Apple prepara una revolución del Apple Watch: pulseras sin pantalla, relojes redondos y modelos baratos

Apple lleva más de una década manteniendo una identidad bastante reconocible para su reloj inteligente, pero eso podría cambiar de forma importante durante los próximos años. La compañía estaría estudiando una profunda renovación de su estrategia de dispositivos para la muñeca, con ideas que van bastante más allá de lanzar un Apple Watch ligeramente más fino o con una pantalla algo más grande.
Entre los conceptos que estarían pasando por las mesas del equipo de diseño aparecen pulseras de actividad sin pantalla, relojes con formatos de pantalla diferentes, modelos más asequibles e incluso nuevas propuestas de gama muy alta. No significa que Apple vaya a comercializarlos todos, pero sí revela que en Cupertino están cuestionándose algunos elementos que parecían intocables hasta ahora.
Apple busca la próxima gran evolución del Apple Watch
Desde que apareció el primer Apple Watch, Apple ha mantenido una fórmula bastante consistente: una caja de aspecto rectangular con esquinas redondeadas, una pantalla táctil y controles físicos en uno de sus laterales. La compañía ha ido refinando ese diseño generación tras generación, pero nunca ha realizado un cambio tan radical como el que ahora estaría planteándose internamente.
La llegada del Apple Watch Ultra en 2022 amplió considerablemente la familia, ofreciendo una alternativa de mayor tamaño y claramente enfocada a usuarios deportivos y actividades al aire libre. Paralelamente, Apple ha ido incorporando funciones relacionadas con la salud como electrocardiogramas, seguimiento avanzado del sueño, alertas de apnea del sueño y nuevas herramientas de monitorización cardiovascular.
A pesar de que el Apple Watch continúa siendo uno de los relojes inteligentes más populares del mercado, Apple parece pensar que todavía existe margen para llegar a públicos diferentes. Según datos citados en la información original, los envíos del Apple Watch aumentaron un 21 % durante el primer trimestre, lo que demuestra que la categoría sigue teniendo bastante tirón.
Sin embargo, las cifras globales del negocio de Wearables, Hogar y Accesorios de Apple muestran una evolución más moderada. Los ingresos de esta división crecieron alrededor de un 7 % en el trimestre más reciente, mientras que los ingresos procedentes del conjunto de productos de Apple avanzaron aproximadamente un 18 %. Esa diferencia podría explicar por qué la compañía está explorando nuevas fórmulas para volver a acelerar el negocio de los wearables.
Una pulsera de salud sin pantalla para competir con Whoop y Oura
Una de las ideas más llamativas que Apple estaría analizando consiste en lanzar un dispositivo de seguimiento de actividad completamente desprovisto de pantalla. Su función principal no sería mostrar notificaciones o ejecutar aplicaciones, sino registrar de forma continua datos relacionados con la salud, el ejercicio y el descanso.
El concepto recuerda inevitablemente a dispositivos como las pulseras Whoop, que han ganado popularidad entre deportistas precisamente porque prescinden de una pantalla tradicional. Otros usuarios han apostado por anillos inteligentes como los de Oura para obtener información sobre ritmo cardíaco, sueño, recuperación y actividad física sin necesidad de llevar permanentemente un smartwatch.
Para Apple, un dispositivo de estas características podría resultar especialmente interesante porque permitiría cubrir un perfil de usuario que hoy queda parcialmente fuera de su ecosistema. Hay personas que prefieren llevar un reloj mecánico o analógico tradicional, pero que al mismo tiempo quieren registrar continuamente su actividad física y sus parámetros de salud.
Una hipotética Apple Band sin pantalla podría encargarse de recopilar esos datos silenciosamente y sincronizarlos con el iPhone mediante la aplicación Salud. De esta manera, el usuario podría mantener su reloj habitual en la muñeca y seguir disfrutando de buena parte de las capacidades de monitorización de Apple, sin las distracciones asociadas a notificaciones, aplicaciones o una pantalla permanentemente disponible.
Apple prueba relojes redondos, nuevos tamaños y más niveles de precio
La forma del Apple Watch tampoco parece completamente sagrada. Los diseñadores industriales de Apple habrían experimentado con pantallas circulares y otras configuraciones diferentes a la clásica caja rectangular, aunque por ahora no parece que un Apple Watch redondo vaya a llegar a las tiendas a corto plazo.
Un diseño circular permitiría a Apple acercarse visualmente a los relojes tradicionales y competir de manera más directa con numerosas propuestas de fabricantes que utilizan Wear OS. Sin embargo, supondría también rediseñar buena parte de la interfaz de watchOS, actualmente optimizada para aprovechar prácticamente toda la superficie rectangular de la pantalla.
La compañía también estaría evaluando distintas dimensiones de pantalla y materiales menos habituales. Entre las posibilidades analizadas aparece incluso el regreso de las cajas de cerámica, un material que Apple ya utilizó anteriormente en algunas ediciones especiales del Apple Watch y que destacaba por su apariencia y resistencia a los arañazos.
El precio es otra de las áreas en las que Apple estaría planteándose ampliar considerablemente su oferta. Por un lado, existirían propuestas destinadas a situarse por debajo del actual Apple Watch SE para captar a usuarios con presupuestos más ajustados. Al mismo tiempo, la compañía habría debatido la creación de nuevas categorías premium situadas incluso por encima del Apple Watch Ultra y de las exclusivas versiones asociadas a Hermès.
La inteligencia artificial tendrá cada vez más peso en la salud
Todos estos nuevos dispositivos podrían tener algo en común: la inteligencia artificial desempeñaría un papel mucho más importante a la hora de interpretar los datos de salud. Apple lleva años recopilando enormes cantidades de métricas procedentes del Apple Watch, pero el siguiente paso consiste en transformar esos datos en información realmente útil para el usuario.
La futura evolución de Siri también podría tener bastante que decir en este terreno. La idea sería que el usuario pudiera realizar consultas más naturales sobre su salud y recibir explicaciones personalizadas a partir de la información recopilada durante sus actividades diarias, entrenamientos o periodos de descanso. La experiencia podría pasar de mostrar simples estadísticas a explicar qué significan realmente.
La estrategia de salud está ahora bajo la supervisión de Eddy Cue, vicepresidente sénior de Apple, quien asumió la responsabilidad de esta área el año pasado. Bajo su dirección, Apple estaría trabajando en una renovación de la aplicación Salud capaz de generar información y recomendaciones de manera más automatizada utilizando los datos biométricos obtenidos desde los dispositivos que llevamos puestos.
Este enfoque encaja especialmente bien con una pulsera sin pantalla. En lugar de consultar constantemente información en la muñeca, el dispositivo se limitaría a recopilar datos mientras el iPhone y la inteligencia artificial se encargarían posteriormente de analizarlos, contextualizarlos y presentar conclusiones mucho más fáciles de entender.
El Apple Watch Series 12 y Ultra 4 seguirán una línea continuista
Quienes esperen ver esta revolución en la próxima generación probablemente tendrán que armarse de paciencia. Los planes más inmediatos de Apple seguirían siendo bastante conservadores, de manera que el Apple Watch Series 12 y el Apple Watch Ultra 4 conservarían esencialmente los formatos actuales.
Las mejoras previstas para estas generaciones se concentrarían principalmente en el interior. Apple prepararía procesadores más rápidos y eficientes, junto con algoritmos renovados destinados al seguimiento de la salud y la actividad física, manteniendo la base de diseño que los usuarios ya conocen.
También serían previsibles nuevos colores y combinaciones de materiales, además de una colección actualizada de correas. Este tipo de cambios permiten a Apple refrescar visualmente su catálogo cada año sin afrontar los costes y dificultades que implicaría rediseñar completamente el dispositivo y su proceso de fabricación.
Por tanto, los conceptos más atrevidos parecen formar parte de una estrategia a medio o largo plazo. Apple estaría utilizando estos experimentos para decidir qué debería venir después del smartwatch tradicional, estudiando desde dispositivos extremadamente discretos hasta relojes de lujo capaces de superar incluso el posicionamiento del Apple Watch Ultra.
Apple quiere cubrir prácticamente cualquier tipo de wearable
Si todos estos experimentos dejan algo claro es que Apple parece considerar que el mercado de los dispositivos para la muñeca todavía tiene bastante recorrido. Durante muchos años, la compañía ha concentrado prácticamente toda su estrategia en diferentes variantes del Apple Watch, pero la próxima etapa podría implicar una familia mucho más diversa de productos.
Una pulsera enfocada exclusivamente a salud y deporte permitiría competir con Whoop, mientras que nuevos dispositivos más pequeños o económicos podrían atraer a usuarios que actualmente consideran demasiado caro el Apple Watch. Al mismo tiempo, una gama aún más exclusiva podría reforzar la presencia de Apple entre quienes buscan tecnología y lujo en un mismo dispositivo.
Esta estrategia tendría además una ventaja importante: todos esos productos alimentarían un mismo ecosistema de información. Independientemente de si los datos proceden de un Apple Watch Ultra, un modelo económico o una hipotética pulsera sin pantalla, la aplicación Salud del iPhone podría convertirse en el verdadero centro de la experiencia.
Por ahora, muchas de estas propuestas siguen siendo conceptos explorados internamente y no productos confirmados para el mercado. Sin embargo, resulta significativo que Apple esté estudiando alternativas tan diferentes después de más de diez años manteniendo una fórmula relativamente estable. El futuro del Apple Watch podría terminar siendo mucho más variado de lo que su nombre sugiere actualmente.







