Anthropic se burla de la publicidad de ChatGPT con una campaña de vídeos

La competencia en el sector de la inteligencia artificial ha dejado de ser cordial y técnica para entrar de lleno en el terreno personal, mediático y publicitario. Dos de los grandes referentes del sector, OpenAI y Anthropic, protagonizan un enfrentamiento público que ha estallado tras una campaña publicitaria emitida durante el mayor evento televisivo deportivo del año.
Todo comenzó cuando Anthropic decidió lanzar un mensaje directo —y nada sutil— contra su rival, aprovechando el escaparate del Super Bowl.
Una campaña que apunta directamente a ChatGPT
Los anuncios de Anthropic se apoyan en el humor y la sátira para imaginar un futuro en el que los asistentes de IA interrumpen conversaciones íntimas con mensajes comerciales. Bajo el lema “Ads are coming to AI, but not to Claude” («Los Anuncios llegan a la IA, pero no a Claude»), la compañía lanza una pulla evidente tras el anuncio de OpenAI de que comenzará a probar publicidad en la versión gratuita de ChatGPT.
En uno de los spots, un usuario pide ayuda para comunicarse mejor con su familia y, de forma inesperada, recibe una recomendación para una web de citas para personas mayores. En otro, un joven busca consejos de entrenamiento físico y acaba recibiendo publicidad de plantillas para ganar altura. El mensaje es claro: la publicidad podría invadir incluso las conversaciones más personales con la IA.
La reacción de Sam Altman: “divertido, pero deshonesto”
El CEO de OpenAI, Sam Altman, no tardó en responder públicamente. Aunque reconoció en X que los anuncios eran “graciosos”, calificó la campaña como “claramente deshonesta”.
Altman defendió que OpenAI no tiene intención de introducir anuncios intrusivos que interrumpan conversaciones sensibles y acusó a Anthropic de atacar un problema “teórico” que, según él, no existe en la práctica. Para OpenAI, la sátira exagera una realidad que no refleja los planes reales de la compañía.
First, the good part of the Anthropic ads: they are funny, and I laughed.
But I wonder why Anthropic would go for something so clearly dishonest. Our most important principle for ads says that we won’t do exactly this; we would obviously never run ads in the way Anthropic…
— Sam Altman (@sama) February 4, 2026
Publicidad frente a experiencia limpia: dos modelos opuestos
Más allá del cruce de declaraciones, el enfrentamiento pone de relieve dos visiones radicalmente distintas sobre cómo sostener económicamente la IA.
OpenAI justifica la llegada de la publicidad como una forma de democratizar el acceso. Altman subrayó que ChatGPT cuenta con millones de usuarios gratuitos y llegó a afirmar que solo en Texas hay más personas usando ChatGPT gratis que usuarios de Claude en todo Estados Unidos. Según su argumento, los anuncios permiten mantener el servicio accesible para quienes no pueden pagar una suscripción mensual.
Anthropic, por su parte, se presenta como la alternativa “limpia”. La empresa sostiene que insertar publicidad en conversaciones profundas y significativas es incompatible con crear una IA útil y confiable. No obstante, desde OpenAI señalan que el compromiso de Anthropic de mantenerse libre de anuncios incluye cláusulas que dejan la puerta abierta a cambios futuros.
Un conflicto con raíces profundas y personales
Este choque no es únicamente comercial. Anthropic fue fundada por exinvestigadores de OpenAI que abandonaron la empresa por desacuerdos sobre su rumbo estratégico y filosófico. Desde entonces, ambas compañías compiten de forma directa por talento, financiación y cuota de mercado.
En su respuesta, Altman fue más allá y acusó a Anthropic de tener una visión “autoritaria” de la IA y de centrarse en productos caros orientados a personas con alto poder adquisitivo. La directora de marketing de OpenAI, Kate Rouch, también insinuó que Anthropic prefiere mantener las capacidades más avanzadas de la IA “encerradas en salas pequeñas”, lejos del gran público.
La guerra de marcas llega a la inteligencia artificial
El tono de la campaña de Anthropic recuerda a las grandes rivalidades históricas del marketing, como la de Coca-Cola y Pepsi, donde las marcas se atacan abiertamente para reforzar su identidad frente al consumidor.
Con la competencia en IA cada vez más feroz, todo apunta a que este tipo de estrategias serán más habituales. ¿Responderá OpenAI con una campaña similar? Por ahora, está por ver. Lo que sí parece claro es que la era de la competencia “amistosa” en la inteligencia artificial ha llegado a su fin.
Mientras tanto, la campaña de Anthropic ya circula ampliamente por internet, demostrando que, en el nuevo campo de batalla de la IA, la percepción pública es casi tan importante como la tecnología.







