DuckDuckGo triplica el tráfico de su buscador “sin IA” tras el último movimiento de Google

DuckDuckGo está aprovechando el creciente rechazo de algunos usuarios hacia la inteligencia artificial integrada en los buscadores. La compañía, conocida principalmente por su enfoque en la privacidad, ha anunciado que el tráfico hacia su página de búsqueda “No AI” se ha triplicado después de los últimos movimientos de Google para dar más protagonismo a la IA generativa en su buscador.
La noticia llega en un momento especialmente sensible para el mercado de las búsquedas online. Google lleva tiempo integrando respuestas generadas por IA en la parte superior de los resultados, y ahora está empujando con más fuerza su modo de búsqueda basado en inteligencia artificial. Para una parte de los usuarios, esto supone una evolución natural. Para otros, en cambio, es una molestia que resta utilidad al buscador tradicional.
DuckDuckGo parece haber encontrado ahí una oportunidad: ofrecer una alternativa para quienes quieren buscar en Internet con menos presencia de IA.
DuckDuckGo presume de que su página “No AI” triplica visitas
La compañía ha anunciado que las visitas a su página noai.duckduckgo.com se han multiplicado por tres desde que Google presentó sus últimos planes para renovar la búsqueda con inteligencia artificial.
El dato fue compartido por DuckDuckGo en Bluesky, donde la empresa aseguró que el interés por su buscador “sin IA” sigue creciendo. En el mismo mensaje, la compañía animaba a los usuarios a instalar sus extensiones para Chrome y Firefox, con las que se puede configurar esta versión del buscador como opción predeterminada en la barra de direcciones.
La propuesta es sencilla: una experiencia de búsqueda que reduce la presencia de respuestas asistidas por IA, chats integrados e imágenes generadas o filtradas mediante sistemas de inteligencia artificial.
Este crecimiento se suma a otro dato llamativo conocido hace unos días: las instalaciones de la app de DuckDuckGo también habrían aumentado de forma notable tras la última campaña de Google para promocionar sus funciones de IA en las búsquedas.
Qué es exactamente la búsqueda “No AI” de DuckDuckGo
La página “No AI” de DuckDuckGo no sustituye al buscador principal de la compañía, sino que funciona como una opción alternativa para quienes quieren limitar al máximo la presencia de inteligencia artificial en los resultados.
No se trata simplemente de ocultar un resumen generado por IA en la parte superior de la página. Según la descripción de la propia compañía, esta experiencia también busca eliminar respuestas asistidas por IA, funciones de chat e imágenes relacionadas con IA.
Esto convierte a la página “No AI” en una de las opciones más completas para quienes quieren una experiencia de búsqueda más parecida a la de antes: resultados web, enlaces y menos contenido generado automáticamente.
En un contexto en el que muchos buscadores están compitiendo por integrar cada vez más IA, DuckDuckGo está apostando por algo que suena casi contraintuitivo: dar visibilidad a quienes quieren menos IA, no más.
Google está dando cada vez más protagonismo a la IA en las búsquedas
El aumento de tráfico hacia DuckDuckGo no puede entenderse sin mirar lo que está haciendo Google.
Durante los últimos años, la compañía ha ido colocando funciones de inteligencia artificial en lugares cada vez más visibles dentro de su buscador. Uno de los ejemplos más conocidos son los AI Overviews, esos resúmenes generados por IA que aparecen por encima de los resultados tradicionales en determinadas consultas.
Aunque Google no ha eliminado todavía la clásica página de resultados con enlaces, la percepción de muchos usuarios es que el buscador se está alejando poco a poco de su funcionamiento tradicional. El modo de búsqueda con IA también ha ido ganando presencia en la interfaz, hasta el punto de ocupar un lugar más destacado en la página principal.
A esto se suman los mensajes públicos de Sundar Pichai, CEO de Google, defendiendo la importancia de la adopción de la inteligencia artificial para el futuro de la compañía. Google quiere que la IA sea una parte central de su producto estrella, pero no todos los usuarios parecen estar igual de convencidos.
El rechazo no es necesariamente contra la IA, sino contra su imposición
Lo interesante del caso de DuckDuckGo es que la compañía no se presenta como una empresa contraria a la inteligencia artificial. De hecho, también ofrece Duck.ai, una experiencia orientada precisamente al uso de herramientas de IA.
Por eso, su estrategia parece menos ideológica y más centrada en la elección del usuario. Quien quiera usar IA puede hacerlo. Quien prefiera evitarla, también.
Ese matiz es importante. El problema para muchos usuarios no es la existencia de la inteligencia artificial, sino la sensación de que se está integrando en todos los servicios sin una opción clara para desactivarla. En el caso de los buscadores, la crítica suele ser que las respuestas generadas por IA pueden ocupar demasiado espacio, reducir la visibilidad de los enlaces tradicionales o complicar una tarea que antes era más directa.
DuckDuckGo está intentando posicionarse justo en ese punto: no como el buscador anti-IA, sino como el buscador que deja decidir.
Una oportunidad para DuckDuckGo más allá de la privacidad
Durante años, DuckDuckGo ha construido su marca alrededor de la privacidad. Su gran argumento frente a Google ha sido que no rastrea al usuario del mismo modo ni basa toda su propuesta en la explotación publicitaria de datos personales.
Sin embargo, la conversación sobre la IA le permite ampliar ese posicionamiento. Ahora no solo puede venderse como una alternativa más privada, sino también como una alternativa más controlable.
Esa combinación puede resultar atractiva para un perfil concreto de usuario: personas cansadas del seguimiento publicitario, pero también de las funciones automáticas que aparecen sin haberlas pedido.
El movimiento es inteligente porque aprovecha una debilidad creciente de Google. Cuanto más cargada y compleja se vuelve la experiencia de búsqueda, más espacio hay para alternativas que prometen simplicidad.
Extensiones para convertir DuckDuckGo “No AI” en buscador predeterminado
DuckDuckGo no se ha limitado a anunciar el aumento de tráfico. También ha querido facilitar el cambio a los usuarios interesados.
La compañía ha publicado extensiones para Chrome y Firefox que permiten establecer su página “No AI” como buscador predeterminado desde la barra de direcciones. Esto es clave porque muchos usuarios no cambian de buscador no por falta de interés, sino por pura fricción.
Si una alternativa requiere demasiados pasos, la mayoría acabará volviendo a Google por costumbre. Pero si DuckDuckGo consigue que el cambio sea sencillo, puede retener a una parte de quienes llegan movidos por la frustración con las búsquedas con IA.
Aun así, queda por ver si este crecimiento es puntual o si realmente marca una tendencia duradera. El tráfico puede dispararse por curiosidad tras una polémica, pero convertir esa visita inicial en hábito diario es mucho más difícil.
No es la única forma de escapar de la IA en las búsquedas
DuckDuckGo no es la única opción para quienes quieren limitar la presencia de inteligencia artificial en sus búsquedas.
Existen extensiones para navegadores como Bye Bye, Google AI, diseñadas para ocultar algunas funciones de IA dentro del propio buscador de Google. También hay usuarios que han optado por configurar Chrome para usar directamente la pestaña “Web” de Google, que ofrece una experiencia más parecida a la búsqueda clásica basada en enlaces.
El problema es que muchas de estas soluciones dependen de ajustes, extensiones o atajos que no siempre resultan evidentes para el usuario medio. DuckDuckGo, en cambio, intenta empaquetar esa preferencia en una propuesta clara: entra aquí y busca sin IA.
Ese mensaje es fácil de entender, y probablemente esa sea una de las razones por las que ha conseguido llamar la atención.
La búsqueda tradicional vuelve a parecer una función premium
Resulta curioso que, después de años de avances, una parte de los usuarios esté buscando algo tan básico como una página de resultados limpia, con enlaces y sin respuestas generadas automáticamente.
Durante mucho tiempo, el gran objetivo de los buscadores fue encontrar información relevante de la forma más rápida posible. La IA promete hacer eso aún mejor, resumiendo contenidos y respondiendo directamente a las preguntas. Sin embargo, cuando el sistema falla, inventa datos, cita mal o entierra las fuentes originales, la experiencia puede generar desconfianza.
Además, no todas las búsquedas necesitan una respuesta conversacional. A veces el usuario solo quiere encontrar una página concreta, comparar fuentes o revisar varios resultados por sí mismo.
En ese contexto, la búsqueda clásica empieza a verse casi como una opción diferenciada. Lo que antes era el funcionamiento normal del buscador, ahora se convierte en una característica que algunos usuarios valoran precisamente porque no intenta hacer demasiado.
Google tiene un dilema complicado con la IA
Google se encuentra en una posición delicada. Por un lado, no puede permitirse quedarse atrás en inteligencia artificial, especialmente con rivales que están intentando redefinir cómo buscamos información en Internet. Por otro, su buscador sigue siendo uno de los productos más utilizados del mundo, y cualquier cambio demasiado agresivo puede molestar a millones de usuarios acostumbrados a una experiencia concreta.
La compañía parece convencida de que la IA será una parte esencial del futuro de la búsqueda. El problema es que esa transición no está siendo igual de bienvenida por todos.
La reacción a favor de DuckDuckGo “No AI” demuestra que hay una demanda real de alternativas. Quizás no mayoritaria, pero sí lo bastante significativa como para que otras empresas empiecen a prestar atención.
La gran pregunta es si Google acabará ofreciendo controles más visibles para quienes no quieren IA en sus resultados, o si seguirá empujando estas funciones como parte inevitable de la experiencia.







