Análisis a fondo y opinión del Samsung Galaxy A9


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Hardware

El Samsung Galaxy A9 llega con un procesador Snapdragon 660, un chip que fue presentado en mayo de 2017 y que también está presente en el Xiaomi Mi A2, BQ Aquaris X2 Pro y Nokia 7 Plus, por citar algunos.

El Snapdragon 660 está construido en un proceso de 14nm y cuenta con ocho núcleos Kryo 260 separados en dos clusters, uno con cuatro núcleos de alto rendimiento a 2.2GHz y otro con cuatro núcleos más eficientes a 1.8 GHz. Ambos clusters pueden funcionar a la vez.

Además, incorpora una GPU Adreno 512, que es un 30 por ciento más rápida que Adreno 510 del Snapdragon 653. También posee un controlador de memoria LPDDR4 (dual channel 1866 MHz) y soporta WiFi 802.11ac MIMO, Bluetooth 5 y un modem X12 LTE.

El Samsung Galaxy A9 llega con 6GB de RAM, una cantidad más que suficiente para un smartphone a día de hoy.

El Samsung Galaxy A9 ofrece un rendimiento elevado en benchmarks

 

Hemos sometido al Galaxy A9 a algunas pruebas de rendimiento para ver qué tal se comporta frente a otros teléfonos de gama media.

En el benchmark AnTuTu v7, ha dado un resultado de 140.592 puntos, una puntuación alta en comparación con otros smartphones de gama media.

 

En el benchmark Geekbench de CPU, ha dado un resultado de 1601/5691 puntos, una puntuación que destaca frente a otros smartphones de gama media.

 

En los tests de velocidad de lectura y escritura de datos en la memoria interna con Androbench, el teléfono obtiene unos resultados excelentes.

 

En el test de rendimiento general PCMark, ha obtenido una puntuación de 5.732 puntos, un valor que de nuevo es bastante algo .

 

Los resultados muestran que nos encontramos ante un smartphone de gama media muy potente, que supera en rendimiento a la mayoría de los smartphones de la misma gama que hemos probado aunque obviamente no podría competir frente a determinados smartphones de gama alta con chips más potentes.

Si nos olvidamos por un momento de los benchmarks, el Galaxy A9 se mueve con fluidez. El desplazamiento por la interfaz de usuario, así como el scroll y el zoom en el navegador, se realizan con suavidad y, en general, las apps habituales (como Facebook, Twitter, WhatsApp, Instagram, etc.) no muestran ningún problema de lentitud.

Los juegos se mueven con fluidez en el Samsung Galaxy A9

 

Centrándonos en la potencia gráfica, el test 3DMark que mide las capacidades gráficas de la GPU ha arrojado unos resultados que destacan frente a otros smartphones de gama media.

 

Lo mismo ocurre en el test gráfico GFXBench, donde el dispositivo ha obtenido de nuevo unos resultados bastante elevados.

 

Por tanto, en cuanto a lo que rendimiento gráfico se refiere, la GPU ha obtenido unos resultados muy elevados, por encima de lo que podemos ver en otros smartphones de gama media.

Dejando los benchmarks a un lado, hemos querido probar la experiencia real de juego con tres títulos 3D exigentes — Asphalt 9, Dead Effect 2 y PUBG — y, en todos ellos, el rendimiento del teléfono ha sido muy bueno.

Utilizando la herramienta profesional GameBench, hemos podido medir diversos parámetros de rendimiento en estos juegos. Los tres títulos se mueven con una tasa de imágenes por segundo elevada, aunque en el caso de PUBG se ha auto-configurado con calidad media.

JuegoFPS medioEstabilidad FPSMin. FPSMax. FPS%GPU%CPU
Asphalt 928100%263065%8%
Dead Effect 259100%526175%9%
PUBG (calidad media)25100%242774%10%

 

En definitiva, el Samsung Galaxy A9 es un smartphone perfectamente apto para utilizar aplicaciones del día a día con gran fluidez y también para jugar a títulos 3D exigentes. Además, el hecho de que incorpore 6GB de RAM hace que podamos mantener muchas apps en memoria sin que el sistema se vea obligado a cerrarlas.

Obviamente su rendimiento no es tan elevado como un smartphone de gama alta y esto se nota en ciertos aspectos como los tiempos de carga, que no son tan rápidos, pero debería ser más que suficiente para la mayoría de los usuarios.

Como todos los teléfonos, el Galaxy A9 se calienta al ser sometido a una carga elevada de trabajo, especialmente en juegos 3D. En este caso, hemos medido una temperatura de 36ºC en ciertas zonas de la superficie trasera tras jugar algunas partidas, que no resulta nada molesto.

El Samsung Galaxy A9 se comercializa con 128GB de almacenamiento, una cantidad que es bastante generosa. Además, el Galaxy A9 es compatible con almacenamiento externo y podemos utilizar una tarjeta micro-SD para ampliar el almacenamiento con hasta 512GB adicionales.

Lamentablemente, Samsung no permite activar Adoptable Storage, una de las funcionalidades más interesantes de Android que permiten formatear la tarjeta micro-SD como parte del almacenamiento interno.

En el aspecto de conectividad, el Samsung A9 soporta Wi-Fi 802.11 a/b/g/n/ac en las bandas de 2.4 y 5 GHz, Bluetooth 5, 4G/LTE, NFC, WiFi-Direct y GPS-A.

No es compatible con MHL, por lo que no podemos conectarlo por cable USB al conector HDMI de un televisor para duplicar su pantalla.

Samsung ha incorporado radio FM, lo cual agradará a muchos usuarios que hacen uso de esta función en sus teléfonos.

En cuanto a velocidad de conexión, las pruebas que hemos realizado la velocidad de red tanto por Wi-Fi como por 4G han sido satisfactorias.

El Samsung Galaxy A9 ha alcanzado los 302 Mbps de bajada y 95 Mbps de subida en Wi-Fi con una conexión de fibra óptica 500 Mbps. En la prueba de 4G, se han alcanzado los 7 Mbps de bajada y 1 Mbps de subida con una conexión de Movistar, aunque la cobertura no era muy buena.

El Samsung Galaxy A9 puede ahorrar batería activando y desactivando la conexión Wi-Fi. El dispositivo es capaz de recordar a qué Wi-Fi te conectaste anteriormente, encendiéndose y conectándose de nuevo si estás dentro de su rango y apagándose cuando salgas para ahorrar batería.

Un aspecto interesante del Samsung Galaxy A9 es que cuenta con dos ranuras para tarjetas nano-SIM para Dual SIM y una ranura independiente para tarjeta microSD, por lo que no tenemos que sacrificar la funcionalidad de Dual SIM si queremos ampliar el almacenamiento, como ocurre en otros teléfonos.

El Samsung Galaxy A9 cuenta con un conector USB Tipo-C versión 2.0, por lo que no obtendrás las velocidades de transferencia más rápidas si pretendes transferir grandes archivos entre el ordenador y el teléfono.

El lector de huella dactilar está situado en la parte de atrás

 

Samsung ha incluido un lector de huella dactilar en la parte de atrás, justo a un lado de la cámara trasera y encima del logotipo de la marca. Personalmente la ubicación en la parte de atrás no es mi favorita, ya que obliga a levantar el teléfono de la mesa para desbloquearlo.

El lector de huella ofrece un reconocimiento fiable pero es algo más lento de lo que hemos visto en otros smartphones. Si no te gusta la ubicación del lector, puedes hacer uso del sistema de reconocimiento facial que ha incorporado Samsung, aunque tampoco es especialmente rápido y, por supuesto, es mucho menos seguro ya que se basa en una imagen 2D.

Batería

El Samsung Galaxy A9 llega con una batería de 3.800 mAh que, a priori, debería ser suficiente para este tamaño de pantalla y un procesador de gama media.

 

En la prueba de batería de PCMark Work 2.0, el teléfono ha dado un resultado excelente de 8 horas y 26 minutos, quedando por encima de muchos otros smartphones de gama media en autonomía.

 

En el día a día, la autonomía del Galaxy A9 es buena y no tendrás problema para acabar el día con suficiente cantidad de batería libre. Además, Samsung incorpora dos modos de ahorro energía: medio y máximo.

El modo ahorro de energía medio limita el rendimiento máximo de la CPU al 70%, reduce el brillo máximo a un 90%, desactiva el uso de redes en segundo plano y también de la pantalla Always On Display (pero cualquiera de estas funciones de ahorro pueden activarse).

En el modo de ahorro de energía máximo, además de lo anterior, se limita el número de aplicaciones activas y se aplica un tema oscuro al dispositivo.

Modos de ahorro de energía del Samsung Galaxy A9

 

Samsung también permite seleccionar individualmente aquellas aplicaciones que no queremos que consuman batería cuando no están siendo utilizadas.

El Samsung Galaxy A9 cuenta con carga rápida aunque, como se puede apreciar en la gráfica, el proceso de carga es más lineal y no se alcanza el 50 por ciento hasta pasados 40 minutos. En nuestras pruebas, el proceso de carga completo ha llevado un total de 1 hora y 39 minutos con el cargador incluido.

Proceso de carga de la batería del Samsung Galaxy A9

 

El Samsung Galaxy A9 no es compatible con carga inalámbrica, aunque es poco habitual encontrar esta característica en smartphones de gama media.

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