Alexa asusta a una familia al emitir extraños sonidos guturales mientras contaba números

Alexa vuelve a estar en el centro de una historia inquietante. Un usuario de Reddit ha compartido un vídeo en el que el asistente de voz de Amazon emite sonidos extraños, descritos como “guturales”, mientras aparentemente estaba contando números para unos niños.
El incidente recuerda a otros fallos recientes protagonizados por asistentes inteligentes, cada vez más capaces gracias a la inteligencia artificial, pero también más difíciles de predecir cuando algo no funciona como debería.
Alexa empieza a hacer sonidos inquietantes mientras cuenta del 1 al 40
Según el relato publicado por el usuario Organic_Help7007, todo ocurrió mientras pedía a Alexa que contara del 1 al 40 junto a sus hijos. En mitad de la cuenta, el altavoz inteligente comenzó a emitir unos sonidos extraños, con una especie de respiración y ruidos guturales que parecían sacados de una película de terror.
El vídeo compartido muestra varios fragmentos unidos en los que se puede escuchar a Alexa durante el proceso de contar. Entre algunos números se perciben sonidos anómalos que, según el usuario, no formaban parte de la petición original ni tenían una explicación evidente.
Como era de esperar, la situación asustó a los niños y también preocupó a los padres. Aunque los asistentes de voz han protagonizado fallos curiosos en el pasado, escuchar ruidos extraños e inesperados desde un altavoz doméstico puede resultar bastante perturbador, especialmente si ocurre durante una actividad aparentemente inocente con menores.
El usuario asegura que pudo reproducir el fallo varias veces
Lo más llamativo del caso es que, según el propio usuario, no se trató de un fallo aislado. Afirma que consiguió reproducir el comportamiento al menos 10 veces, lo que sugiere que Alexa repetía el patrón bajo determinadas circunstancias.
En una de esas ocasiones, Alexa habría respondido que los sonidos se debían a algo presente en el “entorno”. La explicación no convenció al usuario, que interpretó la respuesta como una forma de desviar la responsabilidad del propio asistente.
Este detalle ha llamado especialmente la atención porque recuerda a otro episodio reciente en el que Alexa Plus fue acusada de “hacer gaslighting” a un usuario después de encender una luz sin que nadie se lo pidiera. En aquel caso, el asistente habría negado o reinterpretado lo ocurrido de una manera que no coincidía con la experiencia del usuario.
La familia decidió desconectar todos sus altavoces con Alexa
Tras el incidente, la familia asegura que decidió desenchufar todos los altavoces inteligentes con Alexa que tenía en casa. También afirman haber reportado lo ocurrido a Amazon para que la compañía pudiera investigar el problema.
La reacción es comprensible. Aunque no haya indicios de que el dispositivo estuviera comprometido o de que hubiera una amenaza real, un asistente de voz que emite sonidos extraños sin explicación puede erosionar rápidamente la confianza de los usuarios.
Los altavoces inteligentes están diseñados para integrarse en espacios íntimos como el salón, el dormitorio o la habitación de los niños. Por eso, cualquier comportamiento inesperado resulta más incómodo que en otros dispositivos. No es lo mismo que una aplicación falle en el móvil a que un altavoz empiece a “respirar” o emitir sonidos raros en casa.
Alexa+ podría estar relacionada, aunque no hay pruebas concluyentes
El usuario que compartió el vídeo aparentemente tiene acceso a Alexa+, la versión más avanzada del asistente de Amazon con funciones impulsadas por inteligencia artificial generativa. Esto ha llevado a algunos a especular con la posibilidad de que uno de los modelos de IA detrás del sistema haya generado una respuesta sonora anómala.
De momento, no hay ninguna confirmación de que Alexa Plus sea la causa del fallo. También podría tratarse de un error puntual en el procesamiento de voz, un problema con la reproducción de audio, una mala interpretación de sonidos ambientales o incluso una combinación de varios factores.
La llegada de modelos de IA más avanzados a los asistentes de voz promete interacciones más naturales, respuestas más útiles y una mayor capacidad para entender el contexto. Sin embargo, también introduce nuevas capas de complejidad. Cuando un sistema deja de limitarse a ejecutar comandos simples y empieza a generar respuestas más abiertas, los errores pueden ser más inesperados.
Otros usuarios dicen haber vivido experiencias parecidas
En los comentarios al vídeo, al menos otro usuario asegura haber experimentado un comportamiento similar con Alexa, incluso sin haber hecho una petición previa al asistente. Esto ha alimentado la idea de que el problema podría no estar limitado a un único dispositivo.
Aun así, conviene ser prudentes. Un par de testimonios en redes sociales no bastan para concluir que existe un fallo generalizado en Alexa o Alexa Plus. Los asistentes de voz se usan en millones de hogares y pueden producirse errores aislados por motivos muy distintos.
Lo importante ahora es saber si Amazon identifica algún patrón común entre estos casos y si existe una explicación técnica clara. Hasta entonces, el incidente queda como una anécdota inquietante, pero no como una prueba de un problema masivo.
El lado incómodo de los asistentes inteligentes en casa
Este tipo de episodios reabre un debate más amplio sobre la confianza que depositamos en los asistentes inteligentes. Alexa, Google Assistant, Siri y otros sistemas similares están pensados para simplificar tareas cotidianas, pero también están siempre presentes, escuchando comandos de activación y conectados a numerosos dispositivos del hogar.
Cuando funcionan bien, resultan cómodos: encienden luces, ponen música, responden preguntas, crean recordatorios o entretienen a los niños. Pero cuando hacen algo inesperado, la sensación puede ser mucho más invasiva que con otros productos tecnológicos.
El problema no es solo que un asistente se equivoque. Es que, por su propia naturaleza, estos dispositivos ocupan un lugar especial en casa. Tienen voz, responden como si fueran una presencia más y, en algunos casos, controlan elementos físicos del hogar. Por eso, un fallo aparentemente menor puede generar una reacción emocional muy fuerte.







