Análisis del iPhone XS a fondo y opinión


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¿No tienes tiempo de leer el análisis completo? Dirígete directamente a la sección de Conclusiones para conocer lo que más y lo que menos nos ha gustado del iPhone XS.
El año pasado, Apple lanzó su smartphone más innovador de los últimos tiempos, el iPhone X y esteaño, a principios de septiembre, la compañía presentó a sus sucesores: iPhone XS y XS Max.  Ambos modelos son idénticos salvo en el tamaño de la pantalla, que se mantiene en 5.8″ en el XS pero da el salto hasta las 6.5″ en el caso del XS Max.

El iPhone XS presenta un diseño calcado al del iPhone X, con un chasis de acero, una cubierta trasera de cristal resistente y una gran pantalla con muesca rodeada por marcos estrechos.

A pesar de que por fuera no hay cambios aparentes, el iPhone XS llega con novedades importantes en su interior, como el nuevo y potentísimo procesador A12 Bionic de 7nm, una cámara trasera más luminosa, altavoces estéreo más potentes, carga inalámbrica más rápida, soporte para Dual SIM y mayor autonomía de la batería.

Por gentileza de Apple, hemos tenido oportunidad de probar el iPhone XS durante varias semanas y, a continuación, os traemos nuestro análisis a fondo sobre este nuevo dispositivo.

 

Índice de páginas

  1. Diseño
  2. Pantalla
  3. Hardware, Face ID y Batería
  4. Software y Multimedia
  5. Cámara y Llamadas
  6. Precio y Conclusiones

Diseño y Construcción

Como viene siendo habitual en los iPhone que llevan la letra ‘S’ en el nombre, el iPhone XS presenta pocas diferencias de diseño respecto a los del año anterior ya que las principales novedades se concentran en el interior.

El nuevo iPhone XS es un calco en cuanto a diseño del iPhone X, hasta el punto de que resulta prácticamente imposible diferenciarlos a simple vista salvo por un pequeño detalle del que hablaremos más adelante (alerta de spoiler: fíjate en el chasis).

Comenzando por el frontal, el iPhone XS llega con una gran pantalla de 5.8″ con relación de aspecto 19.5:9.

La presencia de una muesca (“notch”) en la zona superior de la pantalla supuso una gran novedad el año pasado que agitó la industria. A pesar de sus detractores, el uso de la muesca se ha impuesto y son pocos los fabricantes que todavía se resisten a incorporarla.

Personalmente, no veo ningún problema al uso de la muesca ya que ocupa una zona de la pantalla que tradicionalmente ha estado bastante desaprovechada en iOS y, permite aprovechar mejor el frontal.

Si bien otros fabricantes han implementado muescas de tamaño más pequeño, la gran anchura de la muesca de los iPhone viene determinada por la presencia del sistema de reconocimiento facial Face ID, que requiere componentes adicionales.

A pesar de que muchos fabricantes han adoptado la muesca, ninguno ha conseguido eliminar el marco por debajo de la pantalla como lo ha hecho Apple. La pantalla OLED del iPhone XS se dobla en la parte inferior del teléfono para que los conectores no ocupen espacio debajo de un marco inferior sino en un plano inferior paralelo a la pantalla.

El chasis del iPhone XS está hecho de acero inoxidable

 

El chasis del iPhone XS no es de aluminio, como en otros smartphones, sino que Apple ha optado por acero inoxidable, mucho más resistente ante caídas y golpes. He llevado durante un año un iPhone X sin funda, también con chasis de acero, y lo único que se nota son pequeños arañazos pero no presenta ningún otro daño.

La parte de atrás del iPhone XS ofrece un acabado en vidrio, que le aporta un aspecto muy atractivo. Apple afirma que el vidrio utilizado en la parte frontal y posterior del iPhone XS es el más resistente jamás usado en un smartphone, aunque obviamente ante una caída fuerte no podemos esperar milagros.

Las huellas no quedan apenas marcadas en el cristal trasero del modelo color plata que he probado, por lo que no tendrás que limpiar el dispositivo continuamente.

El iPhone XS cuenta con un frontal dominado por la pantalla y una cubierta trasera de vidrio

 

El uso de vidrio hace innecesaria la presencia de las anti-estéticas bandas de antena que encontramos en otros smartphones de metal. Ahora solamente hay unas pequeñas bandas en los bordes laterales ya que el metal, a diferencia del cristal, no deja pasar las ondas.

El iPhone XS está disponible en colores gris espacial, plata y, como novedad, en color dorado. Las tres variantes tienen un frontal de color negro, pero tanto el marco de acero como la parte de atrás reflejan el color elegido.

El iPhone XS posee un diseño con una gran pantalla frontal

 

Aunque el iPhone XS posee una pantalla de 5.8″, la ausencia de marcos hace que su tamaño sea bastante compacto. No podemos decir lo mismo del iPhone XS Max de 6.5″, que se siente bastante más grande y pesado en la mano pero, a cambio, ofrece una pantalla gigante.

Personalmente he tenido bastantes dudas a la hora de decidirme entre el XS o XS Max. Finalmente, a pesar de ser un antiguo usuario de los modelos Plus, he optado por el  iPhone XS ya que considero que la pantalla de 5.8″ es suficiente para mí y valoro la comodidad de llevar el iPhone XS en cualquier bolsillo sin apenas notarlo y teclear con una sola mano. En todo caso, es cuestión de preferencias personales.

La desventaja del ratio alargado de pantalla es que resulta más complicado alcanzar la zona superior. Si la altura de la pantalla te supone un problema, iOS incorpora la funcionalidad “Fácil Alcance” que hace que la mitad superior de la pantalla descienda.

En el iPhone XS esta función no viene activada por defecto, sino que debemos hacerlo en las opciones de Accesibilidad. La forma de invocarla es arrastrando la pantalla hacia abajo cerca del extremo inferior, pero en mi experiencia no siempre funciona a la primera.

El iPhone XS posee un tamaño compacto que lo hace muy cómodo de manejar

 

El iPhone XS posee unos bordes laterales redondeados, por lo que se siente muy cómodo en la mano al sujetarlo. Su anchura hace que se agarre con comodidad, y no resulta para nada resbaladizo a pesar de su cubierta trasera de cristal.

La cámara trasera sobresale de la superficie del teléfono, lo que hace que el teléfono baile ligeramente al teclear mientras está apoyado sobre una mesa. Si te preocupa que se pueda rayar el cristal de la cámara, puedes estar tranquilo porque está protegido por zafiro (y el zafiro solo puede ser rayado por diamante o por otro zafiro).

A continuación vamos a revisar los cuatro lados del iPhone XS para ver qué elementos encontramos.

En la parte superior no encontramos ningún botón ni conector, salvo una línea de antena que, por cierto, no estaba presente en el iPhone X.

 

En la parte inferior está el conector Lightning y el altavoz al lado derecho. Apple ha decidido romper la simetría este año eliminando dos de los orificios para incluir una línea de antena, que tampoco estaba presente en el iPhone X.

 

En el lateral derecho encontramos el botón de encendido y el compartimento para la tarjeta nanoSIM, con una bandeja que se extrae al introducir un objeto punzante incluido en la caja del teléfono. En los extremos encontramos dos pequeñas líneas de antena.

 

Por último, en el lateral izquierdo está el interruptor para activar el modo Silencio y los dos botones para controlar el volumen. En los extremos también encontramos dos pequeñas líneas de antena.

 

Mientras que el iPhone X contaba con resistencia al agua IP67, el iPhone XS presume de un mayor aislamiento frente a líquidos gracias a la certificación IP68. Esto significa que puede ser sumergido a 1,5 metros durante un máximo de 30 minutos sin sufrir daños.

Apple afirma que ha probado a derramar todo tipo de líquidos como zumos, café y otros sobre el iPhone XS para comprobar su resistencia. Por tanto, no tendremos que preocuparnos si se derrama una bebida encima de nuestro iPhone XS o si, por accidente, se cae a la bañera o a la piscina. Incluso podemos optar por lavarlo debajo del grifo si se ensucia, lo cual resulta bastante práctico.

Ahora bien, no debemos olvidar que la garantía no cubre los daños por agua, por lo que no deberías sumergir el teléfono salvo por accidente — nada de fotografías bajo el agua en la piscina o en el mar.

El iPhone XS aguanta chapuzones como este sin ningún problema

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