimiento

El Moto G5 posee un hardware modesto, ya que llega con un procesador Qualcomm Snapdragon 430 con ocho núcleos Cortex-A53 a 1.4GHz y una GPU Adreno 505, todo ello acompañado por 2 o 3 GB de RAM, en función de la variante (nosotros hemos probado la variante de 3GB).

Resulta bastante sorprendente que Moto haya decidido dotar al Moto G5 de un procesador menos potente que el que encontramos en el Moto G4 del año pasado, un Snapdragon 617.

Ambos chips fueron anunciados a la vez a finales de 2015, pero el Snapdragon 617 es algo más rápido ya que utiliza ocho núcleos Cortex-A53 a una frecuencia de reloj algo superior. En el aspecto gráfico, sin embargo, la GPU del Snapdragon 430 es algo más moderna, por lo que el rendimiento en juegos no debería muy diferente.

A continuación, os presentamos los resultados del teléfono en diversos benchmarks, lo que nos dará una idea de la potencia de este terminal en comparación con otros teléfonos.

 

En el benchmark AnTuTu v6 ha dado un resultado de 44.165 puntos, una puntuación alta en comparación con otros smartphones de esta categoría.

 

En los tests de velocidad de lectura y escritura de datos en la memoria interna con Androbench, el teléfono obtiene unos resultados correctos.

 

En el test de rendimiento general PCMark, ha obtenido una puntuación de 4.687 puntos, un valor que no es demasiado alto frente a otros terminales de gama media.

 

El test 3DMark centrado en las capacidades gráficas del teléfono ha arrojado unos resultados en la media, muy parecidos a los del Moto G4 del año pasado.

 

Por último, en el test gráfico GFXBench, el dispositivo ha obtenido unos resultados buenos, superiores a otros teléfonos de gama media.

 

Los resultados que ha obtenido el Moto G5 en los benchmarks muestran que, como sospechábamos, el nuevo smartphone no supone una mejora en rendimiento respecto al Moto G4 del año pasado sino que está a la par o incluso por debajo en algunas pruebas.

Dejando a un lado los benchmarks, el Moto G5 se mueve con bastante soltura y, en general, no hemos sufrido grandes parones ni signos preocupantes de lag al utilizar apps habituales como Twitter, Facebook, WhatsApp, Google Maps, Chrome y otras.

El interfaz se mueve con suavidad, tanto a la hora de movernos por las distintas pantallas como al abrir apps o hacer uso de la multi-tarea. Es cierto que en ocasiones se nota que las apps no abren tan rápido ni responden de forma tan instantánea como en otros smartphones de precio superior, pero no es preocupante.

En el apartado gráfico, la GPU ha arrojado unos resultados correctos para un teléfono de este rango de precio, por lo que los aficionados a los juegos podrán disfrutar de títulos moderadamente exisgentes.

 

En los juegos exigentes que hemos probado – Asphalt 8, Modern Combat 5 y Unkilled – el rendimiento del teléfono ha sido bueno y los juegos se mueven con bastante fluidez aún con el nivel de calidad gráfica al máximo. No obstante, si te gustan los juegos, probablemente harás mejor en hacerte con el Moto G5 Plus.

Utilizando el software GameBench, hemos podido medir diversos parámetros de rendimiento en estos juegos y el resultado ha sido bastante bueno, con tasas de imágenes por segundo alrededor de 30 fps.

JuegoFPS medioEstabilidad FPS%GPU%CPU
Asphalt 82997%No disponible15%
Modern Combat 53098%No disponible12%
Unkilled3099%No disponible19%

Como todos los teléfonos, se calienta al ser sometido a una carga elevada de trabajo, especialmente en juegos 3D. Durante periodos de alta intensidad hemos medido una temperatura en la superficie trasera del teléfono de 44ºC, que resulta un poco molesto.

El Moto G5 llega con tan solo 16 GB de almacenamiento. Nada más salir de la caja quedan algo más de 9 GB libres,  pero por suerte cuenta con una ranura para poder introducir una tarjeta micro-SD de hasta 128GB.

Afortunadamente Moto ha adoptado la funcionalidad Adoptable Storage de Android Marshmallow, por lo que es posible formatear la tarjeta micro-SD como si fuera una extensión del almacenamiento interno para instalar apps directamente en la tarjeta micro-SD.

Muchos fabricantes como Samsung, Huawei o LG no activan esta funcionalidad, por lo que es un punto a favor de Moto que hayan habilitado esta posibilidad.

En el aspecto de conectividad, el Moto G5 es compatible con WiFi 802.11 a/b/g/n a 2.4 GHz y 5 GHz, Bluetooth 4.2, 3G/HSPA+, 4G/LTE y radio FM.

Lamentablemente, Moto ha decidido prescindir de NFC en el Moto G5.

La conectividad 4G es Cat.4, por lo que puede alcanzar velocidades máximas teóricas de 150 Mbps de descarga y 50 Mbps de subida.

En las pruebas que hemos realizado las conexiones tanto por Wi-Fi como por 4G fueron satisfactorias.

El Moto G5 ha alcanzado los 87 Mbps de bajada y 25 Mbps de subida en Wi-Fi con una conexión de fibra óptica 300/30. En la prueba de 4G, se alcanzaron los 18 Mbps de bajada y 6 Mbps de subida con una conexión de Movistar.

El Moto G5 cuenta con un lector de huella dactilar en la parte de delante, que permite desbloquear el teléfono simplemente colocando el dedo sobre el lector.

En nuestras pruebas, el reconocimiento de huella ha funcionado de forma fiable y el desbloqueo es bastante rápido, aunque se nota algo más lento que otros smartphones de gama alta.

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