Los videoporteros BTicino llevan una semana sin conexión: Usuarios sin avisos de llamadas ni apertura remota

Los videoporteros conectados se venden con una promesa muy clara: poder saber quién llama a la puerta aunque no estés en casa, hablar con esa persona desde el móvil y, si procede, abrir remotamente. Es una comodidad, sí, pero también una función que muchos usuarios acaban integrando en su rutina diaria.
El problema llega cuando esa función “inteligente” deja de funcionar durante días. Y eso es precisamente lo que están denunciando usuarios de videoporteros BTicino, marca perteneciente al Grupo Legrand, después de más de una semana sin conexión a Internet en sus dispositivos. La consecuencia es directa: no reciben avisos en el smartphone cuando alguien llama a la puerta y tampoco pueden abrir remotamente desde la app.
No hablamos de un pequeño fallo cosmético ni de una pantalla que tarda en cargar. Hablamos de una función esencial de un producto conectado que, para muchos compradores, fue precisamente el motivo de elegir un videoportero inteligente frente a uno convencional.
Una semana sin avisos en el móvil ni apertura remota
Según la información trasladada por usuarios afectados, los videoporteros BTicino llevan alrededor de una semana sin poder conectarse correctamente a Internet. Esto impide que la app Door Entry cumpla con su función principal: enviar una notificación al smartphone cuando alguien llama a la puerta.
La avería también afecta a otra de las prestaciones clave de estos sistemas: la apertura remota. Es decir, aunque el videoportero físico pueda seguir funcionando de forma local, el usuario pierde la posibilidad de atender una llamada desde fuera de casa y accionar la cerradura a distancia.
Para quien utiliza esta función de manera puntual, el fallo puede ser una molestia. Para quien depende de ella a diario —por ejemplo, para recibir repartos, permitir la entrada a familiares, gestionar viviendas de alquiler o atender una segunda residencia—, la incidencia se convierte en un problema serio.
La respuesta de BTicino: no restablezcan los productos
La respuesta que la compañía está dando a los usuarios afectados es la siguiente:
Estamos experimentando problemas con la nube de la app de Door Entry, nuestro departamento técnico está trabajando para solventar la incidencia lo antes posible, le indicamos que no restablezcan los productos, volverán a estar disponibles en la mayor brevedad posible, si es una nueva instalación, en cuanto el sistema vuelva a estar disponible podrá realizar el acceso y la vinculación de los productos.
El mensaje confirma algo importante: no se trataría de un problema aislado de configuración doméstica, del router del usuario o de la cobertura WiFi, sino de una incidencia relacionada con la nube de la aplicación Door Entry.
El problema no es solo la caída: es la falta de información
La caída de un servicio online puede ocurrirle a cualquier compañía. Incluso gigantes tecnológicos con infraestructuras globales sufren interrupciones. Pero en el caso de un videoportero conectado, el problema no es únicamente que la nube falle. El problema es que el usuario descubre, en el peor momento, hasta qué punto depende de ella.
Cuando un dispositivo instalado en la entrada de una vivienda necesita servidores externos para ofrecer funciones básicas de movilidad, cualquier incidencia en esos servidores convierte un producto “inteligente” en uno mucho menos útil.
Y a esto se une la falta de información por parte de la compañía, que no ha publicado ningún aviso en su página web ni en la propia aplicación.
El mensaje del equipo de soporte de BTicino tiene un tono correcto, pero insuficiente. Decir que los técnicos están trabajando para solventar la incidencia “lo antes posible” puede servir durante unas horas. Después de varios días, los usuarios necesitan algo más.
Necesitan saber qué productos están afectados, desde cuándo se conoce el problema, cuál es el estado de la reparación, si existe una página de estado del servicio, qué funciones siguen operativas, qué funciones no lo están y si habrá algún tipo de compensación o explicación posterior.
También necesitan canales de comunicación proactivos. Si una compañía vende productos conectados apoyados en su nube, debería informar de las incidencias de forma clara, pública y actualizada. No basta con responder caso por caso cuando el usuario contacta con soporte.







