Apple Watch Series 12 y Ultra 4: estas serán todas sus novedades

Apple ultima la renovación de sus relojes inteligentes para el próximo gran evento de la compañía. Según la información publicada por Mark Gurman, de Bloomberg, los protagonistas serán el Apple Watch Series 12 y el Apple Watch Ultra 4, cuya presentación estaría prevista para el 9 de septiembre.
Quien espere una transformación radical probablemente tendrá que armarse de paciencia. Los nuevos Apple Watch conservarían una apariencia muy cercana a la de las generaciones actuales, aunque incorporarían mejoras de rendimiento, seguimiento de la salud y materiales más exclusivos.
Un diseño continuista para los nuevos Apple Watch
El Apple Watch Series 12 y el Apple Watch Ultra 4 no introducirían cambios importantes en su diseño exterior. Ambos modelos mantendrían las líneas generales de los actuales Series 11 y Ultra 3, con una evolución centrada principalmente en el interior.
Esta información rebaja las expectativas generadas por algunas filtraciones anteriores, especialmente las que anticipaban una renovación profunda del reloj. Apple habría optado por perfeccionar una fórmula conocida en lugar de modificar radicalmente la caja, la pantalla o los controles.
El planteamiento encaja especialmente bien con el Series 12, que se perfila como una actualización relativamente conservadora. En el caso del Ultra 4, los rumores anteriores apuntaban a cambios más visibles, aunque la información más reciente sugiere que tampoco debemos esperar una ruptura estética.
Ambos relojes deberían compartir escenario con los nuevos productos que Apple prepara para septiembre. En Teknofilo ya hemos recopilado todo lo que se espera del evento de Apple del 9 de septiembre, donde también tendrían protagonismo los nuevos iPhone.
La cerámica podría regresar con dos acabados
Una de las novedades más llamativas del Apple Watch Series 12 estaría en sus materiales. Apple habría probado el regreso de una caja de cerámica, una opción que desapareció del catálogo hace varias generaciones y que siempre estuvo asociada a las versiones más exclusivas del reloj.
Según la filtración, la compañía ha experimentado con acabados en blanco y gris oscuro. Estas dos variantes recordarían a los Apple Watch Series 3 Edition de 2017, que también podían adquirirse con una sofisticada caja cerámica en colores claros u oscuros.
La cerámica ofrece una superficie elegante, suave y muy resistente a los arañazos, aunque su fabricación resulta más compleja y costosa que la del aluminio. También puede ser más frágil ante determinados impactos, de modo que su regreso probablemente quedaría reservado a una versión premium del Series 12.
Por ahora no está claro si Apple lanzará los dos colores, seleccionará solamente uno o decidirá descartar la cerámica antes de la presentación. El hecho de que la empresa haya probado varios prototipos no garantiza que todas las opciones lleguen al producto comercial.
El primer salto de rendimiento en varias generaciones
Las últimas generaciones del Apple Watch han ofrecido pocas novedades en potencia. Los Series 11 y Ultra 3 utilizan el mismo chip S10 que ya estaba presente en los Series 10 y Ultra 2, por lo que el rendimiento se ha mantenido prácticamente estable durante varios años.
El Series 12 y el Ultra 4 deberían incorporar un chip S11 o una versión más avanzada. Este procesador supondría la primera mejora real de rendimiento del Apple Watch en varias generaciones, aunque todavía no conocemos sus especificaciones técnicas.
Una mayor potencia podría agilizar la apertura de aplicaciones, mejorar las animaciones y permitir que más funciones de salud se procesen directamente en el reloj. También ayudaría a ejecutar tareas basadas en inteligencia artificial sin depender continuamente del iPhone o de servidores externos.
La eficiencia será igualmente importante, especialmente en el Apple Watch Series 12, cuya autonomía continúa siendo una de sus principales limitaciones. Apple podría utilizar el nuevo procesador para ofrecer más rendimiento sin aumentar el consumo, aunque por ahora no se ha concretado si habrá mejoras apreciables en la duración de la batería.
Medición continua del ritmo cardíaco durante todo el día
Apple está probando una función que permitiría al sensor cardíaco recoger información continuamente a lo largo de la jornada. Los relojes actuales realizan mediciones periódicas en segundo plano, pero no mantienen el sensor funcionando de forma ininterrumpida en todas las situaciones.
La monitorización continua proporcionaría una imagen mucho más completa del comportamiento del corazón. El reloj podría detectar tendencias, variaciones y episodios anómalos que una medición ocasional podría pasar por alto, mejorando el valor de los datos acumulados.
Este avance también permitiría calcular con mayor precisión métricas relacionadas con el esfuerzo, la recuperación y el bienestar general. Apple lleva años convirtiendo su reloj en una herramienta de seguimiento médico y deportivo, con funciones como el electrocardiograma y los avisos de ritmo irregular.
La utilidad de estas prestaciones no significa que el dispositivo pueda sustituir a un profesional sanitario. Como muestran los estudios sobre la eficacia del Apple Watch para detectar fibrilación auricular, los datos del reloj pueden servir como señal de alerta, pero siempre deben interpretarse dentro de un contexto médico adecuado.
Apple quiere acercarse a Whoop y Oura
Las novedades no se limitarían al hardware. Apple estaría preparando una renovación de sus aplicaciones Salud y Fitness para mostrar más indicadores relacionados con el bienestar, la actividad diaria y la capacidad de recuperación del usuario.
El planteamiento se acercaría al de servicios cada vez más populares como Whoop y Oura. Estas plataformas no se limitan a contar pasos o registrar entrenamientos, sino que combinan diferentes señales fisiológicas para ofrecer puntuaciones fáciles de interpretar.
Apple podría utilizar datos como el ritmo cardíaco, la variabilidad de la frecuencia cardíaca, el sueño, la temperatura y la actividad física para crear recomendaciones más personalizadas. El objetivo sería transformar una gran cantidad de mediciones aisladas en información práctica sobre descanso, esfuerzo y recuperación.
Todavía no sabemos qué métricas estarán disponibles desde el lanzamiento ni si algunas necesitarán una suscripción. También es posible que parte de la renovación dependa de futuras versiones de watchOS y llegue a modelos anteriores, mientras que las funciones vinculadas a nuevos sensores quedarían reservadas a los relojes de 2026.
Touch ID y el sensor en la correa pierden fuerza
Una filtración anterior apuntaba a la posible llegada de Touch ID al Apple Watch, pero la información más reciente no respalda ese escenario. Gurman no espera que el Series 12 ni el Ultra 4 incorporen este año un lector de huellas dactilares.
El reloj continuará dependiendo previsiblemente de su código de desbloqueo y de la detección de muñeca, además de poder desbloquearse mediante el iPhone. Touch ID sigue siendo una posibilidad interesante para futuras generaciones, pero no parece formar parte de la renovación inmediata.
Otro rumor sugería que Apple trasladaría determinados sensores de salud a una nueva correa inteligente. Sin embargo, esta supuesta banda con sensores integrados tampoco aparece en el informe más reciente, lo que obliga a tratar la información con bastante cautela.
La ausencia de una mención no demuestra necesariamente que el proyecto haya sido cancelado. Apple prueba numerosos componentes y accesorios que nunca llegan al mercado, por lo que la existencia de un prototipo no debe confundirse con una función confirmada para el producto final.
No habrá un Apple Watch SE 4 este año
La gama de 2026 no incluiría una renovación del modelo económico. Según la información disponible, Apple no tiene previsto presentar un Apple Watch SE 4 junto al Series 12 y el Ultra 4.
Esto significa que los usuarios interesados en una alternativa más asequible tendrán que seguir recurriendo al modelo SE disponible actualmente. Apple concentraría este año sus esfuerzos en actualizar las dos familias superiores, manteniendo sin cambios su reloj de entrada.
La decisión no sería especialmente extraña, ya que el Apple Watch SE sigue un ciclo de renovación distinto al de la serie principal. Apple no actualiza este modelo todos los años y suele espaciar más sus lanzamientos para mantener un precio reducido.
La ausencia del SE 4 también permitiría diferenciar mejor el catálogo. El Series 12 ofrecería el equilibrio entre funciones y diseño, mientras que el Ultra 4 estaría dirigido a deportistas, aventureros y usuarios que valoran especialmente la resistencia y una mayor autonomía.
El gran rediseño tendrá que esperar
Apple sí trabaja en una renovación mucho más ambiciosa del reloj, pero no estaría preparada para 2026. Ese gran rediseño podría llegar dentro de uno o dos años, dependiendo de cómo avance su desarrollo.
Por ahora se desconocen sus características definitivas. Podría incluir una caja más delgada, nuevos mecanismos para las correas, cambios en la pantalla o sensores adicionales, aunque ninguna de estas posibilidades está confirmada para una generación concreta.
Esperar hasta 2027 o 2028 permitiría a Apple introducir una transformación más profunda sin comprometer la fiabilidad del dispositivo. El Apple Watch es un producto maduro, y modificar elementos fundamentales de su diseño también puede afectar a la resistencia, la autonomía y la compatibilidad con los accesorios existentes.
Mientras llega esa renovación, el Series 12 y el Ultra 4 parecen destinados a representar una generación de transición. Las mejoras podrían resultar valiosas para quienes tienen un reloj antiguo, pero probablemente serán menos atractivas para quienes ya poseen un Series 11 o un Ultra 3.
La medición de glucosa sigue siendo el gran objetivo
Más allá de los modelos que veremos este año, Apple continúa desarrollando una tecnología para detectar los niveles de glucosa sin necesidad de pinchar la piel. Esta función lleva años apareciendo en rumores, pero su complejidad técnica y médica ha retrasado cualquier lanzamiento comercial.
La meta de la compañía sería tener preparada alguna forma de detección de azúcar en sangre alrededor de 2030. No está claro que la primera versión pueda ofrecer valores exactos comparables a los de un glucómetro, ya que Apple podría comenzar mostrando tendencias o avisando de posibles riesgos.
Una herramienta de este tipo tendría un enorme potencial para ayudar a identificar alteraciones metabólicas y fomentar revisiones médicas tempranas. Sin embargo, cualquier función relacionada con la glucosa necesitará demostrar una precisión elevada y superar procesos regulatorios antes de llegar a millones de muñecas.
Hasta entonces, el Apple Watch seguirá avanzando mediante mejoras graduales en sus sensores y aplicaciones. El Series 12 y el Ultra 4 apuntan precisamente a esa estrategia: más potencia, mejores datos de salud y una experiencia refinada, pero sin la revolución de diseño que algunos esperaban.







