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Cloudflare prevé 1.000 veces más tráfico de bots que de personas en 5 años

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Imagina que una web recibe miles de visitas para leer sus artículos, pero casi ninguna procede de una persona que verá sus anuncios. Ese escenario ya preocupa a los medios y a los propietarios de páginas: los rastreadores y agentes de inteligencia artificial están cambiando quién consume la web y quién paga por mantenerla.

Matthew Prince, consejero delegado de Cloudflare, ha puesto una cifra muy llamativa sobre la mesa: dentro de cinco años, el tráfico automatizado podría multiplicar por 1.000 al humano. Es una proyección, no una medición del futuro, y el propio directivo reconoce que sus previsiones anteriores se quedaron cortas ante la rapidez del crecimiento.

 

Una web que leen los bots, pero pagan las personas

Durante décadas, muchas páginas han intercambiado acceso gratuito a sus contenidos por la posibilidad de mostrar publicidad. Un lector entra, consulta lo que necesita y, al hacerlo, puede generar ingresos para quien ha creado la información. Un agente de IA puede extraer esa misma información sin comportarse como un lector ni aportar el mismo retorno.

La diferencia va más allá de un clic perdido. Cada petición consume ancho de banda y recursos de servidores, mientras que el medio sigue pagando a redactores, fotógrafos y especialistas. Si una aplicación responde al usuario directamente con lo que aprendió de otras páginas, la fuente original puede quedarse sin la visita que sostenía su modelo de negocio.

Esta tensión se nota especialmente en las búsquedas. Los resúmenes generados por IA pueden resolver una pregunta antes de que el usuario abra el enlace de un medio, un cambio que ya comentamos al hablar de cómo elegir Teknófilo como fuente preferida en Google. Para quien vive de una audiencia humana, aparecer como fuente y recibir tráfico no son necesariamente lo mismo.

En una entrevista con el pódcast Decoder de The Verge, Prince plantea que el crecimiento de las peticiones automáticas obligará a financiar más infraestructura y a revisar la compensación a los creadores. Cloudflare, que afirma estar situada delante de más del 20 % de la web, dispone de una ventana especialmente amplia para observar esa evolución.

 

La previsión de Cloudflare se adelantó una y otra vez

El cálculo actual llega después de varias correcciones. En el Web Summit de noviembre de 2025, Prince situó en la segunda mitad de 2027 el momento en que las peticiones automatizadas superarían a las humanas. En marzo de 2026, los datos internos de Cloudflare adelantaron esa estimación a la primera mitad de 2027.

La sorpresa llegó poco después: según relató el ejecutivo, su equipo le comunicó en mayo que, en los datos que maneja la compañía, el tráfico de bots ya había rebasado al de personas. De ahí sale su nueva extrapolación de una proporción de 1.000 a 1 en un plazo de cinco años, aproximadamente hacia 2031.

Prince no espera que dejemos de utilizar Internet. Su hipótesis es que el tráfico humano se mantendrá más o menos estable, mientras crecen con fuerza los sistemas que recopilan datos para entrenar modelos y los agentes que navegan para resolver tareas. Una persona puede comparar unas pocas páginas; su asistente podría consultar miles en segundos.

Conviene leer esa cifra con perspectiva. Es una predicción del CEO de un proveedor de infraestructura basada en sus observaciones y supuestos, no una garantía de que todo Internet vaya a registrar exactamente esa proporción. Además, una petición automatizada no equivale a una persona ni nos dice por sí sola cuánto tiempo se dedica a cada contenido.

 

El código HTTP 402 podría poner precio a cada consulta

La respuesta que imagina Cloudflare es dar a los propietarios de webs más opciones: permitir un rastreador, impedirle el acceso o cobrarle. Prince habla de importes diminutos por consulta y de tarifas superiores para contenidos especialmente valiosos. Así, un agente tendría que decidir si compensa pagar antes de solicitar una página.

La idea recupera HTTP 402, «Payment Required», un código de respuesta pensado para indicar que un recurso requiere pago. Cloudflare ya experimenta con Pay Per Crawl, un sistema en fase de pruebas que conecta las solicitudes de los rastreadores con las condiciones fijadas por los editores. Prince también señaló el trabajo con Coinbase y Stripe para facilitar pagos entre máquinas.

Sobre el papel, el mecanismo serviría para que la demanda masiva de una IA contribuya al coste de servirle datos. Pero todavía quedan preguntas prácticas: cuánto debería valer una página, cómo identificar de forma fiable a quien la solicita y cómo evitar que los costes de cobrar céntimos se coman los ingresos. La propia Cloudflare presenta su sistema como un primer experimento, no como una solución terminada.

También hay desacuerdo sobre si esos micropagos bastarán para mantener los medios. Jim Lanzone, consejero delegado de Yahoo, defendió recientemente que los enlaces hacia las fuentes y la publicidad seguirán siendo más importantes para los editores. La cuestión de fondo es si cobrar por el acceso de una máquina compensará las visitas humanas que puedan desaparecer.

 

Google y los rastreadores de doble uso complican la decisión

Google ocupa un lugar delicado en este debate porque un mismo rastreador puede intervenir en la búsqueda y en otros usos relacionados con la IA. Bloquearlo por completo puede impedir un uso del contenido que el editor rechaza, pero también perjudicar su presencia en los resultados. Por eso, distinguir el propósito de cada visita es esencial.

El 15 de septiembre de 2026, Cloudflare puso en marcha controles más precisos para búsqueda, entrenamiento y agentes. Su opción Disallow AI Training comunica la preferencia de no usar el contenido para entrenar modelos y permite que los rastreadores considerados responsables sigan accediendo para búsqueda. En los dominios nuevos financiados con anuncios, esta configuración se recomienda por defecto, mientras que el propietario puede cambiarla.

Hay un matiz importante: elegir el bloqueo total de entrenamiento también alcanza ahora a rastreadores mixtos como Googlebot, Applebot o Bingbot, y puede afectar a la indexación. La explicación actualizada de Cloudflare diferencia claramente entre declarar que no se autoriza el entrenamiento y cortar el acceso técnico a un robot que cumple varias funciones.

Cloudflare sostiene que Google se ha comprometido a aportar más transparencia y controles sobre el uso de su rastreador, aunque algunas capacidades siguen en desarrollo. Paralelamente, las autoridades europeas y los editores examinan si las opciones para excluirse de los resúmenes de IA ofrecen una elección real; en Teknófilo ya explicamos por qué la UE mira con atención el uso de contenidos web por Google.

 

El valor podría desplazarse hacia la información irrepetible

Prince cree que las empresas de IA necesitarán acceder a datos que no puedan reconstruir simplemente resumiendo lo que ya circula por todas partes. Pone como ejemplo el periódico local Park Record, que posee junto a su esposa en Park City, Utah. Su previsión es que este año ingrese más por acuerdos de licencia con compañías de IA que por publicidad digital.

Una noticia sobre un restaurante recién abierto o un asunto de barrio puede parecer pequeña en audiencia, pero resultar muy útil para un asistente que organiza un viaje. El contenido original, cercano y difícil de sustituir podría adquirir más valor en una economía donde los sistemas automáticos buscan respuestas concretas en todas partes.

El directivo usa otra comparación llamativa: afirma que Reddit obtendría entre 7 y 14 veces más por token que The New York Times en determinados acuerdos de datos. Se trata de una estimación expuesta por Prince en la entrevista, sin que haya publicado allí las condiciones de cada contrato. Su argumento es que las conversaciones y experiencias de comunidades especializadas pueden ser difíciles de encontrar en otro sitio.

Eso no significa que todos los medios locales o blogs vayan a conseguir acuerdos rentables. El poder de negociación, la calidad del contenido y la capacidad de controlar a los rastreadores seguirán marcando grandes diferencias. La pregunta que planteó el presentador Nilay Patel también pesa: ¿habrá suficientes incentivos para publicar información nueva y abierta si casi todos los lectores finales llegan a ella a través de un intermediario?

 

Una predicción extrema que abre un debate muy real

Para el usuario, más agentes pueden significar comparaciones más completas y tareas resueltas con menos esfuerzo. Para las webs, el mismo avance puede traducirse en muchas consultas sin una audiencia visible ni ingresos equivalentes. El reto consiste en que la comodidad de pedirle respuestas a una IA no agote las fuentes de las que esas respuestas dependen.

También habrá que separar actividades distintas. Un rastreador que indexa para enviar lectores, otro que alimenta el entrenamiento de modelos y un agente que consulta una página por encargo de alguien tienen efectos diferentes. Los controles de Cloudflare apuntan precisamente a que cada editor pueda decidir qué permite y en qué condiciones.

Los pagos por acceso son una posibilidad, pero no la única. Enlaces más visibles, licencias directas y reglas técnicas que respeten las preferencias de los propietarios pueden formar parte de la respuesta. Como muestra el debate alrededor de AI Overviews y las fuentes originales, reconocer de dónde sale la información sigue siendo tan importante como financiarla.

Puede que la relación de 1.000 a 1 nunca llegue a materializarse, y Prince admite que sus anteriores fechas no acertaron. Lo que sí deja claro la tendencia que observa Cloudflare es que Internet necesita reglas comprensibles para una nueva clase de visitantes que leen a gran escala, responden por nosotros y cambian la economía de quienes publican.

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Sobre el Autor
Luis A.
Luis es el creador y editor jefe de Teknófilo. Se aficionó a la tecnología con un Commodore 64 e hizo sus pinitos programando gracias a los míticos libros de 🛒 'BASIC para niños' con 11 años. Con el paso de los años, la afición a los ordenadores se ha extendido a cualquier cacharrito que tenga una pantalla y CPU.
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