Análisis del Samsung Galaxy S10+ a fondo y opinión


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Hardware y rendimiento

Samsung comercializa dos variantes del Samsung Galaxy S10+, una con procesador Qualcomm Snapdragon 855 y otra con Samsung Exynos 9820, en función de la región a la que va dirigido el dispositivo. Mientras que el Sandpragon 855 ha sido creado en un proceso de 7 nm, el Exynos 9820 está fabricado en un proceso de 8 nm que, en teoría, es menos eficiente en cuanto a consumo de energía.

En España, Samsung comercializa la versión con el procesador de la “casa”, el Samsung Exynos 9820, que cuenta con ocho núcleos hasta 2.7 GHz más una GPU Mali G76.

Galaxy S10+ con
Qualcomm Snapdragon 855
Galaxy S10+ con
Samsung Exynos 9820
CPU  1 x Kryo 485 Gold a 2.8GHz
3 x Kryo 485 Silver a 2.4GHz
4 x Kryo 485 a 1.8GHz
 2 x Mongoose M4 a 2.7GHz
2 x Cortex-A75 a 2.3GHz
4 x Cortex-A55 a 1.95GHz
Proceso7 nm8 nm
GPUAdreno 640Mali-G76 MP12
Memoria8GB LPDDR4 (128 / 512 GB)
12GB LPDDR4 (1 TB)

Características de las dos variantes regionales del Samsung Galaxy S10+

 

El Samsung Galaxy S10+ cuenta con 8 GB de memoria RAM en su configuración con 128 o 512 GB de almacenamiento, y esta cantidad aumenta hasta 12 GB cuando llega con 1 TB de almacenamiento.

El modelo que nosotros hemos probado es el de 8 GB de RAM, que debería ser más que suficiente para un smartphone hoy en día. Ni que decir tiene que 12 GB de RAM es una cantidad mucho más elevada de lo que cualquier usuario necesita y, aunque mejor que sobre a que falte, dudamos que lo vayas a aprovechar.

Los resultados del Samsung Galaxy S10+ en los benchmarks son excelentes

 

Hemos sometido al Galaxy S10+ a algunas pruebas de rendimiento para ver qué tal se comporta frente a otros teléfonos de gama alta y, a continuación, mostramos los resultados en cada test.

En el benchmark AnTuTu v7, ha dado un resultado de 335.728 puntos, una puntuación muy alta que supera con creces a los smartphones estrella con Android de 2018.

 

En el benchmark Geekbench 4.1 centrado en el rendimiento del procesador ha conseguido 4.499/10.193 puntos en las pruebas mono/multi-núcleo, que son unos resultados excelentes.

 

En el test de rendimiento general PCMark 2.0, ha obtenido una puntuación bastante baja de 7.832 puntos.Por alguna razón, los procesadores de Samsung siempre obtienen puntuaciones más bajas que los equivalentes de Qualcomm en esta prueba.

 

En el apartado de almacenamiento, el teléfono obtiene unos resultados buenos en las pruebas de AndroBench de velocidad de lectura y escritura. No obstante, me hubiera gustado que Samsung incorporase en este modelo el almacenamiento eUFS 3.0 que debutará con el Galaxy Fold.

 

En la prueba CPU Throttling que mide la caída de rendimiento de CPU al cabo de 15 minutos de carga sostenida, el teléfono ha obtenido un resultado bueno pero no espectacular ya que el rendimiento cae un 25% en dicho período. Esto significa que el desempeño al ejecutar apps muy exigentes (como juegos) se puede ver reducido en partidas largas.

 

El Samsung Galaxy S10+ ha obtenido unos excelentes resultados en las pruebas sintéticas de rendimiento, como era de esperar gracias a que cuenta con el potente procesador Exynos 9820.

En el día a día, no he tenido ningún problema a la hora de mvoerme por la interfaz del Galaxy S10+ ni he sufrido lag al utilizar apps comunes — como WhatsApp, Twitter, Telegram, Facebook, Instagram, Netflix, Google Maps, etc. — o apps de Samsung como la Cámara. A día de hoy, los smartphones de gama alta son mucho más potentes de lo que cualquier app necesita.

Tampoco he tenido problemas con la multi-tarea, ya que con sus 8GB de RAM es capaz de mantener varias aplicaciones abiertas en memoria sin que se cierren sin previo aviso.

El Samsung Galaxy S10+ mueve con soltura los juegos más exigentes

 

A la hora de analizar la potencia gráfica, comenzamos con la prueba SlingShot de 3DMark, donde el teléfono ha obtenido unos resultados buenos.

 

En la prueba GFXBench con APIs tradicionales, el teléfono ha logrado unos resultados muy elevados.

 

En las pruebas de GFXBench basadas en las APIs modernas de bajo nivel y alta eficiencia (Metal/OpenGL y Vulkan), consigue unos resultados también muy altos.

 

En las pruebas de rendimiento gráfico, la GPU ha obtenido unos muy buenos resultados en los benchmarks, aunque tendremos que esperar a probar algún smartphone con Snapdragon 855 para ver cómo se compara frente a su GPU.

Para comprobar el rendimiento gráfico real en juegos 3D, he probado tres títulos 3D exigentes — Asphalt 9, Dead Effect 2 y PUBG  — y, en todos ellos, la experiencia de juego ha sido muy buena.

Utilizando el software GameBench, he podido medir diversos parámetros de rendimiento en estos juegos. En los tres juegos se obtiene una tasa estable de prácticamente 30 o 60 FPS, sin apenas pérdidas de frames, incluso en PUBG con el modo de calidad gráfica alta.

JuegoFPS medioEstabilidad FPSMin. FPSMax. FPS%CPU
Asphalt 928100%263110%
Dead Effect 259100%55606%
PUBG29100%22319%

Resultados reales tras jugar varias partidas a tres títulos exigentes

 

Los smartphones de gama alta suelen calentarse bastante bajo situaciones de carga elevada, como a la hora de jugar a títulos 3D exigentes. En el caso del Samsung Galaxy S10+, he medido temperaturas máximas en la superficie del teléfono bastante bajas, de unos 34ºC por la zona de la cámara.

El Samsung Galaxy S10+ se comercializa en tres variantes de almacenamiento: 128GB, 512GB o 1 TB. Por suerte, el Galaxy S10+ es compatible con almacenamiento externo y podemos utilizar una tarjeta micro-SD de hasta 512GB para ampliar el almacenamiento.

Lamentablemente, Samsung ha optado una vez más por desactivar “Adoptable Storage”, una de las funcionalidades más interesantes de Android, así que no es posible formatear la tarjeta micro-SD como parte del almacenamiento interno.

La razón que dio Samsung para inhabilitar esta función en el pasado es que los usuarios utilizan la tarjeta micro-SD para intercambiar ficheros con el ordenador, especialmente fotos y vídeos, y eso no es posible si la tarjeta se ha formateado como interna ya que está cifrada.

El Samsung Galaxy S10+ soporta WiFi 6 (802.11ax), el nuevo protocolo para redes WiFi que no solamente aumenta la velocidad sino que está especialmente pensado para conectar una gran cantidad de dispositivos a la vez. Obviamente necesitas un router compatible para aprovechar esta tecnología.

El Samsung Galaxy S10+ no es compatible con redes 5G pero es compatible con LTE Categoría 20 (hasta 2 Gbps de descarga). Samsung ha anunciado una variante llamada Galaxy S10 5G que sí que llegará con conectividad 5G y unas especificaciones técnicas aún mejores.

En las pruebas que he realizado, la velocidad de red tanto por Wi-Fi como por 4G han sido satisfactorias. El Samsung Galaxy S10+ ha alcanzado los 417 Mbps de bajada y 92 Mbps de subida en Wi-Fi con una conexión de fibra óptica. En la prueba de 4G, se han alcanzado los 37 Mbps de bajada y 6 Mbps de subida con una conexión de Movistar.

El Galaxy S10+ es compatible con Bluetooth 5.0, ANT+, NFC, y varios sistemas de posicionamiento (GPS, Galileo, Glonass, BeiDou). En el apartado de «faltas», cabe destacar que no incorpora radio FM, lo cual algunos usuarios lo encontrarán como una limitación, ni tampoco emisor de infrarrojos.

Biometría

Mientras que la mayoría de smartphones con lectores de huella dactilar bajo la pantalla utilizan lectores ópticos, Samsung ha incorporado un lector ultrasónico debajo de la pantalla del Galaxy S10+.

A diferencia de los sensores ópticos, que generan imágenes 2D, el sensor ultrasónico crea una imagen 3D del dedo utilizando ondas de sonido, por lo que es un método más seguro. Además, debido a que el sensor utiliza pulsos ultrasónicos, el proceso de escaneo es menos sensible al sudor o la humedad en los dedos.

Para desbloquear el teléfono, basta con colocar el dedo sobre la zona de la pantalla donde está ubicado el lector. Me hubiera gustado que Samsung mostrase el lugar exacto en la pantalla Always On Display ya que la zona de lectura es bastante reducida y no siempre aciertas a la primera con el dedo en el lugar correcto. En cualquier caso, basta con tocar la pantalla para que se resalte esa zona.

El reconocimiento de huella dactilar del Galaxy S10+ funciona de forma rápida y fiable

 

En las pruebas que he llevado a cabo, el lector de huella ha funcionado bien siempre que aciertes en la zona del sensor, con una velocidad de desbloqueo comparable a la de los lectores tradicionales. Es posible añadir hasta cuatro dedos diferentes.

Si te preocupa que pueda dejar de funcionar al rayarse la pantalla, los chicos de JerryRigEverything han hecho pruebas que confirman que resiste sin problemas arañazos en la pantalla aunque, obviamente, no roturas.

Samsung también ha añadido un sistema de reconocimiento facial que utiliza una imagen 2D, por lo que no es tan seguro como el reconocimiento 3D del iPhone XS u otros smartphones Android.

En cualquier caso, en mis pruebas no he sido capaz de engañar al sistema con una fotografía de mi rostro ni siquiera en el modo de reconocimiento más rápido que reduce la seguridad. Otros smartphones sí que han caído en esta prueba.

Una cosa que no me gusta es que el reconocimiento facial permite desbloquear el teléfono incluso aunque tengas los ojos cerrados (por ejemplo, mientras duermes), tanto en el modo rápido como en el seguro.

Samsung permite tener activos a la vez el reconocimiento de huella y el de cara, por lo que podemos utilizar en cada momento el que más nos convenga.

Lo que no me convence es que, según se cuál se produzca, el comportamiento es diferente: si colocas el dedo sobre la pantalla para reconocimiento de huella y se produce un reconocimiento facial, permaneces en la pantalla de bloqueo, mientras que si solo se produce reconocimiento de huella, vas directamente a la pantalla de inicio.

Creo que hubiera sido más cómodo que si el teléfono detecta que has puesto el dedo en la pantalla para reconocimiento de huella, vaya a la pantalla de inicio tan pronto como se complete alguno de los dos reconocimientos.

El Samsung Galaxy S10+ permite utilizar reconocimiento facial además de huella dactilar

Batería

El Samsung Galaxy S10+ llega con una batería de 4.100 mAh que, a priori, debería ser más que suficiente para una pantalla de 6.4″.

No obstante, el Huawei Mate 20 Pro ha conseguido incorporar una batería ligeramente superior, 4.200 mAh, con el mismo tamaño de pantalla aunque es un teléfono considerablemente más grueso (7.8 vs. 8.6 mm).

 

En la prueba de batería PCMark Work 2.0, el teléfono ha dado un resultado elevado de 9 horas y 20 minutos. No es un valor tan espectacular como el del Huawei Mate 20 Pro, pero es bastante alto.

 

En la práctica, la autonomía del Galaxy S10+ es buena y no tendremos ningún problema en llegar al final del día con una  buena cantidad de batería restante. Si quieres extender la autonomía de tu dispositivo, te alegrará saber que Samsung incorpora dos modos de ahorro energía: medio y máximo.

El modo ahorro de energía medio limita el rendimiento máximo de la CPU al 70%, reduce el brillo máximo a un 90%, cambia la resolución de la pantalla a Full HD+, restringe el uso de redes en segundo plano y desactiva la pantalla Always On Dispay.

En el modo de ahorro de energía máximo, además de todo lo anterior, se limita el número de aplicaciones que podemos utilizar, se activa el modo Nocturno y se restringe el uso de las funcionalidades biométricas.

Samsung ha añadido una opción llamada ahorro de energía adaptable, que establece el modo de rendimiento en función de tus patrones de uso para ahorrar energía cuando no lo necesites. No obstante, no sabemos bien cómo funciona.

Opciones de batería y ahorro de energía

 

Samsung también permite seleccionar individualmente aquellas aplicaciones que no queremos que consuman batería cuando no están siendo utilizadas.

El Galaxy S10+ cuenta con carga rápida Adaptive Fast Charging hasta 15W y Samsung ha incorporado un cargador compatible con esta tecnología en la caja del producto, aunque también es compatible con Quick Charge 2.0.

Me gustaría que Samsung innovase en el proceso de carga ya que se está quedando atrás frente a otros fabricantes que utilizan tecnologías más rápidas. Por ejemplo, Huawei utiliza carga hasta 40W en el Mate 20 Pro, que es mucho más rápida, y Oppo tiene la carga SuperVOOC que carga de 0 a 100 en 35 minutos.

En nuestras pruebas, el proceso completo de carga del Galaxy S10+ ha llevado un total de 1 hora y 38 minutos con el cargador incluido. Si comparamos esta cifra con el tiempo de 1 hora que lleva cargar la batería de 4.200 mAh del Huawei Mate 20 Pro, es evidente que Samsung tiene una asignatura pendiente en este punto.

Como podemos apreciar en la gráfica, la carga es más rápida hasta el 85 por ciento y se ralentiza ligeramente al final. En 30 minutos, se carga un 40 por ciento de la batería.

Proceso de carga del Samsung Galaxy S10+ 

 

El Samsung Galaxy S10+ soporta los estándares de carga inalámbrica WPC (Qi) y PMA, que permiten cargar el teléfono sin utilizar cable y además lo hace de forma rápida si cuentas con una base de carga inalámbrica con esta tecnología.

Como novedad, Samsung ha añadido una funcionalidad llamada Wireless PowerShare que permite utilizar el Galaxy S10+ como una base de carga inalámbrica para cargar a otros smartphones, auriculares u otros dispositivos que admitan este tipo de carga.

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