HONOR presume de músculo tecnológico: su robot humanoide completa una media maratón en 50 minutos

🛍️ ¡Rebajas Mediamark en abril! ¡Ofertas en televisores, móviles, audio y hogar conectado! [ Saber más ]

HONOR acaba de protagonizar uno de esos hitos que parecen sacados de una película de ciencia ficción. La compañía, conocida sobre todo por sus smartphones, ha llevado a su robot humanoide de desarrollo propio a la Media Maratón de Pekín Yizhuang 2026, donde cruzó la meta con un tiempo de 50 minutos y 26 segundos.

La cifra no solo le permitió ganar la competición de robots, sino que también quedó por debajo del récord mundial humano de media maratón, situado en 57 minutos y 20 segundos por Jacob Kiplimo.


🛍️ ¡Rebajas Mediamark en abril! ¡Ofertas en televisores, móviles, audio y hogar conectado! [ Saber más ]


El robot, al que HONOR se refiere como “D1”,compitió en una prueba que reunió a robots humanoides y corredores humanos en un evento paralelo celebrado en Pekín. Según Associated Press, la carrera tuvo lugar el 19 de abril de 2026 y formó parte de la Beijing E-Town Half-Marathon, una cita que se ha convertido en escaparate del avance de la robótica humanoide en China.

 

Un tiempo que supera al récord humano de media maratón

El dato más llamativo es evidente: 50 minutos y 26 segundos para completar 21,0975 kilómetros. Para ponerlo en contexto, el actual récord mundial masculino de media maratón está en 57:20, por lo que el robot de HONOR terminó casi siete minutos por debajo de esa marca.

Conviene matizar que no estamos hablando de una competición humana homologable en términos deportivos tradicionales, sino de una prueba tecnológica en la que los robots participaron en condiciones específicas y con reglas propias. Aun así, el salto respecto al año anterior es enorme: en 2025, el robot más rápido necesitó alrededor de 2 horas y 40 minutos para completar la distancia, mientras que en 2026 el ganador bajó de los 51 minutos.

Ese progreso en solo doce meses explica por qué el resultado ha llamado tanto la atención. Más allá de la anécdota deportiva, lo relevante es la velocidad con la que la robótica humanoide está pasando de demostraciones torpes en entornos controlados a pruebas de resistencia mucho más exigentes.

 

HONOR copa las primeras posiciones

La actuación de HONOR no se limitó al robot ganador. Según la información difundida, la compañía logró colocar varios robots entre las primeras posiciones, consolidando una ventaja clara frente a otros equipos participantes. The Verge recoge que los robots de HONOR ocuparon el podio en la clasificación autónoma, aunque otro modelo controlado de forma remota llegó a registrar un tiempo todavía más rápido, de 48 minutos y 19 segundos, sin ganar por las reglas de puntuación.

La prueba reunió a más de 300 robots de más de 100 equipos, según varios informes, lo que supone un salto notable frente a la edición anterior. AP señala además que alrededor del 40% de los robots participantes utilizaron navegación autónoma, mientras que el resto recurrió a control remoto.

Este detalle es importante porque no todos los robots compitieron en las mismas condiciones. La navegación autónoma añade una capa de dificultad considerable: el robot no solo tiene que correr rápido, sino entender el entorno, corregir su trayectoria, mantener el equilibrio y reaccionar ante imprevistos sin intervención humana directa.

 

Un robot humanoide nacido del “Alpha Plan” de HONOR

HONOR presenta este logro como una consecuencia directa de su “Alpha Plan”, una hoja de ruta con la que la marca quiere evolucionar desde fabricante de smartphones hacia una compañía de dispositivos con inteligencia artificial. En otras palabras, la empresa quiere que la IA deje de estar encerrada en una pantalla y empiece a manifestarse en productos físicos capaces de interactuar con el mundo real.

El D1 sería una demostración de esa idea. Según la compañía, el robot mide 169 cm de altura y cuenta con piernas de 95 cm, unas proporciones pensadas para favorecer una zancada amplia y eficiente. AP también menciona esas piernas de 95 cm como una de las claves del rendimiento del robot durante la carrera.

HONOR afirma que el robot integra 159 componentes estructurales metálicos especializados y módulos articulares capaces de alcanzar un par máximo de 600 Nm. Esta combinación de estructura ligera, articulaciones potentes y control dinámico habría sido esencial para mantener el ritmo durante toda la prueba.

 

IA en el dispositivo y refrigeración líquida

Uno de los puntos más interesantes es cómo HONOR intenta conectar este proyecto con su experiencia en smartphones. La compañía asegura que el robot hereda parte del ADN tecnológico de sus móviles, especialmente en áreas como la IA en el dispositivo, la gestión térmica y la eficiencia energética.

El robot utiliza procesamiento local para interpretar el entorno en tiempo real y tomar decisiones durante la carrera. Esto resulta fundamental en un humanoide, ya que no puede depender únicamente de órdenes externas si quiere moverse con fluidez, mantener el equilibrio y corregir su postura ante cambios en el terreno o pequeños impactos.

HONOR también destaca un sistema propietario de refrigeración líquida con un flujo de 4 litros por minuto, una evolución de su experiencia en disipación térmica aplicada a dispositivos móviles. Según la marca, este sistema permitió mantener los motores a temperaturas controladas durante los 21,0975 km de la carrera.

 

Autonomía y cambio rápido de batería

La autonomía sigue siendo uno de los grandes desafíos de los robots humanoides. Correr una media maratón implica mantener un consumo energético elevado durante un periodo prolongado, y eso obliga a encontrar un equilibrio complicado entre potencia, peso y capacidad de batería.

HONOR afirma que el D1 ofrece más de 10 km de autonomía por batería y que utiliza un sistema de intercambio rápido para continuar la prueba sin largas interrupciones. Este enfoque recuerda, en cierto modo, a las estrategias de repostaje o cambio de batería en competiciones tecnológicas, donde el tiempo perdido durante las paradas puede ser tan importante como la velocidad pura.

En este tipo de pruebas, la eficiencia energética es tan relevante como la potencia mecánica. Un robot muy rápido pero incapaz de sostener el ritmo durante varios kilómetros no tiene utilidad real. Por eso, completar una media maratón a este ritmo representa un avance importante para la locomoción humanoide.

 

De la inteligencia digital a la inteligencia física

HONOR habla de “inteligencia física” para describir esta nueva etapa. La idea es que la IA no se limite a generar texto, imágenes o recomendaciones en una pantalla, sino que sea capaz de percibir el mundo, moverse por él y ejecutar acciones útiles en el entorno real.

Este concepto encaja con una tendencia más amplia en la industria: la llamada Embodied AI o IA incorporada. Se trata de llevar la inteligencia artificial a máquinas con cuerpo físico, desde robots domésticos hasta sistemas industriales, humanoides de asistencia o robots especializados en tareas de logística, mantenimiento o inspección.

La media maratón sirve como una prueba extrema, pero no necesariamente como un producto final. Nadie necesita un robot doméstico que corra 21 km en menos de una hora. Lo importante es lo que hay detrás: equilibrio dinámico, autonomía, control motor, resistencia, gestión térmica y toma de decisiones en tiempo real.

 

La apuesta de HONOR por la inteligencia humana aumentada

HONOR también vincula este proyecto con su filosofía AHI, siglas de Augmented Human Intelligence o Inteligencia Humana Aumentada. Frente a una visión de la IA como sustituta del ser humano, la compañía plantea un enfoque en el que la tecnología actúa como extensión de nuestras capacidades.

La marca habla de robots con alto coeficiente intelectual, pero también con inteligencia emocional. Es una ambición todavía muy amplia y difícil de medir, pero apunta hacia un futuro en el que los robots no solo ejecuten tareas mecánicas, sino que puedan asistir, acompañar y colaborar con personas en contextos domésticos, sanitarios, industriales o educativos.

En ese escenario, el smartphone podría seguir siendo el centro del ecosistema. La diferencia es que los servicios de IA ya no terminarían en la pantalla: podrían extenderse a wearables, robots y otros dispositivos conectados capaces de actuar en el mundo físico.

 

Un escaparate para la futura serie HONOR 600

El anuncio llega en un momento relevante para la compañía, que prepara el lanzamiento de la nueva serie HONOR 600 en Europa Occidental. Aunque un robot humanoide y un smartphone parezcan productos muy distintos, HONOR quiere transmitir que ambos forman parte de una misma estrategia: dispositivos impulsados por IA, conectados entre sí y diseñados para anticiparse a las necesidades del usuario.

Desde el punto de vista de marca, el hito del D1 funciona como una demostración de fuerza. HONOR ya no quiere ser vista únicamente como una empresa de móviles, sino como un actor capaz de competir en algunas de las áreas más avanzadas de la tecnología de consumo y la robótica.

La compañía asegura que el robot ha completado más de 150 rondas de pruebas en carretera y 2.000 km de kilometraje real en solo siete meses. Si esas cifras se confirman en futuros detalles técnicos, estaríamos ante un programa de desarrollo muy intensivo para un producto humanoide.

 

Un avance impresionante, pero con preguntas pendientes

El resultado del D1 es impresionante, pero también abre preguntas importantes. ¿Qué parte del rendimiento depende de hardware especializado para correr? ¿Cuánta autonomía real tuvo el robot durante toda la prueba? ¿Qué nivel de intervención humana se permitió en cada caso? ¿Hasta qué punto estas capacidades pueden trasladarse a robots útiles en entornos cotidianos?

Los robots humanoides que compiten en una carrera están optimizados para una tarea concreta. Eso no resta mérito al logro, pero conviene diferenciar entre una demostración atlética y un robot capaz de desenvolverse con seguridad en una casa, una fábrica o una ciudad.

Aun así, el avance es difícil de ignorar. Hace muy poco, los robots humanoides apenas podían caminar con cierta estabilidad durante largos periodos. Ahora ya hay máquinas capaces de completar una media maratón a ritmos que superan a los mejores atletas humanos en términos de cronómetro.

 

Un hito que marca el inicio de una nueva etapa

La victoria del robot humanoide de HONOR en Pekín no significa que los robots vayan a sustituir mañana a los corredores, ni que estemos ante un producto de consumo listo para llegar a las tiendas. Pero sí demuestra que la robótica humanoide está avanzando a una velocidad sorprendente.

Para HONOR, este logro refuerza su discurso de convertirse en una compañía de ecosistema de IA. Para la industria, supone una prueba de que los avances en baterías, motores, sensores, refrigeración e inteligencia artificial empiezan a converger en máquinas cada vez más capaces.

El D1 puede haber nacido como un corredor de récord, pero su verdadera importancia está en lo que representa: la transición de la inteligencia artificial desde el mundo digital al mundo físico. Y ahí es donde empieza una carrera mucho más larga que una media maratón.

🛍️ ¡Rebajas Mediamark en abril! ¡Ofertas en televisores, móviles, audio y hogar conectado! [ Saber más ]

¿Cuál es tu reacción?
Sorprendido
0%
Feliz
0%
Indiferente
0%
Triste
0%
Enfadado
0%
Aburrido
0%
Incrédulo
0%
¡Buen trabajo!
0%
Sobre el Autor
Luis A.
Luis es el creador y editor jefe de Teknófilo. Se aficionó a la tecnología con un Commodore 64 e hizo sus pinitos programando gracias a los míticos libros de 🛒 'BASIC para niños' con 11 años. Con el paso de los años, la afición a los ordenadores se ha extendido a cualquier cacharrito que tenga una pantalla y CPU.
Comentarios
Deja un comentario

Deja un comentario