Análisis del iPhone XS a fondo y opinión


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Pantalla

El iPhone XS llega con un espectacular panel OLED de 5,8″ con resolución Super Retina HD (2436 x 1125 píxeles), que ofrece una elevada densidad de píxeles de 458 ppp.

Si bien es cierto que algunos smartphones de gama alta incorporan resoluciones más altas, como QHD (2.560 x 1.440 píxeles) o incluso 4K, la mejora en nitidez frente al iPhone XS es totalmente imperceptible.

Las pantallas OLED ofrecen otras mejoras visuales respecto a LCD como un tiempo de respuesta más rápido, menor pérdida de brillo desde ángulos extremos, mayor amplitud cromática y mejor uniformidad de la imagen debido a la ausencia de las variaciones en la retroliluminación que experimentan las pantallas LCD.

Por otro lado, en una pantalla OLED, es posible iluminar de forma independiente cada sub-píxel. Esto significa que las pantallas OLED son más eficientes en consumo energético que las LCD para la mayoría de los contenidos.

Además, las pantallas OLED pueden ofrecer un brillo máximo más elevado ya que pueden concentrar toda la energía en únicamente los sub-píxeles iluminados. Ahora bien, a la hora de mostrar una imagen blanca o casi blanca a pantalla completa, las pantallas LCD siguen siendo más brillantes y más eficientes.

El panel OLED del iPhone XS utiliza una matriz de tipo Pentile, en el que los sub-píxeles rojo, verde y azul no están dispuestos uno a continuación del otro en una hilera sino que están colocados formando rombos, como se puede apreciar en la siguiente imagen.

Matriz de sub-píxeles de la pantalla del iPhone XS

 

El iPhone XS es capaz de mostrar los dos espacios de color más importantes de la industria: el espacio sRGB / Rec. 709, que es el estándar utilizado por la mayoría de las apps, y el más amplio DCI-P3 que se emplea en la industria del cine. El rango de colores del DCI-P3 es un 26 un por ciento superior al del espacio sRGB / Rec. 709.

El iPhone XS cuenta con un sistema automático de gestión de color que conmuta automáticamente al espacio DCI-P3 cuando el contenido a mostrar así lo requiere. De esta forma, los colores se ven siempre de forma correcta, ni sobre-saturados ni infra-saturados.

Además, el iPhone XS es compatible con la reproducción de contenidos HDR10 y Dolby Vision que expanden el color, contraste y brillo para una mejor experiencia visual. A día de hoy, ya es posible disfrutar de películas y vídeos con esta tecnología en iTunes, Netflix e incluso YouTube.

Para analizar la calidad de la pantalla del iPhone XS hemos realizado diversas pruebas con el software profesional CalMAN Ultimate y un colorímetro X-Rite i1Display Pro.

El brillo máximo que hemos medido en la pantalla del iPhone XS muy elevado, ya que se encuentra alrededor de los 617 nits según nuestras propias mediciones (Apple habla de un valor máximo típico de 625 nits en su hoja de características).

El brillo máximo de la pantalla del iPhone XS se encuentra ligeramente por encima de otros smartphones de gama alta con pantalla OLED como el Huawei Mate RS Porsche Design (614 nits), el Galaxy Note9 (613 nits) o LG V30 (552 nits). Aunque está por debajo del iPhone X, una diferencia tan pequeña puede explicarse por la variabilidad d elas mediciones.

 

En este punto merece la pena recordar que estamos midiendo el brillo sobre un rectángulo blanco que ocupa el 100% de la pantalla. Debido al funcionamiento de un panel OLED, si reducimos el tamaño del cuadrado blanco, el brillo se incrementa ya que hay menos píxeles a iluminar.

Hemos sido capaces de medir un brillo de hasta 670 nits en la pantalla del iPhone XS al reducir el tamaño del rectángulo a un 25% — por debajo de este tamaño, el rectángulo es demasiado pequeño para nuestro colorímetro.

Centrándonos en la reproducción del color, la fidelidad del panel del iPhone XS es espectacular ya que el error medio en la reproducción de los colores es de tan solo 1 dE (un valor por debajo de 4 dE se considera excelente y por encima de 9 se considera inaceptable) y el error máximo se queda en tan solo 3 dE. El valor de gamma es bueno, 2.4, bastante cercano al valor deseado de 2.2.

 

La pantalla del iPhone XS muestra un color negro totalmente puro, ya que los paneles OLED son capaces de no encender cada sub-píxel. De hecho, nuestro colorímetro no ha medido ningún nivel de brillo al mostrar el color negro, lo que significa que el contraste es, teóricamente, infinito (Apple habla de 1.000.000:1, que viene a ser lo mismo)

El iPhone XS cuenta con la funcionalidad True Tone para ajustar el balance de blanco a la luz ambiental. El dispositivo cuenta con unos sensores de luz ambiental de cuatro canales que ajustan el balance de blancos en función del color de la luz que ilumina la habitación para que la pantalla se comporte como una hoja de papel, que absorbe la luz del entorno.

La tecnología True Tone pasa desapercibida pero basta con desactivarla para notar la diferencia, sobre todo cuando estamos en un entorno iluminado por luz artificial con un cierto tono de color — por ejemplo, una lámpara en casa.

Con la funcionalidad True Tone desactivada, la temperatura de color resulta ser 6.450ºK, lo que implica un valor muy cercano al blanco ideal de 6.500 ºK. Al activar True Tone, el tono de la pantalla se adapta perfectamente al entorno.

La pantalla del iPhone XS es espectacular en todos los aspectos analizados

 

El iPhone XS ofrece un modo Noche que cambia el balance de blancos de la pantalla para reducir la emisión de luz azul, ya que según ciertos estudios afecta negativamente al sueño El iPhone XS permite ajustar el nivel de luz azul emitido por la pantalla, así como programar el encendido y apagado de este modo de pantalla.

Las pantallas OLED tienen la ventaja de que el brillo se reduce en menor medida al observar la pantalla desde un ángulo que las pantallas LCD pero, a cambio, los colores sufren una mayor distorsión (siendo un caso bastante extremo la pantalla del Pixel 2 XL).

El iPhone XS ofrece unos ángulos de visión muy amplios, tanto en cuanto al brillo, que apenas se ve afectado, como en cuanto a los colores, que solo cambian ligeramente de tono al observar la pantalla desde un ángulo extremo.

Una funcionalidad interesante de la pantalla es que se enciende con solo un toque con el dedo, lo que resulta muy cómodo para comprobar notificaciones. Lamentablemente, a pesar de contar con una pantalla OLED, Apple no ha implementado la funcionalidad de Pantalla Siempre Activa que encontramos en otros teléfonos.

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